VIII ASAMBLEA DE IGLESIA DE BASE DE MADRID

Evaristo Villar

Éxodo 96 (nov.-dic.’08)
– Autor: Evaristo Villar –
 
Después de las inscripciones y entrega de carpetas, la VIII Asamblea comenzó justamente a las 10:00 h. Toda ella estuvo enmarcada en una celebración eucarística (“Maestro, ¿dónde quieres que te preparemos la Cena?”), que se inició en estos primeros momentos con el saludo de acogida, una oración inspirada en la Carta a Diogneto, un canto y la preparación de la Mesa.

A partir de aquí, se fueron desarrollando con mucha naturalidad los tres momentos vertebradores de este último acto de la VIII Asamblea, es decir, el discursivoprogramático, el organizativoadministrativo y el convivencial. El primero se centró en la laicidad como base programática para los dos próximos años. Fue un rico espacio de exposición, debate y decisión que se alargó hasta mediodía y que se cerró con la presentación de las ofrendas eucarísticas, la consagración y la comunión. El segundo momento se inició a primera hora de la tarde y se centró en la organización y administración de IBdM. Después de un breve receso, bien avanzada ya la tarde, hubo un bonito encuentro-convivencia con algunos colectivos de Redes Cristianas de Madrid, invitados especialmente para esta ocasión. La asamblea se cerró con un canto y una creativa y bonita acción de gracias.

Es de notar que, entre las 150 personas que asistieron durante el día a la asamblea, hubo representantes de 28 comunidades.

Voy a detenerme en algunos detalles de cada uno de los tres momentos de la asamblea porque me parecen novedosos y dignos de reseñar.

I. LA LAICIDAD: PROGRAMACIÓN PARA LOS DOS PRÓXIMOS AÑOS

La comisión que voluntariamente se encargó de la elaboración, seguimiento y presentación de este tema, formada por cuatro personas, expuso el proceso seguido y su contenido, así como las propuestas de acción que traía a la asamblea y sacó adelante con la aprobación general.

1. Ha sido un proceso participativo. Durante todo un año, las comunidades han tenido la oportunidad de participar no sólo en la elección del tema, sino también en su desarrollo y la formulación de conclusiones. En un primer momento, las comunidades tuvieron que optar por la laicidad entre otros cinco temas que ellas mismas habían propuesto: Jesús, profeta laico; religión y laicidad: convergencia humanista y liberadora; pluralismo en la Iglesia y la sociedad; relaciones Iglesia— Estado; la religión en la escuela pública en España.

2. Luego vinieron el desarrollo, las propuestas prácticas, las estrategias a seguir y los medios.

- Se asume como “objetivo general” la separación nítida entre la Iglesia católica y el Estado. Lo que, más al fondo, apunta a estas tres cosas: a la emancipación plena de la sociedad civil de la hegemonía de la religión —lo que no significa que no esté abierta a ella—, a que el Estado asuma la autonomía que le otorga la Constitución en la gestión de la “cosa pública” y a que la Iglesia católica renuncie a los privilegios que la ponen en ventaja con referencia a otras instituciones religiosas y civiles, también privadas pero igualmente con dimensión pública.

- Desde este objetivo máximo se apuesta por la denuncia de aquellas situaciones o relaciones Iglesia católica/Estado que chocan frontalmente con el espíritu aconfesional (o laico) presente en la Constitución. Estas situaciones se amparan y justifican actualmente en los Acuerdos del Estado español con la Santa Sede de 1976 y 1978, y que, a juicio de reconocidos juristas de derecho internacional, son inconstitucionales tanto en la forma como en el fondo. La lista que hace IBdM de estos lugares de privilegio, objetos de denuncia, sigue, con pequeñas variantes, el elenco reflejado por Redes Cristianas en su “Manifiesto por la laicidad”.

- Finalmente, se puntualizan las estrategias a seguir durante los dos próximos años para llevarlas a cabo. En este sentido, se marcan dos líneas de actuación: 1ª Una campaña de sensibilización ante la opinión pública, aprovechando los medios de comunicación sensibles al tema y los alternativos (prensa, radio, Tv, páginas web, etcétera). Y 2ª Acciones de presión ante las instituciones por medio de recogida de firmas para el “Manifiesto de Redes Cristianas”, entrevistas con autoridades, concentraciones ante las sedes de instituciones religiosas y civiles.

Para llevar adelante todo esto, se crea una comisión ad hoc con un tiempo limitado, dos años, y con el cometido de hacer participar a todas las comunidades y colectivos integrados en Iglesia de Base de Madrid, de mantener una conexión permanente con Redes Cristianas en este tema, y de coordinar la acción con otras asociaciones y movimientos civiles interesados en el tema.

II. REMODELACIÓN ORGANIZATIVA DE IBdM

También esta tarea, que ha durado un año, fue llevada por una comisión de siete voluntari@s. Su actividad se centró en varias etapas antes de presentar a la asamblea su propuesta organizativa. Durante la presentación del trabajo realizado, la comisión insistió en que todos los pasos que había dado han estado siempre abiertos a la participación de todas las comunidades, y que la propuesta de organización que se estaba presentando era fruto del diálogo permanente con los portavoces de las comunidades. Las etapas fueron éstas:

1ª La identificación del sujeto. Esta ha sido la tarea más larga y fatigosa. Se hizo una visita personal a cada una de las comunidades para completar una breve encuesta enviada antes por correo. Se trataba en esta primera etapa de certificar la existencia e identidad de cada una de las comunidades con su lugar social, sus representantes y la referencia que siguen manteniendo con IBdM. La comisión tenía la impresión de que, después de más de 20 años de rodaje, algunas comunidades se habían ido descolgando por diferentes motivos: por falta de interés, por envejecimiento, por debilitamiento o desaparición de la misma comunidad, etcétera. Pues bien, al final resultó que 28 comunidades siguen vinculadas y decididamente dispuestas a mantener su coordinación con IBdM, y el resto, una vinculación más flexible apoyada en la información y en gestos meramente puntuales

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