Proyecto en marcha en el distrito de Tetuán

Carlos Pereda

El proceso se inicia en octubre de 2016 cuando  la Concejala Presidenta del distrito planteó en el seno de la Mesa contra la Exclusión y por los Derechos Sociales de Tetuán la posibilidad de diseñar desde el principio de forma participada un Proyecto que permitiera salir al paso de las emergencias alimentarias. Para ello se había incluido una partida en el presupuesto municipal de 2017. La Mesa aceptó el reto y se creó una Comisión formada por responsables políticos, profesionales y vecinos afectados.

La primera propuesta partió del departamento de Servicios Sociales de la Junta, que presentó un Pliego de condiciones para licitar un comedor social donde se daría comida a 50 personas adultas. Esta propuesta encontró bastantes pegas y en la siguiente sesión hubo una nueva propuesta por parte de los grupos de la Asamblea 15M de Tetuán (Banco de Alimentos, Stop Desahucios e Invisibles) que obtuvo aprobación por unanimidad. La idea se inspiraba en los principios de la Carta contra el Hambre. La Comisión ha dado hasta ahora los siguientes pasos:

  • Buscar los puntos de reparto existentes en el Distrito de Tetuán e invitarles a trabajar en red en el seno de la Comisión. Para ello, se haría un diagnóstico inicial sobre la insolvencia alimentaria y los recursos existentes en el distrito. Este objetivo se ha cubierto completamente. De la exploración realizada, se deduce que existen en el distrito 19 puntos de reparto de alimentos que atienden a casi 10.000 personas, un 6,4% de la población total. Ningún punto de reparto se ha opuesto al Proyecto y la mayoría ha acudido a las reuniones de la Comisión.
  • Determinar las personas que harían las funciones de “coordinadora-nexo” y “cocinera”. De esta tarea se encargó la propia Junta pero por diversas razones no se logró asignar esos puestos de trabajo. Ante la necesidad de avanzar, la propia Jefa de Servicios Sociales asumió con carácter temporal la función de persona-nexo y se buscaron profesionales de cocina a partir de una contrata ya establecida con el ayuntamiento.
  • Establecer un sistema de tarjetas para adquirir alimentos frescos en el comercio local, que completase la dieta de alimentos no perecederos de los puntos de reparto. Se encargó también la Junta, que llegó a un acuerdo con una empresa financiera especializada, pero las tarjetas no están todavía disponibles por no haberse resuelto algunos detalles técnicos del procedimiento administrativo.
  • Decidir los criterios a tener en cuenta para priorizar la asignación de tarjetas en función del marco presupuestario establecido por el Ayuntamiento. La comisión ha llegado a establecer fórmulas cada vez más precisas en torno a las cantidades a asignar, una Guía con los pasos a dar desde los puntos de reparto y una Hoja de derivación para entregar en los Centros de Servicios Sociales, cuyas profesionales elaborarían el informe social prescriptivo para conceder o denegar la prestación. En este punto desde Servicios sociales se ha frenado el proceso durante varios meses con el argumento de que tienen que hacer consultas internas, lo que ha provocado mucha decepción en el resto de la comisión.
  • Diseñar el trabajo a realizar en el espacio de cultura alimentaria. A partir de un grupo de personas voluntarias se han diseñado y aplicado los primeros talleres con personas receptoras de alimentos en un Centro Social Comunitario del distrito. El proyecto se llama “Yo me lo guiso, yo me lo como” y persigue los siguientes objetivos: 1) generar un espacio de formación y de encuentro para vecinas y vecinos de Tetuán en torno a la Alimentación y la Economía Doméstica; 2) facilitar aprendizajes sobre cocina cotidiana, economía doméstica, empleo y otros temas que el grupo considere prioritarios; 3) favorecer el encuentro vecinal y un espacio de convivencia, autoayuda y sinergia; y 4) favorecer el conocimiento y acceso a recursos comunitarios del Distrito.

En general, medio año después de aprobarse el Proyecto, se han producido avances importantes pero el ritmo de trabajo se ha ralentizado en exceso por la lentitud de la propia Junta en dar salida a sus compromisos concretos. Resulta difícil de comprender que, estando todas las partes comprometidas con la bondad del Proyecto y contando con la partida presupuestaria correspondiente, no se agilicen los últimos pasos para desbloquear su aplicación en beneficio de las familias en situación de emergencia alimentaria.

(Más información en mesaexclusiontetuan.wordpress.com)