El agua, derecho humano y raíz de conflictos

Benjamín Forcano

La Fundación SIP adquiere personalidad jurídica en el 2002 , contribuye a la investigación para la paz en sus múltiples facetas con un enfoque interdisciplinar , independiente en sus orientaciones y desde 2004 está asociada al Departamento de Información Pública de la Organización de Naciones Unidas.

La investigación llevada a cabo en este libro aborda las raíces de la violencia directa y estructural existentes en el mundo en relación con el agua y propone respuestas para pasar del conflicto a las prácticas de cooperación.

El agua es parte de la vida misma, de toda clase de vida y, por lo mismo, además de un bien común universal, es un derecho humano del que nadie debe carecer. La crisis del agua no se debe a su escasez sino a la desigualdad, que genera pobreza y a las políticas equivocadas en su gestión. El agua viene unida a una serie de valores y significaciones que van más allá de lo material. Como dice Leonardo Boff , desde una razón humanística, vemos el agua como símbolo de vida, como algo sagrado, igual que toda la vida es sagrada. Puede convertirse en factor de conflictos y en ocasión de cooperación entre los pueblos.

Es toda una muestra de violencia estructural el hecho de que más de 1.200 millones de personas del mundo no tienen acceso garantizado a aguas potables y 2.600 millones carecen de un saneamiento adecuado. En el continente africano , el 80 % de la mortalidad global y el 50 % de la mortandad en los hospitales están directa o indirectamente vinculadas con el agua.

Hay una degradación sistemática de los ecosistemas acuáticos que explica el que millones de personas carezcan de agua potable y existen y estallan otros conflictos a causa de la tendencia privatizadora promovida por las instituciones económico-financieras internacionales.

El libro, a través de ocho estudios bien articulados, esclarece todos estos aspectos, y también la pugna por el control del agua, la disputas por el agua en los diversos continentes, las perspectivas para exponer cuál puede ser la aportación de un operador privado al objetivo de proveer agua potable a los ciudadanos, los principios de de intervención y las propuestas concretas de actuación, la Alianza por el Agua (que vincula administraciones públicas, empresas, centros de investigación y opinión, entidades sociales y ciudadanía), las Iniciativas Sociales de Mediación para estimular acuerdos, el nuevo paradigma de la Nueva Cultura del Agua ,entendiendo como tal “Una filosofía hidrológica que da valor a la profunda vinculación entre el ser humano y el agua, que hace pedagogía para la toma de conciencia de la espiral de degradación general, que afecta no sólo a los ríos y a los ecosistemas acuáticos en general sino también al alma humana, a la dimensión espiritual de las personas” (Prof. Javier Gil Martínez).