ENTREVISTA DE LA COMUNIDAD SANTO TOMÁS DE AQUINO CON MONS. FIDEL HERRÁEZ SOBRE LA SITUACIÓN DE LA PARROQUIA S.C. BORROMEO

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Informe
 
El pasado 11 de junio, a petición de la Comunidad de S.T.A., fueron recibidos por Mons. Fidel Herráez dos de sus miembros, Elena Martín y Julio Nevares, para “mantener un encuentro con él y poder intercambiar impresiones sobre la parroquia de San Carlos Borromeo”.

La entrevista discurrió en un tono amable en general no exento de tensión contenida y explícita y manifiesta en algunos momentos, especialmente al final.

La entrevista duró dos horas aproximadamente (de 19 a 21 horas), en el despacho del Obispo. (No es fácil sintetizar lo dicho, especialmente cuando las palabras se quedan cortas o no expresan con suficiente claridad la fuerza de lo allí expresado, por lo que intentaremos ser lo más objetivos posible).

1. Se le empieza planteando la preocupación por las últimas noticias que han aparecido en los medios de comunicación relacionadas con la homilía del Cardenal y que parecen llevar la situación a un extremo así como cerrar la posibilidad de un acuerdo en el que no haya derrotados.

2. El Obispo minimiza un poco esos hechos y se dispone a contarnos toda la historia de S. C. B. desde el documento de 1986 en el que se llega a un acuerdo “ad experimentum” por dos años con posibilidad de prorrogarlo o cambiarlo en el tiempo. En dicho documento que consta de tres partes (notas sociológicas, principios pastorales y medidas pastorales), -y que nos lee completo- S.C. queda liberado de la pastoral sacramental, catequesis…, para dedicarse a tareas sociales, contra la droga, etc., dándole la posibilidad de convertirse en un tipo de parroquia personal. Los libros parroquiales pasan a las otras parroquias. El documento de 1986, firmado por el Obispo de entonces (García Gasco) y por los representantes de los curas de la zona y por Enrique de Castro como coordinador no se evalúa en los 21 años posteriores, a pesar de que se había acordado hacerlo cada año.

3. Tras la visita pastoral realizada este año dice que en la parroquia de S.C. se desarrolla tarea catequética y sacramental con las que no está de acuerdo (y que no es bien vista por el resto de los curas de la zona según él), así como “anomalías litúrgicas”… y se decide hacer efectivo el documento del ’86: que se dediquen a la labor social con el apoyo de todos ¿?. -Aquí le interrumpimos diciendo que cómo se pueden separar las cosas de esa forma como si la propia labor social no conllevase una forma de hacer labor catequética o como si eso impidiese celebrar con su gente la Eucaristía o ayudarlos en su crecimiento personal y cristiano…, a lo que no respondía directamente sino ciñéndose a lo estrictamente normativo-. Ahí aparecen los dos decretos de abril para concretar lo que se dice y no se llegó a hacer en 1986.

4. Comenta que en la visita que él realizó a la parroquia percibió algunas diferencias en la forma en que se entiende la fe y pastoral sacramental. Nos cita algunos ejemplos de comentarios de los sacerdotes de S.C. que ponen efectivamente de manifiesto una forma menos ritualista de entender los sacramentos, pero que para él está equivocada.

5. Cuenta cosas conocidas de los libros de la parroquia, de la impartición de sacramentos, eucaristías, de la reunión que quiso tener con los tres empezando uno por uno por separado y de la negativa de los tres a ser recibidos de ese modo, (cosa que le señalamos como comprensible pues puede verse desde fuera como una estrategia de poder para dividirles, lo que él negó señalando que eran temas particulares con cada uno que por delicadeza no debía tratar con los demás y que a continuación tenía todo el tiempo del mundo para hablar conjuntamente). A partir de ese momento la relación ha quedado cortada, y él valora muy negativamente que desde el Arzobispado hayan estado callados y desde S.C. se haya dado publicidad al problema desde los medios de comunicación. También nos enseña dos archivadores llenos de mensajes que les han llegado insultando a la Iglesia jerárquica.

6. Para el futuro, señala que ese caminar social sería con Caritas o “la propuesta que fuese” (cualquier otra propuesta que permita un “anclaje institucional” para encontrar alguna vía de conexión orgánica) y que podrían seguir celebrando la Eucaristía siempre que la liturgia sea “como en los demás templos de Madrid”. Daba un poco a entender que esa labor social podía ser testimonial al estilo de Teresa de Calcuta y como al margen de una labor más integrada en la pastoral de la Iglesia.

7. Desde nuestra parte, se le planteó que este grupo debía ser privilegiado y potenciado por parte de la Iglesia pues está siendo un referente de Jesús para creyentes y no creyentes y para mostrar a muchos alejados de la religión del rostro de Dios. Su comentario fue que había otros muchos en Madrid que también hacían esa misma labor… Se le planteó igualmente si todo esto está siendo bueno para la misma Iglesia o más bien esta mediación está haciendo opaco el rostro de Dios… Se le preguntó cómo hubiera actuado Jesús en una situación como ésta, qué hubiera hecho Jesús… Se le señaló que una parte significativa de la Iglesia no está de acuerdo con esta forma de proceder que supone un escándalo para mucha gente que no entiende cómo se trata así a sacerdotes que están dedicados a los más pobres y marginados. También se le insistió en la superación de este conflicto, desde el diálogo, en que al final no haya derrotados.

8. ¿Cómo va a evolucionar el conflicto? Se mostró positivo. Que en el mismo día que nos convocó se había reunido largas horas con amigos muy directos del grupo de S.C. Nos sorprendió la reiterada insistencia en que tienen que convertirse, (aunque no sabemos muy bien a qué, ni si son sólo ellos).

Que parece que hay un anclaje en la iglesia diocesana para ellos.

9. En un momento determinado la conversación y tras unos duros cuestionamientos sobre que hay otra forma de ser Iglesia, que hay otras formas de celebrar la Eucaristía, o que insisten demasiado en la tradición de la Iglesia, cuando muchas cosas no tienen una fundamentación en el Evangelio sino en tradiciones históricas o culturales; cuando se le dijo que siempre tiende a romperse la cuerda por la parte más débil…, pasó del tono paternalista y afable utilizado hasta ese momento a reprocharnos de forma dura que lo de S.C. había sido un pretexto para hablar de otras cosas que no venían a cuento.

10. Al volver a retomar el hilo, se le preguntó que qué podríamos trasmitirles a los hermanos de S.C. Quizás se podría resumir en dos cosas: a. que está dispuesto a recibirles a los tres juntos (aunque luego matizaría ‘según modo y manera’); b. que les pidiésemos ‘un cambio de actitud que permitiera una mayor comunión’ (no quedando claro el sentido de estas palabras al haber insistido anteriormente en el tema de la conversión.

11. La impresión final es que la entrevista ha sido útil a pesar de todo pues ha podido escuchar otra voz de la Iglesia que disiente de los procedimientos que se llevan a cabo con muchos de sus miembros. ¿Mucho más?