TERTULIAS DE BIOÉTICA

Evaristo Villar

Éxodo 90 (sept-oct.’07)
– Autor: Evaristo Villar –
Manejar la vida, cuidar a las personas
 
Se ha escrito ya tanto sobre este libro que uno siente pudor en tocarlo. No vayamos a afear una obra que, contra la voluntad jerárquica, está gozando de general aceptación no sólo por lo que dice, sino, y principalmente, por cómo lo dice.

Juan Marsiá es un maestro. Y su magisterio está no sólo en las cosas tan vitales que toca, sino en la sencilla y hábil exposición que hace de los temas más vidriosos y polémicos. Ya se lo decía su madre cuando, preocupado por la conferencia que tenía que pronunciar sobre la muerte, que acababa de hacer al amor del brasero y bajo la singular mirada de sus padres, se la dejó leer a su madre. ¡Qué gesto tan entrañable! Y su madre, que se supone llena de orgullosa satisfacción, para que la vanidad del hijo no subiera demasiado, le echa este jarro de agua: “¡Qué difícil lo tenéis los profesores! ¡Cuántas vueltas para decir algo tan sencillo!”. “¿Cómo lo dirías tú?”, le pregunta. Y ella responde: “Eso es como las siete y media, o te pasas o no llegas. O sea, que ni me maten antes de tiempo sin mi permiso, ni se pasen por el otro lado, poniéndome muchos tubos; que me dejen morirme cuando me tenga que morir (182)”. Equilibrio que el hijo Juan va a mantener en todos los momentos de estas Tertulias de Bioética.

La que he reseñado no es más que una de las muchas anécdotas que acompañan pedagógicamente la presentación de los diversos artículos, resúmenes de charlas, crónicas de debates y ensayos que encierra este interesante libro. Todo está pensado para acompañar humana y éticamente el proceso de la vida desde su origen y el cuidado de conservación hasta el final. Una preocupación domina esta exposición de Masiá: establecer puentes entre posturas extremas para no convertir en cuestión política o religiosa lo que pertenece al ámbito de la ciencia y de la ética. Cuando estos extremos se dan, el necesario diálogo y encuentro se hace imposible y el ambiente se enrarece. Ante este peligro Juan Masiá apuesta abiertamente por una ética que busque la convergencia intercultural, interdisciplinar e interreligiosa (p. 129).

El libro está dividido en nueve secciones. La primera, que sirve de introducción, pone en relación la antropología y la bioética desde el convencimiento de que el tratamiento ético de estos temas que afectan a la vida radica siempre en una postura antropológica previa (p. 11). En la segunda, “creer y pensar”, se enfocan estos temas desde la secularidad y la religión, tratando de evitar tanto el fideísmo como el intelectualismo, pues “ni a fuerza de pensar se llega a creer, ni el hecho de creer impide el pensar, más bien lo estimula” (p. 19).

La tercera parte, “manipular y valorar”, es una introducción a la bioética. Ante los nuevos retos que plantea el desarrollo de la biología y la biotecnología (p.58) y la aplicación de sus resultados se pregunta Masiá “¿hasta dónde, cómo y con qué límites se puede manejar tecnológicamente todo lo relacionado con la vida humana?” (47). La cuarta y quinta parte, “engendrar y procrear”, “ser concebido y nacer”, toca aspectos relacionados con el comienzo de la vida (sexualidad, aborto, células troncales, clonación, etc.), donde la biología, la técnica y lo humano acompañan un proceso que debe ser protegido por toda la sociedad (64 y 103).

En la sexta parte, “enfermar y sanar”, la actitud de esperanza o de fe ante la enfermedad, la limitación o la incapacidad, no evitan otras preguntas que están más al fondo, como qué es la salud y la enfermedad, cuál es el fin de la medicina, cuáles los principios éticos y las circunstancias que acompañan a cada caso (125). La septima, “explotar y cuidar”, aborda la ecología y la eco-ética evitando igualmente los extremos de un ecologismo romántico y una alergia antiecológica (154).

Se centra la octava parte, “perecer y morir”, en lo relativo al final de la vida humana.

Artículo completo en edición impresa. Pídela aquí