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	<title>Exodo - Revista del Centro Evangelio y Liberaci&#243;n</title>
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		<title>DIVERSIDAD CULTURAL Y CONSTRUCCI&#211;N DE LA CIUDADAN&#205;A DESDE LA EDUCACI&#211;N P&#218;BLICA</title>
		<link>http://www.exodo.org/DIVERSIDAD-CULTURAL-Y-CONSTRUCCION.html</link>
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		<dc:date>2008-08-07T06:40:04Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Antonio Bol&#237;var</dc:creator>



		<description>Actualmente, las demandas de visibilidad y reconocimiento de las identidades particulares y de las diferencias en el espacio p&#250;blico han cuestionado las pol&#237;ticas de asimilaci&#243;n o de tolerancia, practicadas hasta no hace mucho en nombre del principio moderno de la igualdad, entendido ahora como uniformador y poco inclusivo. En este sentido, el imaginario liberal de una ciudadan&#237;a unitaria u homog&#233;nea ha empezado a esfumarse del horizonte. Actualmente, las demandas de visibilidad y (...)

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&lt;a href="http://www.exodo.org/-Punto-de-mira-.html" rel="directory"&gt;Punto de mira&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Actualmente, las demandas de visibilidad y reconocimiento
de las identidades particulares
y de las diferencias en el espacio p&#250;blico han
cuestionado las pol&#237;ticas de asimilaci&#243;n o de
tolerancia, practicadas hasta no hace mucho en nombre
del principio moderno de la igualdad, entendido ahora
como uniformador y poco inclusivo. En este sentido, el
imaginario liberal de una ciudadan&#237;a unitaria u homog&#233;nea
ha empezado a esfumarse del horizonte.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Actualmente, las demandas de visibilidad y reconocimiento
de las identidades particulares
y de las diferencias en el espacio p&#250;blico han
cuestionado las pol&#237;ticas de asimilaci&#243;n o de
tolerancia, practicadas hasta no hace mucho en nombre
del principio moderno de la igualdad, entendido ahora
como uniformador y poco inclusivo. En este sentido, el
imaginario liberal de una ciudadan&#237;a unitaria u homog&#233;nea
ha empezado a esfumarse del horizonte. El asunto,
por una parte, es de qu&#233; manera la construcci&#243;n de
la ciudadan&#237;a en el espacio p&#250;blico escolar, particularmente
en contextos multiculturales, pueda seguir representando
un espacio com&#250;n de convivencia, sin anular
ni asimilar las diferencias culturales. Por otra, c&#243;mo articular
espacios (escolares y sociales) de integraci&#243;n ciudadana,
respetuosos con las identidades culturales.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Vivimos en una situaci&#243;n parad&#243;jica en que, por
una parte, las diferencias culturales en nuestras sociedades
globalizadas e informacionales son, probablemente,
menores que en otros momentos hist&#243;ricos. No en vano
los medios de comunicaci&#243;n imponen un modelo cultural
y son aut&#233;nticas &#8220;f&#225;bricas&#8221; de asimilaci&#243;n cultural,
cuando no de hibridaci&#243;n entre unas y otras. En este
contexto en que lo global ahoga y extinge la diversidad,
bajo una mayor homogeneizaci&#243;n cultural, emerge con
fuerza la reafirmaci&#243;n de lo culturalmente propio. Estas
diferencias son ahora vividas como identidades propias.
De ah&#237; que la reivindicaci&#243;n identitaria y la exigencia
de su reconocimiento sea mayor que nunca.Un tema silenciado
hace unas d&#233;cadas se ha convertido en centro
de la discusi&#243;n social, afectando a las metas, sentido y
pr&#225;cticas docentes de la educaci&#243;n p&#250;blica. Por su parte,
el incremento de inmigraci&#243;n a los pa&#237;ses occidentales
europeos (provocada por la globalizaci&#243;n, neoliberalismo
y la baja natalidad) est&#225; dando lugar a sociedades
crecientemente pluriculturales que exige, paralelamente,
una respuesta escolar.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El proyecto moderno fue subordinar la cultura individual
a lo colectivo (por ejemplo, a trav&#233;s de la moral
c&#237;vica de la escuela), donde las identidades y creencias
individuales quedaban relegadas al &#225;mbito privado.
Los an&#225;lisis cr&#237;ticos y postcr&#237;ticos pusieron de manifiesto
que dicha l&#243;gica, no neutral en la pr&#225;ctica, se subordinaba
a la reproducci&#243;n de la cultura dominante, pero
tambi&#233;n, como entrevi&#243; &#8211;entre otros&#8211; Durkheim, sin cohesi&#243;n
social no cabe sociedad. Si lo individual tiene
que transformarse en colectivo, y sin esto no hay acci&#243;n
educativa, actualmente s&#243;lo se puede hacer a trav&#233;s del
reconocimiento de la diversidad. Es objeto de discusi&#243;n
si dicho reconocimiento ha de entenderse desde un pluralismo
liberal, desde la reafirmaci&#243;n de cada cultura en
curr&#237;culos diferenciados (multiculturalismo postmoderno)
o, mejor, desde una ciudadan&#237;a compleja.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Todo ello conlleva, a su vez, cu&#225;l deba ser el papel
de la escuela y la cultura en la conformaci&#243;n de una
ciudadan&#237;a o &#8211;en otros t&#233;rminos&#8211; cu&#225;l deba ser la &lt;i&gt;pai-
de&#237;a&lt;/i&gt; que constituya a individuos diferentes en ciudadanos,
en una escuela com&#250;n donde las identidades ya no
son sentidas como comunes. Una escuela que surgi&#243; como
integraci&#243;n &#8211;cuando no simple &#8220;asimilaci&#243;n&#8221;&#8211; de la
diversas identidades, reivindica hoy conservar dichas
adhesiones identitarias en su propio proyecto institucional.
El asunto est&#225; a la orden del d&#237;a, hasta tal punto
que toca uno de los m&#225;s c&#233;lebres debates en nuestra
modernidad tard&#237;a (Habermas vs.Taylor). Adem&#225;s, tiene
su expresi&#243;n en si se ha de defender un curr&#237;culum com&#250;n
para toda la poblaci&#243;n o el curr&#237;culum debe ser
expresi&#243;n de los hechos, personajes, historia, lengua y
costumbres del grupo &#233;tnico o cultural a que pertenece
el alumnado.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;La educaci&#243;n p&#250;blica
y los valores compartidos&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La educaci&#243;n de la ciudadan&#237;a, hist&#243;ricamente, ha formado
parte del n&#250;cleo de la escuela p&#250;blica, que ha
considerado que una de sus tareas b&#225;sicas era preparar
a las j&#243;venes generaciones para vivir y ejercer el oficio
de ciudadano en una comunidad configuradora de la
naci&#243;n. De hecho, el curr&#237;culum nacional (o &#8220;programas&#8221;
de ense&#241;anza) ha tenido como misi&#243;n la integraci&#243;n,
entendida como un proyecto uniformador que
busca la homogeneizaci&#243;n cultural y ling&#252;&#237;stica de los
individuos, sobre la base de subordinar las identidades
culturales particulares al proyecto de creaci&#243;n de una
ciudadan&#237;a nacional. En ese sentido, la educaci&#243;n p&#250;blica
no ha nacido para reconocer la diversidad sino, m&#225;s
bien, al servicio de una pol&#237;tica de homogeneidad; precisando
hoy, por tanto, ser debidamente reformulada
para integrar la diversidad cultural y el reconocimiento
de las diferencias, sin que ello pueda conducir, como ha
alertado Neil Postman, a su fin.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Contribuir a construir una ciudadan&#237;a en la escuela
puede seguir siendo una buena alternativa a determinadas
propuestas multiculturalistas, conciliando
en un marco com&#250;n el pluralismo y la creciente multiculturalidad.
Lograr una nueva articulaci&#243;n entre identidad
y ciudadan&#237;a, estimo, es una de las cuestiones m&#225;s
relevantes en un discurso actual sobre la educaci&#243;n p&#250;blica.
M&#225;s all&#225; de la tradici&#243;n liberal, sin caer en los excesos
comunitaristas, conjuntando propuestas del republicanismo
c&#237;vico, la Educaci&#243;n para la Ciudadan&#237;a
puede ser debidamente resituada, actualizando la misi&#243;n
originaria de la educaci&#243;n p&#250;blica y d&#225;ndole vigencia.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Educar para el ejercicio activo de la ciudadan&#237;a
puede, pues, seguir dando sentido a la educaci&#243;n p&#250;blica
como &#8220;escuela com&#250;n&#8221;, entendida no s&#243;lo como espacio
geogr&#225;fico, sino como marco com&#250;n compartido. En
efecto, lo que da coherencia a la educaci&#243;n p&#250;blica es
aprender a vivir en com&#250;n, con el conjunto de &#8220;virtudes
p&#250;blicas&#8221; que dan estabilidad y vigor a las instituciones
democr&#225;ticas. Por eso, la educaci&#243;n para la ciudadan&#237;a
activa y responsable es hoy una preocupaci&#243;n com&#250;n
en los sistemas educativos, situ&#225;ndose en la agenda actual
de reformas, incluida nuestra reciente Ley Org&#225;nica
de Educaci&#243;n. Entendemos la Educaci&#243;n para la Ciudadan&#237;a
como algo m&#225;s que una asignatura, para identificarla
con el curr&#237;culum b&#225;sico que deben adquirir todos
los ciudadanos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La educaci&#243;n de la ciudadan&#237;a tiene que integrar
la diversidad cultural y el reconocimiento de las ciudadan&#237;as
m&#250;ltiples, en una formulaci&#243;n compleja. En este
sentido, una educaci&#243;n intercultural puede ser entendida
y practicada como una educaci&#243;n para la ciudadan&#237;a,
que posibilite la convivencia en un marco com&#250;n. As&#237;,
en el espacio p&#250;blico com&#250;n de la escuela, una ciudadan&#237;a
&#8220;integrada&#8221; corre el grave riesgo de ser homogeneizadora
o asimiladora, pero una ciudadan&#237;a &#8220;diferenciada&#8221;
seg&#250;n cada identidad cultural no nos llevar&#237;a lejos,
dado que el derecho a la diferencia debe seguir siendo
reequilibrado con el imperativo de la igualdad. En este
sentido, una concepci&#243;n republicana de ciudadan&#237;a puede
constituir una buena base para conciliar la diversidad
cultural y la educaci&#243;n p&#250;blica.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En un momento, como el actual, en que el Estado
se ha hecho vulnerable ideol&#243;gicamente para ense&#241;ar
en las escuelas unos valores comunes (como se puede
ver, entre otros, en determinadas pol&#233;micas en USA sobre
los contenidos de los curr&#237;culos, el cuestionamiento
de la laicidad en la escuela francesa y, m&#225;s recientemente,
en Espa&#241;a con motivo de los contenidos de la nueva
asignatura &#8220;Educaci&#243;n para la Ciudadan&#237;a y los Derechos
Humanos&#8221;, con la llamada por organizaciones familiares
de signo conservador a la &#8220;objeci&#243;n de conciencia&#8221;),
se hace m&#225;s necesario que nunca reivindicar la
tarea de la educaci&#243;n p&#250;blica de integrar a la ciudadan&#237;a
en unos principios y valores comunes, aun cuando
admitamos que deba ser reformulado para no dar lugar
a ser &#8211;como lo fue&#8211; un instrumento para la homogeneizaci&#243;n
ling&#252;&#237;stica y cultural.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;Educar ciudadanos en un contexto
de diversidad cultural&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La cuesti&#243;n central en educaci&#243;n, como hemos apuntado
antes, es c&#243;mo la ciudadan&#237;a, debidamente reformulada
hoy, pueda ser un modo de conciliar el pluralismo
de la escuela com&#250;n y la condici&#243;n multicultural. Entre
la Escila de una ciudadan&#237;a homog&#233;nea (asimilacionismo)
y la Caribdis de una ciudadan&#237;a diferenciada (segregaci&#243;n
o marginalizaci&#243;n), la educaci&#243;n intercultural
de la ciudadan&#237;a busca compatibilizar un n&#250;cleo &#233;tico y
cultural com&#250;n con el reconocimiento de las diferencias
de cada grupo y con los contextos locales comunitarios.
Adem&#225;s de la lengua propia, el curr&#237;culum ha de ser redise&#241;ado
de manera que incluya tambi&#233;n los saberes,
conocimientos y valores de la cultura originaria. Esto
no excluye incorporar los elementos y contenidos de la
cultura mayoritaria y de la universal.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En principio, hablar de &#8220;ciudadan&#237;a multicultural&#8221;
es un concepto parad&#243;jico, pues supone (re)particularizar
una condici&#243;n que es inherentemente universal.
Mejor ser&#237;a decir &#8220;universalismo multicultural&#8221;, como
propuso McCarthy, o hablar de &#8220;ciudadan&#237;a intercultural&#8221;,
como lo ha hecho P&#233;rez Tapias. En cualquier caso,
de c&#243;mo se resuelva el
problema entre la homogeneizaci&#243;n
cultural y la
heterogeneidad cultural o
identitaria va a depender,
en gran medida, la tarea
educativa y la propia convivencia.
La configuraci&#243;n
transnacional, acrecentada
con la globalizaci&#243;n,
no puede anular la necesaria
afirmaci&#243;n de la diversidad
cultural, ni &#233;sta
ser un ant&#237;doto contra
principios universales. El
principio de igualdad, constitutivo de la sociedad moderna,
no ha logrado prevenir las desigualdades sociales
contra las que quer&#237;a luchar. Pero poner como contrapartida
la reivindicaci&#243;n de la diversidad, m&#225;s all&#225; de
posibilitar a cada sujeto ser actor en un mundo globalizado,
puede ser una salida en falso. Lo que est&#225; en juego,
en la misi&#243;n de la educaci&#243;n p&#250;blica, es &#8211;pues&#8211; contribuir
a construir un espacio p&#250;blico con ciudadanos
que participan activamente. Qu&#233; curr&#237;culum y qu&#233; formas
organizativas son m&#225;s adecuadas para hacer frente
a los desaf&#237;os presentes y futuros en la formaci&#243;n de las
nuevas generaciones es lo que nos fuerza a repensar el
papel de la escuela en este nuevo contexto. Responder
volviendo a las seguridades que tuvimos en otros tiempos
nos conduce hoy a un camino intransitable y sin
salida.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La educaci&#243;n se debe dirigir a ense&#241;ar los derechos
y responsabilidades de la ciudadan&#237;a democr&#225;tica
y su reconocimiento a todos los humanos de cualquier
comunidad. La educaci&#243;n c&#237;vica comienza con relaciones
afectivas en los c&#237;rculos inmediatos, que progresivamente
se van ampliando hasta una &#8220;ciudadan&#237;a cosmopolita&#8221;.
Los escolares construyen su identidad personal
en relaci&#243;n con la comunidad de origen y vida, lo que
debe abocar &#8211;en un segundo momento&#8211; a una apertura
a los otros diferentes y sus culturas. La escuela tiene
una funci&#243;n irrenunciable para que las diferencias culturales
y el pluralismo democr&#225;tico se informen y conjuguen
mutuamente. Conjugar los principios normativos
unitarios de justicia y el reconocimiento de los
distintos proyectos de vida culturales es, pues, la tarea
actual de la educaci&#243;n p&#250;blica.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En un curr&#237;culum intercultural, pues, la escuela
ejerce una funci&#243;n mediadora entre la cultura escolar y
la cultura experiencial de los alumnos, sin subordinar la
segunda (mediante su silencio o asimilaci&#243;n) a la primera.
Ello requiere, entre otros, partir de la cultura de
la comunidad de vida del alumno para reconstruirla en
funci&#243;n de la cultura escolar que, adem&#225;s, tendr&#225; que
convertir el aula y el centro
en espacios compartidos.
Sin embargo, leer el mundo
desde diversas culturas, reflexionando
cr&#237;ticamente sobre
la propia, no deja de ser
una alta meta, cuya competencia
es dif&#237;cil de alcanzar,
especialmente cuando no es
vivida socialmente en la comunidad,
porque unos grupos
son los que detentan el
poder y los otros inmigrantes.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Caben, pues, diferentes grados de llevar a cabo la
educaci&#243;n intercultural: desde perspectivas de reconocimiento
de las culturas (incorporaci&#243;n, temporal o epis&#243;dica,
de elementos de las distintas minor&#237;as al curr&#237;culum
ordinario, que suele ser el hegem&#243;nico), con una
percepci&#243;n positiva de la diversidad cultural, a enfoques
m&#225;s cr&#237;ticos (reconstrucci&#243;n de la cultura escolar), seg&#250;n
los niveles de integraci&#243;n o inclusividad. As&#237;, en lugar
de una perspectiva aditiva (a&#241;adir al curr&#237;culum hegem&#243;nico
algunos elementos de otras culturas
presentes en el aula), cabe reconstruir el curr&#237;culum en
un proyecto educativo intercultural. Por &#250;ltimo, se puede
abogar por una escuela y sociedad inclusiva. Educar
en la interculturalidad, en sentido fuerte, es ense&#241;ar
contra los prejuicios de ver al otro como distinto, al
tiempo que sentir el mismo afecto con otros grupos culturales.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;La educaci&#243;n p&#250;blica y las identidades
culturales&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;a href='http://www.exodo.org/spip.php?page=atrasados&amp;id_rubrique=17' class='spip_out'&gt;Art&#237;culo completo en edici&#243;n impresa. P&#237;dela aqu&#237;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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