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	<title>Exodo - Revista del Centro Evangelio y Liberaci&#243;n</title>
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		<title>MEMORIA Y DEMOCRACIA. LA PUGNA POR EL PASADO</title>
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		<dc:date>2010-01-22T07:44:48Z</dc:date>
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		<dc:creator>Antonio Garc&#237;a Santesmases</dc:creator>



		<description>Durante a&#241;os se entendi&#243; que la transici&#243;n espa&#241;ola a la democracia era ejemplar por haber sido capaz de echar al olvido los agravios del pasado. A partir de un determinado momento &#8211;que yo creo podemos situar a mitad de los a&#241;os noventa&#8211; esta percepci&#243;n comenz&#243; a cambiar. Hacer una breve genealog&#237;a de este proceso puede ayudarnos a comprender los problemas que suscita en Espa&#241;a el tema de la memoria. Durante a&#241;os se entendi&#243; que la transici&#243;n espa&#241;ola a la democracia era ejemplar por haber sido capaz (...)

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&lt;a href="http://www.exodo.org/-A-fondo-.html" rel="directory"&gt;A fondo&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Durante a&#241;os se entendi&#243; que la
transici&#243;n espa&#241;ola a la
democracia era ejemplar por
haber sido capaz de echar al olvido los
agravios del pasado. A partir de un
determinado momento &#8211;que yo creo
podemos situar a mitad de los a&#241;os
noventa&#8211; esta percepci&#243;n comenz&#243; a
cambiar. Hacer una breve genealog&#237;a de
este proceso puede ayudarnos a
comprender los problemas que suscita
en Espa&#241;a el tema de la memoria.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Durante a&#241;os se entendi&#243; que la
transici&#243;n espa&#241;ola a la
democracia era ejemplar por
haber sido capaz de echar al olvido los
agravios del pasado. A partir de un
determinado momento &#8211;que yo creo
podemos situar a mitad de los a&#241;os
noventa&#8211; esta percepci&#243;n comenz&#243; a
cambiar. Hacer una breve genealog&#237;a de
este proceso puede ayudarnos a
comprender los problemas que suscita
en Espa&#241;a el tema de la memoria y la
disputa en torno a la percepci&#243;n del
pasado que se da en nuestro pa&#237;s. No
existe ning&#250;n pa&#237;s en el que se d&#233; una
visi&#243;n compartida e indiscutible acerca
del pasado pero hay interpretaciones
claramente hegem&#243;nicas. No es el caso
de Espa&#241;a. En Espa&#241;a compiten al
menos tres grandes discursos acerca de
nuestro pasado, discursos que operan a
la hora de enjuiciar la necesidad de
proceder a recuperar trozos de la
memoria perdida acerca de ese mismo
pasado.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;ECHAR AL OLVIDO&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Podr&#237;amos decir que la primera etapa
cubre desde la muerte de Franco hasta
el final del gobierno del PSOE en marzo
de 1996. Son casi veinte los a&#241;os que
incluyo en este per&#237;odo y por ello ya
adelanto que habr&#237;a que realizar un
esfuerzo por diferenciar distintos
momentos pero me parece que subyace
en todo el per&#237;odo un hilo conductor.
Todo comienza, a mi juicio, con el
triunfo de la reforma pol&#237;tica y la
imposibilidad de llevar a cabo una
ruptura democr&#225;tica. Recordemos que
los planteamientos de la oposici&#243;n
democr&#225;tica hablaban de realizar un
gobierno provisional que planteara un
refer&#233;ndum sobre la forma de Estado y
abriera la posibilidad de un proceso
constituyente. Al fracasar la ruptura el
cauce que se sigui&#243; implic&#243; elaborar la
Constituci&#243;n del 78 a partir de unas
elecciones que no estaban convocadas
como elecciones constituyentes.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Esas Cortes que no eran
constituyentes tomaron algunas
medidas para evitar perturbaciones a la
hora de la elaboraci&#243;n del texto
constitucional; todo el proceso se
realiz&#243; controlando al m&#225;ximo el debate
y evitando cualquier autonom&#237;a de los
propios diputados. Se opt&#243; por la
elecci&#243;n de una ponencia constitucional
que elaborara el texto en un r&#233;gimen de
silencio y de ocultamiento a la opini&#243;n
p&#250;blica hasta llegar a un acuerdo.
Concluidos los trabajos de la ponencia
se procedi&#243; a un debate en la comisi&#243;n
del Congreso de los Diputados y en el
Senado; un debate en el que las
intervenciones estaban controladas por
los portavoces de los grupos
parlamentarios.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La importancia dada al monopolio
de la voz y a la disciplina de voto estaba
fundada en la necesidad que ten&#237;an las
&#233;lites pol&#237;ticas de controlar el proceso,
de evitar lo ocurrido en la Segunda
Rep&#250;blica donde era muy dif&#237;cil
mantener acuerdos dada la
personalidad ind&#243;mita de los diputados
de las Cortes republicanas(recordemos
todos los avatares vividos en torno a la
cuesti&#243;n religiosa que provocar&#237;a la
dimisi&#243;n de Alcal&#225; Zamora como
presidente del gobierno y el acceso a la
presidencia del consejo de ministros de
la gran revelaci&#243;n de la rep&#250;blica, del
pol&#237;tico m&#225;s capaz de aquellos a&#241;os, de
Manuel Aza&#241;a).&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Este proceso de control de las
deliberaciones para propiciar los
acuerdos ven&#237;a unido a la necesidad de
crear un clima pol&#237;tico propicio para el
entendimiento, un clima donde era
esencial no echarse en cara las
interpretaciones del pasado, no exigir
cuentas por lo ocurrido, no aprovechar
el proceso para poner en su sitio a
verdugos y v&#237;ctimas. De alguna manera
se asumi&#243; que la historia de Espa&#241;a
hab&#237;a sido suficientemente tr&#225;gica
como para no repetir un combate
fratricida. Este esfuerzo por no repetir
los errores del pasado iba unido a la
necesidad de recordar para mejor
olvidar; no era el momento de pedir
cuentas, de debatir sobre qui&#233;nes
ten&#237;an raz&#243;n y qui&#233;nes estaban
equivocados, o dicho de otra manera,
qui&#233;nes ten&#237;an credenciales
democr&#225;ticas y qui&#233;nes ven&#237;an de la
dictadura. Los constituyentes
subordinaron muchas cosas para
alcanzar el consenso porque conoc&#237;an
la historia de Espa&#241;a y que la
desmemoria era la mejor manera de
evitar la repetici&#243;n de los peores
momentos de esa misma historia.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Es comprensible que los que
actuaron de aquella manera se lleven
las manos a la cabeza cuando se les
reprocha que permitieran que la
aprobaci&#243;n de la amnist&#237;a y la amnesia
sobre el pasado fueran unidas. Ellos
eran muy conscientes de lo que quer&#237;an,
de lo que quer&#237;an los otros y de lo que
al final result&#243;. Y estaban orgullosos del
consenso alcanzado. El miedo a un
golpe militar (que se produjo aunque
fracasara el 23 F del 81), la
desestabilizaci&#243;n provocada por el
terrorismo de ETA y la divisi&#243;n interna
de la derecha pol&#237;tica espa&#241;ola
provocaron que este designio de
recordar para olvidar
mejor, de echar al
olvido los agravios
padecidos, de no
remover el pasado,
fuera el criterio
fundamental de los
gobiernos de Felipe
Gonz&#225;lez.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Es esa la raz&#243;n por
la que considero que
ese esp&#237;ritu de la transici&#243;n dura hasta
el final de aquellos catorce a&#241;os de
gobierno. Bien es cierto que el esfuerzo
por no remover los demonios familiares
iba unido a la ilusi&#243;n de encontrar en
Europa la gran soluci&#243;n a todos
nuestros problemas pret&#233;ritos y futuros.
Es esta la raz&#243;n por la cual fue el joven
Ortega el fil&#243;sofo de referencia durante
aquellos a&#241;os. Se trataba de vertebrar
la naci&#243;n, de realizar el papel que hab&#237;a
sido incapaz de llevar a cabo la d&#233;bil
burgues&#237;a progresista; se trataba de
consolidar la democracia, subordinar el
poder militar al poder civil y conseguir
la integraci&#243;n en Europa. Rememorando
al joven Ortega, los problemas de
Espa&#241;a, de su identidad siempre
compleja y fracturada, acabar&#237;an siendo
resueltos-disueltos en un &#225;mbito
supranacional, en la entonces
denominada Comunidad Econ&#243;mica
Europea.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y el hecho es que si nos situamos a
la altura de 1986 la desaparici&#243;n de las
dictaduras en Portugal, en Grecia y en
Espa&#241;a se hab&#237;a producido s&#243;lo una
d&#233;cada antes y por fin asist&#237;amos a una
vinculaci&#243;n al proyecto europeo en un
momento donde todo eran parabienes
si compar&#225;bamos la situaci&#243;n con la
tr&#225;gica historia de los espa&#241;oles en los
a&#241;os treinta. La transici&#243;n hab&#237;a sido
ejemplar y aquella Espa&#241;a que tanto
impresionaba a Gerald
Brenan de anarquistas
y carlistas dispuestos a
vencer o morir; aquella
Espa&#241;a tr&#225;gica estaba
definitivamente
enterrada en el
pasado. La
modernizaci&#243;n
econ&#243;mica provocar&#237;a
el prodigio de vivir sin
identidad, sin ra&#237;ces y sin querellas con
el pasado. S&#243;lo los hombres y los
pueblos que saben olvidar &#8211;se repet&#237;a
una y otra vez&#8211; son capaces de
alcanzar si no la felicidad, al menos la
estabilidad pol&#237;tica.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;LA QUERELLA ENTRE LOS
NACIONALISMOS (DOS
MEMORIAS EN PUGNA)&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El final de los gobiernos del PSOE se
produjo en un contexto de ruido y furia
con procesos judiciales abiertos,
acusaciones de corrupci&#243;n y una fuerte
deslegitimaci&#243;n de la pol&#237;tica. No se
criticaba tanto las pol&#237;ticas realizadas
(fueran &#233;stas la pol&#237;tica econ&#243;mica que
hab&#237;a provocado fuertes controversias
con los sindicatos, o la pol&#237;tica exterior
que hab&#237;a ocasionado fuertes conflictos
con los movimientos pacifistas con
motivo de la permanencia de Espa&#241;a en
la OTAN) cuanto la p&#233;rdida de
legitimidad de la pol&#237;tica misma.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El PSOE tardar&#237;a a&#241;os en
recuperarse de aquel final tan aciago de
los gobiernos de Felipe Gonz&#225;lez. Entre
tanto el Partido Popular se encontraba
con la paradoja de que no pod&#237;a
desarrollar su programa porque no
ten&#237;a mayor&#237;a absoluta, porque ten&#237;a un
pacto parlamentario con los grupos
nacionalistas. El pacto se mantuvo toda
la legislatura de 1996 al a&#241;o 2000 pero,
m&#225;s all&#225; de los acuerdos
parlamentarios, algunos sucesos muy
relevantes revelaban que no era posible
seguir con la pol&#237;tica de pensar que la
modernizaci&#243;n econ&#243;mica provocar&#237;a la
resoluci&#243;n de todos los problemas
sociales o que la integraci&#243;n europea
resolver&#237;a todos los problemas
nacionales.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Todo cambiaba porque en la propia
Europa se reconoc&#237;an Estados como
Croacia, porque Yugoslavia se
desmembraba, porque Chequia y
Eslovaquia se separaban y porque los
nacionalismos perif&#233;ricos empezaron a
pensar que hab&#237;a que producir una
segunda transici&#243;n. El acuerdo entre el
PNV, CIU y el BNG en torno a la llamada
Declaraci&#243;n de Barcelona dibujaba un
horizonte claramente confederal donde
la aspiraci&#243;n m&#225;xima de los
nacionalistas volv&#237;a a aparecer: toda
identidad cultural implicaba una
identidad nacional que a su vez exig&#237;a
&#8211;para poder realizarse en plenitud&#8211;
tener un Estado propio.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ese planteamiento confederal
remit&#237;a a una lectura de la historia de
Espa&#241;a donde lo decisivo era enfatizar
el conflicto entre el centro y la periferia
y subrayar que esa era la fisura
fundamental en la historia de Espa&#241;a.
Ante ese proceso de reafirmaci&#243;n de
los nacionalismos perif&#233;ricos el
nacionalismo conservador espa&#241;ol
reaccion&#243; elaborando una lectura
alternativa de la historia de Espa&#241;a. Las
naciones sin Estado, a juicio de los
conservadores, no eran naciones sino
regiones y la historia de Espa&#241;a
mostraba la existencia de una naci&#243;n
antigua y venerable (algunos hablaban
de 3000 a&#241;os; otros m&#225;s modestos
s&#243;lo de 500) que no estaba puesta en
cuesti&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Uno pod&#237;a visitar el museo de
historia de Catalu&#241;a y contrastar la
interpretaci&#243;n que all&#237; se daba de la
historia de Espa&#241;a con las exposiciones
sobre C&#225;novas, Sagasta, Maura que
iban realizando los gobiernos del
Partido Popular. El tema de la memoria
hab&#237;a vuelto a adquirir una enorme
dimensi&#243;n en nuestras vidas hasta el
punto de que eran muchos los que
comenzaban a alarmarse y clamaban
por dejar de hablar de esencias
nacionales y comenzar a tratar los
aut&#233;nticos problemas de los espa&#241;oles.
Era una pretensi&#243;n loable pero vana
porque era mucho lo que no se hab&#237;a
debatido en la ejemplar transici&#243;n
espa&#241;ola y eran muchos los ejemplos
for&#225;neos que mostraban que las
heridas no cicatrizan bien si no somos
capaces de mirar con claridad al pasado.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Durante a&#241;os la izquierda prefiri&#243;
rehuir el combate; la transici&#243;n estaba
bien como estaba, la necesidad de echar
al olvido las querellas del pasado hab&#237;a
sido un acierto y no era bueno volver y
volver sobre los agravios sufridos; los
hijos y nietos de las v&#237;ctimas de la
represi&#243;n franquista deb&#237;an saber que
todav&#237;a no tocaba, que todav&#237;a no era el
momento, que la democracia era
demasiado fr&#225;gil y era preferible no
tocar los cimientos si quer&#237;amos
consolidar la Constituci&#243;n del 78.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ese fue, y todav&#237;a sigue siendo, el
discurso que se repite en los
aniversarios constitucionales pero cada
vez es cierto que con una voz m&#225;s
desfalleciente porque las querellas del
pasado han vuelto al presente y ya no
cabe esquivar el problema.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;LA LLEGADA DE UNA NUEVA
GENERACION&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La querella entre los nacionalismos,
entre el nacionalismo espa&#241;ol
conservador y los nacionalismos
perif&#233;ricos, fue subiendo de tono en la
segunda legislatura de Jos&#233; Mar&#237;a
Aznar. Subi&#243; de tono porque Aznar, tras
alcanzar la mayor&#237;a absoluta, pens&#243; que
era el momento de desarrollar su propio
programa pol&#237;tico. Un programa en el
que era esencial la renacionalizaci&#243;n de
Espa&#241;a. Aznar pens&#243; que esa tarea s&#243;lo
la pod&#237;an desarrollar las fuerzas liberalconservadoras
porque dada la distancia
electoral con el Partido Socialista
(hablamos del a&#241;o 2000) habr&#237;a
gobiernos del Partido Popular por
mucho tiempo en Espa&#241;a.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;a href='http://www.exodo.org/spip.php?page=atrasados&amp;id_rubrique=17' class='spip_out'&gt;Art&#237;culo completo en edici&#243;n impresa. P&#237;dela aqu&#237;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Jos&#233; Antonio P&#233;rez Tapias, Del bienestar a la justicia. Por una ciudadan&#237;a intercultural</title>
		<link>http://www.exodo.org/Jose-Antonio-Perez-Tapias-Del.html</link>
		<guid isPermaLink="true">http://www.exodo.org/Jose-Antonio-Perez-Tapias-Del.html</guid>
		<dc:date>2008-04-28T10:02:14Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Antonio Garc&#237;a Santesmases</dc:creator>



		<description>La obra de Jos&#233; Antonio P&#233;rez Tapias Del bienestar a la justicia tiene como subt&#237;tulo Por una ciudadan&#237;a intercultural. Todo autor tiene que optar por alg&#250;n t&#237;tulo que d&#233; sentido al libro que publica. En pocas ocasiones he visto mejor realizado este objetivo y ello por varias razones. La obra de Jos&#233; Antonio P&#233;rez Tapias Del bienestar a la justicia tiene como subt&#237;tulo Por una ciudadan&#237;a intercultural. Todo autor tiene que optar por alg&#250;n t&#237;tulo que d&#233; sentido al libro que publica. En pocas ocasiones (...)

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&lt;a href="http://www.exodo.org/-Actualidad-.html" rel="directory"&gt;Actualidad&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;La obra de Jos&#233; Antonio P&#233;rez Tapias
Del bienestar a la justicia tiene
como subt&#237;tulo Por una ciudadan&#237;a
intercultural. Todo autor tiene que
optar por alg&#250;n t&#237;tulo que d&#233; sentido al libro
que publica. En pocas ocasiones he visto
mejor realizado este objetivo y ello por
varias razones.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;La obra de Jos&#233; Antonio P&#233;rez Tapias
Del bienestar a la &lt;i&gt;justicia&lt;/i&gt; tiene
como subt&#237;tulo &lt;i&gt;Por una ciudadan&#237;a
intercultural&lt;/i&gt;. Todo autor tiene que
optar por alg&#250;n t&#237;tulo que d&#233; sentido al libro
que publica. En pocas ocasiones he visto
mejor realizado este objetivo y ello por
varias razones.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Estamos en un momento en que debatimos
en la filosof&#237;a pol&#237;tica actual acerca
del individualismo, del comunitarismo
y del republicanismo; estamos en un momento
en que discutimos en la vida pol&#237;tica
acerca de las ventajas y de los inconvenientes
del modelo multicultural y acerca
de los l&#237;mites y las posibilidades futuras
del modelo republicano. Para profundizar
en ambos debates es de gran utilidad la
obra que comentamos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En primer lugar porque Jos&#233; Antonio
P&#233;rez Tapias a&#250;na su tarea profesional
como profesor de filosof&#237;a con la condici&#243;n
adquirida recientemente de parlamentario
socialista. Creo que puede ser muy fruct&#237;fera
esta combinaci&#243;n en unos momentos
en que el debate pol&#237;tico se ha desplazado
a temas que afectan a los sentimientos, las
emociones, las ra&#237;ces culturales, las costumbres
morales y a lo que se ha denominado
una querella por los valores. En muchas
ocasiones estos debates han adquirido
tal virulencia que todas las antiguas discusiones
acerca de los intereses socio-econ&#243;micos
parecen haber desaparecido. Es
como si el pensamiento &#250;nico hubiera triunfado
en el campo econ&#243;mico y el debate
pol&#237;tico se centrara &#250;nicamente en problemas
que afectan a la familia, la escuela, las
tradiciones religiosas, las identidades culturales
y los sentimientos de pertenencia.
&#191;Qu&#233; hacer ante esa situaci&#243;n?&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Lo primero y fundamental no olvidar
que cuando hablamos de problemas
de valores no podemos olvidar las diferencias
socioecon&#243;micas, pero tampoco
queremos reducir todos los problemas a
la vieja cuesti&#243;n social y minusvalorar las
cuestiones derivadas del reconocimiento
de la identidad, de las identidades.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Es y espero que sea muy fruct&#237;fera
en el futuro la combinaci&#243;n entre el fil&#243;sofo
y el pol&#237;tico en el caso de P&#233;rez Tapias
porque no cabe duda que encima de
la mesa nos esperan una enorme cantidad
de temas que han removido el imaginario
colectivo como no hab&#237;a ocurrido desde
hace treinta a&#241;os. Pensemos en todas las
pol&#233;micas acerca de la educaci&#243;n para la
ciudadan&#237;a, el matrimonio homosexual, la
naci&#243;n de naciones, la ley de memoria hist&#243;rica
y la pol&#237;tica de alianza de civilizaciones.
Todo ello requiere de un nuevo relato
que replantee muchos de los silencios,
de las omisiones, de los agravios, de las
heridas mal cicatrizadas de la transici&#243;n
pol&#237;tica espa&#241;ola.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El lector de esta obra no encontrar&#225;
en este libro ese relato. No es la pretensi&#243;n
del autor. Pero me atrevo a afirmar
que no se podr&#225; construir ese relato
con alguna consistencia sin tener en cuenta
aportaciones como las que aqu&#237; aparecen.
P&#233;rez Tapias se lanza al intento, apasionante
y discutible (por ello mismo hay
que decir que merece ser discutido) de intentar
aunar dos paradigmas muy diferentes
a la hora de diagnosticar los problemas
de esta sociedad posmoderna,
multicultural, l&#237;quida en la que vivimos. Por
un lado recoge la tradici&#243;n ilustrada a la
hora de actualizar lo mejor del pensamiento
habermasiano y su esfuerzo por
preservar las conquistas del Estado social.
Hasta ah&#237; su planteamiento no sorprender&#225;
a los lectores de izquierda.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;S&#237; causar&#225;, sin embargo, cierto
asombro, cuando no extra&#241;eza, el intento
de aunar ese legado con el pensamiento
de Levitas. Detr&#225;s est&#225; el esfuerzo por hacer
compatibles elementos centrales en el
diagn&#243;stico de Marx y de Nietzsche.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Esa dif&#237;cil fundamentaci&#243;n metaf&#237;sica
encuentra su mejor aplicaci&#243;n en los
esfuerzos por hacerse cargo de la diversidad
cultural, de la laicidad y del retorno de
las religiones. Juega aqu&#237; P&#233;rez Tapias con
la ventaja de su gran conocimiento de los
temas educativos, con la experiencia acumulada
de sus muchos encuentros con la
realidad iberoamericana y finalmente con
una fin&#237;sima sensibilidad teol&#243;gica absolutamente
excepcional en el universo de
la izquierda pol&#237;tica espa&#241;ola.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Por todo ello distintos lectores podr&#225;n
disfrutar con esta obra. Tanto los pedagogos
que vean una ocasi&#243;n para profundizar
en los problemas de la educaci&#243;n
intercultural, como los pol&#237;ticos que deseen
profundizar en la alianza de civilizaciones,
como las personas interesadas por
el debate entre laicidad y pluralismo religioso.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;S&#243;lo me queda desear a los lectores
que disfruten ante una obra ardua, y
que no se desanimen; en una obra que requiere
tiempo, silencio, meditaci&#243;n reflexiva
porque no es una obra coyuntural que
se pueda leer en una tarde; requiere evitar
la premura porque remite a los fundamentos
metaf&#237;sicos del quehacer religioso,
educativo y pol&#237;tico. Y s&#243;lo me queda
desear tambi&#233;n al autor larga vida pol&#237;tica
por bien del proyecto socialista y del
suyo propio, porque pocas cosas son tan
atractivas para un gran metaf&#237;sico como
la de sumergirse en el combate pol&#237;tico cotidiano,
para poder observar en vivo y en
directo la dificultad de combinar los paradigmas,
para percibir los claroscuros de
cualquier decisi&#243;n pol&#237;tica relevante, para
evaluar c&#243;mo las decisiones m&#225;s queridas
conllevan consecuencias indeseables de la
acci&#243;n.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>LA NECESIDAD DE UN NUEVO RELATO</title>
		<link>http://www.exodo.org/LA-NECESIDAD-DE-UN-NUEVO-RELATO.html</link>
		<guid isPermaLink="true">http://www.exodo.org/LA-NECESIDAD-DE-UN-NUEVO-RELATO.html</guid>
		<dc:date>2007-08-01T08:35:38Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Antonio Garc&#237;a Santesmases</dc:creator>



		<description>Treinta a&#241;os despu&#233;s de las primeras elecciones democr&#225;ticas vivimos en un clima de crispaci&#243;n que no ha tenido igual en los a&#241;os que hemos tenido de democracia. Ser&#237;a f&#225;cil afirmar que todo se debe a una competencia feroz entre los partidos que no se corresponde con las diferencias reales entre las distintas opciones pol&#237;ticas. Ser&#237;a f&#225;cil repetir ese diagn&#243;stico pero no lo voy a hacer porque creo que no se corresponde a la verdad. No estamos ante la pelea de una clase pol&#237;tica que vive de espaldas a (...)

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&lt;a href="http://www.exodo.org/-Punto-de-mira-.html" rel="directory"&gt;Punto de mira&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Treinta a&#241;os despu&#233;s de las primeras elecciones
democr&#225;ticas vivimos en un clima de crispaci&#243;n
que no ha tenido igual en los a&#241;os que hemos
tenido de democracia. Ser&#237;a f&#225;cil afirmar que
todo se debe a una competencia feroz entre los partidos
que no se corresponde con las diferencias reales entre
las distintas opciones pol&#237;ticas. Ser&#237;a f&#225;cil repetir ese
diagn&#243;stico pero no lo voy a hacer porque creo que no
se corresponde a la verdad. No estamos ante la pelea
de una clase pol&#237;tica que vive de espaldas a las
preocupaciones de los ciudadanos,que est&#225; enfrascada
en problemas que s&#243;lo a esa misma clase pol&#237;tica
importa.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Treinta a&#241;os despu&#233;s de las primeras elecciones
democr&#225;ticas vivimos en un clima de crispaci&#243;n
que no ha tenido igual en los a&#241;os que hemos
tenido de democracia. Ser&#237;a f&#225;cil afirmar que
todo se debe a una competencia feroz entre los partidos
que no se corresponde con las diferencias reales entre
las distintas opciones pol&#237;ticas. Ser&#237;a f&#225;cil repetir ese
diagn&#243;stico pero no lo voy a hacer porque creo que no
se corresponde a la verdad. No estamos ante la pelea
de una clase pol&#237;tica que vive de espaldas a las
preocupaciones de los ciudadanos,que est&#225; enfrascada
en problemas que s&#243;lo a esa misma clase pol&#237;tica
importa.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Pienso,por el contrario,que nos encontramos
ante una opini&#243;n p&#250;blica soliviantada,conmovida en su
emocionalidad m&#225;s primaria,a la que se apela a las
v&#237;sceras para reaccionar y movilizarse ante lo que los
medios adictos a la derecha consideran la ruptura de
los pactos b&#225;sicos que dieron lugar a la transici&#243;n
pol&#237;tica.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Tengo la impresi&#243;n de que muchos lectores de la
revista Exodo no frecuentan los medios de
comunicaci&#243;n de la derecha ni escuchan las emisoras
del mundo cat&#243;lico-conservador y,por ello,quiz&#225;s no
perciben de la misma manera la ofensiva ante la que
nos encontramos. Una ofensiva que no ha tenido
parang&#243;n en otros momentos de nuestra historia
democr&#225;tica. Todo comienza con el diagn&#243;stico
realizado por estos medios acerca del proyecto del
presidente Zapatero. Todos ellos han caracterizado con
la mayor dureza su pretensi&#243;n de efectuar algunos
cambios en la cultura pol&#237;tica heredada de la transici&#243;n
democr&#225;tica.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Podemos comenzar con la caracterizaci&#243;n
realizada acerca del personaje y de sus prop&#243;sitos
para comprender la magnitud del desaf&#237;o ante el que
nos enfrentamos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#191;ESTAMOS ANTE UNA SEGUNDA
TRANSICION?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Si uno lee a los columnistas de la derecha la situaci&#243;n
que vivimos se resume de la siguiente manera: un
presidente del gobierno que accede al poder de una
manera inesperada,fruto de un atentado terrorista,que
cambia abruptamente la percepci&#243;n de la poblaci&#243;n,
llega al ejecutivo decidido a realizar la pol&#237;tica que no
pudo llevarse a cabo por los l&#237;mites impuestos al
proceso de transici&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Seg&#250;n la interpretaci&#243;n de estos medios si bien
la izquierda tuvo que asumir los condicionamientos de
aquel proceso y aceptar que no era posible realizar su
proyecto,en el fondo de su coraz&#243;n segu&#237;a anidando
una voluntad de revancha que ha aparecido en cuanto
ha tenido ocasi&#243;n. Ese revanchismo est&#225; unido a la
reivindicaci&#243;n de los peores elementos de un modelo
que los espa&#241;oles de bien cre&#237;an definitivamente
olvidado: la reivindicaci&#243;n del republicanismo
trasnochado; la defensa del laicismo sectario; la apuesta
por un federalismo inviable. Todo envuelto en un
inconfundible olor a masoner&#237;a bienintencionada que
pretende resolver los graves problemas de la coyuntura
internacional con un pacifismo blando,dispuesto a
rendirse a cualquier precio ante el enemigo- sea &#233;ste el
terrorismo etarra,el islamismo radical- e incapaz de
defender con vigor los principios y los valores del
mundo occidental.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Este presidente incapaz e insolvente,con sus
buenas intenciones y sus resentimientos,nos ha llevado
al borde del abismo; es hora de acabar con su gesti&#243;n
antes de que sea demasiado tarde; hay que lograr que
su etapa de gobierno quede reducida a un par&#233;ntesis en
la historia de Espa&#241;a y en la historia del socialismo.
S&#243;lo con la derrota de Zapatero las cosas volver&#225;n a su
cauce y podremos poner a los nacionalismos en su
sitio; combatir de verdad el terrorismo hasta
derrotarlo; ocupar el lugar que nos corresponde en la
escena internacional; y enterrar todo este conjunto de
soflamas moralizantes,tan bienintencionadas &#8211;
conceder&#225;n los m&#225;s ben&#233;volos- como inconsistentes.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Esta interpretaci&#243;n de los columnistas liberalconservadores
ha ido configurando un clima de
crispaci&#243;n que no hab&#237;amos visto en Espa&#241;a: las
recomendaciones a Zapatero para que sin dilaci&#243;n
acompa&#241;e a su abuelo en el cementerio; la
equiparaci&#243;n de la educaci&#243;n para la ciudadan&#237;a con el
dictado totalitario del nazismo; la confusi&#243;n en torno a
la cuesti&#243;n nacional,y otras muchas cuestiones han ido
modulando los sentimientos del bloque liberalconservador
hasta un nivel de excitaci&#243;n emocional tan
intenso que cuesta recordar algo parecido.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Algunas personas de izquierda no aceptan este
diagn&#243;stico y acostumbran a relativizar la novedad de
este comportamiento aludiendo al hecho de que la
derecha siempre act&#250;a de la misma manera. Creo que
no es cierto. La derecha espa&#241;ola fue extremadamente
dura con Felipe G&#243;nzalez al final de su mandato; para
entonces &#233;ste llevaba catorce a&#241;os en el gobierno y al
final de su gesti&#243;n se hab&#237;an ido acumulando
problemas de corrupci&#243;n de enorme gravedad. No es
habitual que acaben envueltos en esc&#225;ndalos el director
de la Guardia Civil,el gobernador del Banco de Espa&#241;a
y el ex presidente del gobierno de Navarra entre otros.
Es bien cierto que los medios de la derecha elevaron la
tensi&#243;n (como reconoci&#243; posteriormente Luis Mar&#237;a
Anson) para lograr la derrota de Felipe G&#243;nzalez
porque no ve&#237;an otra manera de acabar con su
liderazgo,dado el apoyo electoral del que &#233;ste disfrut&#243;
hasta el final.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La situaci&#243;n ahora es muy distinta. A Zapatero
no se le reprochan temas de corrupci&#243;n; lleva muy
poco tiempo gobernando,y sin embargo,suscita un
odio visceral que no se daba en el caso de Felipe
G&#243;nzalez. &#191;Cu&#225;l es el motivo?&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El primero y esencial es que Zapatero aparece
Punto de mira
ante la opini&#243;n p&#250;blica como alguien que reconoce con
orgullo ser heredero de los que perdieron la guerra
civil. Zapatero es hijo de un vencido. Al principio
parec&#237;a que el asunto no ten&#237;a relevancia pero eso era
lo que cre&#237;amos ingenuamente. La realidad ha
desmentido nuestros asertos. Zapatero ha removido
uno de los puntos clave de la transici&#243;n. Ha decidido
dar cauce a la reivindicaci&#243;n de algunos de los grupos
que pretend&#237;an hacer justicia a las victimas del
franquismo,dev olverles su dignidad y recuperar su
memoria. Es verdad que lo ha hecho con suma
prudencia pero,sin embargo,la polvareda levantada es
tal que refleja mejor que todos los an&#225;lisis posibles los
l&#237;mites de la democracia espa&#241;ola.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La transici&#243;n se realiz&#243; desde el miedo. Miedo a
repetir los errores del pasado,miedo a provocar un
conflicto fratricida entre los espa&#241;oles,miedo a
polarizar la sociedad y crear un clima de guerra civil.
Ese miedo es el que provoca que se decida que hay que
echar al olvido los agravios,los recuerdos de la
represi&#243;n,los momentos de dolor,que no es el
momento de pedir un ajuste de cuestas ni de dar cauce
a una justicia reparativa. Esa pol&#237;tica marca la
especificidad de la transici&#243;n espa&#241;ola. En otros pa&#237;ses
el recuerdo remite a lo vivido en una guerra mundial,a
la responsabilidad ante el crecimiento y el desarrollo
del nazismo,a la claudicaci&#243;n de muchos ciudadanos
ante el totalitarismo. Cuesta mucho reconocer que una
gran mayor&#237;a no supo estar a la altura y decir no
cuando todav&#237;a era tiempo. Baste con pensar en la
pol&#233;mica suscitada acerca de las &#250;ltimas revelaciones
de G.Grass.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Nuestro caso es distinto. Se afirma que,ante la
realidad dram&#225;tica de una guerra civil,la memoria debe
ser total,que no cabe realizar una memoria selectiva,
que s&#243;lo mire a un lado. Nada m&#225;s justo pero hay que
a&#241;adir que uno de los bandos,el que triunfa en la
guerra civil,utiliza selectivamente la memoria durante
a&#241;os y a&#241;os para recordar a los ca&#237;dos por Dios y por
Espa&#241;a. El otro bando tiene que exiliarse,viv e en las
c&#225;rceles,o espera agazapado la oportunidad de ir
rehaciendo su vida. Muchas de esas historias
particulares,de esos padecimientos espec&#237;ficos,
tuvieron que ser olvidados cuando lleg&#243; la transici&#243;n
porque la prioridad era consolidar la democracia.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Lo ocurrido con la propuesta de Zapatero
demuestra que hay una Espa&#241;a republicana que
esperaba su oportunidad. En cuanto esa Espa&#241;a ha
querido levantar la voz,ha sido tan duramente
denostada,que hay que concluir que existe un
franquismo en Espa&#241;a que es cualquier cosa menos
residual. No es una an&#233;cdota la importancia de
escritores como Pio Moa,C&#233;sar Vidal o Jos&#233; Mar&#237;a
Marco,y su enorme capacidad de ventas. Han estado en
el ranking de los bestsellers durante meses.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En todo este enorme y terrible drama hay una
dificultad casi imposible de salvar: la incapacidad de la
derecha cultural espa&#241;ola para equiparar el franquismo
con el nazismo y el fascismo italiano. Una
imposibilidad que redunda en la dificultad para
construir un relato de la historia de Espa&#241;a que sea
cre&#237;ble. Los mismos que critican a Zapatero por dar alas
a los que quieren reivindicar la memoria hist&#243;rica son
los que,a su vez, reivindican una interpretaci&#243;n
exclusiva de la historia de Espa&#241;a. Por un lado afirman
que a nadie le preocupa lo que ocurri&#243; hace m&#225;s de
setenta a&#241;os en la guerra civil. Por otro,sin embargo,
proclaman con orgullo que somos una gran naci&#243;n que
no tiene complejos en afirmar sus ra&#237;ces (unos
remontan esas ra&#237;ces a hace m&#225;s de tres mil a&#241;os y
otros,m&#225;s modestos,se conforman con quinientos
a&#241;os). La derecha va recuperando el terreno en el
campo de la historiograf&#237;a mientras la izquierda ha ido
cediendo el terreno en manos en unos casos de los
nacionalismos perif&#233;ricos y en otro de los cosmopolitas
ap&#225;tridas. Por ello es tan dif&#237;cil desconectar el tema de
la memoria de la cuesti&#243;n de la naci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;II. ESPA&#209;A: NACI&#211;N DE NACIONES&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Toda la legislatura ha estado marcada por dos objetivos
que hoy est&#225;n puestos en cuesti&#243;n: el proceso de paz en
el pa&#237;s vasco y la reforma de los estatutos de distintas
autonom&#237;as,comenzando con la catalana. No era poca
cosa conseguir acabar de una vez por todas con la
pesadilla etarra y lograr asentar una nueva concepci&#243;n
de la naci&#243;n espa&#241;ola.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Es mucho m&#225;s doloroso el primer fracaso,pero es
mucho m&#225;s significativo,desde la perspectiva con la
que enfocamos este trabajo,el segundo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Antes de que se produjera el atentado de la T4 en
Barajas y el comunicado de Eta del pasado mes de
junio se hab&#237;an acumulado muchos datos que
Punto de mira
Zapatero ha removido uno de los puntos
clave de la transici&#243;n. Ha decidido dar
cauce a la reivindicaci&#243;n de algunos de
los grupos que pretend&#237;an hacer justicia
a las victimas del franquismo,
devolverles su dignidad y recuperar su
memoria
reflejaban lo dif&#237;cil que era modificar el imaginario
espa&#241;ol. Desde las elecciones de marzo del 2.004 hasta
el 30 de diciembre del 2.006 trascurren casi tres a&#241;os.
Tres a&#241;os completos si contamos desde las elecciones
auton&#243;micas catalanas de noviembre del 2.003 hasta las
auton&#243;micas de noviembre del 2.006. Tres a&#241;os donde
Catalu&#241;a hace una oferta a Espa&#241;a que es recibida con
una inequ&#237;voca muestra de recelo,de desconfianza,de
hostilidad.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Comienza la desaz&#243;n
cuando se descubre que
el Conseller en Cap J. L.
Carod Rovira ha
negociado con
representantes de la
banda terrorista Eta las
condiciones para el
abandono de las armas.
Cuando se produce el
atentado del 11 de marzo
del 2.004 y se piensa en
las primeras horas que ha
sido Eta todo fue
responsabilizar a Carod
Rovira- Maragall-Zapatero
&#8220;que estar&#225;n contentos con
haber evitado la sangre en su
tierra y haber logrado que el atentado
sea en Madrid&#8221;. Todo el que vivi&#243;
aquellas primeras horas dif&#237;cilmente
podr&#225; olvidar el odio acumulado
contra el gobierno catal&#225;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El descubrimiento de la verdad de
la autor&#237;a de los atentados provoc&#243; el
vuelco de la opini&#243;n p&#250;blica que todos
recordamos,pero el da&#241;o estaba hecho. Un
da&#241;o que vendr&#237;a a identificar a Ezquerra
Republicana de Catalu&#241;a con todo el espectro de la
compleja vida pol&#237;tica catalana. Si toda Catalu&#241;a era
igual a Ezquerra y si Ezquerra era igual a Batasuna-
Eta la demonizaci&#243;n estaba asegurada.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Una poblaci&#243;n como la espa&#241;ola,agotada por
a&#241;os de terrorismo,era continuamente bombardeada
con un mensaje simple pero eficaz: el terrorismo etarra
tiene su ra&#237;z en el nacionalismo vasco; el
nacionalismo vasco es etnicista; todos los
nacionalismos son perniciosos; el nacionalismo
catal&#225;n es a&#250;n m&#225;s peligroso que el vasco porque
pretende acabar con el Estado y romper Espa&#241;a.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Es comprensible que este discurso que ha calado
tanto en lugares como Madrid y Valencia (y ello explica
algunas de las razones del descalabro electoral de los
socialistas) sembrara de inquietud a muchos
ciudadanos de la Espa&#241;a perif&#233;rica y a muchos
progresistas de la Espa&#241;a central,que no entend&#237;an
c&#243;mo se produc&#237;a esa identificaci&#243;n grosera entre los
distintos nacionalismos y esa reducci&#243;n de todos ellos
a una pandemia fruto de una enfermedad peligrosa y
violenta.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ser&#237;a un buen ejercicio acad&#233;mico estudiar la
prensa de Madrid en todo el per&#237;odo anterior y
posterior a la negociaci&#243;n del Estatuto de Catalu&#241;a y
captar la dureza de los comentarios en contra del
intento del parlamento catal&#225;n. Pondr&#233; un ejemplo
entre otros muchos. Cuando los representantes del
parlamento catal&#225;n intervienen en las Cortes Espa&#241;olas
para presentar su proyecto
las cr&#237;ticas subieron de tono
y se cebaron en la
presidenta del Partido de
los socialistas de
Catalu&#241;a,en Manuela
de Madre.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El hecho de que
esta mujer reivindicara
como propia la lengua y
cultura catalana; el que
mostrara que hab&#237;a
emigrado de su tierra
andaluza pero hab&#237;a encontrado
en Catalu&#241;a una tierra de acogida;
el que se manifestara a favor de
poder simultanear la identidad
catalana con la europea y con la
espa&#241;ola; el que defendiese el modelo
c&#237;vico de un nacionalismo que logra
mantener su identidad sin tener que
reivindicar la necesidad de tener un
Estado propio&#8230;todo ello era demasiado
para una mentalidad acostumbrada a
polarizar a la opini&#243;n p&#250;blica. Los matices no
cab&#237;an entre los que piensan que s&#243;lo cabe optar
entre la defensa incondicional del Estado o la
necesidad de contar con un Estado propio para poder
realizar en plenitud la identidad nacional.
Esta cr&#237;tica despiadada ven&#237;a por un lado de los
conservadores espa&#241;oles que segu&#237;an defendiendo su
tesis favorable a una apuesta por esa Espa&#241;a sin
complejos que remonta su existencia a m&#225;s de
quinientos a&#241;os y que no puede admitir otra naci&#243;n
que lo que ellos entienden como naci&#243;n espa&#241;ola. Hasta
ah&#237; no hab&#237;a demasiadas sorpresas.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;M&#225;s grave era lo ocurrido en las filas socialistas.
La apuesta parlamentaria del gobierno durante esta
legislatura se basaba en alcanzar un acuerdo
parlamentario con Ezquerra republicana,con el Bloque
Nacional Galego y con Izquierda Unida. Zapatero deb&#237;a
su elecci&#243;n como secretario general del PSOE al voto de
los socialistas catalanes. Ten&#237;a una deuda con Maragall
y hab&#237;a quedado comprometido por unas palabras
pronunciadas en plena campa&#241;a electoral a las
elecciones auton&#243;micas donde se compromet&#237;a a apoyar
lo que saliera del parlamento catal&#225;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Esta perspectiva del gobierno no era compartida
por muchos de los socialistas que hab&#237;an sido
protagonistas de los gobiernos de Felipe Gonz&#225;lez.
Tampoco era compartida por el diario &lt;i&gt;El Pa&#237;s&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Para todos ellos el apoyo de los socialistas
catalanes era imprescindible si se quer&#237;a tener una
mayor&#237;a parlamentaria en Madrid. Aceptaban de buen
grado los votos del Psc pero no hab&#237;an asumido la
novedad de la izquierda catalana.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ese fue,a mi juicio,el mayor handicap. El hecho
realmente nuevo de la Espa&#241;a de los a&#241;os setenta
frente a la Espa&#241;a de los a&#241;os treinta se basaba en que
el socialismo era hegem&#243;nico en Catalu&#241;a. Esto no
hab&#237;a ocurrido en los a&#241;os treinta. Gracias a la
imbricaci&#243;n entre los catalanistas progresistas,que
ven&#237;an de los medios estudiantiles,y de los
trabajadores inmigrantes,se hab&#237;a constituido un
partido que lograba grandes resultados en las elecciones
municipales,que daba mayor&#237;as en el parlamento en las
generales pero que siempre sucumb&#237;a en las
auton&#243;micas. Y eso fue as&#237; hasta que se juntaron dos
elementos: el final del gobierno de Pujol tras veintitr&#233;s
a&#241;os y el contar con un l&#237;der electoralmente potente
como Pascual Maragall.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El proyecto de Maragall era enormemente
ambicioso porque pretend&#237;a implicar a Espa&#241;a en un
nuevo relato. Los nacionalistas m&#225;s radicales siempre
le advirtieron que era m&#225;s ut&#243;pica la Espa&#241;a federal
con la que so&#241;aba que la Catalu&#241;a independiente a la
que ellos aspiraban.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Si algo demuestra el proceso que hemos vivido
es lo dif&#237;cil que es para muchos aceptar la
combinaci&#243;n de dos elementos centrales en la
reflexi&#243;n pol&#237;tica actual. Me refiero a la naci&#243;n y al
Estado. Ni toda naci&#243;n para sobrevivir puede tener un
Estado propio; ni todo Estado para legitimarse puede
contar con una naci&#243;n homog&#233;nea.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Si s&#243;lo cupieran esas dos posibilidades
entonces tendr&#237;an raz&#243;n los nacionalistas m&#225;s radicales
que piensan que una vez definida la identidad
ling&#252;&#237;stica,cultural,simb&#243;lica,hist&#243;rica,de un pueblo,
&#233;ste constituye una naci&#243;n que s&#243;lo puede realizarse
en plenitud contando con un Estado propio.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Los nacionalistas de Estado piensan que para
legitimarse,el Estado necesita homogeneizar la
poblaci&#243;n,reducir sus diferencias,trascender sus
particularidades,hasta hacerlas compartir un &#250;nico
relato y un proyecto de vida en com&#250;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Para los que defendemos la posibilidad de una
naci&#243;n de naciones ese modelo no es aplicable a
Espa&#241;a. No somos Francia. Tenemos un Estado en el
que habitan distintas naciones. Unos pensaran que son
naciones incompatibles que est&#225;n a la espera de poder
saltar hasta constituir Estados propios. Otros pensamos
que cabe entender la propia realidad nacional espa&#241;ola
como una realidad compleja en la que habitan
distintas identidades nacionales en su seno. Por ello era
tan importante haber sido sensibles a las palabras de
Manuela de Madre &#8211; de una inmigrante de Huelva que
se marcha a vivir a Catalu&#241;a - y vive su nueva tierra
y su nueva patria de adopci&#243;n,como algo propio sin
renegar de su tierra andaluza. Era muy importante que
esas palabras hubieran sido acogidas de otra manera.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Hubiera sido muy deseable esa capacidad de
escucha para acabar con los t&#243;picos acerca de la
imposibilidad de mantener distintas identidades y para
no seguir pensando que naci&#243;n como madre no hay
m&#225;s que una. Desgraciadamente no fue as&#237;. Fue
especialmente dolorosa esa incomprensi&#243;n por parte de
muchos socialistas. Era como si los que en los a&#241;os
ochenta se vivieron depositarios de una tradici&#243;n
nacional,y fueron incluso definidos como un gobierno
de j&#243;venes nacionalistas,no comprendieran que la
naci&#243;n se dice de muchas formas y que en Catalu&#241;a se
estaba jugando la oportunidad de vivir su propia
aventura nacional; de vivir de nuevo embarcados en
una nueva traves&#237;a que conjugara lo espa&#241;ol y lo
catal&#225;n. Es cierto que no era algo nuevo en la vida
espa&#241;ola. Era asumir de nuevo la vieja batalla de
Aza&#241;a favorable a unir la causa del liberalismo espa&#241;ol
y del nacionalismo catal&#225;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#191;Fue capaz Madrid de entenderlo?; &#191;estuvo
Catalu&#241;a a la altura?; &#191;qu&#233; refleja lo ocurrido acerca de
de la transici&#243;n pol&#237;tica espa&#241;ola? Muchas son las
preguntas que se acumulan y que el tiempo ir&#225;
despejando. Un tiempo a la espera de lo que decida el
Tribunal Constitucional,pero muchos tenemos un mal
sabor de boca por todo lo ocurrido. Dice Pujol que
Catalu&#241;a se mir&#243; en el espejo y no acab&#243; de gustarse
tras lo ocurrido. El nacionalismo espa&#241;ol m&#225;s
tradicional apareci&#243; y mostr&#243; su peor faz. La izquierda
espa&#241;ola no estuvo,creo ,a la altura de las
circunstancias.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;III. &#191;ALIANZA DE CIVILIZACIONES?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;a href='http://www.exodo.org/spip.php?page=atrasados&amp;id_rubrique=17' class='spip_out'&gt;Art&#237;culo completo en edici&#243;n impresa. P&#237;dela aqu&#237;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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