Simone Weil y la identificación con los oprimidos del mundo

María Laín

Éxodo 153
– Autor: María Laín –

Francisco Fernández Buey (1943-2012) fue catedrático de Filosofía Política en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y uno de los principales difusores de las obras de Karl Marx y de Antonio Gramsci en España. Su actividad como filósofo y docente le llevó a impartir cursos, seminarios y conferencias en universidades e instituciones culturales y políticas a nivel internacional.

El presente ensayo recoge póstumamente, gracias a la edición de Salvador López Arnal y Jordi Mir Garcia, los escritos de Francisco Fernández Buey sobre la obra, siempre sorprendente, de Simone Weil. Es este un excelente compendio en el que se analiza con gran acierto el pensamiento de la nada convencional filósofa francesa. A los tres textos publicados por el autor sobre el pensamiento de Simone Weil –el capítulo de “Poliética”, su prólogo a los “Escritos históricos y políticos” y sus “Cuatro calas en la filosofía política de Simone Weil”–, se han añadido textos inéditos, materiales didácticos y presentaciones. Las aportaciones de Fernández Buey sobre los principales escritos de la joven pensadora hacen gala de una comprensión holística de su evolución intelectual, la cual resulta indisociable de su experiencia vital, así como de su contexto histórico.

Fernández Buey ha sabido extraer el núcleo esencial del pensamiento de Weil sin renunciar por ello a la sabrosa complejidad, y casi podría decirse contradicción, de sus posturas políticas, sociales, morales y religiosas. Ante la tendencia a encasillar su obra bajo el letrero de “mística”, Fernández Buey argumenta [capítulo 3, I-II] que, tanto antes como después de las experiencias espirituales que vivió entre 1937 y 1938, Weil siempre mostró interés por lo religioso, así como por la temática social, ético-política y científica. El punto de unión entre ambas dimensiones será, según Fernández Buey, un continuo interés por la desdicha humana. El filósofo desgrana los textos más relevantes de Weil en relación a la desdicha y sus consiguientes propuestas políticas.

El capítulo 4 está enteramente dedicado a “Escritos históricos y políticos”, obra que reúne “una amplia antología de escritos sobre cuestiones históricas, sociales y políticas redactados por Simone Weil entre 1927 y 1939” (Fernández Buey 85). De forma cómplice, el autor subraya el carácter singular, la originalidad y la radicalidad con las que Simone Weil miró estas problemáticas de su tiempo, recalcando su libertad de pensamiento frente a otros autores de la época. No en vano, ella misma se consideró “herética en relación a todas las ortodoxias” (FB 98).

A modo de glosa, el capítulo 5 se enfoca en la afirmación de que, según Weil, “un estado no tiene derecho a separarse de toda religión” (FB 118). Desde la concepción de la desdicha que propone Weil, Fernández Buey esclarece los fundamentos que sostienen tal afirmación y aporta conclusiones originales al respecto. En el capítulo 6 se exponen las reflexiones del autor sobre los cuatro puntos cardinales de la filosofía política de Simone Weil. En cuanto al capítulo 7, se trata de la intervención transcrita que hiciera Fernández Buey con motivo de la presentación del libro “Simone Weil: la conciencia del dolor y de la belleza” en la librería La Central de Barcelona en el 2010.

En mi opinión, el capítulo 8 es el más bello de todo el libro, tanto por su contenido como por su forma. Con un tono dinámico y divulgativo, atraviesa Fernández Buey la riqueza del pensamiento político de Simone Weil, apoyándose en las experiencias místico-religiosas de la filósofa. Este inusual punto de vista –pues las reflexiones sobre lo político-social suelen separarse del ámbito religioso a partir del siglo XX– saca a la luz lo esencial del elevado y radical pensamiento de esta mujer, tan excéntrica como genial. A partir de tres preguntas clave, Fernández Buey expone con nitidez meridiana las categorías centrales y los ejes de rotación sobre los que giran las reflexiones de la filósofa política.

El penúltimo capítulo recoge tres textos de material didáctico. De forma directa y sin florituras, se transparenta aquí el conocimiento que el profesor de filosofía moral y política quiso transmitir a sus alumnos. Por último, el décimo capítulo desarrolla en seis apartados el camino que llevó a Weil del compromiso sociopolítico a la filosofía moral del compromiso cristiano. Se cierra el libro con un anexo en el que se exponen reflexiones de Fernández Buey sobre ciencia y religión.

La acertada síntesis de lo complejo, así como la claridad con que se expresa lo aparentemente contradictorio es lo que, a mi parecer, hace de este libro una aportación indispensable al estudio de la obra de Simone Weil. A través de las palabras de Fernández Buey, se aprecia un rigor filosófico y una imparcialidad a la hora de comprender y comunicar la obra de Weil que, al mismo tiempo, transmite cercanía y hasta una cierta admiración hacia la figura fascinante y controvertida que es Weil. Especialmente encomiable es el equilibrio conseguido para presentar las dos dimensiones –la socio-política y la religiosa– que atraviesan toda la trayectoria vital de la filósofa. En definitiva, se trata de un libro que, no solo facilita la comprensión de la obra de Simone Weil, sino que la amplía y aporta visiones del propio autor al respecto. Sin duda alguna, esta lectura sacudirá las conciencias de muchos, y resultará verdaderamente atractiva para los amantes de la libertad del pensamiento.