RECUPERAR LA POLÍTICA

Evaristo Villar

Éxodo 113 (marz.-abr.) 2012
– Autor: Evaristo Villar –
Tempos de posindignación
 
La política oficial se ha ganado la mala imagen que tiene. Desde la nostalgia de nuestros mayores por aquellos años de una transición al “no nos representáis” de nuestros jóvenes indignados, se extiende un manto de desafección teñido de apatía y desencanto, de descrédito y descalificación: los gobiernos obedecen a voces ajenas a la propia ciudadanía; los partidos políticos, minados por la corrupción y el clientelismo; el estamento judicial, ideologizado y venal; y el parlamento, servil y enmudecido. Cada día crece más la convicción de que la actual política oficial, sumisa a los mercados y carente de autonomía, no sirve para resolver los problemas reales de la gente y está trivializando la democracia.

Vistas las cosas desde las mayorías sociales, ni la estabilidad económica, ni la reforma laboral están sirviendo para frenar la ofensiva de los mercados y la destrucción permanente de empleo. La democracia aún no ha llegado a la política económica que, entre nosotros, ha sabido muy bien socializar las pérdidas y privatizar los beneficios.

Tampoco le va a la zaga la política oficial de la UE que, con la defensa a ultranza del “pacto fiscal” y el rechazo a la apuesta por el crecimiento y la creación de empleo, está agrandando la división entre los países del Norte y el Sur y empujando a éstos hacia el abismo. La democracia está huyendo de la UE. El nuevo imperialismo “mercozy”, dominado por el chovinismo y la fijación alemana en la reducción del déficit, está llevando a la xenofobia y sembrando de “hijos frustrados” el viejo continente. Esta política de cerrazón o “política de ermitaño” nos lleva a reconocer en Éxodo que está resucitando la lucha de clases en una evidente revolución de los ricos contra los pobres. ¡Son los tiempos de posindignación!

No es este el lugar para sacar a luz las raíces que nos han llevado al actual deterioro democrático; irán emergiendo en las páginas que siguen. Pero sí nos parece conveniente adelantar algún tipo de respuesta a la inquietante pregunta que está a la base de la programación de la revista: ¿Es posible y cómo recuperar hoy la política que se nos está muriendo?

Nuestra respuesta quiere ser clara: es posible y hay alternativas que pasan por la ruptura del discurso único y de la tiranía de los mercados; por la recuperación de la autoestima ciudadana -como hemos hecho en otras ocasiones a propósito de la paz, el feminismo o la ecología-; por la centralidad de la persona como sujeto de toda acción política; por la opción por la ética de lo público y por la recuperación de la plaza y la calle como lugares del pueblo soberano. ¡Ha muerto la política, viva la política!