¿PARA CUÁNDO LA LEY ORGÁNICA DE EDUCACIÓN?

Luis Guridi

nº 85 octubre 06
– Autor: Luis Guridi –
 
El 24 de mayo de 2.006 entró en vigor la L.O.E. ¿Qué ha sucedido posteriormente? ¿Si está en vigor por qué no se aplica? Nos referimos a un aspecto de la Ley que afecta laboralmente a unos trece mil trabajadores, profesores de religión.

POR PARTE DE F.E.P.E.R. ANTES DE LA LEY

F.E.P.E.R durante muchos años estuvo trabajando para conseguir la normalización de la situación laboral del profesorado de religión. Al final no hubo más remedio que optar por la vía de las denuncias en los tribunales y las denuncias en los medios de comunicación. Por fin y a raíz de la Ley de Acompañamiento 50/98, decidimos dirigirnos al Congreso y Senado quienes han aprobado una nueva Ley que ha derogado la anterior, eso sí con la abstención del P.P.

Con esta nueva Ley, ciertamente no la más perfecta pero sí la más posible, ha cambiado sustancialmente la situación de este colectivo. F.E.P.E.R ya consiguió el objetivo y podría muy bien desaparecer. Ahora toca llevarla a la práctica a los mismos profesores. Pero por desgracia, la realidad de los hechos nos ha demostrado que es necesaria e imprescindible nuestra presencia porque ni los sindicatos han defendido la Ley (excepto F.E.P.E.R) ni los profesores han defendido su dignidad, en todo caso comprensible ante las amenazas del M.E.C. y de la Jerarquía.

POR PARTE DE LOS SINDICATOS

A última hora, muchos que no se preocuparon o aceptaron sumisamente la situación, asociaciones, sindicatos, plataformas etc. quisieron interesadamente subirse al carro de los que han luchado durante muchos años para modificar la Ley. Pero no subieron para apoyar, sino para neutralizar el trabajo realizado por F.E.P.E.R. Todos querían apuntarse, pero una vez vistas las dificultades en su aplicación, estos grupos se dedican ahora a paralizar la Ley, promovida desde el M.E.C.,y contentar así las presiones de la Jerarquía. Los sindicatos mayoritarios aceptan sin rechistar la imposición de la Administración, o admiten “estrategias sindicales” en defensa de los intereses de sus sindicatos, pero en contra de los intereses de justicia de los trabajadores. No revisan sus decisiones con sus afiliados (con sus bases) decidiendo su política sin contrastar con los trabajadores. Esos mismos sindicatos, alguno por cierto recomendado por la Jerarquía (ver WEB Diocesana de Extremadura), durante este proceso han expulsado expresamente del Convenio Único a los trabajadores-profesores de religión. Antes ya hicieron otros lo mismo

POR PARTE DE LA JERARQUÍA ECLESIÁSTICA

A la enseñanza moral de la Iglesia pertenece el derecho a un trabajo estable, a un salario justo y a una vivienda digna. Tales derechos se ven hoy vulnerados entre nosotros, en los profesores de religión. La Jerarquía eclesiástica nunca ha querido aplicar el Estatuto de los Trabajadores a las relaciones laborales de este colectivo . Además, a sabiendas de que no es parte en la relación laboral, ha utilizado el poder fáctico y ha presionado por todas las vías posibles a los partidos políticos, al Gobierno y al MEC para que no cumplan con la nueva Ley. Y estos colectivos saben que el Gobierno principalmente debe acatar y ser el guardián de su cumplimiento. Pero lo más delirante son las manifestaciones de la Jerarquía en contra de la Adicional 2ª, puesto que siempre achaca que no se cumplen los Acuerdos pero nunca dice en qué no se cumplen. Cuantos votaron esta Ley sabían muy bien que en nada iba contra los Acuerdos, se cumplían más bien las Directivas Europeas y la Constitución Española. Por eso, estaremos dispuestos a ver, juzgar y actuar en consecuencia, si se nos manifiesta dónde, cuándo y cómo va esa Ley contra los Acuerdos. La Jerarquía junto con el M.E.C. son la causa principal de este incumplimiento. Los sindicatos, algunas asociaciones y la Plataforma, creada por la Jerarquía, se adhieren por causas ajenas a los trabajadores en una clara dejación de sus obligaciones.

POR PARTE DEL MEC

Parece que algunas Instituciones hacen de la opresión ejercicio del poder y en nombre de la legalidad. En muchas ocasiones las garantías, reglas del derecho y los mismos derechos de los ciudadanos están en función de los intereses de las Instituciones, fuera de los ciudadanos y no coincidentes con sus necesidades. En este caso no creemos existan dudas sobre la aprobación de la Ley y de su entrada en vigor el día 24 de mayo y de las correspondientes derogaciones. Si alguno duda puede entrar en la Pag. WEB de feper.org. y asegurarse de la misma o acudir al B.O.E.

Sin embargo otros intereses inconfesables han hecho que se retrase la misma y sigan los trabajadores como si la misma no existiera, con presiones, amenazas y arbitrariedades por parte del MEC y de la Jerarquía.

Ahora se repite una cantinela para justificar esta situación: la necesidad de que salga un Real Decreto para su desarrollo. La Ley tiene efectos y derechos individuales y su puesta en marcha es de aplicación inmediata. ¿Necesita el Estatuto de los Trabajadores desarrollarse o ya es en sí mismo un desarrollo? Por parte del MEC no se han realizado las liquidaciones correspondientes con el pago a la gratificación de Navidad como se venían realizando en años anteriores, porque lógicamente no hay finiquito y en consecuencia hay un contrato continuado con la modificación automáticamente de aquello que no esté conforme con el Estatuto de los Trabajadores como es el contrato a tiempo determinado en aquellos que lleven más de tres años o lo determinado en los Convenios únicos de cada Comunidad Autónoma.

Curiosamente, son el Gobierno y la Jerarquía Católica quienes se saltan esta Ley a la torera. Por el poder de los que así actúan y por el miedo lógico de quienes sufren la fuerza del poder, a pesar de sus protestas, este curso se ha saldado con el incumplimiento de la Ley y con circunstancias de verdadera arbitrariedad. Como ciudadano, me rebelo con mis escasas fuerzas a admitir que el ordenamiento jurídico se vulnere con tanta normalidad y se siga aplicando una Ley derogada por la fuerza del poder. En esta sociedad de “DERECHO” parece que las normas jurídicas dicen lo que al poder político del momento quiere o le conviene que diga. No importa ni el espíritu ni el desarrollo en su tramitación en las Cortes. ¡Pobre Estado de presunto derecho!

Ahora aparece en la prensa que el M.E.C. y la Jerarquía están tratando sobre la relación laboral de los profesores de religión o sea que la Administración a sabiendas (prevaricación) incumple la propia Ley donde dice “La regulación de su régimen laboral se hará con la participación de los representantes del profesorado” y permite su discusión con un elemento extraño no representativo. El profesor no puede aceptar Carta de una profesora por el trato recibido del M.E.C. esos acuerdos pues se producen en un marco de ilegalidad manifiesta y que supondría consagrar “los privilegios” respecto a otros trabajadores.

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