ALANDANDO SE HACE CAMINO

Charo Mármol

Número 84 (mayo-junio’06)
– Autor: Charo Mármol –
 
Un camino por el que ya andamos casi 23 años, porque la revista alandar comenzó su andadura en 1983, con la vocación de ser una publicación popular y plural, al servicio de las comunidades cristianas de base. Promovida por un grupo de creyentes, nunca ha estado vinculada a congregaciones o instituciones, es una publicación independiente de temática social y religiosa.

Esta independencia se plasmaba ya en su primer editorial, donde se fijaban sus objetivos: “alandar quiere ser un periódico para cristianos de base. Y está dirigido, preferentemente, a un público no lector habitual de revistas religiosas y, por lo tanto, con un alto índice de desinformación. La información religiosa, en nuestro caso, tiene un sentido tan amplio como el campo de preocupación y de acción de los cristianos comprometidos en la construcción del Reino de Dios ya aquí en la tierra”.

Las circunstancias han cambiado, la información se ha multiplicado, pero las dificultades siguen siendo las mismas. Por eso sigue siendo necesario mantener una voz libre e independiente en el complejo mundo de los medios de comunicación y en el amordazado mundo de la Iglesia.

Alandar sigue publicándose mensualmente, a pesar de todas las dificultades, piedras, baches …, encontradas en el camino. En sus páginas ofrece información alternativa, buscando siempre la perspectiva que no aparece en los medios de masas, el punto de vista de los excluidos y excluidas en la sociedad y en nuestra Iglesia, y de aquellos que trabajan intentando construir un mundo un poco más justo y una Iglesia más democrática.

Las secciones imprescindibles de la revista son: Iglesia, Movimientos sociales, y Norte-Sur. Secciones todas ellas donde se pretende recoger, no sólo la denuncia sino la VIDA y vida abundante que hay en toda la Iglesia de Jesús, en España y fuera de nuestras fronteras, en el mundo globalizado.

Además de los diez números anuales de la revista, se publican los Folletos Alandar: textos para la reflexión y el trabajo en grupo muy valorados por las comunidades. Entre ellos se encuentran los Catecismos Alandar (de Martín Valmaseda, Goyo Ruiz, Julio Lois y Carlos F. Barberá), Oración y experiencia de Dios (de Toni Catalá), Orar en la ciudad (de Juan Martín Velasco) y, más recientemente Noviolencia y Evangelio (de Merche Mas).

El tiempo ha pasado y la sociedad tiene poco que ver con la que propició el nacimiento de alandar pero, queremos seguir ‘alandando’, gritando la Buena Nueva, denunciando la injusticia, proclamando y apoyando los pasos de avance en el camino de la construcción del Reino.

Si quieres conocernos mejor y alandar con nosotros, la puerta está abierta, pasa: www.alandar.org.

¡Bienvenid@!

MEDIOS DE COMUNICACIÓN ALTERNATIVOS

Número 84 (mayo-junio’06)
 
Caminamos a un ritmo vertiginoso, sin tiempo para asentar las ideas, los sentimientos, los comportamientos. La prisa parece ser el leit motiv de esta nueva etapa de la historia que algunos califican ya de tiempo axial o tiempo eje que afecta no sólo al cambio en las formas (metamorfosis) sino a las mismas raíces (cambio de época). Lo cierto es que todo cambia muy deprisa: los ciudadanos, las calles, los pueblos, los países, los paisajes, los continentes, el mundo entero que parece estar obedeciendo a una ley no escrita de movilidad permanente. El “panta rei” de Heráclito, todo fluye como un río incontenible, incrustado en el corazón de la vida, está aflorando por todos los ángulos de ésta: el político, el socioeconómico, el cultural y el mismo religioso. Es el río que nos lleva, que nos arrastra.

También a la información le han llegado las prisas, el cambio. Con las nuevas tecnologías, y sobre todo con la llegada de internet, estamos asistiendo a un verdadero terremoto en este campo. Durante varios siglos la humanidad ha mantenido, de buena o mala gana, como cierta aquella aseveración de Marx sobre el origen de las ideas y la información: “las ideas dominantes (la información) son siempre fruto de la clase dominante”. Mirando en retrospectiva la historia, no es difícil confirmar la veracidad de este aserto. Hace tan sólo diez años un analista tan fino como Eduardo Galeano lo expresaba brillantemente en Le Monde Diplomatique: “La dictadura de la palabra única y de la imagen única, mucho más devastadora que la del partido único, impone en todas partes el mismo modo de vida, y otorga el título de ciudadano ejemplar a quien es consumidor dócil, espectador pasivo, fabricado en serie, a escala planetaria, conforme al modelo propuesto por la televisión comercial norteamericana… En el mundo sin alma que los medios de comunicación nos presentan como el único mundo posible, los pueblos han sido reemplazados por los mercados; los ciudadanos por los consumidores; las naciones por las empresas; las ciudades por las aglomeraciones. Jamás la economía mundial ha sido menos democrática, ni el mundo tan escandalosamente injusto”. Difícil reflejar la situación que estamos viviendo con mayor precisión y realismo. Las grandes corporaciones de la información, el reducido número de sus agencias son mayormente las verdaderas creadoras de la realidad en que hemos vivido, en que aún seguimos viviendo…

No obstante, desde la llegada de las nuevas tecnologías de la comunicación e información tenemos la impresión de que se está abriendo una grieta en este muro. No toda la información la controla ya el dinero, el poder y sus agencias, como tampoco el imperio es capaz de controlar la proliferación de las experiencias nucleares. Algo verdaderamente sorprendente está amenazando la hegemonía y el monopolio de la creación y manifestación de la verdad. La información alternativa -de forma más fresca y versátil, más espontánea y poco mercantil- ofrece otras caras de la realidad que la información oficial oculta o ignora. Se va abriendo camino con dificultad, pero de forma imparable.

En las páginas que siguen se reflejan no sólo el volumen y las identidades diversas de estos medios alternativos, sino también algunos momentos estelares en que han logrado doblegar la “verdad oficial”. El verdadero objetivo de estos medios apunta decididamente hacia la conquista de la hegemonía en una información que aspira a ser más participativa y horizontal, más democrática y verdadera. ¿Estaremos ya entrando en la antesala de ese “quinto poder” del que habla con frecuencia Ignacio Ramonet?

UNA NUEVA FORMA DE INFORMARSE, LOS MEDIOS ALTERNATIVOS, UN REPASO AL PANORAMA EN ESPAÑA Y EL MUNDO

Pascual Serrano

Número 84 (mayo-junio’06)
– Autor: Pascual Serrano –
 
La galopante pérdida de credibilidad de los grandes medios de comunicación y el desarrollo de muchas de las técnicas de comunicación, en especial internet, ha desembocado en un amplio panorama de medios de información que podríamos denominar alternativos. Sin duda no hay dos iguales. Cada uno de ellos dispone de su propio modelo de organización, su línea informativa y editorial, su método de recogida y búsqueda de información, su relación con los movimientos sociales, etc… Lo que les une es la firme convicción de que tienen algo que decir y que los medios tradicionales no responden al derecho a la información y la libertad de expresión de los ciudadanos.

Se suele criticar habitualmente que los grandes medios de comunicación han convertido la información en mercancía para su compra y venta y que ese criterio de rentabilidad económica les incapacita para servir a la verdad. Yo creo que esa interpretación es todavía demasiado benevolente. No existen puras empresas de comunicación que busquen rentabilidad, son grupos empresariales que tienen ramificaciones en la construcción, telecomunicaciones, energía y, también, medios de comunicación. Esa estructura permite que las contabilidades financieras de cada sector no sean independientes, y que su departamento dedicado a la inversión en medios no necesariamente tenga que ser rentable en la medida que su función prioritaria es atender a la nueva imagen del resto de negocios del emporio y del mantenimiento de las estructuras ideológicas que permitan mantener el modelo económico en el que se sustentan. La contabilidad de esos medios es ficticia porque las empresas propietarias son también accionistas de otras que son anunciantes y pueden variar las partidas de ingresos publicitarios a su antojo y, por tanto, los balances de cuentas. Y todo ello condiciona los contenidos. Por ejemplo, es normal que el diario El País critique en su editorial el aumento de los impuestos que ha de pagar Repsol en Bolivia si esa misma semana esa petrolera financia con su publicidad un coleccionable de decoración del diario. O es difícil que critique la política de un gobierno, por ejemplo el colombiano, si su ministerio de educación tiene previsto designar a una editorial de ese grupo empresarial como la suministradora de los libros de texto para todos los colegios del país.

Podemos llegar por tanto a la conclusión de que es incompatible la veracidad y el rigor informativo en un modelo informativo de mercado como el actual. Aunque aparentemente todos los medios adopten una apariencia neutral en sus noticias, hace ya mucho tiempo que los expertos determinaron que el primer gran sesgo se establece con la designación de los temas a informar. Dedicar la portada de un periódico a una matanza de civiles en Iraq por el ejército estadounidense o a la entrega de un Oscar cinematográfico supone tomar partido ideológico. Reproducir unas críticas del Premio Nobel de Literatura, José Saramago, a una decisión del gobiernocubano y silenciar los elogios a otras decisiones de ese gobierno, también es tomar partido sin necesidad de mentir.

Ante ese panorama no es difícil entender que iniciativas informativas que surjan sin las servidumbres del mercado, los condicionantes de la publicidad ni las presiones de los gobiernos y grupos políticos y económicos, puedan despertar simpatías masivas entre las audiencias. Más todavía si juegan en un campo con relativa igualdad de oportunidades respecto a los poderosos como es internet.

La pluralidad de estos medios no comerciales es tal, que ni en la denominación hay consenso, mientras unos se consideran alternativos, otros gustan de llamarse de contrainformación. Yo reconozco que prefiero el primer término, puesto que el segundo supone considerar a los medios comerciales como los legítimos de información, y ese es un privilegio del que no les considero merecedores. Incluso creo que el término alternativo debemos aspirar a superarlo. El objetivo a largo plazo es que sean estos medios, no comerciales, democráticos y participativos, los que predominen en el panorama informativo de las sociedades democráticas. Si las revoluciones sociales buscan que los movimientos y los líderes ciudadanos sean los que lleguen al poder y democraticen las sociedades, las revoluciones informativas también deben aspirar a derrocar el modelo vigente de comunicación, dominado por grandes emporios económicos. Es decir, que los actuales alternativos se conviertan en hegemónicos.

De todas las vías comunicativas por las que circula la comunicación alternativa, sin duda internet es la que se ha visto más desarrollada y la que permite un mejor estudio comparativo entre el panorama existente. Su aparición ha permitido que algunos periodistas hayamos pasado en pocos años de estar buscando una publicación alternativa escrita donde colocar un texto para que fuese leído por dos mil personas a “colgarlo” hoy en una web donde será leído por cinco mil y reproducido por una docena de medios. Porque ahí se encuentra otra característica de internet, la facilidad de multiplicación. Los ciudadanos no suelen fotocopiar los artículos de prensa que consideran interesantes para ofrecérselos a sus amigos y conocidos, y menos aún las informaciones de radio y televisión. Sin embargo, sí distribuyen los textos que les interesan por correo electrónico o colocan en otras páginas web. Por tanto, los medios alternativos de la red realizan funciones también de agencia de prensa, suministrando contenidos a otros medios.

Otra característica a precisar es la diferencia entre blogs y medios propiamente dichos. Los primeros no deberían ser considerados medios puesto que, aunque proporcionan información valiosa, son fruto de un trabajo individual y, por tanto, con una capacidad limitada a la disponibilidad de su autor y a la temática que él maneja, no es un equipo coordinado que busque diseñar una alternativa comunicacional amplia.

Existen varias circunstancias que diferencia entre ellos a los medios alternativos en internet. Entre ellas, el carácter más o menos colectivo de la selección de contenidos, la existencia de un espacio para la inclusión de textos por parte de colectivos o ciudadanos y la posibilidad de añadir comentarios a los artículos publicados. Es evidente que cada opción tiene sus ventajas e inconvenientes.

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¿POR QUÉ UN “MEDIO ALTERNATIVO” ES UN MEDIO ALTERNATIVO?

Gustavo Roig Domínguez

Número 84 (mayo-junio’06)
– Autor: Gustavo Roig Domínguez –
 
Cuando pensamos en los grandes medios, los asociamos con facilidad y certeza al universo de las empresas de comunicación, los partidos políticos, la banca o el estado. Y solemos acertar, así, en una primera apreciación, al identificar a los mass media con el poder en términos generales y con algunas expresiones del mismo en términos particulares. Y al poder lo asociamos a la idea de pensamiento dominante, único; a verdades incuestionables que operan como matrices hegemónicas desde las que se explica el mundo y todo lo que nos acontece2. Idea de poder, concepto de verdad y una responsabilidad evidente en los mecanismos de producción de sentido, que permiten a la opinión pública aceptar como inevitable la vida y el mundo que nos ha tocado vivir. Eso suele ser lo que intuimos al pensar en los grandes medios.

¿Y qué pensamos cuando nos referimos a los medios alternativos? En algunos casos, cercanía, si lo hacemos desde algún espacio de las redes sociales. Complicidad al comprobar coincidencias en su forma de abordar temas que consideramos “nuestros”. Los sentimos parte de nuestra actividad, sometidos a las mismas penurias y debilidades organizativas que suelen caracterizar a los espacios de militancia y activismo que convenimos en llamar movimiento. Son algo cercano, empático, son parte de lo nuestro, por tanto en ellos hay algo de nosotros.

Sentir esto aclara, por contraste, la contraposición evidente entre los medios hegemónicos y las prácticas comunicativas contrahegemónicas, y lo hace a un nivel epidérmico, en la percepción básica. Profundizando bajo esa primera impresión podríamos establecer algunos de los elementos definitorios de esta prácticas alternativas con la idea de presentarlas como un modelo de comunicación propio de las redes sociales, de los espacios sociales desde los que se construye pensamiento y prácticas críticas con la realidad, es decir, con el capitalismo.

EL MODELO

Comunicación y política son conjuntos significativos superpuestos que a estas alturas de la historia se mimetizan y no pueden concebirse por separado. Cuando en los sesenta Marcuse sentaba cátedra sobre el ciencia y tecnología taylorista, como proceso social de reproducción sistémica y como actualización ideológica de las fantasías progresistas decimonónicas, apenas se percibía la potencia política del desarrollo científico técnico vinculado a estrategias comunicativas. Habermas fue quizá el primero a intuir, apenas superado el 68 francés, las posibilidades liberadoras de lo técnico vinculado a procesos deliberativos. Hoy, la política , que es pura comunicación, ha incorporado la tecnología de la información como herramienta y la ha transformado en paradigma, en ideología. La red ya no es sólo un espacio ni una plataforma de interconexión; hoy las redes son modelo organizativo y referente de organización social y política tanto para teóricos de la nueva economía (que a día de hoy ya no es nueva) como para movimientos de resistencia y acción global.

Lo que solemos entender como medios de comunicación alternativos son un conjunto de webs, periódicos, revistas, radios libres o televisiones que comparten con las redes sociales discurso y formas de organización. Y no es poca cosa pues desde esas dos premisas es desde donde se construye un modelo de comunicación propio (el de las redes sociales) alternativo al de los medios de comunicación de masas (MCM). La alternatividad no explica mucho más que eso: el distanciamiento respecto al modelo mediático hegemónico y su superación política de la mano de políticas rupturistas, antisistémicas, contrahegemónicas. Lo alternativo no es una categoría política, mucho menos una corriente política definida. Es una recurso significativo que nos sirve para mencionar unas prácticas a las que hace tiempo hemos dejado de llamar revolucionarias (una renuncia a mitad de camino entre la derrota cultural y el reconocimiento de lo real) y hoy podemos englobar en la crítica organizada al capitalismo: antiglobalizadores, libertarios, autónomos, ecologistas, feministas, hackers, estudiantes, ONG’s, sindicalistas, comunistas… Este entramado de novísimos, nuevos y viejos movimientos sociales -difícil de definir en la precisión académica, accesible en una representación mental de tipo político o cultural- es el espacio de lo alternativo y de él parten los discursos de la alternatividad.

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MÁS QUE UN MEDIO DE COMUNICACIÓN

Javier Echeverría

Número 84 (mayo-junio’06)
– Autor: Javier Echeverría –
 
1. Internet y las tecnologías de la información y de la comunicación

Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) están posibilitando una gran transformación social, económica y cultural, que va extendiéndose por los diversos países y sectores sociales. Dicho cambio suele ser resumido diciendo que estamos ante una nueva forma de organización social, la sociedad-red (Castells) o sociedad de la información (SI). La ONU organizó una Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (Ginebra 2003, Túnez 2005), en la que participaron los gobiernos de prácticamente todos los países, diversas organizaciones internacionales, directivos de las grandes multinacionales del sector TIC y representantes de las sociedades civiles de los cinco continentes. Casi todos los Estados han puesto en marcha planes y estrategias para desarrollar la sociedad de la información, convencidos de que, como dijo la Declaración de la Cumbre Mundial de la ONU en Ginebra (2003): “Las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) tienen inmensas repercusiones en prácticamente todos los aspectos de nuestras vidas. El rápido progreso de estas tecnologías brinda oportunidades sin precedentes para alcanzar niveles más elevados de desarrollo. La capacidad de las TIC para reducir muchos obstáculos tradicionales, especialmente el tiempo y la distancia, posibilitan, por primera vez en la historia, el uso del potencial de estas tecnologías en beneficio de millones de personas en todo el mundo”.

Dentro del sistema tecnológico TIC, Internet ocupa un lugar central. Siendo una red de redes telemáticas, conectadas entre sí mediante ordenadores y protocolos de compatibilidad, facilita enormemente las comunicaciones y el acceso a la información, independientemente del lugar geográfico en donde esté cada persona. La voz, los textos, las imágenes y la música fluyen instantáneamente por Internet, configurando un nuevo medio de información y comunicación que funciona a nivel individual, grupal y colectivo, pero también masivamente. Internet permite la comunicación telefónica, el intercambio de correos electrónicos, el envío de textos, fotos y películas, la transmisión de noticias, la publicidad y la publicación de libros, revistas, datos, convocatorias públicas y ofertas de trabajo. También se puede ver la televisión a través de la red, o simplemente verse las caras (web-cam), y todo ello a bajo coste e independientemente de la distancia geográfica que separe a los interlocutores. Por tanto, estamos ante un nuevo medio de información y comunicación, mucho más versátil que los anteriormente existente (prensa, radio, televisión …), puesto que tiene capacidad para integrarlos a todos en un mismo formato electrónico. Internet es un medio de comunicación multimedia, como suelen decir los documentos oficiales de la Unión Europea. Ello indica que estamos ante algo más que un medio de información y comunicación. Veamos por qué.

2. Internet como medio de acción a distancia y en red

Las redes telemáticas en general, e Internet en particular, aportan a los seres humanos una nueva capacidad, que ningún otro sistema tecnológico había posibilitado: la capacidad de actuar a distancia, en red y multicrónicamente. A nuestro entender, esta es la razón por la que Internet es mucho más que un medio de información y comunicación. Analicemos esta propuesta con mayor detalle.

Un ordenador procesa y acumula mucha información y, si está conectado a Internet, también puede transmitirla. Sin embargo, los lenguajes informáticos no sólo pretenden aportar información: han sido diseñados para llevar a cabo acciones, para operar y manipular objetos. Un software es un instrumento de acción, una herramienta que permite modificar y transformar los objetos digitales sobre los que actúa. Cuando dos o más ordenadores están conectados a través de una red telemática, uno puede operar sobre el otro, independientemente de la distancia a la que estén situados. Las tele-operaciones y el tele-control son perfectamente factibles a través de Internet, o simplemente en una red local. Ello permite co-actuar y cooperar a distancia, así como intervenir en los ordenadores ajenos. Los virus y espías informáticos son un ejemplo canónico de esta posibilidad de actuar a distancia, al igual que la ciberguerra, el teletrabajo, la e-science, el voto electrónico o las operaciones de compraventa en línea. En resumen, el sistema TIC e Internet permiten a los seres humanos hacer cosas a distancia, sean 10, 1000, 10.000 o millones de kilómetros. La exploración de los planetas y cometas, por ejemplo, o la observación de las galaxias, es posible porque las naves espaciales, sus diversos instrumentos y los robots que descienden a investigar las respectivas superficies son controlables y operables a distancia, gracias a las redes telemáticas que soportan ese nuevo espacio de acción humana. Tradicionalmente, los efectos de las acciones humanas han estado circunscritos a un entorno próximo. Diversos sistemas técnicos han ido ampliando el espacio de capacidades humanas (A. Sen), desde la honda de David que tumbó al gigante Goliat hasta las escopetas y los misiles de largo alcance. El sistema tecnológico TIC implica un salto cualitativo en la ampliación de las capacidades de acción. Esto vale para las acciones informativas y comunicativas, pero también para otras muchas actividades: agresivas, defensivas, afectivas, productivas, de consumo, de distribución, etc. Valga la ciencia electrónica (e-science) como ejemplo: esta nueva modalidad de actividad científica está basada en la posibilidad de compartir recursos, datos e instrumentos entre los laboratorios y centros de investigación de todo el mundo, de modo que las acciones científicas clásicas (observar, medir, representar, experimentar, comprobar, elaborar tablas de datos, etc.) devienen tele-acciones en el espacio electrónico: tele-observaciones, tele-mediciones, teleexperimentos, tele-datos, etc. Esto también vale para el arte electrónico, para el comercio electrónico y para la administración electrónica, actualmente en pleno desarrollo en la UE. En suma, además de acceder a la información y comunicarnos, Internet permite algo más: hacer cosas a distancia.

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JOSÉ MANUEL MARTÍN MENDEM

Benjamín Forcano

Número 84 (mayo-junio’06)
– Autor: Benjamín Forcano –
 
Hay escritores y periodistas que son un peligro para el orden establecido y una esperanza para los que sueñan con una nueva sociedad. ¿Suerte, elección, fatalismo?

Los escritores y periodistas que tienen la capacidad de servir como referencia para la actuación personal en defensa propia y colectiva suelen ser los que con su honestidad, coherencia y buen trabajo consiguen establecer una alianza con los ciudadanos para facilitar la interpretación de lo que nos agobia y motivar la capacidad de resistencia.Son los que argumentan la insumisión frente a la impunidad. Siempre hay mucho de elección y esfuerzo personal.

¿Tú te inscribirías en los que trabajan para concientizar y liberar?

Después de treinta años trabajando como periodista en RTVE , mantengo mi esfuerzo en defensa del servicio público, sigo denunciando el lamentable analfabetismo de la izquierda tanto en su política de comunicación como en la comunicación de su política y me duele la irresponsabilidad y el envilecimiento de la mayoría de los trabajadores de la radiotelevisión pública que no han querido o no han sabido defender RTVE ante la operación bonsai con la que el gobierno de Zapatero la apaga para entregar la audiencia y la publicidad a sus viejos amigos de las nuevas televisiones comerciales.

¿Cómo se mueve un periodista allí donde la mayor parte de los periodistas son guardianes del orden económico establecido?

En realidad la mayoría de los periodistas padecemos la liquidación del servicio público y la precarización del trabajo en casi todos los medios. Los guardianes del poder son un puñado de miserables que se sometieron a cambio de privilegios y que ya se sienten amenazados por los juniors despiadados que quieren entrar en el juego.

Vivimos en una sociedad neoliberal, dominada por lo que se ha llamado “cuarto poder”, que ahora ha dejado de ser antipoder. ¿Qué principios, caminos o procesos te llevan a mantener la confianza de que esta sociedad puede cambiar de rumbo?

Hay un escenario posible e imprescindible para que la información produzca conocimiento y facilite el desarrollo de una democracia de auténtica participación. Hay por lo menos tres ingredientes fundamentales: 1) Hay que introducir desde la escuela la enseñanza sobre los medios de comunicación. 2) Deben convivir en igualdad de condiciones los medios públicos, los comerciales y los establecidos por la iniciativa social y 3) Hay que organizar la formación permanente de los periodistas, basada en la responsabilidad profesional y la rentabilidad social.

La información es un servicio público esencial que determina la calidad de la democracia. Los medios públicos tienen que garantizar el acceso universal a una información de calidad que proteja a los ciudadanos frente al poder comercial acumulado por la concentración de la propiedad en la prensa, la radio y la televisión: cada vez hay menos y más poderosas corporaciones privadas y cada vez engloban más sectores de la información y la comunicación.

Al sector comercial y a la garantia democrática del servicio público hay que añadir una legislación que proteja las iniciativas sociales que pueden beneficiarse de las nuevas tecnologías.

El triangulo comercial/público/social es ese escenario posible e imprescindible que facilitaría la búsqueda de la información no contaminada para que los ciudadanos no sean sólo consumidores y puedan decidir con conocimiento. informarse será siempre el resultado de un esfuerzo paersonal para buscar, seleccionar y relacionar. Internet es una gran posibilidad pero se utiliza sobre todo para el comercio y la pornografía.

Se insiste habitualmente sobre la supuesta triple función de los medios: informar, formar y entretener. Pero la educación (formar) no es una responsabilidad de los medios de comunicación. Es la educación la que debe formar ciudadanos con capacidad critica para defenderse de los medios.Hay que introducir desde la escuela la enseñanza sobre los medios de comunicación,la alfabetización del siglo XXI que permita el control de la información por ciudadanos con criterio. La sociedad disfruta o padece la información que consiente pero para vigilar su calidad hay que conocer el funcionamiento de los medios y tener acceso a su control.

Simultáneamente, tenemos que desmitificar a los periodistas. Somos trabajadores con una habilidad profesional que nos distingue porque las empresas y los gobiernos pueden utilizarla para conseguir beneficios en los negocios y votos en la política.Una sociedad que enseñe a defenderse de la manipulación con los medios necesita además formar y mantener la responsabilidad profesional y social de los periodistas. Y proteger a los profesionales de la gubernamentalización de la información y de la impunidad de los dueños de los negocios de la comunicación. Los medios son empresas y no hay ninguna que funcione democráticamente.

Quien quiera saber cómo son las presiones bajo las que trabajamos los periodistas, que traslade el funcionamiento de su propia empresa a una fábrica de noticias. Siempre que me preguntan por la manipulación de la información le recuerdo a mi interlocutor que la democracia tampoco ha penetrado en la empresa donde él trabaja y que en todas se concentra en muy pocos (y en beneficio de menos) la capacidad de decidir,tanto fabricando coches como programaciones de radio y de televisión.

Habrá quien asegure que se te ve demasiado complaciente con los procesos emancipadores de América Latina, demasiado al lado de “dictadores” como Castro, y de “populistas” como Hugo Chávez y Evo Morales, etc. ¿Compromiso ideológico o deber de abrir la ventana de la realidad a la verdad?

El compromiso es con la honestidad. La que no tienen los medios y los periodistas que le niegan el valor histórico a Fidel Castro y que aplaudieron el golpe de Estado contra Hugo Chávez mientras aseguran que defienden la democracia. Una honestidad con la que hay que explicar y defender a quienes en América Latina intentan avanzar hacia la dignidad,el reparto y la integración.

Has enaltecido la función originaria del periodismo frente a tanta desvergüenza y domesticación. ¿Esta tarea supone una determinada concepción y fe en el ser humano?

La confianza aumenta con la capacidad de resistencia colectiva para buscar la felicidad personal. Confianza en el empeño de la solidaridad para enfrentarse al canibalismo capitalista.

¿Qué instituciones, además de la del periodismo, señalarías como responsables de esa cultura que patrocina el infantilismo, la pasividad y la manipulación?

La escuela reproduce el aprendizaje de la sumisión y del rendimiento para la alienación en el trabajo. La familia reproduce el sometimiento de las mujeres y la docilidad del trabajador para mantenerla. Las iglasias tradicionales insisten en la necesidad del sufrimiento temporal para conseguir la gloria eterna. El gran poder económico insiste en que lo natural es el mercado y no la democracia.Informarse es arriesgarse para comprobar que se puede cambiar lo que parecen maldiciones.

¿Se puede hablar de una metamorfosis de los medios de comunicación en esta nueva etapa de una democracia globalizadora?

La concentración de la propiedad y el desarrollo de las tecnologías han aumentado el consumo audiovisual y han reducido el conocimiento y la participación democrática. Con la prensa, tenían que enseñar a leer a los ciudadanos para ofrecer clientes a la publicidad y a la propaganda. Con la radio, se multiplicó la audiencia y ya no necesitaban que el público supiera leer: se imponía la voz de los predicadores. Y con la televisión, la fascinación definitiva: el poder de la imagen aumenta con la ignorancia del público. La televisión emociona a la audiencia global con la tecnología más convincente.El medio es el miedo: si me informo y comprendo, me aislan por peligroso.

¿Los medios son neutros, han perdido su función originaria de vigilar y criticar los poderes políticos , o están sometidos a otras instancias e intereses?

Los medios no se inventaron para controlar al poder. Ese ha sido el discurso de camuflaje mientras se perfeccionaban simultáneamente los procedimientos para vender gobiernos y consumo. Los medios se organizaron para mantener y aumentar el poder. Los negocios se disfrazan de servicio público. Los que intentan justificarse con la supuesta capacidad de control de los medios son los mismos que los utilizan para imponer el sometimiento y las democracias de simulación. Para vigilar y criticar hay que conseguir un auténtico servicio público y la libertad para las iniciativas sociales.

¿Te sugiere algo lo de que hay que elaborar una ecología de la información?

Ecología de la información como descontaminación de la comunicación y también para aplicar el procedimiento de pensar globalmente y actuar localmente. Ecología de la información en el sentido de proteger la naturaleza de la comunicación mediante procedimientos adecuados y de rentabilidad social para seleccionar,resumir y ordenar entre la avalancha de ruidos con la que pretenden confundirnos. Ciudadanos que conozcan el funcionamiento de los medios, periodistas en alianza de responsabilidad social con esos ciudadanos, un auténtico servicio público con buena información para garantizar la calidad de la democracia y control sobre los negocios del entretenimiento para limitar los venenos de la publicidad y de la propaganda.

FRENTE A LA GLOBALIZACIÓN DE LA DESINFORMACIÓN, MEDIOS DE COMUNICACIÓN ALTERNATIVOS

Pepe Mejía

Número 84 (mayo-junio’06)
– Autor: Pepe Mejía –
 
Hagamos un ejercicio y a la vez una reflexión. Paremos nuestra actividad y repasemos lo que hemos hecho durante la jornada. Desde el primer momento que nos levantamos de la cama realizamos ritos de consumo permanentes. Agua, electricidad, gas, dentífrico, tostadas, café, azúcar…Salimos de casa y consumimos energía a través de los transportes y medios de locomoción llámese privados o públicos. Nuestras vidas están impregnadas de consumo y mercantilización. Nuestras vidas están mercantilizadas. Nos ofrecen diversión a cambio de pagar un precio. Nos obligan a que todo consumo sea comercial. No hay espacio para compartir o para humanizar unas relaciones que están dirigidas por el mercado.

Los medios de comunicación juegan un papel importante en reforzamiento de este sistema nefasto de in-valores. Los medios justifican estas desigualdades y refuerzan la idea primigenia de que todo cuesta, que todo viene dado y que todo se nos impone. Como dice Vicente Romano, periodista y profesor, “Todo lo que tiene que ver con la comunicación es una forma de poder”.

El sistema planifica y controla nuestras vidas. Manipula a conciencia. Y lo hace a gran escala.

En un documento recientemente desclasificado y difundido por la National Security Archive, el Pentágono presenta su estrategia para controlar la información. Titulado Information Operations Roadmap, el documento, rubricado por Donald Rumsfeld con fecha 30 de octubre de 2003, examina las diferentes actividades del Ejército relacionadas con el control de la información.

Inmediatamente después del 11 de septiembre, el Pentágono crea, en el mayor secreto, el Office for the Strategic Influence (OSI), una agencia de propaganda encargada de modelar las opiniones públicas a nivel planetario mediante una intoxicación masiva de los medios de comunicación a fin de apoyar la guerra contra el terrorismo. En ese entonces, las revelaciones de la prensa sobre las actividades de la OSI y su impacto en las informaciones difundidas por los medios estadounidenses obligaron a Donald Rumsfeld a anunciar el cierre de esta nueva agencia. En efecto, el Smith-Mundt Act prohíbe la realización de campañas de desinformación que tengan como objetivo el público estadounidense.

Sin embargo, el Pentágono no renunció a sus proyectos y el Office for the Strategic Influence (OSI) fue sustituido por el Northern Gulf Affairs Office. Creada en septiembre de 2002 y supervisada por el subsecretario de Defensa William Luti, esta oficina se dió a la tarea de preparar el terreno para una intervención en Irak, destilando informaciones sobre las supuestas armas de destrucción masiva en posesión de Irak y los vínculos de este país con el terrorismo internacional.

El documento, hecho público a finales de enero de 2006 por la National Security Archive, confirma que el Pentágono no ha abandonado el terreno de la guerra informativa y propagandística. El mismo indica que «La importancia del dominio de la información explica el objetivo de transformación de las Operaciones de Información para hacer de las mismas un arma en su totalidad como son las fuerzas aéreas, terrestres, navales y las fuerzas especiales» («The importance of dominating the information spectrum explains the objective of transforming IO into a core military competency on a par with air, ground, maritime and special operations»).

Con esta óptica, el Pentágono se adentra en un campo cuya competencia correspondía anteriormente al Departamento de Estado, y en especial al subsecretario de Estado para la diplomacia pública y los asuntos públicos (The Under Secretary for Public Diplomacy and Public Affairs), en realidad un ministerio de propaganda cuya misión es difundir la doctrina estadounidense, principalmente mediante medios directamente bajo su control como «Así», el documento afirma igualmente que «las principales actividades en materia de información del Departamento de Defensa incluyen los asuntos públicos, el apoyo militar a la diplomacia pública y las operaciones psicológicas».

El reciente escándalo que implicó al Pentágono y a uno de sus subcontratistas, el Lyncoln Group, sobre el tema de los artículos periodísticos que presentan la ocupación de Irak desde un punto de vista favorable, redactados por militares estadounidenses y luego difundidos por la prensa iraquí, constituye un ejemplo de esta estrategia. Por otra parte, el Pentágono no excluyó desarrollar los medios al servicio de la propaganda. Se menciona la voluntad de «desarrollar un sitio web global al servicio de los objetivos de comunicación de los Estados Unidos. Los contenidos provendrían fundamentalmente de terceros y por lo tanto serían más creíbles para públicos extranjeros que si fueran producidos por oficiales estadounidenses» («Develop a global web site supporting U.S. strategic communications objectives. Content should be primarily from third parties with greater credibility to foreign audiences than U.S. officials»).

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LA PESTE AVIAR: UNA LARMA SANITARIA QUE ENCUBRE GRANDES INTERESES POLÍTICOS

Antonio F. Muro

Número 84 (mayo-junio’06)
– Autor: Antonio F. Muro –
 
A punto de iniciar el éxodo vacacional la gripe aviar parece haber dejado de tener importancia en nuestras vidas. Salvo las molestias ocasionadas a la Guardia Civil que se vio obligada a montar dispositivos en torno a cada pajarillo muerto en la carretera, no parece que haya sido para tanto. Así que con cierta calma podemos hacernos ahora algunas reflexiones. ¿Quién es el pescador que más ha obtenido en este río revuelto? Los laboratorios Roche, fabricante del único fármaco reconocido como útil, el Tamiflu, y la empresa Gilead Sciences Inc. propietaria de la patente. ¿Quién forma parte del Consejo de Administración de esta última? El Secretario de Estado de Defensa de los Estados Unidos, Donald Rumsfeld. ¿Qué gobierno respaldó con más ahínco la solución del Tamiflu? El norteamericano. ¿Casualidad? Podría ser, pero lo cierto es que en la historia reciente de los Estados Unidos no es la primera vez que el nombre de Rumsfeld aparece vinculado a cuestionables decisiones de la Administración norteamericana sobre productos farmacéuticos.

La sensación de miedo por la gripe aviar que una política de comunicación irresponsable o interesada había venido manteniendo a lo largo del 2005, se vio completamente respaldada el pasado 1 de noviembre, cuando con todo el boato de una gran declaración pública, y rodeado de sus colaboradores de confianza George Bush hacía una declaración de influencia planetaria, en Bethesda, Maryland. De repente gente a la que creíamos seria y preparada se pasó quince días hablando de los millones de muertes, entre 5 y 150 millones que podía causar un virus que PUEDE mutar, pero que nadie aclara ni cuándo ni como. Y sobre todo se habló mucho de los antivirales. Un fármaco conocido como Tamiflu, comercializado por la empresa suiza Roche, fue presentado al mundo como la gran esperanza.

El Tamiflu (oseltamivir) un antiviral que no cura, que tan sólo alivia los síntomas de una gripe normal, que es improbable que sirva para un posible virus mutado -se precisará una vacuna concreta- se convirtió en unos pocos días en lo que la industria denomina un blockbuster o fármaco estrella, un medicamento capaz de alcanzar los 1.000 millones de dólares de facturación (más de 830 millones de euros) anuales, cuando en el 2004 el medicamento había registrado una caída en las ventas del 19% hasta los 254 millones de facturación.

GILEAD INCORPORATIONS ENTRA EN EL ESCENARIO

Poco tardamos en enterarnos que la empresa californiana de Biotecnología Gilead Sciences Inc., era la titular de la patente del Tamiflu, y que en 1996 llegó a un acuerdo con Roche para que fuera el laboratorio suizo el que lo explotara comercialmente. El New York Times revelaba el pasado 2 de febrero que el secretario de Defensa norteamericano, Donald Rumsfeld, es uno de los grandes accionistas en la actualidad de Gilead, y máximo responsable de la compañía desde el 97 hasta el momento de su nombramiento por George Bush. Según desveló el diario norteamericano sus acciones están presentes en cada una de sus declaraciones fiscales hasta la fecha. Lo cierto es que en un comunicado dado a conocer por el Pentágono a mediados de octubre se informaba que Rumsfeld no tomaría parte en ninguna decisión relacionada con los medicamentos designados para prevenir o tratar la gripe aviar, que pudiera afectar sus intereses en Gilead Sciences. En noviembre del año pasado la revista Fortune señaló que después de realizar diversas consultas jurídicas Rumsfeld había decidido no vender sus acciones para no ser acusado de información privilegiada.

Rumsfeld puede permitirse quedarse al margen de la toma de decisiones. Siempre estará ahí su amigo íntimo Dick Cheany, vicepresidente de Bush, y uno de los máximos beneficiarios por la presencia de los Estados Unidos en Irak. Nadie duda que ambos reman en la misma dirección desde hace años.

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ALGUNAS PREGUNTAS INCÓMODAS SOBRE EL SIDA

Alfredo Embid

Número 84 (mayo-junio’06)
– Autor: Alfredo Embid –
 
¿Cómo es que no nos hemos enterado de que hay cientos de científicos, incluyendo tres premios Nobel, que afirman que el virus del sida no causa el sida?

El cuestionamiento de la hipótesis oficial del SIDA procede de la elite de la ciencia ortodoxa.

Algunos de ellos redactaron un documento que todas las revistas científicas se negaron a publicar.

“La población en general cree que un retrovirus llamado VIH causa el grupo de enfermedades llamado SIDA. Muchos científicos bioquímicos ponen ahora en duda esta hipótesis. Proponemos que un grupo independiente adecuado dirija una reevaluación concienzuda de las evidencias que existen a favor y en contra de esta hipótesis. Además proponemos que se diseñen y lleven a cabo estudios epidemiológicos críticos”.

Grupo para la Reevaluación Científica de la Hipótesis del VIH/SIDA.

Los disidentes suman varios centenares de prestigiosos científicos oficiales, de diversas áreas como la inmunología, la biología molecular, la virología, la epidemiología, el derecho, las matemáticas, etc. incluyendo Premios Nobel. Han elaborado una crítica contundente de la hipótesis oficial que ha sido censurada por los medios de comunicación, incluyendo a los que se autodenominan científicos, como lo prueba el que no te hayas enterado ni siquiera de su existencia.

El presidente de Sudáfrica, Mbeki, escribió a Clinton y a otros presidentes del mundo una carta sobre su postura en el tema del SIDA, donde denuncia y critica la censura que se hace con los científicos disidentes.

“Es un hecho muy preocupante que podamos decir, en el mundo actual, que existe un punto de vista que está prohibido. Y eso se dice en nombre de la ciencia y la salud”.

Premios Nobel disidentes

- Dr. Kary Mullis, Bioquímico, inventor de la técnica de reacción en cadena polimerasa PCR para establecer test genéticos, por lo que se le otorgó el Premio Nobel de Química en 1993. Esta técnica ahora se usa mundialmente para medir la carga viral. Mullis ha denunciado que la PCR no sirve para contar virus. – Dra. Barbara Mc. Clintock, Cold Spring Harbor, por el descubrimiento de los Genes Saltarines. – Dr. Walter Gilbert, Boston, por el descubrimiento de la Secuenciación rápida del ADN. Algunos de estos científicos disidentes – Dr. Peter Duesberg, catedrático de biología molecular y celular en la Universidad de Berkeley, California, miembro de la Academia Nacional de Ciencias, descubridor de los genes del cáncer. Considerado por Robert Gallo como “el mejor especialista en retrovirus de su generación”, USA. – Dr. Roberto Giraldo. Catedrático de inmunología, especialista en enfermedades infecciosas tropicales, Colombia. – Dr. Gordon Stewart, epidemiólogo, consultor de la OMS, profesor emérito de salud pública en la Universidad de Glasgow. G.B. – Dr. Harvey Bialy, virólogo, ex editor científico de una de las revistas más importantes del mundo de Biotecnología, del grupo Nature: “Biotecnology”. USA – Dr. Harry Rubin, virólogo que ha sido profesor de muchos de los actuales virólogos del SIDA, miembro de la Academia Nacional de Ciencias, Univ. Berkeley. USA – Dra. Eleni Eleopulos, biofísica, bioquímica, Royal Perth Hospital, Australia. – Dr. Wieland, Instituto Max Plank, Heidelberg. Alemania. – Dr. Phillip E. Johnson, profesor de Derecho. Universidad de Berkeley. USA. – Dr. David Rasnick, biólogo molecular, bioquímico, diseñador de inhibidores de la proteasa. USA. – Dr. Etienne de Harven, profesor emérito especialista en microscopia electrónica. Francia. – Dr. Alfred Hassing. anatomopatólogo, microbiólogo, profesor emérito de inmunología. Berna. Suiza. – Dr. Charles Thomas, coordinador inicial del grupo, antiguo profesor de química biológica en la Universidad de Harvard que encabeza la Fundación Helicon, una organización de investigación sin beneficios de San Diego. USA. – Dr. R.C. Strohman, biólogo molecular, Univ. Berkeley. USA. Stroman de la Universidad de Berkeley, California, al jubilarse dijo: “Duesberg y todos los que cuestionan el modelo de que el virus VIH causa el SIDA tienen razón. Muchos científicos cuestionan la hipótesis ortodoxa de que el VIH causa el Sida pero no se atreverán a denunciarlo hasta que se jubilen”. Así que podemos esperar una epidemia de disidencia a medida que se vayan jubilando otros científicos.

¿Cómo es que los retrovirus que no matan a las células que infectan son acusados de ser los causantes del SIDA?

En 1971 el programa para buscar el origen vírico del cáncer lanzado por Nixon excluyó la investigación de las causas medioambientales: contaminación química y radiactiva.

El presupuesto se destinó sólo a la investigación de los retrovirus ¿Por qué?

Muy sencillo. Una característica de todos los retrovirus es justamente que no matan a las células que infectan. Esta es la condición indispensable para que un virus pueda producir un cáncer.

Uno de los principales disidentes el Dr. Peter Duesberg fue el primero en hacer el mapa genético de un retrovirus. Este programa generó una importante complejo industrial biomédico de “investigación”, que despilfarró millones de dólares y que en 1984 no había producido nada. El cáncer seguía aumentando y no se había podido demostrar que su origen fuera vírico. Pero las industrias no se crean para quedarse paradas…

¿Cómo es que no había ninguna publicación científica antes de que se anunciase al mundo que un virus causaba el SIDA?

El 23 de abril de 1984, Margaret Heckler, Secretaria de Sanidad y Servicios Sociales de los Estados Unidos y Robert Gallo, del Instituto Nacional del cáncer, anuncian el descubrimiento de que un retrovirus era la “probable causa del SIDA.”

Es un hecho que no había ningún trabajo científico publicado anteriormente a esta conferencia que lo demostrase, algo insólito en ciencia. De hecho, el especialista en retrovirus Peter Duesberg, me contaba hace años que “se enteró por la televisión”.

El dogma de que un virus el VIH causaba el sida se creó mediante una conferencia de prensa.

Resaltemos que el mismo día se patentaron los primeros TEST.

¿Cómo es que no existe ninguna publicación que demuestre que el SIDA está causado por un virus?

En 1988 el Premio Nobel, Kary Mullis, buscó cuál o cuáles eran los trabajos que demostraban que el virus VIH era la causa del SIDA. Realizó búsquedas en la literatura existente y consultó incluyendo al Dr. Luc Montagnier. A lo largo de dos años de investigaciones fue comprendiendo que “la campaña entera contra la enfermedad considerada con creces como la peste negra del siglo XX, estaba basada en una hipótesis cuyos orígenes nadie podía recordar. Eso desafiaba tanto al sentido científico como al común.”

Su conclusión inevitablemente fue la siguiente: “No hemos podido encontrar ninguna buena razón por la cual la mayoría de la gente sobre la tierra cree que el SIDA es una enfermedad causada por un virus llamado VIH. Simplemente no hay evidencia científica alguna que demuestre que eso es cierto.

Ni Duesberg ni yo podemos entender cómo ha surgido esta locura, hemos visto algunas cosas muy extrañas. Sabemos que errar es humano, pero la hipótesis VIH/SIDA es un error diabólico.”

¿Cómo es que los test del SIDA dan positivo en muchas otras circunstancias que no tienen que ver con el SIDA?

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OTRAS VOCES Y OTROS MEDIOS DE LA IGLESIA

José Manuel Vidal

Número 84 (mayo-junio’06)
– Autor: José Manuel Vidal –
 
La información es una de las asignaturas pendientes de la Iglesia. Entre otras cosas, porque la institución comunica poco y mal. Y porque los medios oficiales u oficialistas, que le sirven de correa de transmisión, no se basan, a la hora de informar, en criterios profesionales, sino que anteponen la catequesis a la información. Pero hay otras voces de Iglesia, que se plasman en otros medios de Iglesia. Voces diferentes en medios alternativos, por los que fluye una información libre, veraz y realizada con más o menos fortuna, pero siempre con criterios profesionales.

Estoy cada vez más convencido que la Iglesia sabe y puede pero no quiere comunicar de verdad. Porque no pone ni los medios humanos ni los materiales adecuados para hacerlo. Y ésa es la prueba del algodón. Eso unido a que en la Iglesia apenas se rinden ni se piden cuentas. Cada cual hace buenamente lo que puede. Y así, en una sociedad de la información tan competitiva y profesionalidad como la actual, no se rompe el techo de cristal mediático.

La noticia religiosa se topa en los medios no confesionales con un techo de cristal muy difícil de romper. Hay en los medios como una especie de cansancio secular ante la noticia religiosa que no aporta nada nuevo, que dice siempre lo mismo, lo que ya escuchábamos de niños. Un techo de cristal que sólo se rompe con un buen titular y un ángulo noticioso llamativo. Y la Iglesia huye de los titulares como de la peste. Y ni siquiera comprende su función de “anzuelo”, para llamar la atención.

Es evidente que los medios funcionan con la lógica del mercado puro y duro: un producto para vender que tiene que satisfacer a sus compradores. Un producto ágil, rápido y, a veces, hasta superficial y espectacular. Si quiere “colocar” su producto en los medios, la Iglesia tiene que saber venderlo. Y no sabe ni quiere venderlo. Acostumbrada al monopolio del producto religioso, no está acostumbrada a la competencia y sigue pensando que, en plena época secularizadora, su “producto” se vende solo.

No se da cuenta que los medios funcionan con unas leyes implacables. Por ejemplo, la de la lucha por el espacio. Hay poco espacio y muchas noticias que compiten por él. La institución que no sepa vender el producto, se queda sin espacio, como le pasa tantas veces a la Iglesia. Pero no por campañas orquestadas ni por el odio de los medios a la Iglesia, a la que, en general, se trata siempre con guante blanco. Al menos, mucho mejor que a cualquier otro colectivo.

A mi juicio, para hacerse un hueco en los medios, la Iglesia tiene que pasar de la propaganda catequética a la información. Porque, como dice Norberto González Gaitano, profesor de Comunicación Social de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz (nada sospechoso, pues), “a menudo, los eclesiásticos pretenden una publicidad gratis o un tratamiento de favor o de guante blanco que la prensa, puntillosa de su independencia, no concede a los políticos ni al Gobierno ni a ninguna otra institución”.

También tiene que asumir la Iglesia la dualización o el maniqueísmo de los medios. No hay nada más parecido a un obispo que otro obispo. Pero los medios cultivan las diferencias y las agudizan. ¿Es posible contraponer a Blázquez y a Cañizares? Teológicamente quizás no. Mediáticamente, sí. Aunque sólo sea por la diferente imagen que proyectan.

La Iglesia tendría que asumir también la lógica del “star system”. Hay que personalizar la información y ponerle cara. Y cuanto más arriba esté la cara, mejor. Ya sabemos que teológicamente un presidente del episcopado no es el jefe de los obispos, pero mediáticamente, sí. Blázquez y Camino son el rostro de la Iglesia española, se quiera o no se quiera. Comunicar es un don. Una de las cualidades que ambos deberían tener (no la única, por supuesto) y cultivar es la de comunicar bien los mensajes que la Iglesia quiere transmitir a la sociedad.

Para salir en los medios, la Iglesia tiene que cambiar de lenguaje. Para comunicar con el mundo de hoy tiene que abandonar su lenguaje arcaico, preñado de términos abstractos y teológicos, que ya muy pocos entienden. “La gente ya no dispone de gramática eclesial”. ¿Saben quién ha dicho esto? Los propios obispo españoles. Pero siguen haciendo lo contrario. ¿Cómo se hace eso, en concreto? Con pastorales escritas en lenguaje actual y un equipo divulgativo que “traduzca” los documentos al lenguaje de hoy. Dennos titulares hechos o los vamos a buscar nosotros.

“Como Iglesia, tenemos miedo de los medios de comunicación. Somos reacios a trabajar con periodistas y huimos de las oportunidades que nos dan los medios para testimoniar y evangelizar…Fingimos respeto a la importancia de las comunicaciones en la Iglesia…pero seguimos mirando a los medios como ‘el enemigo’”, dice, en una radiografía perfecta, monseñor Juan del Rio, de formación periodista y de profesión obispo responsable de la comisión de medios de comunicación de la Conferencia episcopal.

Huir de los medios es alimentar el silencio y, como dice el cardenal Errázuriz en la revista Vida Nueva, “el silencio es un enemigo claro. Es importante que la Iglesia se pronuncie, sea cual sea el problema”. Y alimentar el silencio provoca la proliferación de rumores e intoxicaciones, de chismes y de medias verdades. Y el mensaje se torna cada vez más opaco y más gris. Para prejuicio de la Iglesia.

Asumir que la agenda informativa la marcan los medios y no puede imponerla la Iglesia, sólo proponerla. Además, la Iglesia no puede pedir a los medios ajenos lo que no exige a los propios. Por ejemplo, se quejan del poco espacio que se les concede en nuestros medios. ¿Es que los informativos de la cadena Cope abren muchas veces con noticias eclesiales? En estos momentos, los obispos están desautorizados para quejarse o decir lo más mínimo de los demás medios, cuando tienen uno en el que el insulto, el frentismo, el dualismo y la descalificación personal son armas utilizadas a tiempo y a destiempo. No pueden pedir respeto, cuando no lo cultivan en su propia casa. Jiménez Losantos le está haciendo más daño a la credibilidad de la Iglesia que todos los escándalo sexuales del clero juntos.

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