BUENVIVIR-BUEN CONVIVIR

Pedro Casaldáliga

Éxodo 116 (nov.-dic.) 2012
– Autor: Pedro Casaldáliga –
 
Nuestra Agenda 2011 llegó hasta Dios: “¿Qué Dios?”, se preguntaba. Parecía que ya no se podría ir más lejos; se habría llegado al Misterio. La verdad es que se puede y se debe ir más lejos, yendo más cerca, más adentro, traduciendo la vivencia del Misterio-Dios, humanamente e históricamente, descubriéndolo y acogiéndolo en los pasos continuos de su familia humana.

En 2011 la Agenda se preguntaba “¿Qué Dios?”; ahora, en 2012, se pregunta: “¿Qué Humanidad?”. Qué Humanidad podemos y queremos ser; qué vida podemos y queremos vivir; qué convivencia anhelamos.

Desde su primer número, hace 21 años, nuestra Agenda ha asumido el desafío de aportar, modestamente pero con mucha pasión, en el análisis y el compromiso de las Grandes Causas de Nuestra América. Pero alargando el horizonte ha venido a ser una agenda latino – americana y mundial. Las grandes Causas son inevitablemente mundia les, sobre todo ahora en tiempos de globalización. Y son Causas grandes porque abar can nuestras vidas, la Sociedad, el Planeta, el Universo…

Hemos confesado siempre que nuestras Causas “valen” más que nuestra vida, por que son ellas las que a la vida le dan sentido. Somos lo que amamos, lo que hacemos, lo que soñamos. Una palabra soñadora y militante viene acompañando a la Agenda en todos sus atisbos y propuestas: “Utopía”. Somos impenitentemente soñadores; cree mos, con el proverbio etíope, que “tribu que no sueña es tribu muerta”.

Esta Agenda 2012 sueña también y, reforzando la viabilidad de nuestros sueños, se asocia al encuentro de otra palabra, fecunda matriz de la utopía ancestral de nues tros pueblos indígenas, retomada hoy cuando definitivamente se desmoronan ciertas palabras “mayores”, verdaderos dogmas de un supuesto “bien estar”, de un progreso sin límites, de una historia llegada a su “más allá no hay más”. Son tan ridículamente mayores estas ciertas palabras que llegan al extremo de condensar la felicidad en una botella de coca cola.

Esta palabra libertadora, en versión andina Sumak Kawsay, el Buen Vivir, nos sale al encuentro como un evangelio de vida posible, digna y para todas las personas y to dos los pueblos. Buena nueva del Buen Vivir frente al mal vivir de la inmensa mayoría y contra “la buena vida”, insultante, blasfema, de una minoría que intenta ser y estar ella sola en la casa común de la Humanidad.

“Buen Vivir-Buen Convivir” reza la Agenda, porque es inimaginable una buena vida humana que no sea una buena humana convivencia. Somos relación, socia bilidad, comunión, amor. Se sobreentendería que una buena vida personal ha de ser también comunitaria; pero es mejor destacarlo explícitamente, para no caer en sobreentendidos que ignoran lo que se debe entender y asumir, vitalmente, radical mente. Yo soy yo y la Humanidad entera. Dos son los problemas y las soluciones: las demás personas y yo. Esto no se puede “sobreentender” apenas; se debe gritar.

El CIMI, Consejo Indigenista Misionero, de Brasil, lanzó para la Semana de los Pueblos Indígenas 2011, un tríptico de concientización y de compromiso con la Causa Indígena, con este título: “Vida para todos y para siempre”. Añadiendo: “La Madre Tierra clama por el Buen Vivir”. Y el CIMI define: “El concepto del Buen Vivir va en la dirección opuesta a un modelo de desarrollo que considera la tierra y la naturaleza como productos de consumo… El Buen Vivir es un sistema de vida que se contrapone al capitalismo, porque este último se ha constituido en un modelo de muerte y explotación…”. “Hay que pensar el Buen Vivir como un sistema de vida viable, teniendo en cuenta la dimensión histórica y las posibilidades que ofrece para el futuro. Para eso es necesario considerar el Buen Vivir como alternativa al modelo capitalista, haciendo memoria histórica, teniendo en cuenta la vida y los anhelos, no precisamente de los vencedores”, sino y siempre y radicalmente la vida, los anhelos, el llanto y la sangre de los vencidos. “Para practicar el Buen Vivir es necesario escuchar lo que dicen aquellos que luchan cada día por un mundo más fraterno y justo”.

El profesor Dávalos dice que “los movimientos sociales, y en especial el movi miento indígena, han propuesto un nuevo paradigma de vivencia y convivencia que no se asienta ni en el desarrollo ni en la noción de crecimiento, sino en nociones diferentes como la convivialidad, el respeto a la naturaleza, la solidaridad, la reci procidad, la complementariedad”.

El tríptico del CIMI invoca “vida para todos y para siempre”. Ese “siempre” que acompaña a lo largo de la historia la ansiedad y la esperanza de la Humanidad mor tal. No se puede pensar la vida sin pensar la muerte. No se puede pensar el Buen Vivir si no se piensa simultáneamente el Buen Morir. La muerte es el último gran detalle de la vida, el verso último del soneto. Si no hay respuesta para la muerte no hay respuesta para la vida. Agradeciendo y accionando todo lo que de “calidad de vida” nos puedan aportar la filosofía y la ciencia, apelamos definitivamente a la Esperanza. Buen Vivir-Buen Convivir-Buen Morir.

Jesús de Nazaret, profeta de la mayor Utopía (“que seamos buenos como Dios es bueno, que nos amemos como Él nos amó, que demos la vida por las personas que amamos”), promulgó, con su vida y con su muerte y su victoria sobre la muerte, el Sumak Kawsay del Reino de Dios. Él es personalmente un paradigma, perenne y universal, del Buen Vivir, del Buen Convivir, del Buen Morir.

MUNDOS ALTERNATIVOS DESDE EL ECOLOGISMO SOCIAL

Éxodo 116 (nov.-dic.) 2012
 
UN BREVÍSIMO ANÁLISIS DE COYUNTURA

Cualquier propuesta de organización social, política o económica debe considerar el momento histórico en el que se inscribe para responder a él. Desde esa perspectiva vamos a hacer un brevísimo análisis de coyuntura, simplemente por situar los desafíos (al menos algunos de ellos) que tiene la humanidad.

Nos encontramos, qué duda cabe, en una crisis económica de amplio calado. Una de las grandes crisis que han jalonado la historia del capitalismo2 . No solo vivimos una fuerte crisis económica, sino que esta también es social. Nunca antes en la historia del ser humano han existido unas tasas de desigualdad tan grandes. Tampoco nunca antes había existido una reparto del poder tan polarizado. Además, esta crisis social se ve agravada, por el funcionamiento del mercado capitalista y la distribución patriarcal de roles, por la crisis de los cuidados, caracterizada por la infraatención de las labores básicas de reproducción de la vida3.

Sin embargo, nada de esto es sustancialmente nuevo en la historia de la humanidad. Lo que marca un punto de inflexión nunca antes vivido a nivel global es estar alcanzando los límites de los recursos y de los sumideros (basureros) planetarios. En este marco podemos destacar tres grandes problemas ambientales: la pérdida masiva de biodiversidad, el cambio climático y el pico de máxima extracción de los combustibles fósiles (momento a partir del cual su precio aumentará irreversiblemente) 4.

La superación de estos límites marca que lo que tenemos por delante será, necesariamente, distinto de lo que hemos vivido. Ya no vamos a volver a tener un mundo con múltiples recursos por explotar, un “mundo vacío”, sino un “mundo lleno” o, mejor dicho, “saturado”. Las políticas a llevar a cabo en un mundo saturado tienen que ser, necesariamente, distintas de las tomadas hasta ahora, donde las crisis se han superado a base de conseguir reactivar el crecimiento. Esto no volverá a ser posible (a gran escala)5.

A todo esto tienen que responder las políticas que planteemos. Lo que tenemos delante es un sudoku en el que no vale solo con encajar las horizontales (los problemas ambientales, por ejemplo) sino que hay que cuadrar también las verticales (una vida digna para toda la humanidad y un sistema económico que permita alcanzarla en paz con el planeta).

LAS PROPUESTAS DESDE EL ECOLOGISMO SOCIAL

La imposibilidad de sostener el crecimiento indefinido en un planeta cuyos límites físicos estamos alcanzando deja como única opción el decrecimiento de la extracción de energía y materiales, así como en la generación de residuos. Para conseguirlo no hará falta solamente una reducción neta del consumo, sino también una apuesta por la reutilización y el reciclaje y, para ello, por la producción en base a biocompuestos. Además, decrecer implica una economía de base local que reduzca el consumo energético en transporte (pero no solo, también en embalaje, refrigeración, almacenaje…). También significa una reducción en nuestra velocidad de vida (la obsesión por los AVE y los tomates en invierno), pues a más velocidad más consumo.

Por último, todo esto requiere un crecimiento en el consumo de energía solar.

Pero el decrecimiento no es para todo el mundo, sino que es para la parte del planeta que ya consume demasiada materia y energía. Solo así quienes viven en condiciones de miseria podrán conseguir un nivel de vida digno. Es decir, que no solo hace falta reducir el consumo material y energético sino, en paralelo, redistribuir la riqueza.

Además, en un entorno de recursos escasos es imprescindible un control social de ellos para decidir colectivamente dónde los empleamos para realizar la transición hacia una sociedad que satisfaga universalmente las necesidades sin sobreexplotar el planeta. Por decirlo con un ejemplo, no debería ser la gran banca quien decida qué producir, sino que deberemos adquirir soberanía financiera para encaminar los recursos económicos, energéticos y materiales hacia las energías renovables y no hacia recuperar el crecimiento urbanístico. De manera que el cambio no es solo decrecer y redistribuir, sino también democratizar, tomar el poder colectivamente sobre nuestras vidas.

Este cambio es, necesariamente, económico, pero no solo. También es imprescindible un cambio de paradigma que lleve a repensar las necesidades básicas y la forma de satisfacerlas. Un cambio de valores que genere un cambio en las articulaciones sociales. Para ello se hace imprescindible un proceso de autorreeducación social a través de la construcción de iniciativas locales que planteen estos nuevos modos de articulación socioambiental, al tiempo que tejan las mayorías suficientes para implantar políticas en este sentido a escalas mayores.

Estos factores son, necesariamente, elementos directores de cualquier política que pretenda salir de la crisis múltiple en la que nos encontramos. Pero necesitamos concretar más, plantear medidas que aterricen estas líneas directrices y nos permitan vislumbrar cómo transitar hacia fuera de la crisis. A continuación presentamos una pequeña muestra de algunas de ellas agrupadas por su escala de aplicación: micro (nivel individual y colectivo), meso (nivel regional y estatal) y macro (nivel internacional) 6. Hay más abundancia de las relacionadas con los temas ambientales, simplemente porque son sobre las que se centra este artículo.

DECRECIMIENTO

Micro

Construir colectivamente fuentes de satisfacción no materiales.

Construir formas de compartir recursos en lugar de usarlos de forma privada. Esto es aplicable a coches, lavadoras… y no solo a libros.

Consumo limitado de carne y pescado. La limitación en la ingesta de proteínas de origen animal se justifica ya que cada kilo de carne que comemos conlleva el consumo por parte del animal de varios kilos de cereales y litros de agua.

Rodearnos de un círculo que nos incentive y ayude en el tránsito hacia una austeridad feliz (no merkeliania).

Reutilización y reciclaje:

Apostar por la reparación y la reutilización antes de por el reciclaje.

Poner un compostero en casa para reciclar los residuos orgánicos.

Usar el agua del fregadero, la ducha o el lavabo para el váter.

Biocompuestos:

Limpiadores en base al jabón y el vinagre.

Reducción de la velocidad:

Prácticas del movimiento slow food (http://slowfood.es) que surge como contestación a la fast food y el fast life.

Consumo de productos de temporada.

Limitación de los viajes en AVE y avión (y, en general, de los viajes).

Economía local:

Grupos de autoconsumo de productos agroecológicos, en los que productores/as y consumidores/as se ponen en contacto directo. Los/as productores/as cultivan bajo parámetros agroecológicos (que incluyen buenas condiciones laborales) y los/as consumidores/as garantizan un pedido regular. Al no haber intermediarios los precios de los productos son similares a los de sus equivalentes de agroindustria en un supermercado.

Apostar por el uso de la mensajería en bicicleta (http://www.grupolaveloz.com o http://www.trebol.org).

Energía solar:

Sumarse a las iniciativas que desarrollan las energías renovables a pequeña escala y de forma cooperativa, como Som Energia (http://www.somenergia.coop).

Instalación de paneles solares en nuestras viviendas.

Meso

Incentivar y dejar espacio para que vaya creciendo un sistema económico que no necesite crecer de forma continuada. En este sentido, las monedas sociales (http://www.konsumoresponsable.coop/mercado-social) que funcionan sin interés son claves. Una propuesta de cómo podría llevarse a cabo a gran escala se puede encontrar en “Nada está perdido” de Susana Belmonte.

Poner en marcha una huella ecológica de consumo máximo por persona en forma de “tarjeta de débito de impactos” o “declaración de impactos realizados al año”.

Disminuir incentivos al consumo. Un ejemplo sería la limitación y el control de la publicidad.

Reformas legislativas para una reducción y un uso más eficiente de la energía. Desde distintas organizaciones políticas, ecologistas y sindicales se ha hecho una propuesta detallada en este sentido (http://www.ecologistasenaccion.org/spip.php?article10119).

Una de esas medidas sería una política de precios (agua, energía…) que penalice el despilfarro.

Medidas de aumento de la eficiencia en todos los campos, teniendo en cuenta que son necesarias, pero no suficientes. Esto implicará la inversión pública para este fin.

Un ejemplo de incremento de eficiencia sería la rehabilitación integrada del parque residencial con el fin de conseguir una drástica reducción del consumo energético (www.cceimfundacionucm.org/ciudades).

Políticas de reducción de los residuos. Entre otras estarían las políticas de reducción del envasado mediante medidas de apoyo de la venta a granel o sistema de devolución y retorno de envases (http://www.retorna.org).

Reutilización y reciclaje:

Prohibición de la obsolescencia programada.

Recogida selectiva de residuos puerta a puerta (http://www.ecologistasenaccion.org/article1188.html).

Biocompuestos:

Ingeniería y química verde. Este tipo de producción parte de recursos naturales para producir productos biodegradables con un bajo consumo energético y sin usar compuestos tóxicos en el proceso.

Sustitución de los plásticos por polímeros de origen biológico. Esta medida, además, exigirá una reducción importante en el uso de estos compuestos pues, en caso contrario, se generarían nuevos impactos, como la deforestación de amplios territorios.

Implantación masiva de la agricultura ecológica, que consigue el control de plagas y malas hierbas sin usar compuestos tóxicos.

Reducción de la velocidad:

Prácticas del movimiento de ciudades lentas.

Una de estas prácticas es la reducción del espacio público destinado para el coche incrementando el destinado para el transporte público, la bicicleta y las zonas peatonales.

Economía local:

Urbanismo de cercanía, es decir, acercar los servicios que las personas necesitan en su día a día a desplazamientos que se puedan hacer andando. Experiencias de este tipo ya existen, por ejemplo en Friburgo.

Moratoria en la construcción de grandes infraestructuras de transporte (aeropuertos, superpuertos, autovías y autopistas y alta velocidad ferroviaria fundamentalmente).

Potenciar las redes de semillas encaminadas a salvaguardar y extender la biodiversidad de plantas alimenticias adaptadas a cada región.

Energía solar:

Prescindir progresivamente de los combustibles fósiles y de la energía nuclear en la generación eléctrica, sobre lo que ya hay varias propuestas (http://www.ecologistasenaccion.org/IMG/pdf/mix_electrico_2020.pdf, http://www.ucm.es/info/fgu/descargas/cceim/programa_energia_2020 _2050.pdf o http://www.greenpeace.org/espana/es/reports/Energia- 30-Informe-completo).

Poner en marcha una Ley de Cambio Climático encaminada a cambiar el modelo de producción y consumo español para contribuir a la estabilización de la concentración de CO2 a nivel planetario en 350 ppm (http://www.tierra.org/spip/spip.php?article1106).

Macro

Vincular las monedas a una cesta de materias primas básicas, de minerales o al tamaño de la población para, con ello, limitar el poder de consumo humano. Un ejemplo se puede encontrar en “Meter al dinero en cintura” elaborado por el grupo MaPriMi.

Biocompuestos:

Prohibición de la liberación de los organismos manipulados genéticamente, de la producción de residuos radiactivos (de las centrales nucleares), de los contaminantes orgánicos persistentes (COP)… es decir, de todo aquello que va a perdurar durante mucho tiempo en el entorno y no vamos a ser capaces de controlar.

Reducción de la velocidad:

La ralentización de la economía también implicaría la prohibición de que los bancos creen dinero saltándose los depósitos de los que disponen y de la eliminación de los mecanismos de titularización de la deuda.

Economía local:

Sistema arancelario que prime los productos cercanos. Esto implicaría medidas proteccionistas.

Inclusión en los precios de los productos de los impactos del transporte de forma que se incentiven las producciones cercanas. En otros casos no será suficiente con esto y habrá productos que, simplemente, no se podrán consumir como los kiwis cultivados en Nueva Zelanda.

Energía solar:

Dejar sin explotar el grueso de los combustibles fósiles que quedan, como promueve la iniciativa ecuatoriana Yasuní-ITT (http://www.amazoniaporlavida.org/es).

Poner un tope de uso de combustibles fósiles en la UE que vaya descendiendo progresivamente. Estas medidas se están proponiendo por una coalición de organizaciones europeas (http://www.gci.org.uk/Documents/Poster_RCC_2011.pdf) y, además, se están desarrollando en detalle por alguna de ellas (http://www.ecologistasenaccion.org/IMG/pdf/limite_uso_energia.pdf).

REDISTRIBUCIÓN

Micro

Construcción de cooperativas de producción (http://www.tangente.coop/), consumo y cuidado.

Meso

Reparto de la riqueza, lo que implicará la expropiación sin compensaciones de bienes y dinero de las personas más enriquecidas.

Imponer una renta máxima.

Y una renta básica.

Reparto del trabajo (productivo y reproductivo) a nivel social y de género. Algunas políticas podrían ser el adelanto de la edad de jubilación, la jornada laboral de 35 horas o la prohibición de horas extras.

Apostar por el transporte público, la agricultura ecológica, las energías renovables y el reciclaje, todos ellos sectores más intensivos en trabajo que sus insostenibles contrapartes.

Sistemas fiscales justos, ecologizados y redistributivos. Una propuesta de ley en este sentido elaborada por varias organizaciones se puede encontrar en: http://www.ecologistasenaccion.org/article15082.html.

Políticas de precios (agua, energía…) que no solo penalicen el despilfarro sino que incorporen criterios de justicia, a la vez que garantizan el acceso básico al recurso.

Macro

Prohibir la propiedad privada ligada a la acumulación, no al uso.

Abolición de las deudas ilegítimas y odiosas, y restitución de las deudas ecológicas, sociales y de género (http://www.quiendebeaquien.org).

DEMOCRATIZACIÓN.

Micro

Participar (o crear) organizaciones en pro de la justicia ambiental y social.

Practicar la propia capacidad para disentir y desobedecer, cuando haya buenas razones para ello.

Meso

Procesos de democracia participativa basados en la construcción del consenso y la confianza.

Articulación de mecanismos sociales de discusión científica de manera que las decisiones técnicas puedan ser participadas.

Dotar de iguales derechos a todas las personas que habiten un mismo territorio, independientemente de su origen e ingresos.

Volver a hacer público el control, en primera instancia, de los sectores estratégicos, como el energético o la banca. Que sean públicas implica que haya un control de la producción decisorio por parte de la sociedad, y una capacidad de gestión por parte de trabajadoras/es.

Responsabilizar a los fabricantes de todo el ciclo de vida del producto. Por ejemplo, las eléctricas tendrían que gestionar los impactos de los gases de efecto invernadero y de los residuos radiactivos que generasen.

Etiquetado en el que la información sobre los métodos de producción (si es ecológica, las condiciones laborales…) y transporte (distancia, medios utilizados…) sea clara y permita a la ciudadanía realizar un consumo más consciente.

Priorizar las tecnologías más sencillas (de más fácil control y menor riesgo) frente a las más complejas. Esto significaría priorizar los molinos eólicos frente a las centrales nucleares.

Macro

Iniciativas de democracia directa a escala mundial para los asuntos que conciernan a la humanidad y, en paralelo, dotación de mayor autonomía y poder de decisión a los ámbitos locales para su autoorganización. Prohibir la producción en sectores que destruyan la vida, como el armamentístico.

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1 Una versión más corta de este artículo, pero previa, se puede encontrar en el boletín ECOS publicado por la FUHEM-ecosocial.

2 Hay numerosa bibliografía que explica esta crisis. Un par de textos podrían ser: Fernández Durán, Ramón; González Reyes, Luis; Rico Amado, Luis: “Crisis global”. En Ecologista, nº 59, 2009. González Reyes, Luis: “¿El final del capitalismo global?”. En La Lletra A, Ecologista y Libre Pensamiento, 2009.

3 Sobre este tema se puede consultar: Carrasco, Cristina: “La economía del cuidado: planteamiento actual y desafíos pendientes”. En Revista de Economía Crítica, nº 11, 2011. Pérez Orozco, Amaya: “De vidas vivibles y producción imposible”. http://www.rebelion .org/noticia.php?id= 144215#sdfootnote 8sym, 2012.

4 Para un análisis de esta crisis ambiental se puede consultar: Fernández Durán, Ramón: “El Antropoceno”. Virus, 2010. González Reyes, Luis: “Sostenibilidad ambiental: un bien público global”. Iepala, 2011.

5 Para una discusión extensa sobre el panorama venidero se puede leer: Fernández Durán, Ramón: “La quiebra del capitalismo global 2000-2030”. Libros en Acción, Virus y Baldre, 2011.

6 Una versión más completa de lo expuesto a continuación se puede encontrar en: Riechmann, Jorge; González Reyes, Luis; Herrero, Yayo; Madorrán, Carmen: “¿Qué hacemos frente a la crisis ecológica?”. Akal, 2012.

UNA EXPERIENCIA COMUNITARIA DE LIBERACIÓN, Evaristo Villar / Comunidad santo Tomás de Aquino

Pedro Casald�liga y Nicolás Castellanos

Éxodo 116 (nov.-dic.) 2012
– Autor: Pedro Casald�liga y Nicolás Castellanos –
Evaristo Villar / Comunidad santo Tomás de Aquino
 
PRESENTACIÓN, PEDRO CASALDÁLIGA

Este libro es una crónica evangélica y evangelizadora, unos “Hechos de apóstoles”, un testimonio de una comunidad viva, adulta, corresponsable, encarnada en la hora y en el lugar, en un proceso a veces conflictivo, pero siempre suficientemente lúcido y esperanzado.

Leer el índice del libro sacude la indiferencia pastoral, la rutina practicante y la renuncia a ser Iglesia adulta y libre; y nos enseña a creer que “otra Iglesia es posible”. No ha sido siempre fácil pero siempre han estado presentes en la comunidad Santo Tomás de Aquino la coherencia de fe y la corresponsabilidad para superar tensiones y desconfianzas. Esa comunidad ha vivido su proceso en búsqueda dentro del momento histórico, más o menos grave, crispado muchas veces, de la iglesia española. Una lección fraterna para muchas comunidades en proceso también de “adultez”, de protagonismo del laicado, de superación de centralismos y clericalismos; pasando lentamente de la crispación al diálogo, o por lo menos a una coexistencia que, más tarde o más temprano, acaba reconociendo el derecho y el deber de ser y ayudar a ser una Iglesia plural. “Iguales y diferentes” es la consigna de cierta pastoral de la migración. Los varios rostros que vienen enriqueciendo la Iglesia y la sociedad, en ese trasiego dolorido de las grandes migraciones, nos urgen también a vivir desde luego el primer “ecumenismo”, dentro de la propia Iglesia, para que sea “católica” y para estimular el ecumenismo de todas las Iglesias y el macroecumenismo de todas las religiones.

Si alguien tiene sus dudas o reticencias frente a esa comunidad, pionera en varios aspectos, le aconsejo que lea el libro desapasionadamente. No se trata de una comunidad que vive solo algunas dimensiones y que podría olvidar dimensiones mayores. El libro recoge los apartados mayores del proceso y reafirma el cultivo diario “de la formación permanente”, “de la dimensión celebrativa”, “de los compromisos colectivos”. Las dos alas del Espíritu de cada uno de nosotros, de cada comunidad eclesial, de todas las Iglesias, que venimos reivindicando, se cultivan en la Comunidad Santo Tomás de Aquino con seriedad y con creatividad.

Hay que leer este libro, esta crónica de hechos apostólicos en hora y lugar bien concretos y desafiadores, con voluntad fraterna de compartir su riqueza espiritual ayudando a tejer “la red de comunidades”, vocación de muchas que están en proceso semejante.

El libro habla de un epílogo como “experiencia de liberación abierta al futuro” que seguirá siendo proceso evangélicamente conflictivo y pascualmente apasionado; cultivando siempre las dos grandes dimensiones de la mística y la militancia. Cada día, si abrimos los ojos y el corazón, encontraremos eco de comunidades semejantes a la de Santo Tomás de Aquino; pero difícilmente encontraremos otras comunidades con la madurez y la fidelidad con que esa comunidad querida está viviendo el Evangelio.

Yo tengo fuertes lazos afectivos y pastorales con esta comunidad y nuestra Prelatura de São Félix do Araguaia debe a esa comunidad madrileña (y mundial) mucho cariño y gratitud. La solidaridad ha sido siempre y seguirá siendo una especie de sacramento a orillas del camino para esta comunidad solidaria y samaritana.

El libro termina apelando a Jesús (el de Nazaret, nuestro Camino, Verdad y Vida). Y si algo ha de crecer en cada uno de nosotros y en nuestras comunidades, es la pasión por el Jesús del Evangelio y por los pobres del Reino. El libro termina con palabras vocacionales de Jesús y de sus primeros seguidores; preguntas abiertas que nosotros todos, todas, hemos de hacer y responder: “Maestro, que vea”, “¿Dónde moras, Maestro?”, “¿Qué he de hacer para ir ganando vida eterna?”.

EPÍLOGO, NICOLÁS CASTELLANOS

Todo epílogo recapitula, resume, confirma intuiciones y propuestas, ratifica caminos abiertos, persuade y mueve a la acción, y, a veces, a la provocación.

Ayer “Parroquia Universitaria”, hoy “Comunidad de Santo Tomás de Aquino”, ha recorrido un largo camino entre la utopía y el conflicto, la profecía y la huella martirial, entre consolaciones y desolaciones.

Pero este relato Una experiencia comunitaria de liberación, nos recrea el perfil gozoso y exigente de la fe, en donde se vislumbra “un tiempo en que todo lo hago nuevo”. Se diseña el rostro de otra manera de ser Iglesia, enamorada, esposa, madre, samaritana, que camina del brazo de Dios en el tiempo y en la historia y se mueve con agilidad en la cultura actual.

“Ser amigos fuertes de Dios” no está reñido con una religiosidad intensa, mística, humilde, abierta, inculturada, encarnada, comprometida.

La fe no suprime nada; añade, multiplica, enriquece, es un plus, una luz, una visión nueva. Dios no prescinde, ni sustituye a nadie y menos a la mujer o al hombre. Dios siempre añade, multiplica, fortalece, pone gracia, se hace don, nos hace agraciados, mujeres y hombres nuevos.

Desde el inicio esta Comunidad siguió el camino por los raí – les del Evangelio y las coordenadas del Concilio Ecuménico Vaticano II.

Y así constituye una buena noticia, que construye y levanta esperanzas precisamente en este mundo desgastado, triste, paralizado por la cultura del miedo, de la insolidaridad, en un norte amenazado, en crisis, insatisfecho, carente del sentido de vida y en el sur, convulso, que se desangra entre pobrezas, drogas, corrupción, injusticias y contrabando.

Un mundo que no termina de encontrar el rumbo, ni vivir a gusto en la casa común, en “la aldea global”, integrado, interdependiente, intercultural, interreligioso, con una visión nueva y plural del mundo, en el marco institucional democrático de la liberación y derechos humanos fundamentales.

La Comunidad de Santo Tomás de Aquino se interroga como nos interrogamos muchos:

¿Cómo ser cristiano en esta sociedad marcada por la pluralidad social, política, moral, cultural, religiosa?

¿Cómo ser creyente en nuestra Iglesia, al decir de gente conspicua, anquilosada en el pasado, carente de un discurso atractivo para la sociedad de hoy, con crisis demoledora, inmersa en un “invierno eclesial”, escasamente valorada entre las demás instituciones, al menos en España, sin conectar con la nueva cultura del diálogo democrático, de la tolerancia y del pluralismo?

La Comunidad de Santo Tomás de Aquino señala algunas constantes en su itinerancia: pasión por el Reino, fe y entrega en el seguimiento de Jesús, encarnación en las culturas, confianza en la presencia de Espíritu Santo, cercanía a los pobres y creatividad.

Parten siempre de aquel postulado, que trazó el Concilio Vaticano II: la necesidad de reformas en la Iglesia. Hoy las reformas tienen que ser profundas, si la Iglesia quiere situarse correcta y evangélicamente en la sociedad moderna y posmoderna.

La eclesiología de comunión del Concilio Vaticano II postula nuevas estructuras y debe despertar en los creyentes un modo nuevo de sentir, pensar y actuar, aplicando medios de hoy, y no de ayer, para resolver los temas y problemas de hoy.

Hace algunos años, un grupo de obispos de mi tiempo emitíamos una opinión preocupante. Existe una sensación difusa de que desde hace algunos años, los documentos romanos, a diversos niveles de autoridad, han reinterpretado sistemáticamente los documentos del Vaticano II, con el fin de presentar la posición conciliar minoritaria, como el verdadero sentido y significado del Concilio Vaticano II. Nadie ignora cómo en el Concilio Vaticano II, los obispos en su conjunto constituían el ala progresista mayoritaria, frente a la minoría de la Curia Romana conservadora.

Pero sigamos con el relato de nuestra comunidad. Un relato humano y humanizador, teológico, teologal y pastoral, liberador y transformador. Después de la caída de muchas utopías, se empeña en diseñar y proyectar algunas constantes de la utopía de Jesús, la parábola del reino y la presencia multiplicada del Espíritu Santo, que “hace nuevas todas las cosas”.

En esta comunidad corre la vida a borbotones, se hace praxis el núcleo fundamental cristiano. Se plasma en el seguimiento y discipulado de Jesús, que expresa la cercanía de Dios Padre, Madre, Ternura, Misericordia, Amor; se experimenta la pasión por el reino, se vive la opción evangélica; se expresa la profecía y se vive en parresia.

Está atenta y escucha a la mujer y al hombre de hoy, situado en otros contextos psicosociales, culturales, plurales, a la sombra de los nuevos signos de los tiempos.

En contraste con la realidad eclesial empobrecida, aquí surgen los levantes de la aurora de nuevos horizontes y sueños. Dime lo que sueñas y te diré lo que eres.

Rompiendo con los esquemas preconciliares, de “cristiandad”, sin renunciar a la identidad cristiana, tienen el coraje de plantearse ser creyente hoy, inspirados en la Palabra, subidos en la utopía de Jesús, alentados por el Espíritu, que nos invita a interpretar la realidad a la luz del Evangelio y de los nuevos signos de los tiempos y del espíritu, letra y música del Concilio Vaticano II.

En este contexto plural la Comunidad de Santo Tomás de Aquino hace una lectura significativa de revalorización de la comunidad cristiana, como espacio de humanización, de personalización, de experiencia de “amigos fuertes de Dios”, de interioridad, de fuente de solidaridad, de búsqueda colegial, comunitaria, de solución a los problemas graves de hoy, en donde el esfuerzo, la creatividad de todos y la presencia del Espíritu Santo son necesarios.

Su comunidad, como revelación trinitaria, se convierte en un lugar de acogida y compasión, comunión de comunidades, modelo de la nueva sociedad, en la que ejerce de “samaritana”, de “experta en humanidad” y suplemento y alma del grupo.

He podido verificar que se trata de una comunidad inmersa en el pluralismo y desde ahí hace presente la oferta gratuita de Jesús y el Reino, que anunció a los pobres, sin excluir a nadie.

Esta comunidad refleja que somos el pueblo del Espíritu y de la profecía. Encarna esa tradición profética: moverse en ejercicio activo de profecía, entre la resistencia y la utopía, y haciendo caminos y andaduras de frontera. Se traduce en cuestionar más que en responder y siempre hacerlo desde la sabiduría de la Palabra y desde la verdadera tradición, entendida no como que los vivos están muertos, sino que los muertos están vivos.

En este relato queda claro que el diálogo exige una escucha valiente, sin miedos ni complejos, con esa postura pedagógica de proponer más que imponer.

Y en el más puro estilo franciscano esta comunidad vive en camino: Jesús convierte el despojo en gracia, a los despojados en agraciados, porque ya tienen padre, madre, hermanos ya tienen familia, ya tienen mesa para compartir y, sobre todo, ya tienen camino para anunciar que Dios nos ama locamente y, además, empezamos a practicar la justicia. Esta para San Mateo es la misericordia, la capacidad de compasión (cumpatere = sufrir con el otro). Este es el gran aporte y sacramento actual de la Iglesia, tanto en el mundo secularizado, como empobrecido. Y eso es tener entrañas de padre, de madre para reunirnos todos en el hogar común, en la mesa de la fraternidad, de la Eucaristía, en la que en el centro está Jesús y a su alrededor los pobres y todos los demás. Entonces lo último, la centralidad de Jesús es Dios en su relación con las personas, con la historia, la que acontece y se explicita como Reino. La intención última de Jesús se resume en dos palabras: “Abba” y Reino.

Después de la lectura de esta “experiencia comunitaria de liberación” describiría así el itinerario recorrido por los hermanos: ligeros de equipaje, alforjas rebosantes de experiencia de Dios, subidos en la utopía del Reino, contemplativos y absortos en la verdad, hecha sabiduría, el corazón ardiendo en la llama del Espíritu Santo, las manos bañadas de solidaridad para meterlas en la harina de la historia, para recrearla y hacerla Reino, que anule el antirreino, en medio de la antehistoria.

Y en la marcha del camino, no han faltado nunca las huellas martiriales. Ya lo decía Peguy: “Tener la verdad es empezar a sufrir; defenderla es empezar a morir”.

Por otra parte, el itinerario recorrido por la comunidad de Santo Tomás de Aquino coincide con la voz denunciadora de un profeta de ayer, el teólogo Ratzinger. Hace unas décadas escribía:

Después de las actuales crisis, la Iglesia que surgirá mañana tendrá que ser despojada de muchas cosas que ahora todavía mantiene. Será una Iglesia más bien pequeña. Y tendrá que recomenzar, como lo hizo en sus principios. Ya no tendrá condiciones de llenar los edificios que han sido construidos en sus periodos de gran esplendor.

Con un número menor de seguidores, perderá muchos de los privilegios que ha acumulado en la sociedad. Al contrario de lo que viene aconteciendo hasta el presente momento, ella surgirá mucho más como una comunidad de libre opción… Siendo entonces una Iglesia menor, va a exigir una mayor participación y creatividad de cada uno de sus miembros.

Ciertamente aprobará formas nuevas de ministerio; convocará al presbiterio a cristianos probados que ejercen simultáneamente otras profesiones… Todo esto va a tornarla más pobre, será una Iglesia de gente común. Claro está que todo eso no va a acontecer de un momento a otro. Va a ser un proceso lento y doloroso.

Estas palabras proféticas de Josef Ratzinger han sido publicadas por el New York Times, con la colaboración de la CNN, en la última semana de mayo de 2010 (tomado de la revista Alternativas, n. 41).

Y con la Comunidad de Santo Tomás de Aquino – Una Experiencia Comunitaria de Liberación, seguimos mar adentro, subidos en la utopía. Y desde lejos, desde la otra orilla, el PUEBLO canta:

Habrá un día en que todos, _ Al levantar la vista, _ Veremos una tierra, ¨Que ponga LIBERTAD.

EL OBISPO PEDRO CASALDÁLIGA, AMENAZADO DE MUERTE

Benjamín Forcano

Éxodo 116 (nov.-dic.) 2012
– Autor: Benjamín Forcano –
 
En el año 1993, Amnistía Internacional denunció: “Los terratenientes locales han contratado a un pistolero para matar al obispo Pedro Casaldáliga como venganza por su defensa de los derechos sobre la tierra de los indígenas xavantes que habitan la región”.

En Brasil son 500.000 los indios que vivirían actualmente en unos 225 pueblos. Sus expectativas de vida son de 42,6 años frente a los 67 de un brasileño no indio. En la Prelatura de la que fue obispo Pedro Casaldáliga viven los indios Xavantes, además de los Karajás, Tapirapés y otros.

Acaba de saltar ahora la noticia de que Casaldáliga, obispo desde 1971 en el Mato Grosso (Brasil), en la Prelatura de Sao Félix do Araguaia, ya jubilado y con 84 años, que no regresó a España ni siquiera cuando murió su madre, ha sido amenazado de muerte.

Pedro Casaldáliga llegó a la región del Araguaia en julio de 1968. Eran tiempos de la dictadura militar en Brasil, en que grandes empresas agropecuarias se adentraban en la región, invadían territorios y expulsaban a posseiros e indígenas.

Pedro se identificó desde el principio con los más pobres, porque ellos están en el centro de su vivencia cristiana. El 23 de octubre de 1971 fue ordenado obispo y lanza su primera carta pastoral: “Una iglesia de la Amazonia en conflicto con el latifundio y la marginación social”. Fue secuestrada. Llegaba inoportuna, pero valiente, la voz de Pedro en aquel momento en que la dictadura intensificaba su control e intentaba silenciar todas las voces críticas.

“Los pueblos indígenas, le decía en una entrevista a Téofilo Cabestrero, son en mi sensibilidad pastoral una prioridad, porque es la prioridad más evangélica. Por dos motivos: Primero porque son los más pobres, como personas y como pueblo. No digo que sean los menos felices. Como personas y como pueblo tienen sobre sí la sentencia de muerte más inmediata, la muerte más lógica a partir del sistema. Y en segundo lugar, son también los seres más evangélicos, porque siendo los más pobres, los menores, los más desamparados, son también los más libres de espíritu, los más comunitarios y los que viven más armónicamente con la naturaleza”.

El año1978 fue considerado en Brasil el “Año de los Mártires” de la causa indígena, se celebraban 350 años desde la muerte de millares de indios, sacrificados por los imperios cristianos de España y Portugal. Visitando las ruinas de San Miguel, en el río Grande del Sur -“ese monumento- herida en desafío”-, Pedro escribió:

Proclama Indígena

_ Mártires indefensos _ por el Reino de Dios hecho _ Imperio, _ por el Evangelio hecho decreto _ de conquista. _ Víctimas de las masacres que _ quedaron con nombre glorioso _ en la mal contada Historia, _ en la mal vivida Iglesia…

He estado con Pedro Casaldáliga y he estado con él coincidiendo con indios Xavantes, en una de las romerías o caminhada al Santuario de los Mártires en Riberao Bonito. Siempre, en Guatemala, Nicaragua, Perú, Brasil, etc., los indios suscitan en mí respeto sino veneración, veneración que pude comprobar aún más en Pedro, cuando supe de él, misionero y obispo, que no ha bautizado en su larga vida evangelizadora a ningún indio. Y sé cómo estos indios quieren, veneran y defienden a Pedro.

El nombre de Pedro es referencia y bandera de lucha en América Latina, lo es junto a otros obispos, como Óscar Arnulfo Romero, Helder Cámara, Leónidas Proaño, Sergio Méndez Arceo y el poeta sacerdote Ernesto Cardenal. No es casualidad que en 1987, el Gobierno del estado de Mato Grosso le confiriese la “Orden del Mérito del Mato Grosso”. Pedro, agradecido, afirmó que él y los otros dos misioneros premiados recibían aquella orden “como un presente de luto”, “como brasa de holocausto”, “como herencia de sangre” y como tal transferían aquellas medallas a los tres misioneros asesinados en el estado de Mato Grosso: Vicente Cañas, Rodolfo Lukenbain y Joao Bosco Penido.

A nadie, pues, que siga un poco la trayectoria de este obispo poeta y profeta le resultará una novedad esta amenaza de muerte. La llevaba encima desde que en la navidad de 1973 Pedro, con otros obispos, lanzó el documento: Y-Juca Pirama: “El indio que debe morir”. En él hacen una descripción de la situación dramática vivida por los pueblos indígenas, provocada por la política del gobierno y del modelo brasileño: “Hacemos nuestra la voluntad de nuestros hermanos indios de vivir y luchar por la preservación de su cultura. No trabajamos por una causa perdida, porque se trata de una causa profundamente humana, por la que vale la pena incluso morir, si fuera preciso… En consecuencia, no aceptaremos ser instrumentos del sistema capitalista brasileño… Si tuviéramos la humildad intrépida de aprender de los indios, tal vez nos sintiéramos llevados a transformar nuestra mentalidad individualista y las correspondientes estructuras económicas, políticas, sociales y religiosas”.

¿Sorprenderá ahora saber que, en la visita de 1978 a las ruinas de San Miguel, le nació al obispo Pedro la Misa de la Tierra sin Males? ¿Misa que se celebró por primera vez el día 22 de abril de 1979, en la catedral de la Seo, de Sao Paulo, con asistencia de 30 obispos y 10.000 fieles? Misa escrita a la par con Pedro Tierra, ex preso político y ex miembro de una organización armada de Brasil; musicalizada por Martín Coplas, argentino de origen indígena, quéchua y aymara; que denuncia el proceso colonizador, que hace unas autocrítica de la práctica misionera, que habla del pasado y también de la opresión actual, que convoca a la solidaridad y ofrece salidas, que está siendo instrumento de concientización y compromiso en España en las ciudades en que se ha estrenado: Soria, Salamanca, Palencia, Santander, etc. ¿Misa prohibida?

Es agitada la historia de las invasiones, compra y venta, intentos de devolución de las tierras de los Xavantes desde que la hacienda Suiá- Missú se apoderó de ella. Hoy la sentencia judicial, hecha pública el 6 de noviembre, es a favor de los indios Xavantes. Los ocupantes deberán salir de ellas y dejarlas en manos de quienes por generaciones vivieron en ellas, aun cuando no tuvieran títulos formales de propiedad.

Los obispos brasileños han apoyado las tesis de Pedro Casaldáliga y de Helder Cámara que redactaron y entregaron al Gobierno brasileño un proyecto sobre el “Estatuto de los Pueblos Indígenas”, reivindicando como prioridad la lucha por la tierra como patrimonio cultural y referencia básica de sus valores, mitos y campo de su historia.

La Constitución brasileña, vigente desde 1988, es sin duda una de las más avanzadas del mundo, en lo que se refiere a los derechos de los pueblos aborígenes. Fue aplaudida y puesta como modelo a seguir por la Organización de las Naciones Unidas.

Esperamos que esta vez el veredicto se cumpla y se haga verdad que la ley del Derecho está sobre la ley de la Fuerza.

PROCESO DE PAZ EN COLOMBIA. ¿SALIDOS DEL GUIÓN?

Juan Diego García

Éxodo 116 (nov.-dic.) 2012
– Autor: Juan Diego García –
 
Se afirma en algunos medios de comunicación que con su discurso el representante de las FARC-EP en Oslo “se salió del guión acordado”; otros indican con igual énfasis que tal “salida” se produjo igualmente por parte del jefe de la delegación gubernamental.

En realidad, lo ocurrido debería asumirse como algo normal en este tipo de procesos sin dar mayor crédito a las voces pesimistas (o interesadas) que ven en el incidente el anuncio de un fracaso inevitable.

Aún es temprano para saber qué puede ocurrir en las próximas semanas en La Habana y sobre todo en Colombia misma, pues a pesar de los esfuerzos gubernamentales por mantener las negociaciones casi en secreto se produce la reacción de diferentes sectores ciudadanos mayoritariamente en favor del proceso de paz, pero sin que falte la reacción airada de la extrema derecha, por ahora minoritaria-.

El incidente en realidad no hace más que poner de manifiesto las divergencias existentes, tanto en el alcance como en los contenidos mismos del proceso. El gobierno mantiene en lo fundamental la misma posición oficial sostenida en los anteriores procesos de paz, que en pocas palabras pretende alcanzar la desmovilización de los alzados en armas sin concesiones mayores que afecten al actual sistema. Seguramente se desea un proceso de paz similar al conseguido con el M-19 que fuera de cambios cosméticos no aportó nada sustantivo. En la práctica solo se permitió una cierta apertura del espacio político (pero muy controlado y compatible con el sistema) y una constitución cuyos avances en términos democráticos apenas si tienen traducción en los derechos reales de la ciudadanía (además de ciertas ventajas jurídicas y materiales para los desmovilizados). Por el contrario, los procesos de paz con las FARC-EP y el ELN han fracasado precisamente por la negativa de estas agrupaciones guerrilleras a pactar el abandono de las armas si no se acuerdan reformas que afecten las relaciones sociales básicas de propiedad y poder.

Cabe anotar sin embargo que las reformas propuestas por los guerrilleros no han supuesto nunca la implantación de un régimen socialista o comunista. Puede discutirse la pertinencia o realismo de sus propuestas pero no su plena compatibilidad con un orden capitalista en lo económico y con la democracia burguesa en lo político. ¿Acaso el discurso de Iván Márquez en Oslo no lo demuestra de manera fehaciente? Su diagnóstico ¿no corresponde acaso con la realidad del país y con las mismas cifras oficiales sobre la problemática nacional? Sorprende escuchar al portavoz del gobierno afirmando que es posible dar satis facción al punto primero de la agenda (la cuestión agraria) sin tocar para nada el modelo económico vigente que tiene en la política minera, la agroindustria y los planes de masivas inversiones en infraestructuras su eje principal (todos ellos a realizar fundamentalmente en las zonas rurales).

Y lo que resulta válido para la cuestión agraria lo es igualmente para el segundo punto relativo a los cambios en los sistemas de participación política. Es legítimo que los insurgentes no depongan las armas mientras no se reforme el sistema de participación política, empezando por lo más elemental: la garantía de la vida. El asunto no es de menor cuantía habida cuenta de los nefastos antecedentes -el exterminio de la UP, para no ir más lejos (más de cinco mil asesinatos)-, en los cuales toda la responsabilidad cabe a las autoridades, por acción u omisión. En este contexto, la declaración del portavoz oficial según la cual nada se tocará de la “doctrina militar” podría entenderse como otro torpedo dirigido a la línea de flotación del barco de la paz, pues para cualquiera que conozca así sea de forma somera la realidad colombiana resulta obvio que sin una renuncia creíble del gobierno a la guerra sucia nadie en su sano juicio va a salir a la plaza pública a sabiendas de estar bajo la amenaza cierta de la acción criminal de los paramilitares, los militares, la policía y los organismos de seguridad, todo ello en abierta complicidad con las autoridades locales.

Transformar radicalmente esta situación supone precisamente un cambio profundo en la doctrina militar, en la función de las fuerzas armadas, en la manera como se ejerce el “monopolio legal de la violencia” por parte del Estado. Y es así porque el paramilitarismo y la guerra sucia no han sido nunca ruedas sueltas, hechos aislados como se quiere hacer creer, sino parte importante de la estrategia contrainsurgente del gobierno.

Aún es pronto para evaluar un proceso que apenas comienza. De todas maneras, sería muy positivo que las autoridades otorgaran a las organizaciones sociales medios adecuados para que participen en las negociaciones, limitando a lo estrictamente indispensable aquello que exige reserva y discreción.

Tampoco parece muy positivo poner al proceso límites temporales demasiado estrechos que generen coincidencias inapropiadas con la posible reelección del presidente Santos, ni el empecinamiento oficial negándose en redondo a cualquier tregua con la guerrilla. Podría acogerse la propuesta de humanización del conflicto hecha por el ex presidente Ernesto Samper si es que resulta demasiado embarazoso para las autoridades aceptar la realizada esta misma semana por el dirigente máximo de las FARC-EP, Timoleón Jiménez. Se trataría de rebajarle el tono a lo estrictamente militar y favorecer el de – sarrollo de otra atmósfera para no hacerle el juego a los envenenadores de oficio que encabeza el ex presidente Uribe Vélez, seguido tan de cerca por casi todos los creadores de opinión de los medios quienes continúan en su labor tradicional de intoxicar, un esfuerzo que bien po – drían dedicar a causas mejores. La paz, por ejemplo.

No parece entonces que los portavoces del gobierno y de la insurgencia se hayan “salido del guión”. Quitando dramatismos innecesarios al asunto, en realidad puede afirmarse que las cosas discurren dentro de la normalidad. Seguramente que en Oslo Márquez salió más favorecido que La Calle, quien se limitó a un discurso plano, retórico, puramente formal, para desahogarse después en diálogo con los periodistas.

El portavoz oficial del gobierno debió prever que las FARC-EP no desaprovecharían la ocasión para lanzar al mundo su mensaje. No estaban precisamente en Bogotá en donde los medios de comunicación filtraron convenientemente las intervenciones de manera que solo a través de medios alternativos ha sido posible a su ciudadanía escuchar completamente los planteamientos de los guerrilleros. La delegación del gobierno debió prepararse mejor y no dar la impresión de que tenían poco o nada que decir, pues si se lee con detenimiento el acuerdo firmado entre las partes en La Habana se concluiría que las autoridades están dispuestas a propiciar cambios nada desdeñables en muchos órdenes. Márquez adelantó en grandes líneas qué quieren las FARC-EP. Aún no se sabe qué desea el gobierno de Santos, hasta dónde está dispuesto a llegar. Pero ese será precisamente el tema central de las conversaciones que se inauguran dentro de pocos días en la capital de Cuba.

10 COSAS QUE DEBO SABER COMO PACIENTE DE LA SANIDAD

Varios Autores

Éxodo 116 (nov.-dic.) 2012
– Autor: Varios Autores –
Comunidad de Madrid
 
1 El Gobierno de la Comunidad de Madrid pretende que empresas privadas sean las que ofrezcan los servicios sanitarios a la población. También empresas privadas podrán comenzar a gestionar los Centros de Salud.

2 Será la Comunidad de Madrid la que pague a las empresas para que ofrezcan esos servicios, en vez de ofrecerlos ella misma, cuando su trabajo es gestionar los bienes públicos y no traspasarle esa responsabilidad a terceros, y menos a empresas privadas.

3 ¿Cuánto le pagará la Comunidad de Madrid a las empresas? No se sabe aún, pero probablemente una cantidad que oscila en torno a los 600 euros al año por cada paciente que tenga como referencia el hospital en cuestión. Es decir, que la empresa cobra al año de la Comunidad igual por un paciente que gaste 50 euros que por uno que gaste 450. Esto tendría sentido si la empresa atendiera a los pacientes que salen caros también, y por ejemplo una persona mayor que gastara 900 euros se compensara con una persona joven que gasta 300.

Pero resulta que las personas en nuestro último año de existencia generamos al sistema sanitario el 50 de gasto de toda nuestra vida. Los ancianos son los que generan el grueso del gasto. Por eso la Comunidad de Madrid quiere desmantelar el Hospital de La Princesa tal y como lo conocemos hoy. Para hacer un gran hospital que atienda a los pacientes que no salen rentables a la empresa privada. Así la empresa se quedará con los pacientes que generan menos de 600 euros de gasto al año y ganará mucho dinero, mientras que será la Comunidad (es decir, el dinero de todos) la que sustentará a los que más gasto generan. Es un negocio redondo para las empresas a costa del contribuyente.

4 Cuando usted vaya al hospital no tendrá que pagar y puede que no note muchas diferencias en la atención que recibe, lo cual no quiere decir que no las haya. La empresa intentará ganar lo máximo posible de esos 600 euros y lo hará de la siguiente manera: pagará menos a los profesionales y gastará menos dinero en pruebas o tratamientos que necesitan los pacientes. Ya no será lo primero tratarle con lo que sea mejor para usted, sino que habrá que contar con el coste, lo que provocará que en algunas ocasiones usted no pueda recibir el mejor tratamiento, para poder maximizar el beneficio de la empresa.

5 Este modelo ha sido puesto en práctica en otros países y aquí en España, en Valencia, y ha fracasado en todos los casos. El Estado ha tenido que recurrir al rescate de las empresas y al final se ha gastado más dinero que si hubiera hecho directamente una gestión racional de la Sanidad él mismo. Meternos en estos momentos de crisis en un proceso como éste sería un error más que empeoraría la ya maltrecha economía.

6 El modelo empresarial no solamente es más caro sino que además no es mejor para la salud de la población. No ha demostrado que genere mejor calidad de salud ni que la gente viva más. Paradójicamente, se ha observado que la mortalidad es mayor en hospitales privados que en públicos y que gastar más dinero en hospitales públicos reduce la mortalidad más que gastarlo en privados.

7 Las decisiones en política sanitaria no se toman con las opiniones y con las visiones de cada uno, sino con estudios científicos que demuestren que lo que se quiere implantar es beneficioso. No hay ningún estudio que demuestre que este nuevo modelo sanitario sea más beneficioso que el que hay ahora.

8 El modelo que tenemos es más que sostenible, solamente hay que hacerle unas reformas (los profesionales las llevamos proponiendo mucho tiempo y la Consejería no nos ha hecho ni caso) para ajustar un poco el gasto.

9 ¿Por qué estamos en huelga los profesionales de la Sanidad madrileña? Porque los políticos (como Ignacio González y Javier Fernández Lasquetty) se empeñan en que lo que os acabamos de contar es mentira a pesar de que todos los médicos y demás profesionales sanitarios sabemos que no lo es. Tienen intereses con las empresas que se repartirán el jugoso pastel de su salud.

A los trabajadores de la sanidad pública madrileña se les bajó el sueldo un 5 y no hicieron huelga…, se les aumentó el horario laboral y no hicieron huelga…, se les recortó la paga “extra” (de extra nada, el salario se divide en 14 pagas y quitaron una) y no hicieron huelga… llevan años firmando contratos cada 3-6 meses (siendo ilegal) y no hicieron huelga… Que nadie se confunda. ¡¡¡La huelga es para defender el sistema público de sanidad !!! ¡¡¡Y se hace por y para los pacientes! ! ! ¡ ¡ ¡Porque todos somos pacientes!!!

10 ¿Usted de quién se fía más? ¿De los médicos o de los políticos?

CÓMO AFECTA LA CRISIS A LOS SAHARAUIS

Bárbara Magdaleno

Éxodo 116 (nov.-dic.) 2012
– Autor: Bárbara Magdaleno –
 
La vida en los campamentos de refugiados saharauis es extremadamente dura. Tras cinco años y medio viviendo allí, trabajando como cooperante con dos ONG españolas, he comprobado que a la dureza del desierto y la falta de recursos se une la desesperanza, la frustración y la melancolía de todos los refugiados saharauis, cuyo único aliento es el recuerdo de su tierra perdida y sus ganas de volver a ella.

Los campamentos de refugiados saharauis se encuentran en el sur – oeste argelino, cercanos a la ciudad de Tindouf. Tras el abandono del territorio del Sahara Occidental por parte del Gobierno de España (legítimo administrador del territorio hasta el momento) en el año 1975, y su posterior ocupación por parte del Gobierno de Marruecos, los saharauis se vieron obligados a huir tras los ataques y refugiarse en una zona prestada por Argelia mientras se solucionaba el conflicto militar saharo- marroquí. Esa zona es conocida como la “hamada” argelina, la mayor “hamada” del mundo. En la cultura árabe, cuando a alguien se le desea el peor de los infiernos se le envía ahí, a la hamada. Es una parte del desierto pedregoso donde se pueden llegar a alcanzar temperaturas de hasta 55º y, en contraposición, muy bajas temperaturas en invierno y por la noche. Es un territorio donde cualquier tipo de agricutura es imposible y la ganadería es muy complicada debido a la falta de pasto y de agua.

Los refugiados saharauis de los campamentos sobreviven gracias a la ayuda internacional. Las autoridades del Gobierno de la RASD (República Árabe Saharaui Democrática, autoproclamada el 27 de febrero de 1976) no disponen de presupuesto de estado, ya que en el territorio donde viven, prestado por el Gobierno de Argelia, no existe producción propia y no se recaudan impuestos (muy difícil recaudar impuesto a una población que está refugiada desde hace más de 37 años esperando una solución para poder volver a su tierra). En el territorio donde sobreviven no hay trabajo, y el único existente es el generado por los propios proyectos de cooperación y de ayuda humanitaria.

La ayuda que reciben es prestada desde diferentes organismos públicos como la Unión Europea, la Agencia Española de Cooperación, el ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) o financiaciones de Comunidades Autónomas y Ayuntamientos, sobre todo españoles aunque también bastantes italianos.

Además de este apoyo de administraciones públicas, las autoridades y la población saharaui reciben múltiples ayudas de la sociedad civil, sobre todo española e italiana. Estas ayudas se materializan a través de las familias que acogen niños saharauis en los programas de Vacaciones en Paz y a través de múltiples asociaciones que recaudan fondos para enviar alimentos, medicinas y otros enseres de primera necesidad a los campamentos o bien para ejecutar proyectos sobre el terreno.

En los últimos dos años, la ayuda recibida en los campamentos ha disminuido de manera considerable, siendo mucho más destacada esa reducción en 2012. En un principio la disminución afectó sobre todo a los programas soportados por ayuda de la sociedad civil: disminución de las caravanas de ayuda humanitaria que se enviaban desde España, disminución de las comisiones médicas que acudían a los campamentos y disminución de los niños que en verano venían a España. Sin embargo, ya en 2011 y en 2012 dicha disminución ha afectado, además de a los programas anteriores, a otros que se ejecutaban para cubrir las necesidades básicas de los 125.000 refugiados que se encuentran en los campamentos: alimentación, agua, medicinas y educación.

En lo referente a las administraciones públicas, ya en 2010 comenzaron a reducir los fondos destinados tanto a la cooperación al desarrollo como a la ayuda humanitaria. Esta reducción, en el caso de los campamentos, se ha visto reflejada a partir de 2011, momento en el que se ejecutan fondos de años anteriores. Afectó a proyectos de cooperación, que no están vinculados con las necesidades principales de la población, pero sí a su desarrollo como sociedad y al aprendizaje para su futuro (proyectos de experimentación en agricultura, en formación profesional, empoderamiento de la mujer…). Desde 2012, además, la reducción ha afectado a otros proyectos que sí suponen un problema para la supervivencia de la población como son la distribución de agua, de alimentos o de medicamentos.

En relación a la sociedad civil española, los efectos de la crisis comenzaron a notarse con la reducción de niños que se acogían en verano para visitar España, mejorar su alimentación, realizar revisiones médicas y evitar las altas temperaturas del verano en el desierto. Así en 2010 los niños que se acogieron fueron 8.000 frente a los 12.000 del año anterior y en 2011 se redujeron incluso a 5.000 niños. Esto supone que se necesitarán más recursos en los campamentos para mantener a esos niños que cada año no acuden a España, pero además, supondrá una reducción del dinero que llega a los campamentos, ya que se calcula que cada menor vuelve con una cantidad entre 50 y 100 a los campamentos para ayudar a sus familias en gastos de manutención. Igualmente se han reducido las caravanas de ayuda humanitaria que se realizan, ya que previamente se recibían tres caravanas al año de aproximadamente 140 camiones cada una (cargados con medicamentos, alimentos y otros productos), frente a las dos caravanas que se reciben actualmente de menor cantidad de camiones cada una.

La región en la que se encuentran ubicados los campamentos, el Sahel, es víctima en la actualidad de dos problemas que tienen enorme repercusión internacional: la crisis humanitaria del Sahel (falta de alimentos, sequía…) que está causando miles de muertos; y el terrorismo internacional ejercido por Al Qaeda del Magreb Islámico y otras organizaciones terroristas que operan en la zona.

Si ya de por sí, debido a la crisis económica mundial, la situación de los campamentos y por ende de los miles de refugiados que habitan en él, está gravemente afectada, la existencia de los dos problemas anteriores acrecienta dicha situación de tensión.

Los españoles, como actual potencia administradora legal del Sáhara Occidental, según la ONU, tenemos un deber moral y ético con esta población, que durante más de 100 años compartió con nosotros su desarrollo y que son una de las pocas regiones africanas donde se conserva el español como segunda lengua. La dignidad con la que los saharauis sobreviven a una situación tan compleja con un futuro tan incierto, es un ejemplo a seguir en un momento actual de crisis económica mundial, enseñándonos a priorizar otros valores que no son los económicos: la familia, la solidaridad, la unión de las personas…

CONGRESO CONTINENTAL DE TEOLOGÍA LATINOAMERICANA

Varios Autores

Éxodo 116 (nov.-dic.) 2012
– Autor: Varios Autores –
Cerca de Dios… cerca de los pobres
 
Con motivo de los 50 años de la apertura del Concilio Vaticano II y de los 40 del inicio de la Teología de la Liberación nos hemos reunido en el Congreso Continental de Teología en la Universidad de Unisinos de Sao Leopoldo/RS Brasil. Al llegar al final dirigimos a nuestras Iglesias y pueblos un mensaje para compartir lo que hemos escuchado y dialogado, vivido y celebrado.

Hemos participado 750 personas entre jóvenes y adultos, laicas y laicos, religiosas y religiosos, sacerdotes y obispos y hermanas y hermanos de otras confesiones cristianas. Proveníamos de los diferentes países de América Latina y del Caribe, de América del Norte y de Europa. Hemos vivido un verdadero kairós y movilizado la comunidad teológica del continente.

Ante todo queremos comunicar que hemos salido fortalecidos en nuestra esperanza, una esperanza que nos impulsa a poner nuestras vidas al servicio del Reino de Dios. Hemos orado evocando el caminar eclesial desde el inicio del Concilio Vaticano II y de los 40 años de teología de la liberación. Hemos reflexionado creativamente en paneles y talleres sobre aspectos importantes del pueblo de Dios y que desafían nuestro quehacer teológico y pastoral.

Hemos constatado y asumido nuestras diferencias y diversidades históricas, geográficas, culturales, de procesos sociales y eclesiales. Nos hemos enriquecido con ellas, muy especialmente cuando hicimos memoria y celebramos el testimonio martirial de quienes en décadas recientes han dado muestras extraordinarias de fidelidad al Dios de la vida, en el seno de nuestro pueblo, sobre todo entre los empobrecidos.

Hemos recordado especialmente la figura luminosa y entrañable del Papa Juan XXIII, de quien evocamos el gesto de abrir puertas y ventanas para que la Iglesia católica aprendiera que para ser madre y maestra necesitaba volverse hija y discípula. Recordamos, también, a Pablo VI que acertó a poner lucidez y audacia en los trabajos del Concilio y en el caminar del pueblo de Dios del inmediato postconcilio. Esta memoria nos la transmitió con emoción y fuerza Mons. José M. Pires de 94 años; él fue padre conciliar.

Hemos reafirmado nuestra convicción de que el camino que emprendimos en Medellín ha de seguir siendo nuestro camino en este tiempo. Hemos tomado conciencia, también, de las exigencias que supone el nuevo contexto cultural, social, político, económico, ecológico, religioso y eclesial, ahora globalizado, depredado y excluyente.

Hemos confirmado que la Teología de la Liberación está viva y continúa inspirando las búsquedas y los compromisos de las nuevas generaciones de teólogos. Pero a veces esa brasa se esconde bajo las cenizas. En ese sentido, este congreso se ha convertido en un soplo que ha reencendido el fuego de esta teología que quiere seguir siendo fuego que enciende otros fuegos en la Iglesia y en la sociedad.

Conscientes de que la “Iglesia debe escrutar los signos de los tiempos e interpretarlos a la luz del Evangelio” (GS 4), hemos querido pasar a los tiempos de los signos y hacer un proceso de construcción colectiva que articule nuestro pensar, sentir y actuar. Este proceso ha supuesto un esfuerzo de escucha atenta de distintos testimonios y experiencias, convicciones y miradas, en un compartir que nos interpela desde el hoy de nuestros diferentes contextos y nos lleva a apostar por un presente que tenga futuro.

Los tiempos han cambiado. Esto nos ha llevado a detenernos y poner en diálogo nuestra teología latino – americana con realidades y saberes que no estuvieron presentes en los trabajos del Vaticano II, ni en los primeros momentos de la Teología de la Liberación. Para nosotros son nuevos clamores que vienen de los migrantes, las mujeres, los pueblos originarios y afrodescendientes, las nuevas generaciones y todos los nuevos rostros de exclusión que emergen desde la invisibilidad.

Estos gemidos son fruto de un sufrimiento, el que buscamos compartir con pasión con quienes son privados de una vida digna, de un “buen vivir” (Sumakausai) como quiere Dios.

Confiamos en que este congreso marque el comienzo de una etapa nueva. Para eso se ha organizado. Algo nuevo está brotando y cada vez nos damos más cuenta (Is 43,13). Queremos que ese futuro esté marcado por la fidelidad, la fecundidad, la creatividad y la alegría. En él nuestro quehacer teológico debe acertar a asumir los nuevos desafíos en plena sintonía con la Palabra de Dios, bajo la acción del Espíritu y en profunda comunión con los pobres que para nosotros son los preferidos de Jesús. Así tiene que ser ya que “todo lo que tenga que ver con Cristo, tiene que ver con los pobres y todo lo relacionado con los pobres reclama a Jesucristo” (DA 393).

Durante el congreso miramos hacia adelante y miramos lejos, hacia el futuro; nos deja con sueños y con ganas de hacerlos realidad. Uno de los más importantes es animar a teó – logos y teólogas jóvenes a que acojan la herencia de los teólogos de la primera generación de la Teología de la Liberación. Esta herencia la transmitió Gustavo Gutiérrez al recordar con emoción a los teólogos jóvenes que en su quehacer teológico sean rigurosos, profundos, cercanos a las comunidades insertas en el mundo y que den su vida por los pobres. Con su frase “Cerca de Dios, cerca de los pobres” evocó a todos los participantes lo mejor de la teología latinoamericana. Con ella recogemos nosotros lo mejor de este congreso.

Los participantes de este Congreso regresamos a nuestras comunidades eclesiales dispuestos a asumir las tareas que tiene la teología latino – americana hoy y a testimoniar con nuestro proceder que otra teología es posible para que otro mundo sea posible. Eso sucederá si nuestros jóvenes tienen visiones y nuestros ancianos sueños (Jo 3, 1-2).

LA CARTA DE LA TIERRA

Benjamín Forcano

Éxodo 116 (nov.-dic.) 2012
– Autor: Benjamín Forcano –
 
PREÁMBULO

Estamos en un momento crítico de la historia de la Tierra, en el cual la humanidad debe elegir su futuro. A medida que el mundo se vuelve cada vez más interdependiente y frágil, el futuro depara, a la vez, grandes riesgos y grandes promesas. Para seguir adelante, debemos reconocer que en medio de la magnífica diversidad de culturas y formas de vida, somos una sola familia humana y una sola comunidad terrestre con un destino común. Debemos unirnos para crear una sociedad global sostenible fundada en el respeto hacia la naturaleza, los derechos humanos universales, la justicia económica y una cultura de paz. En torno a este fin, es imperativo que nosotros, los pueblos de la Tierra, declaremos nuestra responsabilidad unos hacia otros, hacia la gran comunidad de la vida y hacia las generaciones futuras.

LA SITUACIÓN GLOBAL

Los patrones dominantes de producción y consumo están causando devastación ambiental, agotamiento de recursos y una extinción masiva de especies. Las comunidades están siendo destruidas. Los beneficios del desarrollo no se comparten equitativamente y la brecha entre ricos y pobres se está ensanchando. La injusticia, la pobreza, la ignorancia y los conflictos violentos se manifiestan por doquier y son la causa de grandes sufrimientos. Un aumento sin precedentes de la población humana ha sobrecargado los sistemas ecológicos y sociales. Los fundamentos de la seguridad global están siendo amenazados. Estas tendencias son peligrosas, pero no inevitables.

LOS RETOS VENIDEROS

La elección es nuestra: formar una sociedad global para cuidar la Tierra y cuidarnos unos a otros o arriesgarnos a la destrucción de nosotros mismos y de la diversidad de la vida. Se necesitan cambios fundamentales en nuestros valores, instituciones y formas de vida.

RESPONSABILIDAD UNIVERSAL Para llevar a cabo aspiraciones, debemos tomar la decisión de vivir de acuerdo con el sentido de responsabilidad universal, identificándonos con toda la comunidad terrestre, al igual que con nuestras comunidades locales. Somos ciudadanos de diferentes naciones y de un solo mundo al mismo tiempo, en donde los ámbitos local y global se encuentran estrechamente vinculados.

Necesitamos urgentemente una visión compartida sobre los valores básicos que brinden un fundamento ético para la comunidad mundial emergente. Por lo tanto, juntos y con una gran esperanza, afirmamos los siguientes principios interdependientes, para una forma de vida sostenible, como un fundamento común mediante el cual se deberá guiar y valorar la conducta de las personas, organizaciones, empresas, gobiernos e instituciones transnacionales.

PRINCIPIOS

I. RESPETO Y CUIDADO DE LA COMUNIDAD DE LA VIDA

1. Respetar la Tierra y la vida en toda su diversidad.

2. Cuidar la comunidad de la vida con entendimiento, compasión y amor.

3. Construir sociedades democráticas que sean justas, participativas, sostenibles y pacíficas.

4. Asegurar que los frutos y la belleza de la Tierra se preserven para las generaciones presentes y futuras.

II. INTEGRIDAD ECOLÓGICA

5. Proteger y restaurar la integridad de los sistemas ecológicos de la Tierra, con especial preocupación por la diversidad biológica y los procesos naturales que sustentan la vida.

a) Adoptar, a todo nivel, planes de desarrollo sostenible y regulaciones que permitan incluir la conservación y la rehabilitación ambientales, como parte integral de todas las iniciativas de desarrollo.

b) Establecer y salvaguardar reservas viables para la naturaleza y la biosfera, incluyendo tierras silvestres y áreas marinas, de modo que tiendan a proteger los sistemas de soporte a la vida de la Tierra, para mantener la biodiversidad y preservar nuestra herencia natural.

c) Promover la recuperación de especies y ecosistemas en peligro.

d) Controlar y erradicar los organismos exógenos o genéticamente modificados, que sean dañinos para las especies autóctonas y el medio ambiente; y además, prevenir la introducción de tales organismos dañinos.

e) Manejar el uso de recursos renovables como el agua, la tierra, los productos forestales y la vida marina, de manera que no se excedan las posibilidades de regeneración y se proteja la salud de los ecosistemas.

f) Manejar la extracción y el uso de los recursos no renovables, tales como minerales y combustibles fósiles, de forma que se minimice su agotamiento y no se causen serios daños ambientales.

6. Evitar dañar como el mejor método de protección ambiental y cuando el conocimiento sea limitado, proceder con precaución.

7. Adoptar patrones de producción, consumo y reproducción que salvaguarden las capacidades regenerativas de la Tierra, los derechos humanos y el bienestar comunitario.

8. Impulsar el estudio de la sostenibilidad ecológica y promover el intercambio abierto y la extensa aplicación del conocimiento adquirido.

III. JUSTICIA SOCIAL Y ECONÓMICA

9. Erradicar la pobreza como un imperativo ético, social y ambiental.

a) Garantizar el derecho al agua potable, al aire limpio, a la seguridad alimenticia, a la tierra no contaminada, a una vivienda y a un saneamiento seguro, asignando los recursos nacionales e internacionales requeridos.

b) Habilitar a todos los seres humanos con la educación y con los recursos requeridos para que alcancen un modo de vida sostenible y proveer la seguridad social y las redes de apoyo requeridos para quienes no puedan mantenerse por sí mismos.

c) Reconocer a los ignorados, proteger a los vulnerables, servir a aquellos que sufren y posibilitar el desarrollo de sus capacidades y perseguir sus aspiraciones.

10. Asegurar que las actividades e instituciones económicas, a todo nivel, promuevan el desarrollo humano de forma equitativa y sostenible.

11. Afirmar la igualdad y equidad de género como prerrequisitos para el desarrollo sostenible y asegurar el acceso universal a la educación, el cuidado de la salud y la oportunidad económica.

a) Asegurar los derechos humanos de las mujeres y las niñas y terminar con la violencia contra ellas.

b) Promover la participación activa de las mujeres en todos los aspectos de la vida económica, política, cívica, social y cultural, como socias plenas e iguales en la toma de decisiones, como líderes y como beneficiarias.

c) Fortalecer las familias y garantizar la seguridad y la crianza amorosa de todos sus miembros.

12. Defender el derecho de todos, sin discriminación, a un entorno natural y social que apoye la dignidad humana, la salud física y el bienestar espiritual, con especial atención a los derechos de los pueblos indígenas y las minorías.

IV. DEMOCRACIA, NO VIOLENCIA Y PAZ

13. Fortalecer las instituciones democráticas en todos los niveles y brindar transparencia y rendimiento de cuentas en la gobernabilidad, participación inclusiva en la toma de decisiones y acceso a la justicia.

a) Sostener el derecho de todos a recibir información clara y oportuna sobre asuntos ambientales, al igual que sobre todos los planes y actividades de desarrollo que los pueda afectar o en los que tengan interés.

b) Apoyar la sociedad civil local, regional y global y promover la participación significativa de todos los individuos y organizaciones interesados en la toma de decisiones.

c) Proteger los derechos a la libertad de opinión, expresión, reunión pacífica, asociación y disensión.

d) Instituir el acceso efectivo y eficiente de procedimientos administrativos y judiciales independientes, incluyendo las soluciones y compensaciones por daños ambientales y por la amenaza de tales daños.

e) Eliminar la corrupción en todas las instituciones públicas y privadas.

f) Fortalecer las comunidades locales, habilitándolas para que puedan cuidar sus propios ambientes y asignar la responsabilidad ambiental en aquellos niveles de gobierno en donde puedan llevarse a cabo de manera más efectiva.

14. Integrar en la educación formal y en el aprendizaje a lo largo de la vida, las habilidades, el conocimiento y los valores necesarios para un modo de vida sostenible.

15. Tratar a todos los seres vivientes con respeto y consideración.

a) Prevenir la crueldad contra los animales que se mantengan en las sociedades humanas y protegerlos del sufrimiento.

b) Proteger a los animales salvajes de métodos de caza, trampa y pesca, que les causen un sufrimiento extremo, prolongado o evitable.

c) Evitar o eliminar, hasta donde sea posible, la toma o destrucción de especies por simple diversión, negligencia o desconocimiento.

16. Promover una cultura de tolerancia, no violencia y paz.

a) Alentar y apoyar la comprensión mutua, la solidaridad y la cooperación entre todos los pueblos tanto dentro como entre las naciones.

b) Implementar estrategias amplias y comprensivas para prevenir los conflictos violentos y utilizar la colaboración en la resolución de problemas para gestionar y resolver conflictos ambientales y otras disputas.

c) Desmilitarizar los sistemas nacionales de seguridad al nivel de una postura de defensa no provocativa y emplear los recursos militares para fines pacíficos, incluyendo la restauración ecológica.

d) Eliminar las armas nucleares, biológicas y tóxicas y otras armas de destrucción masiva.

e) Asegurar que el uso del espacio orbital y exterior apoye y se comprometa con la protección ambiental y la paz.

f) Reconocer que la paz es la integridad creada por relaciones correctas con uno mismo, otras personas, otras culturas, otras formas de vida, la Tierra y con el todo más grande, del cual somos parte.

BUENVIVIR-BUEN CONVIVIR

Pedro Casaldáliga

Éxodo 116 (nov.-dic.) 2012
– Autor: Pedro Casaldáliga –
 
Nuestra Agenda 2011 llegó hasta Dios: “¿Qué Dios?”, se preguntaba. Parecía que ya no se podría ir más lejos; se habría llegado al Misterio. La verdad es que se puede y se debe ir más lejos, yendo más cerca, más adentro, traduciendo la vivencia del Misterio-Dios, humanamente e históricamente, descubriéndolo y acogiéndolo en los pasos continuos de su familia humana.

En 2011 la Agenda se preguntaba “¿Qué Dios?”; ahora, en 2012, se pregunta: “¿Qué Humanidad?”. Qué Humanidad podemos y queremos ser; qué vida podemos y queremos vivir; qué convivencia anhelamos.

Desde su primer número, hace 21 años, nuestra Agenda ha asumido el desafío de aportar, modestamente pero con mucha pasión, en el análisis y el compromiso de las Grandes Causas de Nuestra América. Pero alargando el horizonte ha venido a ser una agenda latino – americana y mundial. Las grandes Causas son inevitablemente mundia les, sobre todo ahora en tiempos de globalización. Y son Causas grandes porque abar can nuestras vidas, la Sociedad, el Planeta, el Universo…

Hemos confesado siempre que nuestras Causas “valen” más que nuestra vida, por que son ellas las que a la vida le dan sentido. Somos lo que amamos, lo que hacemos, lo que soñamos. Una palabra soñadora y militante viene acompañando a la Agenda en todos sus atisbos y propuestas: “Utopía”. Somos impenitentemente soñadores; cree mos, con el proverbio etíope, que “tribu que no sueña es tribu muerta”.

Esta Agenda 2012 sueña también y, reforzando la viabilidad de nuestros sueños, se asocia al encuentro de otra palabra, fecunda matriz de la utopía ancestral de nues tros pueblos indígenas, retomada hoy cuando definitivamente se desmoronan ciertas palabras “mayores”, verdaderos dogmas de un supuesto “bien estar”, de un progreso sin límites, de una historia llegada a su “más allá no hay más”. Son tan ridículamente mayores estas ciertas palabras que llegan al extremo de condensar la felicidad en una botella de coca cola.

Esta palabra libertadora, en versión andina Sumak Kawsay, el Buen Vivir, nos sale al encuentro como un evangelio de vida posible, digna y para todas las personas y to dos los pueblos. Buena nueva del Buen Vivir frente al mal vivir de la inmensa mayoría y contra “la buena vida”, insultante, blasfema, de una minoría que intenta ser y estar ella sola en la casa común de la Humanidad.

“Buen Vivir-Buen Convivir” reza la Agenda, porque es inimaginable una buena vida humana que no sea una buena humana convivencia. Somos relación, socia bilidad, comunión, amor. Se sobreentendería que una buena vida personal ha de ser también comunitaria; pero es mejor destacarlo explícitamente, para no caer en sobreentendidos que ignoran lo que se debe entender y asumir, vitalmente, radical mente. Yo soy yo y la Humanidad entera. Dos son los problemas y las soluciones: las demás personas y yo. Esto no se puede “sobreentender” apenas; se debe gritar.

El CIMI, Consejo Indigenista Misionero, de Brasil, lanzó para la Semana de los Pueblos Indígenas 2011, un tríptico de concientización y de compromiso con la Causa Indígena, con este título: “Vida para todos y para siempre”. Añadiendo: “La Madre Tierra clama por el Buen Vivir”. Y el CIMI define: “El concepto del Buen Vivir va en la dirección opuesta a un modelo de desarrollo que considera la tierra y la naturaleza como productos de consumo… El Buen Vivir es un sistema de vida que se contrapone al capitalismo, porque este último se ha constituido en un modelo de muerte y explotación…”. “Hay que pensar el Buen Vivir como un sistema de vida viable, teniendo en cuenta la dimensión histórica y las posibilidades que ofrece para el futuro. Para eso es necesario considerar el Buen Vivir como alternativa al modelo capitalista, haciendo memoria histórica, teniendo en cuenta la vida y los anhelos, no precisamente de los vencedores”, sino y siempre y radicalmente la vida, los anhelos, el llanto y la sangre de los vencidos. “Para practicar el Buen Vivir es necesario escuchar lo que dicen aquellos que luchan cada día por un mundo más fraterno y justo”.

El profesor Dávalos dice que “los movimientos sociales, y en especial el movi miento indígena, han propuesto un nuevo paradigma de vivencia y convivencia que no se asienta ni en el desarrollo ni en la noción de crecimiento, sino en nociones diferentes como la convivialidad, el respeto a la naturaleza, la solidaridad, la reci procidad, la complementariedad”.

El tríptico del CIMI invoca “vida para todos y para siempre”. Ese “siempre” que acompaña a lo largo de la historia la ansiedad y la esperanza de la Humanidad mor tal. No se puede pensar la vida sin pensar la muerte. No se puede pensar el Buen Vivir si no se piensa simultáneamente el Buen Morir. La muerte es el último gran detalle de la vida, el verso último del soneto. Si no hay respuesta para la muerte no hay respuesta para la vida. Agradeciendo y accionando todo lo que de “calidad de vida” nos puedan aportar la filosofía y la ciencia, apelamos definitivamente a la Esperanza. Buen Vivir-Buen Convivir-Buen Morir.

Jesús de Nazaret, profeta de la mayor Utopía (“que seamos buenos como Dios es bueno, que nos amemos como Él nos amó, que demos la vida por las personas que amamos”), promulgó, con su vida y con su muerte y su victoria sobre la muerte, el Sumak Kawsay del Reino de Dios. Él es personalmente un paradigma, perenne y universal, del Buen Vivir, del Buen Convivir, del Buen Morir.