CINCUENTA AÑOS DESPUÉS DEL VATICANO II

Portada Exodo 121No es poca cosa medio siglo, y eso es lo que ha pasado desde la clausura del concilio Vatica- no II en el 1965. Llegábamos al concilio con no pocos anhelos y avances fraguados en décadas anterio- res. La convocatoria del Papa Juan XXIII alentó nuestras expectativas. Todo parecía indicar que se abría una nueva época, y ese fue el sentimiento que más cundió en la cristiandad.

La pregunta que en este número nos hace- mos es la siguiente: ¿Si se hubieran llevado a cabo el espíritu y las propuestas de reno- vación del Vaticano II hubiéramos entrado en la crisis actual que padecemos? ¿No hay en él elementos que nos hubieran ayudado a entender y superar la crisis?

Ciertamente, antes del concilio venían so- nando voces que exigían la renovación des- de la opción por los pobres. Juan XXIII im- pulsó esa orientación. Pero, por unas y otras razones, este tema no fue central en la agenda del concilio. Sólo una minoría de obispos hizo el pacto de las catacumbas de santa Domitila, pero sin llegar a convertirse en programa para toda la Iglesia. Fue en la asamblea episcopal latinoamericana de Medellín (1968) y en la posterior de Puebla (1972) donde el tema había madurado y se lo asumió como opción fundamental de la Iglesia. Surge entonces una teología donde los últimos son los prioritarios a los ojos de Dios, pues Jesús se encarnó en la pobreza y vaciamiento y se identificó con los pobres de la tierra.

El Papa Francisco ha vuelto a proponer el sueño de una Iglesia pobre y de los pobres. Todo lo cual nos urge a recuperar el poten- cial del Vaticano II, los retos que planteó, pero que, contradiciendo el ritmo de la his- toria, quedaron sin respuesta. Por aludir a uno de esos retos, acaso el fundamental, ¿en qué quedó la autocomprensión de la Iglesia como “pueblo de Dios?” Lejos de provocar transformaciones siguió siendo profundamente desigualitario y gobernado por una estructura clerical y “totalitaria”, como la que, todavía hoy, sigue vigente. ¿Fue el Vaticano II una oportunidad perdi- da? ¿Qué otros temas puso en cuestión, que requerían renovarse y se desvanecie- ron sin convertirse en logros?

En este número verán nuestros lectores có- mo se enuncia el paso de unos paradigmas a otros, del paradigma de los poderes al para- digma de la ciencia, del diálogo y de la cola- boración, de los derechos y libertades.

Éxodo 121: CINCUENTA AÑOS DESPUÉS DEL VATICANO II

No es poca cosa medio siglo, y eso es lo que ha pasado desde la clausura del concilio Vaticano II en el 1965. Llegábamos al concilio con no pocos anhelos y avances fraguados en décadas anteriores. La convocatoria del Papa Juan XXIII alentó nuestras expectativas. Todo parecía indicar que se abría una nueva época, y ese fue el sentimiento que más cundió en la cristiandad.