Víctor Viñuales

Benjamín Forcano

Victor Viñuelas es Sociólogo, cofundador y Director de Ecología y Desarrollo. Profesor asociado del Programa Superior de Dirección en Responsabilidad Corporativa de IE Business School desde 2007. Miembro del Consejo Asesor de la Fundación Biodiversidad. Fue jefe del Servicio de Juventud del Ayuntamiento de Zaragoza (1987-1992), cofundador del Colectivo Por la Paz y el Desarme, cofundador de la revista En Pie de Paz.Es autor de Caja de herramientas para los constructores del cambio (2008).

1.La ONU decidió que el 2013 fuera “El Año internacional de la Cooperación en la esfera del agua”. ¿Qué te sugieren estas palabras del Secretario General Ban KI-Monn: “Debemos promover el derecho del agua y elaborar políticas inteligentes para que todos los usuarios obtengan una parte equitativa?

Cuando un historiador contemple nuestra época se escandalizará , seguro, de muchas cosas. Una de ellas , sin duda, es de nuestra tardanza en reconocer el derecho humano al agua. Una civilización que es capaz de enviar una nave espacial a Marte para conocer si hay agua y no es capaz de garantizar agua potable a sus miembros en la Tierra no es muy civilizada.

Es muy importante que NNUU aprobara recientemente el derecho humano al agua..pero el gran tema pendiente es la realización efectiva de ese derecho. No basta con que las leyes lo digan. El gran desafío sigue siendo garantizar agua de calidad para cualquier habitante de nuestro planeta, por el hecho de vivir aquí, por ser un ser humano, por existir.

En los últimos años no es infrecuente que al hablar del agua se añada que están cerca los tiempos en que habrá guerras por el agua. De este modo se subraya la competición y la pelea por el agua. No es falso. Pero también es cierto que en cualquier país, en cualquier pueblo , en cualquier comunidad rural hay infinidad de ejemplos de buena cooperación para usar el agua. La premio Nobel de Economía 2009, Elinor Ostron, reflejó esta buena cooperación para gestionar en agua en las comunidades de regantes en España, pero hay muchos ejemplos exitosos de la gestión de este bien común tan fundante de la vida.

Tenemos ejemplos de éxitos de la gestión de los bienes comunes locales, como el agua en determinadas zonas, pero estamos fracasando en otras zonas del planeta y, sobre todo, estamos fracasando en la gestión de los bienes comunes globales, que son de una u otra forma agua: El Ártico, la Antártida, los océanos…

Ban Ki_Monn, por otra parte, señala un tema olvidado: la política inteligente es promover el derecho humano al agua. Nada tan útil para la economía de un país y tan útil para la felicidad de un país.

2. ¿Puede haber vida, salud, seguridad alimentaria y progreso sin el agua?

 No, no puede haber ni salud ni vida… Lo decía con mucha claridad Jacques Cousteau: “Olvidamos que el ciclo del agua y el ciclo de la vida son uno mismo”. De hecho la frase que ha guiado a todos los exploradores del mundo desde que estamos en la Tierra ha sido: ¿ Hay agua? Y esa es la misma pregunta que intentan contestar las naves que enviamos a Marte. Por que si hay agua…hay vida.

Pero esa convicción, que la tienen los científicos y la gente común, el pueblo sabio, no se traduce en políticas efectivas de protección y cuidado del agua. De hecho es muy común que contaminemos los ríos que nos dan agua para vivir/beber/alimentarnos…., que los sequemos de tanta sobreexplotación. Olvidando que todos vivimos “aguas abajo”. Actuamos con un efectivo desprecio a quienes van a usar el agua después que nosotros, en el espacio o en el tiempo. En el Aragón rural existe una frase rotunda para describir ese desprecio al otro lejano, en el tiempo o en el espacio: “ el que venga atrás…que arree” . Dicho mas convencional:”que se las apañe”.

Si no somos capaces de ser empáticos con los otros, los que vienen después, quienes tienen que beber del río que nosotros contaminamos, los problemas del agua en el planeta no tienen solución. Antes que un problema económico o un problema tecnológico, el agua es sobre todo un problema moral.

3. ¿Cómo explicas entonces que un tercio de la población mundial vive ya en países con una moderada o elevada escasez de agua?

Hace tiempo que la tecnosfera que hemos construido esta chocando con la biosfera. Hay muchos ejemplos. Citaré solo algunos. Hemos creado mas de 100.000 nuevas sustancias químicas que la naturaleza” no conocía” y muchas de ellas son biocidas, acaban con la vida. Las hemos puesto en “circulación” antes de conocer de verdad sus efectos. Muchas de ellas nos agreden a nosotros mismos.

Y hablo de el agua contaminada porque muchas veces el problema no es la escasez de agua…el verdadero problema es la escasez de agua buena. Las millones de personas que no tienen garantizado el derecho humano al agua muchas veces tienen agua…pero está contaminada, y por eso no es fuente de vida, es fuente de enfermedad y muerte. Garantizar esa agua buena se complica cuando estamos contaminando las fuentes de agua.

Adicionalmente existen zonas en el mundo, que el desarrollo del cambio climático está ampliando, en las que existen un real problema de escasez de agua.

Además, para complicar mas las cosas, somos mas de 7.000 millones de seres humanos en la actualidad…y subiendo¡ Y la combinación de una tecnosfera agresiva para la naturaleza con un crecimiento demográfico exponencial crea un circulo vicioso muy grave. La presión demográfica es en general subestimada…sobre todo por las religiones del mundo¡

4. ¿Qué causas hacen que el agua se convierta en conflicto y que, sin necesidad, acarree la malnutrición, la enfermedad y la muerte de millones de seres humanos?

Empezaré por la última parte de la pregunta. El agua, fuente de vida, acarrea enfermedad y muerte, sobre todo y fundamentalmente, por una falta de prioridad política. Pakistán, por ejemplo, tiene varias, bastantes, bombas atómicas y no ha garantizado el derecho humano al agua para todos sus habitantes. La razón no es pues falta de recursos económicos, la razón fundamental es la falta de prioridad política. Una política loca y desnortada que acumula arsenales de armas o infraestructuras lujosas antes que dar a toda la población lo mas básico, lo fundante: el agua.

¿Por qué esos pueblos, que no tienen agua buena que beber, a veces eligen a políticos que no se la dan? Muchas veces , como avisaban los clásicos, los pueblos que no se preocupan por la política…tienen malos políticos.

¿Por qué los conflictos sobre el Agua? En principio porque existe el agua y es normal que sobre lo importante discutamos las personas, los pueblos o los gobiernos. El problema no es que haya conflictos…de hecho su existencia es una oportunidad para cambiar, para mejorar. El asunto es que fallemos en resolver esos conflictos, que se enquisten, que se profundicen , que se hagan violentos…Pero en muchas ocasiones, como mostró la Premio Nobel de Economía 2009 cuando investigó las comunidades de regantes en España, esos conflictos han empujado a las comunidades y los pueblos a crear mecanismos de resolución pacifica y participativa. Los conflictos vienen con la vida..y con el agua. La tarea no es negarlos, la tarea es resolverlos de forma pacífica y constructiva.

5. Si Tierra y Humanidad forman una unidad, ¿crees que en nuestra formación cultural de Occidente sobre todo, existen presupuestos que impiden la comprensión de esa unidad?

Sí, hace años que nos sentimos escindidos, que pensamos que a un lado está la naturaleza y en la otra orilla nosotros, como reyes supremos, sin dependencia ninguna de ésta. Hace años que entendemos que el progreso consiste en dominar/domesticar a la naturaleza. Ese es un muy mal enfoque. Es un tremendo error, un error que está debajo, como ocurre en un iceberg, de muchas de los problemas ambientales que tenemos. Creemos, por ejemplo, que la biosfera, es una parte del PIB, un trozo de nuestra economía. Craso y monumental error: no hay economía sin biosfera, sin agua. Ni Wall Street ni el FMI podrían existir sin el agua, sin un planeta habitable. Es todo al reves , es el PIB el que depende de la biosfera¡¡

Pero esas dificultades vienen de lejos. La escisión entre el alma y el cuerpo…la cultura occidental ha cultivado ese enfoque …y si no enterramos esa manera de pensar tendremos muchas dificultades para construir esa nueva economía mas verde, mas inclusiva y mas responsable que necesita nuestro planeta.

6. El calentamiento global, en el que ya hemos entrado, nos ha reportado enormes consecuencias negativas. ¿Estamos a tiempo de corregirlas y salvarnos?

Es una respuesta muy complicada. Si la respuesta es no, no podemos evitar esas consecuencias, entonces el ánimo decae y dejamos de hacer, de actuar. Y hacer y actuar es lo único que cambia las cosas¡. Hay muchas razones para inclinar el ánimo en esa dirección porque el cambio climático ya está aquí, además existe mucha inercia climática , seguiremos teniendo una alta concentración de carbono en la atmósfera por mucho tiempo, hagamos lo que hagamos.

Tengo la convicción de que nuestra acción no nos evitara consecuencias negativas, ya están con nosotros. Lo que lograremos es menguarlas, empezar a rectificar. Si seguimos sin actuar lo que haremos es ampliar esas consecuencias. El grado es muy importante en la vida. No es lo mismo tener 37 grados de fiebre , que tener 40 grados. No es lo mismo que logremos parar el aumento de las temperaturas en dos grados a que suba cuatro. No es lo mismo…Y por que no es lo mismo, tenemos que actuar TODOS contra el cambio climático. Es el mayor desafío al que nunca se ha enfrentado la humanidad.

En realidad la tarea-rehacer el clima-es mas propia de dioses que de hombres. Pero nos toca a nosotros, a esta generación. Esta generación que ha dejado pasar mucho tiempo antes de actuar. Hace años que estamos pecando de omisión, mucha omisión. Sabemos, pero no hacemos. Y quienes mas pecan son los jefes de estado y de gobierno que se reúnen para acordar naderias mientras dejan pasar el tiempo…mientras se agravan los problemas. Desde mi punto de vista, esas no decisiones-desoyendo la ciencia- constituyen un caso claro de prevaricación( tomar decisiones injustas a sabiendas) Nuestros líderes mundiales están tomando decisiones injustas sabiendo que lo son. Deberíamos juzgarlos nosotros mismos…pero seguro que la historia lo hará.

7. El agua es un bien-derecho, sin el que no se puede vivir. Del agua potable , solamente un 3 % es agua dulce y de ésta sólo un 0,7 % es asequible al uso humano. ¿Millones y millones de personas aceptarán el veredicto de muerte por hambre y sed? ¿Habrá colaboración o habrá guerra? ¿Qué hacer?

El futuro no está escrito y habrá , posiblemente de las dos cosas, guerra y colaboración. Y depende de nosotros que haya mas cooperación y menos guerra. Unas zonas de conflicto potencial muy importantes son las cuencas transfronterizas. En los conflictos del agua a ellas asociados se entrecruzan la xenofobia y la intolerancia al otro con la lógica discusión entre la cuenca alta de un río y la cuenca baja. Pero no solo hay conflictos internacionales , también hay conflictos nacionales, entre las zonas de montaña y el llano, entre los regantes y los ecologistas, entre la zona de captación de agua y las grandes ciudades.

Tanto para los conflictos internacionales como para los nacionales las recetas son las mismas: dialogo, empatía, y una nueva cultura del agua en la que aprendamos a cuidar el ciclo del agua como nos cuidamos a nosotros…porque somos nosotros, porque nosotros, sobre todo, somos agua.

Un problema adicional es que las infraestrcturas y la norma existente estaba adaptada a determinadas precipitaciones de agua. El cambio climático lo que trae, sobre todo, es variabilidad extrema, mas sequías, mas inundaciones. Esos fenómenos excepcionales traerán crisis sociales, enfrentamientos, y estas crisis deberíamos prepararlas antes. Cuando falta el agua no es el mejor momento para los acuerdos. Debemos realizarlos antes.

8. Si la crisis nos afecta a todos, pues todos vivimos en la Casa Tierra, los hijos e hijas de la Tierra hemos de aprender a vivir de otra manera. ¿Con los valores del sistema actual ves posible reconducir la situación actual? ¿Ves solución a esto desde la lógica del mercado?

Cuando se habla de un mundo mas sostenible con frecuencia se piensa en innovaciones tecnológicas. Pero la raíz del cambio reside en el cambio de valores, de cultura. Por ejemplo, si seguimos con la economía del propietario actual no hay recursos naturales para satisfacer el consumo de los 7000 millones de seres humanos. Necesitamos un cambio disruptivo , pasar de la economía del propietario a la economía compartida. De igual modo necesitamos pasar de un modelo de hiperconsumo basado en los deseos a un modelo basado en las necesidades. Son cambios profundos porque hasta ahora el modelo de desarrollo imperante ha estado basado en el consumo superfluo.

Y necesitamos una nueva empresa, una empresa cuyo móvil sea también resolver los problemas ambientales y sociales, una empresa que sea útil para el planeta y para las personas. No una empresa que genere valor para los accionistas y perjuicio para la sociedad o el planeta. Las empresas deben crear valor compartido a la vez, valor para la sociedad , valor para sí mismas.

En mi opinión no debe imperar lo que entendemos por lógica del mercado, pero si que debe haber mercado. La idea de una planificación centralizada, sin mercado, no es razonable. Hay ya muchas pruebas. De hecho mirando el siglo XX en perspectiva podemos decir que la lógica del mercado ha fracasado pero también ha fracasado la eliminación de todo mercado. El sentido de la medida, tan alabado por los griegos y por muchas otras culturas, también aquí es necesario. No todo mercado, pero también mercado. Esa creo que es la fórmula adecuada.

Aplicado a la implementación del derecho humano al agua pienso que los poderes públicos tienen la obligación de garantizar el cumplimiento de ese derecho pero eso es compatible con la existencia de empresas que auxilien a los poderes públicos al logro de ese derecho. Empresas que no controlen el conjunto del proceso, empresas controladas y supervisadas por los poderes públicos.

9. Si el agua es un bien común, que tiene que llegar a todos, ¿ puede servir a ello la via de la privatización? Porque quien controla el agua tiene poder y quien tiene poder controla la vida, pues no existe vida sin agua.

El agua es un bien común y el agua no debe privatizarse en ningún caso. Y en buen medida la inmensa mayoría de las legislaciones del mundo reconocen este carácter especial de agua.

Debe garantizarse que toda la población tenga acceso al agua necesaria para vivir. Pero eso no quiere decir que sea gratuita. Sabemos también de eso. El agua totalmente gratuita para cualquier uso conduce a su despilfarro. Como repite con frecuencia Pedro Arrojo el “agua vital” debe de ser o gratuita o garantizar que nadie es excluido por su condición económica, pero el agua como factor económico, que también lo es , no tiene ningún sentido que sea gratuita “per se”. Necesitamos agua para producir alfalfa, maiz o lavavajillas..pero no tiene ningún sentido que para ese fin sea gratuita.

Desde mi punto de vista ese estatus de bien común del agua no implica que no exista participación del sector privado en el ciclo del agua. Lo importante es garantizar que la esencia del carácter público del agua no queda conculcada.

La gestión de los bienes comunes globales es una asignatura pendiente de nuestro tiempo. El agua es el bien común mas importante y su ciclo está totalmente conectado con el otro gran desafío de nuestro tiempo, el cambio climático.

10. ¿En el fondo de todos los conflictos generados por el agua no está el antagonismo entre la racionalidad instrumental y la racionalidad ético-humanista?

Creo que sí, pero también es necesario dotarnos, por así decirlo, de una utopia pragmática. Las buenas intenciones sin operativizar no ayudan a la gente real. La razón instrumental sin orientación hacia buenos fines es una razón desnortada, sin rumbo, sin sentido.

Pero lo primero es tener claro cuales son nuestros fines. Advertía Baltasar Gracian: vulgar desorden es la confusión entre fines y medios. Ese es el mal de nuestro tiempo. Se miden con precisión cosas estúpidas y sobre lo realmente importante, lo que debería orientar nuestra acción, hay mucha confusión.

La mirada ética y humanista debería guiar nuestro caminar y la razón instrumental debería estar a su servicio. La razón instrumental es buena para los cómos, no es buena para los qués.

11. ¿Existen propuestas válidas para garantizar este derecho para todos? ¿Algunas condiciones?

Mas importante que tal o cual propuesta de carácter práctico la gran cuestión es poner el cumplimiento efectivo del derecho humano al agua como la primera prioridad que cualquier autoridad política, del nivel que sea, debe acometer. Un gobernante que no garantiza el derecho humano al agua de sus conciudadanos no merece serlo. Así de sencillo debe entenderlo todo gobernante y así de claro es menester que lo tengan todos los pueblos. Y también tendría que entenderlo así la comunidad internacional. El que haya habido que esperar al siglo XXI a que se aprobara el derecho humano al agua indica que esa prioridad no está suficientemente asentada en la la conciencia global pública.

En realidad se debería decir alto y claro que si ese derecho no es efectivo el resto de derechos humanos viven en precario. No es fácil tener libertad de expresión cuando no puedes beber agua buena o no es fácil educarse si en las escuelas se bebe agua contaminada, no es fácil desarrollar una economía que genere empleos si los trabajadores enferman un día sí y otro también de diarreas y parásitos.

El derecho humano al agua no es un derecho mas de la lista de los derechos humanos es un derecho que posibilita los otros y cuya ausencia hace que el resto se conviertan en derechos para unos pocos , para los que sí tienen agua buena. Los gobiernos de bien, las entidades sociales de bien, los ciudadanos que en lo países mas ricos abrimos el grifo de agua potable con un gesto rutinario…debemos construir una gran alianza para acabar con esa lacra, con esa vergüenza civilizatoria que es que centenares de millones de personas no tengan garantizado el derecho humano a beber agua buena.

12. Habláis, los metidos en este tema, de la necesidad de paradigma de una Nueva Cultura del Agua. ¿Gira esa nueva cultura sobre el agua como realidad no sólo material sino también espiritual llena de valores y significados?

Se habla de la necesidad de una Nueva Cultura del Agua porque se reconoce que debajo de las decisiones legislativas, tecnológicas…se esconde el conjunto de valores, prejuicios, costumbres… que conforman la cultura del agua vigente que explica la mayor parte de las decisiones que se han tomado. Si de verdad queremos cambiar “la realidad del agua” necesitamos cambiar la cultura del agua que la explica. Si queremos realizar los cambios disruptivos que necesitamos , precisamos de una nueva cultura del agua que impregne nuestras decisiones.

Y, por supuesto , como sugiere la pregunta, esa nueva cultura del agua significa entenderla no solo como una mera fórmula química, H2O, sino entender el sentido que ha tenido y tiene en la conformación de la vida y en la cultura de los pueblos. Y en esa nueva mirada del agua se hermanan los “vientos de la ciencia” que nos habla de la importancia de los ecosistemas, de la cuenca hidrográfica, de cómo el agua es al planeta lo que la sangre es para el cuerpo humano…con los “vientos que nos traen las culturas indígenas” que no disociaban como nosotros el hombre de la biosfera , que se ven así mismos como formando parte del todo de la naturaleza, que perciben nuestra dependencia de la naturaleza. Que nos percibían ya como eco-dependientes, que es lo que la ciencia nos dice ahora. Para cambiar rápidamente” las cosas del agua en el mundo” necesitamos que ese maridaje entre la ciencia y la cultural tradicional se produzca, necesitamos que la fuerza de la razón se una a la fuerza de la emoción. Son tiempos de suma, también en la política del agua. Sumemos y hagamos, hagamos y sumemos.

El agua es vida

Pedro Pozas

“Una civilización que es capaz de enviar una nave espacial a Marte para conocer si hay agua y no es capaz de garantizar agua potable a sus miembros en la Tierra no es muy civilizada”, comenta Víctor Viñuelas en este mismo número de Éxodo.

Nuestra sociedad no llega a captar seguramente la magnitud del problema, porque, si es importante que Naciones Unidas haya aprobado este derecho humano al agua, lo es más que el derecho se haga efectivo y sólo lo es cuando el agua que sirve para vivir, beber y alimentarnos esté al alcance de todos no contaminada, sin consecuencias negativas para la enfermedad y la muerte. El agua existe y es suficiente para todos, pero paradójicamente los políticos que nos gobiernan demasiadas veces no le dan la prioridad que merece o generan, a causa de ella, conflictos y guerras.

En nuestra mentalidad occidental, hemos programado una economía al margen y aun en contra de de la naturaleza, hemos contra puesto la tecnocracia a la biosfera. Y ya el cambio climático nos está demostrando que es urgente actuar para evitar la subida de temperaturas y evitar nefastas consecuencias. Poner remedio a esta situación no será posible si no sustituimos la pela por la colaboración, el enfrentamiento por el diálogo, desterrando de nuestra mente toda suerte de xenofobia e intolerancia.

Junto a este problema, está también y es acaso el más importante, regular el Bien Común del agua sin que nadie quede excluido de ella por su condición económica. Pero al gua, como factor económico, imprescindible para múltiples usos de nuestra vida, no tiene por qué ser gratuita, ni supone la no participación del sector privado, siempre y cuando se asegure su carácter público.

Volviendo al tema de lo conflictos generados por el agua, resulta obvio afirmar que esos procesos conflictivos tienen mucho que ver con Estados que no atienden a los problemas esenciales de la sociedad; y el derecho a tener agua sería uno de ellos. Igualmente, ocurre esto cuando se imponen proyectos de interés privado y no de interés colectivo.

Todo esto puede generar conflictos y es bueno que así sea cuando cuestionan determinados modelos de sociedad respecto al desarrollo, comercio y manejo del agua. Pero los conflictos suponen mucho desgaste si no existen mecanismos institucionales que sepan acoger y resolver las demandas de la sociedad.

Es posible, como piensan algunos autores, que el tema del agua en nuestro siglo no nos llevará a guerras sino que será más bien motor para la paz y cooperación entre los pueblos: “Cuando hay problemas de tierra, casi siempre acaban en guerra; pero cuando hay problemas de agua, se termina en conversaciones”.

Otros en cambio consideran el agua como bien económico vinculado al territorio y puede justificar cualquier disparate: “Las guerras pueden hacerse por el agua, por la bandera, por la religión, por el territorio, aun cuando se escondan las razones profundas y sean puros pretextos los que movilizan a la gente”.

Si la democracia es algo más que una formalidad es porque resulta capaz de resolver las cosas.

Y esa solución llega cuando consideramos el agua como parte del ecosistema, de la naturaleza y estamos dispuestos a colaborar con ella, pues la naturaleza no tiene fronteras. “Son los que están controlando el mercado del agua e impulsan un valor económico para la misma, quienes generan ciertas tensiones, algo que es también poder sobre el agua. El agua se puede usar en ciertos momentos como un recurso para negociaciones o para presionar al otro, pero, en sí mismo, el agua no es el factor que genera la disputa sino un medio para lograr ciertos fines. No hay conflictos puros en torno al agua”.

En todo caso, conviene dejar bien claro: “Que el derecho al agua no es un derecho más de lista de los derechos humanos, es un derecho que posibilita los otros y cuya ausencia hace que el resto se conviertan en derechos para unos pocos, para los que sí tienen agua buena. Los gobiernos de bien, las entidades sociales de bien, los ciudadanos que en lo países mas ricos abrimos el grifo de agua potable con un gesto rutinario… debemos construir una gran alianza para acabar con esa lacra, con esa vergüenza civilizatoria que es que centenares de millones de personas no tengan garantizado el derecho humano a beber agua buena” (Víctor Viñuelas).

Considero un buen punto final la transcripción de “El mensaje del Secretario General Ban Ki -moon con motivo del Año Internacional de la Cooperación en la esfera del Agua (2013)”:

1. El agua es fundamental pata el bienestar de las personas y el planeta.

2. Es necesario para la salud, la seguridad alimentaria y el progreso económico.

3. El agua es clave para el desarrollo sostenible.

4. Debemos trabajar de consuno para proteger y gestionar con cuidado este recurso frágil y finito.

5. Cada año tare consigo nuevas presiones sobre el agua.

6. El crecimiento de la población. El cambio climático.

7. Un tercio de la población mundial vive ya en países con una moderada o elevada escasez de agua.

8. La competencia es cada vez mayor entre los agricultores y los pastores, la industria y la agricultura, la ciudad y el campo.

9. Es necesario cooperar tanto a nivel institucional como a nivel de base y a nivel internacional en beneficio de todos, ahora y en el futuro.

10. La Asamblea General de las Naciones Un ¡dadas ha designado 2013 Año Internacional de la Cooperación en la Esfera del Agua.

11. Debemos aprovechar las mejores tecnologías y las mejores prácticas para obtener mayores cosechas con menos agua.

12. Debemos promover el derecho al agua, derrochar menos y elaborar prácticas inteligentes para que todos los usuarios obtengan una parte equitativa.

13. Debemos invertir en los recursos hídricos.

14. El agua es vida.

El agua, conflicto y vida

Éxodo quiere con este número acercar a nuestros lectores un tema que las Naciones Unidas designó para este año 2013 “Año Internacional de la Cooperación en la Esfera del Agua”.

Hay quien ha destacado la importancia del tema con esta frase: La crisis del Agua definirá el siglo XXI.

El cambio climático nos ha colocado ya en el calentamiento global, el cual nos ha hecho traspasar los límites, pues la temperatura se situará en entre dos y tres grados Celsius más que el promedio actual. La situación impone, por tanto, a la humanidad un cambio de mentalidad colectiva, pues la rueda es imparable: debemos conocer la importancia de la crisis, adaptarnos a ella y buscar la manera de evitar sus efectos dañinos

Por otra parte, y unida a la del calentamiento, está la crisis del agua potable. ¿Tiene que ver y está relacionada la crisis del agua con la crisis de la economía global? ¿Qué conexiones y consecuencias tiene con la pobreza, el hambre, las enfermedades, las desigualdades, la salud y la política vigente?

De toda el agua del mundo, solamente el 3 % es agua dulce, el 97 % es agua salada; y de ese 3 % solamente el 0,7 % es asequible al ser humano. La situación del agua se empeora cada vez más: para uno de cada seis habitantes es un lujo; 2.600 millones de personas no tienen acceso a sistemas de saneamiento elemental.

En los próximos años corremos el riesgo de un cruce de la línea del calentamiento global con la línea de la escasez del agua, lo cual podría producir enormes desastres.

La crisis es global y muestra un nudo esencial en torno a la unión del planeta Tierra con el tema de la Humanidad. Y para que todos los humanos puedan caber y vivir en el planeta Tierra, “Todos debemos, escribe Leonardo Boff, vivir no con una economía de abundancia, sino con una economía de la decencia, que permita a todos tener lo suficiente. Tenemos que intentar un nuevo comienzo, mudar mentes y corazones, ya que en el arsenal de valores y principios de la actual civilización no encontramos soluciones inmediatas que garanticen un futuro de esperanza”.

El agua, conflicto y vida

Punto de Mira: El agua es vida – Pedro Pozas

Entrevista: VÍCTOR VIÑUALES, Benjamín Forcano

A Fondo: El agua y el desarrollo más allá de los Objetivos del Milenio, Helena Caballero; Crisis global del agua en el “planeta agua”, Pedro Arrojo Agudo; La urgencia de un cambio de gestión en materia de aguas para conservar los ríos vivos, Santiago M. Barajas y Erika González; Pedagogías para un uso sostenible y solidario del agua, Laura Pereda y Nikolaus C. Wirth; El agua, como factor ecológico de humanidad, de espiritualidad y cooperación, Leonardo Boff.

En la Brecha: Talasoterapia: terapia alternativa. Agua de mar: salud y desarrollo humano, María Teresa Ilari; La marea azul y la Plata forma contra la Privatización del Canal de Isabel II, Jesús Escudera González; Sed de agua de vida, Pilar Yuste; Galicia: realidad y mito del agua, Anxo F. Currás, y Rosa Cal.

Actualidad/Libros: El agua derecho humano y raíz de conflictos del Seminario de Investigación para la Paz, Centro Pignatelli, Benjamín Forcano.