Memoria y Profecía

Evaristo Villar

Ofrecemos en esta sección de ENTREVISTA las opiniones de unas personas que, sin pertenecer al grupo de redacción de ÉXODO, han mantenido, por diferentes motivos, un cercano y prolongado seguimiento de la revista. Se trata de personas de gran relevancia social y expertas en diferentes actividades intelectuales, sociales, políticas, culturales o religiosas.
Tratando de conectar con distintas sensibilidades, hemos invitado a participar el mismo número de hombres y de mujeres. Y tenemos que decir que todas y todos han aceptado gustosamente, por lo que, desde aquí, queremos expresarle nuestro agradecimiento más sincero y cordial.

Dado que los dos objetivos mayores que han centrado el relato de ÉXODO han sido, de una parte, la toma de conciencia de los desafíos que la realidad socioeconómica, política, ética y sociorreligiosa nos ha venido ofreciendo en cada momento, y la necesidad, por otra parte, de dar una respuesta alternativa a tales retos… les hemos pedido a nuestros invitados e invitadas que, desde su propia especialidad, nos hablen del posible “legado de ÉXODO” en estas últimas décadas en ambos campos, el de “la memoria y el de la profecía”.

Las dos cuestiones que les hemos formulado son estas:
1º ¿Qué ha supuesto la presencia de ÉXODO en el panorama socio-político y sociorreligioso de España en estas últimas décadas?
2º ¿A qué retos importantes consideras que hay que hacer frente a corto y a medio plazo?

Ofrecemos sus respuestas en las cuatro áreas que siguen (socioeconómica, sociopolítica, ética y sociorreligiosa) contando en cada una con la aportación de una mujer y de un varón.

1. Área socioeconómica
Yayo Herrero
Es antropóloga, ingeniera, profesora y activista ecofeminista. Ha sido coordinadora estatal de Ecologistas en Acción y directora general de la Fundación FUHEM

2ª ¿A qué retos importantes hay que hacer frente a corto y medio plazo en el área socio-económica?

En mi opinión estamos ante una profundísima crisis económica que tiene en su núcleo más material la crisis ecológica. Estas crisis interconectadas se dan en un momento de profunda emergencia social.

Nos referimos a una crisis de energía y materiales que dificulta el crecimiento de la economía real, la que crea puestos de trabajo; a un cambio climático que pone en riesgo la vida de las personas más vulnerables y procesos básicos naturales que afectan a la disponibilidad de agua –necesaria para beber, cultivar o fabricar pantalones–, a la productividad de la agricultura y al funcionamiento de los servicios ecosistémicos básicos para sostener el conjunto de la vida.

Este estancamiento económico se vive de forma absolutamente desigual: desigualdades en términos de clase, de género, de etnia, por edad…
Los retos, por tanto, en el corto y medio plazo están en afrontar el inevitable crecimiento de la esfera material de la economía y la emergencia social a la vez. Se requieren enormes inversiones en el cambio de modelo productivo y en los estilos de vida y de consumo, la redistribución de la riqueza y una transformación cultural rápida y radical

Carlos Sánchez Mato
Es economista y político. Ha sido concejal del Ayuntamiento de Madrid y delegado del Área de Gobierno de Economía y Hacienda

1ª ¿Qué ha supuesto la presencia de ÉXODO en el panorama socio-político y socio-religioso de España en estas últimas décadas?

Si algo se ha puesto de manifiesto en los 150 números de ÉXODO es su capacidad para lanzar un mensaje profético y eso no es nunca fácil. Porque caracterizarse por interpretar de manera exquisita los indicios o señales suficientes como para predecir hechos futuros, no está al alcance de cualquiera. Y no. No se ha ocupado de temas precisamente menores. Poner el foco en el grito de una Tierra a la que parece que el “Homo sapiens sapiens” se empeña en destruir como hogar, o preguntar con tristeza hacia dónde va una Europa que olvida abrazar a quien llega y prefiere levantar murallas con concertinas, es hoy más necesario que nunca. Hacen falta profundas convicciones para denunciar que somos rehenes del capitalismo, un sistema depredador que es incompatible con que podamos tener vidas dignas de ser vividas. Gracias, ÉXODO.

2ª ¿A qué retos importantes hay que hacer frente a corto y medio plazo en el área socio-económica?

Dejémonos de rodeos. El capitalismo no es reformable. Su miopía le impide ver más allá de la ganancia. Pero mientras transitamos hacia una sociedad que lo supere, empecemos por sacar del mercado cosas demasiado importantes como para que estén sujetas a leyes de oferta y demanda. La tierra cultivable, los mares, la vivienda, la sanidad, la educación o los cuidados no pueden depender de la rentabilidad económica ni nos podemos permitir el lujo de dejarlos al albur de que hagan lucro con ellos una minoría. Hay que garantizar pan, empleo, techo y servicios públicos a todos los seres humanos. Medidas como la reducción de la jornada laboral sin disminución salarial, la anticipación de la edad de jubilación, el acceso a la vivienda para todos y todas, una sanidad y una educación pública universales y atención a la dependencia solo puede hacerse gestionando lo común con criterio de rentabilidad social. En definitiva, tenemos que transitar en la dirección opuesta a la que nos lleva la actual fase del capitalismo. Hay que sacar el núcleo de la economía del mercado. Sólo a partir de transformar en público y colectivo el corazón del sistema productivo se puede pilotar un cambio que ponga la economía al servicio de la sociedad y no al revés, como de hecho sucede ahora. Se trata de poner en marcha una planificación democrática de la economía y, a partir de lo que existe, reformar el sistema productivo para reducir drásticamente las desigualdades sociales, hasta su desaparición. Teniendo en cuenta que los recursos naturales son finitos, no es una opción creer en el crecimiento ilimitado como forma de alcanzar la justicia. Más bien hay que pensar en recobrar el precioso sentido de la palabra “austeridad” frente a quienes prostituyeron su sentido para denominar las políticas que han sacrificado a la mayoría social para enriquecer a unos pocos.

Todo esto es posible. Solo hace falta voluntad.
No es pequeño el reto, pero pienso que no otra cosa defendería hoy Jesús de Nazaret. Merece mucho la pena luchar por una utopía como esta, porque como bien decía Galeano, sirve para caminar.

2. Área sociopolítica

Justa Montero
Activista feminista y social

1º ¿Qué ha supuesto la presencia de ÉXODO en el panorama socio-político y socio-religioso de España en estas últimas décadas?

Celebrar el número 150 de una revista como ÉXODO es la mejor prueba de su necesidad; durante todo este tiempo, convulso y complejo, ha cubierto y cubre un espacio atendiendo a las inquietudes, intereses y preocupaciones de muchas personas.

Desde un pensamiento religioso de base y con la voluntad manifiesta de aunar reflexión y acción, ha sabido acoger las posiciones de pensador@s y activistas, convirtiendo ÉXODO en una herramienta muy útil para el imprescindible diálogo entre quienes, desde diversas perspectivas ideológicas, tenemos el común objetivo de transformar la sociedad.

Un diálogo que recorre todos los campos: los conflictos de clase, ecologista, feminista, de defensa de derechos humanos, y todos los temas que afectan al contenido de la vida en común, las relaciones entre las personas, la organización de la sociedad y su sostenibilidad, los valores y lazos comunitarios que el neoliberalismo pretende destruir.

2ª Desde una clave socio-política, ¿a qué retos importantes hay que hacer frente a corto y medio plazo?

Son los retos que plantea la profundización de todas las desigualdades por un sistema puesto al servicio de las necesidades del mercado y no del bienestar de las personas. Un sistema que, de forma muy particular, desposee a las mujeres de recursos, de tiempo, de vida y de derechos.

Son los retos derivados de una división sexual del trabajo enormemente funcional al sistema que recrudece la desigualdad en el empleo, que pretende una salida a la crisis de cuidados aumentando la carga de trabajo de las mujeres y el deterioro de las condiciones de trabajo de quienes los realizan (las mujeres en los hogares, las trabajadoras de hogar y las de los servicios sociales). Olvidando de nuevo la corresponsabilidad social de los hombres y el Estado.

Se trata también de invertir la situación actual donde las mujeres, gestoras de los hogares y los cuidados, se convierten en afectadas por los desahucios, por la pobreza energética o por la privatización de la sanidad.

Es el reto de acabar con las violencias machistas, de enfrentar políticas que fortalecen un Estado cada vez más autoritario que impone una vía punitiva como única salida a esa violencia brutal, en detrimento de políticas de prevención reales.

Por último, es el desafío de impulsar el nuevo internacionalismo feminista, que denuncia el efecto de las empresas extractivistas en la vida de las mujeres defensoras de la tierra, de los derechos humanos, feministas y medioambientales, algunas de ellas asesinadas; de cambiar esas políticas del Norte global que generan pobreza y guerra llevando a muchas personas a migrar y en ocasiones a morir en el mar o en las fronteras, o a acabar en los CIEs, sufriendo las leyes de extranjería y el racismo social e institucional.

En fin, todo esto se traduce en exigencias urgentes de políticas públicas en todos los ámbitos; cambios también en las relaciones y en las actitudes, en el ámbito de lo simbólico y también de lo comunitario, en la importancia de la organización imprescindible para lograr un nuevo sentido común frente a la barbarie del sistema.

Antonio García Santesmases
Filósofo y político

Aportación de ÉXODO y futuro

ÉXODO ha sido un referente muy importante de un cristianismo de izquierda con voluntad emancipatoria. Quizás su mayor virtud ha sido recoger lo mejor de distintas tradiciones que superaban el debate cristianismo-marxismo. Resumo para los más jóvenes. Al inicio de la transición se piensa en un modelo italiano con una fuerte presencia de una cultura católica y una cultura comunista. No fue el modelo que se impuso. Ni la democracia cristiana ni el partido comunista fueron los grandes partidos. Creo que el modelo que se impuso dejaba fuera a mucha gente que no se reconocía en la lógica centrista-liberal-europeísta-secularizadora. Y se necesitaba que alguien asumiera el rol de dar voz a los que no estaban por la involución neoconservadora que dominaba en el Vaticano ni por el laicismo liberal que presidía el grupo Prisa. Y ahí estaba ÉXODO.

ÉXODO ha jugado muy bien su papel como portavoz de la otra modernidad, del mundo del Sur, de los excluidos en el capitalismo del centro y de los protagonistas del mundo de las periferias. Ha realizado esta tarea reivindicando un universo religioso alternativo al oficial y alternativo también a la religión del mercado.

Al final la sorpresa ha venido al comprobar que parte de ese mensaje ha llegado al centro del poder vaticano. ¿Cómo hubiéramos podido imaginar que, tras el invierno polaco, llegaría un viento porteño que denunciaría a una Europa que se ha quedado sin alma? Es como si el mensaje de ÉXODO hubiera sido escuchado y los Salvini se dieran cuenta de que en el Vaticano han dejado de tener un aliado. Conseguir que esa brecha que se ha abierto se mantenga en el futuro es una tarea imprescindible para todos los que luchamos por otra modernidad y otra ilustración, en definitiva, por otra Europa.
Para lograrlo es imprescindible el concurso de las nuevas generaciones, de esas nuevas generaciones que al acercarse a ÉXODO y repasar su historia encontrarán que no siempre lo peor es cierto y que hay ocasiones en que, aunque parezca imposible, la esperanza se abre camino. Ese reconocimiento es un motivo de orgullo para los fundadores de la revista y para todos los que en algún momento hemos colaborado con esta hermosa aventura.

3. Área ética

Victoria Camps
Filósofa, Catedrática emérita de la Universidad de Barcelona, consejera del Consejo de Estado

1ª ¿Qué ha supuesto la presencia de ÉXODO en el panorama socio-político y socio-religioso de España en estas últimas décadas?

En los últimos cincuenta años, España ha dejado de ser el Estado confesional que fue bajo el franquismo, con el predominio del nacionalcatolicismo, para convertirse en un estado laico (aconfesional, para ser políticamente correctos). Un país como el nuestro, proclive a olvidar las tradiciones y a pasar de un extremo a otro, corría el peligro de no lograr la estimación adecuada de lo que la religión cristiana ha significado como elemento imprescindible de nuestro patrimonio cultural. ¿Qué hacer con la religión cuando ésta se ha proyectado en unas formas de dominación sobre la conducta de las personas, cuando ha colonizado el sistema educativo, cuando ha contribuido escasamente, desde las instancias oficiales, a fomentar la sensibilización social? ¿Cómo prescindir de la religión de un modo justo y adecuado y distinguir en ella lo de positivo que podía aportar a la sociedad secularizada?

Desde mi punto de vista, una de las aportaciones más importantes de ÉXODO ha sido la capacidad de mantener el carácter inequívocamente religioso y cristiano de la revista junto a una mentalidad progresista y transformadora. No era fácil hacerlo cuando los sectores de la sociedad más volcados a propiciar las reformas que implicaba el cambio de régimen se sentían más cómodas adoptando perspectivas antirreligiosas, o indiferentes hacia la religión, que haciendo el esfuerzo de mantener viva una religión adaptada a los nuevos tiempos y, sobre todo, atractiva para las mentes menos conservadoras. ÉXODO supo hacerlo y muchos encontramos en sus páginas el tono y el aliento imprescindibles para no renunciar a un pensamiento religioso y a la vez atento y sensible a las nuevas expectativas sociopolíticas.

2ª Desde una perspectiva ética, ¿a qué retos importantes hay que hacer frente a corto y medio plazo?

La secularización de la sociedad ha depurado la moral de la doctrina moral católica, no compartible por toda la ciudadanía. Nos hemos quedado con los principios de una ética mínima, liberal, la única que podemos universalizar. Esa ética es muy frágil porque concreta poco, no tiene prohibiciones como los pecados de la moral católica. El principio que la rige es la libertad de cada uno para decidir qué debe hacer dentro de los límites prefigurados por la legalidad vigente. Una libertad que en pocas ocasiones va acompañada de responsabilidad.

Desde esta perspectiva, el gran reto ético es construir una moralidad cívica que comprometa a todos y en todos los niveles: el social, el político, el profesional, el familiar, el lúdico. Hay grandes retos que lo son de toda la humanidad, en estos momentos: combatir las desigualdades y, en especial, la pobreza más extrema, acabar con la violencia de género, luchar contra todo tipo de corrupciones, el cambio climático, abordar sin miedo las migraciones. Todos estos problemas requieren medidas políticas, sin duda, pero también comportamientos virtuosos pues, sin ellos, las medidas políticas no se ejecutan o se ejecutan mal.

Joaquín García Roca

Sociólogo y teólogo

1ª ¿Qué ha supuesto la presencia de ÉXODO en el panorama socio-político y socio-religioso de España en estas últimas décadas?

Asocio ÉXODO a las tres funciones del andamio, que reconstruye monumentos deteriorados, sostiene lo que hay valioso en la ruina, y facilita el acceso a la parte alta del edificio. ÉXODO ha contribuido decididamente a la reconstrucción de la vida moral, cultural, política y religiosa, profundamente dañada, mediante nuevos marcos de referencia, renovación de prácticas anquilosadas, y apertura de caminos alternativos. ÉXODO significa igualmente la recuperación de lo valioso que encierra el Evangelio para una sociedad secular, justa y decente y para una Iglesia descentrada y servicial. Y un compromiso inequívoco con el futuro, en estado de absoluta libertad, a través del pensamiento crítico que abre territorios inexplorados y caminos de esperanza en la sociedad y en la Iglesia. Sin la compañía de ÉXODO muchas personas se hubieran derrumbado, y otras tantas se sentirían huérfanas.

2ª ¿A qué retos importantes hay que hacer frente a corto y medio plazo desde el plano ético?

1. Un mundo único y compartido requiere una ética común inscrita en la historia, sin idealismos ni abstracciones desconectadas de la vida, resultado del encuentro y la confrontación entre plurales tradiciones culturales y sabidurías mundiales que irá desplazando la centralidad de la verdad única y universal por la justicia y la bondad. ¿Puede una teoría de la justicia ignorar hoy la inhumanidad, la violencia y la pobreza en cualquier parte del mundo?

2. La revolución tecnológica ha creado un universo de medios que desplaza a los fines y significados, crea una servidumbre del sentido a la técnica y obliga a discernir si lo que se puede hacer técnicamente es bueno hacerlo en justicia y verdad. ¿Será lo factible, lo moralmente deseable o tendremos que someternos al dominio de las máquinas? ¿Llegará la historia hasta donde permita la tecnología o podrá perderse en el intento?
3. El desorden económico mundial crea fracturas entre los pueblos, desplaza a poblaciones de sus pueblos de origen y produce muertes prematuras que exigen recrear las esferas de justicia, cultivar la pasión por la igualdad, desmitificar la propiedad privada de los bienes comunes y construir vínculos de fraternidad. ¿Por qué, si no, iba a ser necesario preocuparse por un nuevo orden mundial?

4. El actual deterioro de la tierra, el descuido de las relaciones con la naturaleza y la amenaza a las condiciones de vida, debidas a las generaciones futuras convierte el imperativo ecológico en epicentro de la ética y convierte el cuidado en la virtud cívica que abre un paisaje a explorar. ¿Tendremos tiempo suficiente para borrar las huellas del poder destructivo?
5. Las actuales transformaciones políticas requieren virtudes públicas y responsabilidades personales, el trabajo cívico y el voluntariado social, el perdón y la memoria, la confianza y el conflicto. La acción política se despliega en ordenamiento jurídico, pero la ética no puede reducirse a la ley ni siquiera al marco constitucional. ¿Podremos evitar que las propias constituciones políticas se conviertan en un ídolo fetiche?
6. Los hallazgos científicos franquean, cada vez más, los umbrales conocidos que hacen inútiles por insignificantes las respuestas tópicas e interpretaciones banalmente moralizadoras para afrontar las nuevas formas de nacer y de morir, de amar y de sentir, de vivir el cuerpo y la identidad, de sondear el universo y el origen de la vida. ¿Acaso eliminar el sufrimiento evitable no podrá ser la brújula que guie la imaginación científica?

7. La emergencia cultural de nuevos actores sociales –mujeres, pueblos indígenas, minorías étnicas, grupos minoritarios–, que han conquistado el derecho a ser reconocidos en igualdad de condiciones están llamados a modificar los marcos éticos y las visiones culturales. Vivir en plural será el código ético de la sociedad.

4. Área religioso-evangélica

Neus Forcano Aparicio
Filóloga. Máster en Historia de las Mujeres. Estudios de Ciencias religiosas en ISCREB. Miembro de la Asociación Europea de Mujeres para la Investigación Teológica-ESWTR y miembro del Consejo de Dirección de la revista Iglesia Viva

1º ¿Qué ha supuesto la presencia de ÉXODO en el panorama socio-político y socio-religioso de España en estas últimas décadas?

La presencia de la revista ÉXODO en el panorama socio-religioso en España me parece un signo revelador de una pasión por elaborar pensamiento crítico a partir de una sensibilidad evangélica con la que se quiere transformar la realidad.

Las aportaciones de la revista durante estos 150 números se enmarcan en lo que se ha llamado la reflexión teológica contextual o liberadora: una reflexión hecha desde las contradicciones, las heridas, el dolor, las preocupaciones por la integridad de la Creación y por la libertad de cada persona. La palabra al servicio de la denuncia, del análisis y de la creatividad. Las ideas expresadas, al servicio del compromiso por la acción ética y por la construcción justa de las relaciones sociales. Número tras número, cocreando la Historia de la Salvación, como el pueblo israelita confiado a su Dios en el éxodo continuo de su devenir en el tiempo. El nombre de la revista evoca este movimiento sucesivo de la historia y el tiempo que no son círculo repetitivo, sino posibilidad siempre nueva para dejar espacio al amor y a la libertad de que somos capaces.

En este camino del Homo viator, del que se entiende en peregrinaje, las palabras y las reflexiones de ÉXODO son como la fuente de agua viva que colma nuestra sed de itinerantes.

Hace poco, en una entrevista realizada a un grupo de mujeres protestantes, católicas y musulmanas sobre su vinculación espiritual o religiosa, comentaban lo importante que había sido en su despertar creyente la formación intelectual, el acceso directo a los textos sagrados y a la teología. Aunque está claro que la formación intelectual no es garantía únicamente de una fe madura –puesto que el cristianismo es praxis amorosa–, no se puede obviar que discernir y razonar la fe es indispensable para contar con pensamiento crítico. Es básico para que la adhesión religiosa no sea una mera uniformización socializadora, sino que sea una opción individual consciente vivida en comunidad.

2º ¿A qué retos importantes consideras que hay que hacer frente a corto y a medio plazo en el área religioso-evangélica?

La mística de ojos abiertos y un compromiso por la transformación social, son principio de esperanza y me remiten a Hildegarda de Bingen, que apelaba al concepto de VIRIDITAS –que significa “reverdecer”, “florecer”–, referido al atributo de Dios para penetrarlo y fecundarlo todo. La viriditas es explosión de novedad imparable que lo renueva todo, como la primavera. Así pues, para que la Buena Nueva del renacer humano sea posible, incluso desde lo más vulnerable, vislumbro que hay que cuestionar los discursos fundamentalistas; acercarse a la realidad de los migrantes sin papeles, de los refugiados, de las mujeres víctimas de violencia y de la trata; necesitamos escuchar la voz y la experiencia de las mujeres, reconocerles autoridad, replantear los ministerios desde la clave del servicio y sin distinción de género; habrá que abordar aspectos de bioética y tecnología; tratar el valor del cuerpo y la persona, entre otros. El proceso de ser y de mostrarse en viriditas necesita apertura, confianza y valentía para decir sí a los retos presentes.

Rafael Díaz-Salazar

Profesor de Sociología y Relaciones Internacionales en la Facultad de Ciencias Políticas de la Univdrsidad Compplutense

1ª ¿Qué ha supuesto la presencia de ÉXODO en el panorama socio-político y socio-religioso de España en estas últimas décadas?

La presencia de un núcleo cristiano en el ámbito de una izquierda radical y anticapitalista. Es la mejor manifestación escrita del cristianismo de liberación en España.

Ha aplicado el Concilio Vaticano II en dos ámbitos conciliares claves: diálogo con agnósticos y ateos y presencia cristiana en movimientos de transformación social.

Muestra que existe una Iglesia alejada del cáncer del clericalismo y del catolicismo conservador.

2ª ¿A qué retos importantes hay que hacer frente a corto y medio plazo?

Los dos fundamentales son mantener vivo el anuncio de Jesús, el Cristo en el siglo XXI y dialogar públicamente sobre la cuestión de Dios en ámbitos culturales que desprecian o extienden una espiral de silencio sobre esta temática.

La presencia pública de los cristianos es otro reto. Hay que saber equilibrar esa presencia como grano de mostaza y el anuncio del Evangelio en los areópagos secularizados y laicistas. Como bien dice Rawls, la presencia pública más valiosa y propia de las religiones es el testimonio. Ahora bien, no basta con participar en luchas sociales y asumir lo mejor del pensamiento agnóstico y ateo que ayuda a purificar la fe cristiana. Es muy importante una presencia evangélica pública. ÉXODO es una expresión de ésta. Alfonso Comín debe seguir siendo un referente central por aquello de “cristianos en el partido y comunistas en la Iglesia”. Manténgase o sustitúyase “partido” y “comunistas” por otros términos si se desea.

Las reflexiones de Gramsci sobre “el suicidio del cristianismo” tienen actualidad. Silenciar la identidad evangélica y cristiana o, lo que es peor, interiorizar una inferioridad ante la hegemonía de culturas agnósticas y ateas en ámbitos con presencia de cristianos es una gran equivocación, una especie de autosecularización absurda. Los cristianos son testigos públicos del Dios de Jesús vivo y resucitado.

Otro reto muy importante es la transformación evangélica de la Iglesia para convertirla en ekklesia; es decir, en asamblea popular de los seguidores de Jesús de Nazaret. El Papa Francisco es un flagelador del clericalismo, pero este Papa en España es una especie de general sin ejército, salvo excepciones.

Difundir las prácticas de la Iglesia de la liberación en Asia, África y América Latina es necesario para la construcción de un nuevo internacionalismo.

La crítica cristiana al capitalismo imperante tiene que ser contundente. Evangelio y capitalismo son antagónicos. La participación en luchas anticapitalistas y las aportaciones cristianas a la transición ecológica al postcapitalismo son importantes.

Pienso que existen cinco ámbitos prioritarios para el compromiso cristiano: la explotación y precariedad laboral, la marginación, el feminismo proletario de las de abajo, el activismo ecologista y el internacionalismo contra la pobreza absoluta y la desigualdad en el sistema-mundo.

La sed de espiritualidad manifestada en un resurgir de la meditación laica alejada de las iglesias es un signo de los tiempos sobre el que hay que pensar.