LIBROS DE ÉXODO

Evaristo Villar

Número 83 (marz.-abril’06)
– Autor: Evaristo Villar –
 
Editado por Pilar de Miguel, representante para el Sínodo de la Asociación de Teólogas Españolas y miembro del Comité Internacional preparatorio del primer y segundo Sínodos, y Mª Josefa Amell, presidenta del Collectiu de Dones en l’Esglèsia y miembro de Synodalia y del Comité Preparatorio Internacional del Sínodo Europeo de Mujeres, el libro recoge las principales aportaciones del Segundo Sínodo Europeo de Mujeres que convocó en Barcelona, durante los días 5 y 10 de agosto de 2003, a más de 700 mujeres, venidas de todo el mundo, para atreverse con la diversidad, compartiendo culturas. Este segundo Sínodo se sitúa en estrecha vinculación con el primero, tenido en Gmunden (Austria), en 1996, en el que fue prioritario el conocimiento de la realidad en la Europa del Este. Siguiendo el rastro del primero y centrándose más específicamente en la Europa del Sur, el segundo Sínodo ha querido mostrar el hecho de que, aunque con trayectorias, intuiciones y puntos de vista distintos, es posible seguir apostando hoy día por una “cultura de la diversidad”. Desde las inquietudes y decisiones de este Sínodo, esta apuesta se concretizó en unas resoluciones claras y precisas que abarcan desde el ámbito social, económico y político, a la propia identidad, desarrollo personal y la espiritualidad. “No nos daremos por vencidas, dicen, porque por todas partes se escucha el deseo de las mujeres de cambiar y transformar el mundo” (p. 34).

Siguiendo el ritmo propio del Sínodo, el libro se articula en cuatro secciones. Después de las habituales presentaciones del encuentro (Amell) y del libro (de Miguel), la publicación recoge una esclarecedora memoria del encuentro (de Miguel) y las muy importantes Resoluciones del Segundo Sínodo Europeo de Mujeres.

Ya con el mero enunciado de los ejes o ponencias que lo estructuraron, uno se puede hacer cargo de la segunda sección, la más amplia, variada y desigual. Estos fueron los temas: El reto de la diversidad cultural y religiosa de la Europa de hoy (preciosa ponencia de Teresa Forcades); De la pluralidad tejemos la comunidad (Rose Hudson- Wilkin); Política del cuerpo. Reflexiones feministas antirracistas sobre la raza blanca como mito y terror (Eske Wollrad); El impacto de la privatización en los derechos económicos y sociales de las mujeres del Este de Europa. El caso búlgaro (Genoveva Tisheva); Nuestra vida en tiempos de cambios radicales (Tania Reyta); Las mujeres marcan la diferencia (Eveline Goodman-Thau). La sección se cierra con una amplia e interesantísima ponencia de Mercedes Navarro, Mujeres y religiones: visibilidad y convivencia en el sur de Europa.

El tercer bloque, menos estructurado y más vivencial, se apellida preciosamente Vida del Sínodo. En él se insertan, en apretada síntesis, reseñas de diversos géneros literarios: síntesis de los talleres, referencias a los oasis para compartir en el desierto patriarcal, espacios para el acompañamiento, experiencias personales del mismo Sínodo y otras experiencias de lugares y situaciones como las montañas de la Alpujarra, la violencia de la exclusión a la frontera, el estatuto fronterizo de las religiosas, la espiritualidad, las noches culturales, etc. Se cierra esta sección con la presentación o referencia de algunas instituciones importantes, como el Movimiento Internacional Somos Iglesia, el Movimiento de Mujeres Sacerdotes (se relata la ordenación sacerdotal de Trish, monja africana) y la REPAR, o Religiosas por la Paridad.

El último apartado se dedica a la propia organización, con la presentación de la composición de Comité Internacional, las muy interesantes e ilustrativas entrevistas a Mihaela Rahu y a Gertraud Ladner, miembros del Comité Internacional y del Consejo legal del Sínodo Europeo de Mujeres y a una breve sección gráfica del Sínodo.

Sería un trabajo baldío por mi parte tratar de destacar la actualidad y la importancia (por el evento mismo) de estos Sínodos. Su propia existencia la pregonan abiertamente. Quizás valga la pena recoger las intenciones que expresaba una de las editoras, Sefa Amell, en la apertura de este segundo Sínodo: “Buscamos una nueva forma de vida donde hombres y mujeres podamos vivir en paz y tengamos las mismas oportunidades, el mismo reconocimiento público en todo tipo de organismos sociales, políticos, económicos, culturales y en los ámbitos religiosos y eclesiales, de manera que se establezca un diálogo paritario entre los dos géneros a todos los niveles. Y, también, que como mujeres seamos respetadas y valoradas en privado, en el trabajo y en nuestras casas y familias, donde las relaciones estén presididas por el entendimiento, el respeto y, especialmente, por el amor”.