FORO QUE CAMINA

Koldo Alday

Éxodo 115 (sept.-oct.) 2012
– Autor: Koldo Alday –
Reflexiones sobre los foros espirituales
 
Había llegado la hora de intentar el sueño de los credos reencontrados. Había que fijar un punto en el espacio y en el tiempo para el ensayo, para la prueba. Ya no sólo dialogar, ya no sólo debatir, elucubrar…, sino respirar, sentir, invocar, proclamar… juntos la hora tan postergada de la comunión.

Con el Foro espiritual de Estella hemos pretendido responder de alguna manera a algo de ese sueño. Hemos organizado ya cinco eventos que se han desarrollado en un clima de genuina, de auténtica fraternidad entre los reunidos de las diferentes confesiones.

Estamos contentos de constatar cómo la cita se ha sido consolidando edición tras edición (ahora tiene una periodicidad bianual). Gentes de diferentes filiaciones religiosas y espirituales nos manifestamos unidas por un profundo sentimiento de amor a Dios y la humanidad, unidas por unos mismos valores superiores. Somos diferentes pero estamos unidos por unos mismos valores eternos.

Es necesario que quienes hemos tomado la determinación de servir al mundo desde la fe, desde nuestra conciencia de lo trascendente, nos unamos y establezcamos una colaboración más consciente creciente. Es necesario que nos unamos quienes hemos tomado el compromiso de espiritualizar la tierra. Cuando decimos espiritualizarla nos referimos a llenarla de armonía de orden, de belleza, de genuino gozo. Cuando decimos espiritualizarla, nos referimos a llenarla de justicia, de amor, de esperanza, de paz.

Con los ideales, principios y metas que compartimos, podemos dar un hermoso testimonio al mundo. No podemos pedir a la humanidad una unión que nosotros previamente no somos capaces de gestar, no podemos pedir unos lazos de armonía que previamente entre nosotros/as no hemos sido capaces de establecer.

Las grandes civilizaciones de la tierra están llamadas a aliarse, pero cada uno de nosotros y nosotras, cada una de nuestras comunidades somos una pequeña civilización diferenciada pero igualmente destinadas a unirse. Cada comunidad religiosa y espiritual tiene su cometido, su sentido especial, pero no olvidemos que juntas también tenemos un importante cometido. Nuestras diferentes civilizaciones están llamadas a vivir en armonía, paz y gozo, estableciendo lazos de creciente confianza y cooperación…

Tenemos tanto que aprender del otro, de la otra… de su legado, de su doctrina, de sus libros, de sus vivencias y prácticas, sobre todo de su testimonio personal… Podemos equivocarnos, podemos detenernos o incluso dar algún paso para atrás, pero no nos cabe la menor duda de que el futuro se escribe en clave de unión en la diversidad, unión en la esencia y pluralidad de formas, en clave de fecundación interna, de mutuo enriquecimiento espiritual. Ese es el camino que aquí también en Estella, con la ayuda de Dios, también transitamos.

Vivimos un tiempo que sentimos suspirado y privilegiado. Intentamos dar con las claves de los nuevos espacios, sobre los que se asientan las ceremonias de la nueva espiritualidad sin nombre. El propósito quizás supere la organización de un evento puntual. Deseamos colaborar en el avance en la plasmación y concreción de las ceremonias del mañana, basadas en el principio de unidad en la diversidad.

Hemos tomado iniciativa en lo que se refiere al fomento del ancho círculo como nuevo espacio de celebración viva, profunda y espontánea entre los diferentes. Esa iniciativa respondía a una demanda que quizás sea mayor de lo que pensamos. Estella y su modo de enfocar sobre todo el aspecto ceremonial (el aspecto más innovador), puede ser un referente.

Intentamos responder a la demanda de las almas que palpitan en clave de ancha comunión. Muchos compañeros/ as demandan más encuentros participativos en la línea de lo ya avanzado a orillas del Ega. Hemos implementado claves más participativas y han funcionado. ¿No será el momento, de establecer colaboración con otras gentes? ¿No será la hora de universalizar un poco la idea del Foro? Hay compañeros/as que demandan espacios participativos y por eso el Foro sigue atrayendo. Los eventos tipo Congreso fomentan actitudes más pasivas y receptivas y su arraigo se limita al ámbito teológico-intelectual. El formato de encuentros más vivenciales, en unidad diversa, está llamado a extenderse en el futuro. Deseamos saber bien administrar el caudal de confianza ganado. Puede ser llegado el momento de nuevos pasos, de establecer líneas de colaboración con compañeros/as que trabajan en sus localidades en la misma línea.

De las claves que manejamos, una de las más importantes es, sin lugar a dudas, las danzas de paz universal. Estas danzas, que no pertenecen a ninguna tradición en particular, procuran un clima de fraternidad y de unión con el Cielo que pretendemos alentar. Esas danzas diseñadas para el acercamiento entre los credos, se adecuan a los nuevos círculos ceremoniales. ¿Habrán sido inspiradas por el Cielo y formarán parte del Plan y de la voluntad de implementación del nuevo ceremonial?

Se nos dio un prado a la orilla del Ega, se nos dio un ideal y lo hemos sembrado. El resto no es nuestro, es del Viento y de Quien lo Sopla. Sólo sepan Arriba que seguiremos sembrando…