DOS APORTACIONES CRÍTICAS, DESDE INTERNET, SOBRE LA CRISIS ACTUAL

Carlos Pereda

Éxodo 96 (nov.-dic.’08)
– Autor: Carlos Pereda –
 
Con toda seguridad la actual crisis financiera, en su enorme complejidad, provocará muchos libros en los próximos años. Pero las reacciones críticas más inmediatas hay que buscarlas en Internet. Recogemos a continuación dos importantes contribuciones.

CRISIS

(www.polaris.moviments.net:8000/es/crisi)

Este colectivo de activistas catalanes dispone de una web en la que se plantea una profunda crítica del sistema financiero y del modelo económico y político que lo sustenta. Uno de sus miembros es Enric Durán, el “Robin Hood moderno”, que expropió 492.000 euros a 39 entidades bancarias para imprimir y distribuir un periódico alternativo (“Crisis”) y prestar ayuda a movimientos e iniciativas sociales que denuncian el sistema bancario.

Dos documentos, firmados por Enric Durán y recogidos en esta web, tienen especial interés para el presente número de Éxodo:

1. “El 95% del dinero es creado por bancos privados”: análisis de la historia de la creación del dinero, primero ligado a las reservas de oro y con el paso del tiempo surgido de la nada por los bancos centrales y, sobre todo, por los bancos privados, a través del crédito y mediante complejos sistemas de especulación financiera. Hoy en día, en el caso de la Unión Europea, la creación de dinero sólo está limitada por un reglamento que indica en qué condiciones pueden prestar dinero los bancos y cómo tienen que hacer cuadrar las anotaciones en sus balances. Dicho reglamento sólo exige disponer de reservas líquidas por un montante del 2% del total del dinero prestado; es decir, que el 98% de los préstamos bancarios se otorgan sin base monetaria real; de ahí que una retirada de dinero ahorrado relativamente pequeña o una crisis de morosidad del 2% puede originar una quiebra, ya que el Banco no dispone de fondos con los que responder, sobre todo en momentos como los actuales en los que es más difícil que los bancos se presten dinero entre sí. El dinero creado por los bancos genera inflación (aumenta el dinero disponible sin aumentar a la vez la oferta de bienes y servicios), produce un crecimiento desenfrenado y despilfarrador de recursos y CO2, a la vez que alimenta las guerras internacionales (la guerra de Irak ha costado a Estados Unidos tres billones de dólares, lo mismo que ha aumentado su deuda nacional en el mismo período).

2. “Ahora o nunca: tenemos que aprovechar las crisis para cambiar el sistema”: tras cuestionar la línea adoptada por el G20, que trata de afianzar el modelo de crecimiento existente y da la espalda a la crisis ecológica y social, se plantean varias propuestas de movilización desde los movimientos sociales críticos. En primer lugar, dejar de colaborar con los bancos (campaña por una huelga unitaria de usuarios y usuarias de banca) y las empresas transnacionales (boicot a sus productos y reducción del nivel de consumo). En el ámbito laboral, no contentarnos con evitar los despidos y mantener el poder adquisitivo de los salarios, sino buscar otros tipos de empresas autogestionadas por los trabajadores que nos permitan realizar una transición hacia otra manera de producir y de consumir. Pone como ejemplos las redes de decrecimiento y de economía solidaria existentes en Cataluña.

MONOGRÁFICO SOBRE LA CRISIS DE LA REVISTA CODO A CODO

(www.nodo50.org/codoacodo)

Desde una perspectiva crítica, se analiza la actual crisis financiera y su repercusión en el caso español. Claudio Katz analiza la crisis a partir de las contradicciones intrínsecas del capitalismo y no como derivada de supuestos “fallos” en el sistema financiero que se pueden corregir sin alterar el modelo. Ramón Fernández Durán señala los límites ecológicos del sistema socioeconómico vigente que se encamina hacia el colapso civilizatorio. Daniel Albarracín y Eduardo Gutiérrez analizan la especificidad de la actual crisis financiera, proponiendo posibles respuestas alternativas desde la izquierda anticapitalista. Y Carlos Taibo denuncia la política de “socialización de las pérdidas” que están implantando los gobiernos, con la ayuda de los grandes medios de comunicación, y plantea la necesidad de que los movimientos sociales potencien la contestación y contribuyan a fomentar el debate sobre las alternativas al modelo capitalista dominante.