DIOS, TRADICIONES INDÍGENAS Y GLOBALIZACIÓN

Eleazar López Hernández

números 78-79 (marzo-junio ’05)
– Autor: Eleazar López Hernández –
 
El autor pertenece al pueblo zapoteca del Istmo de Tehuantepec, México. Es sacerdote de la Iglesia católica; forma parte del movimiento de Sacerdotes indígenas de México. Labora en el Centro nacional de ayuda a misiones indígenas, CENAMI, en el Área de formación. Es miembro de la Articulación ecuménica latinoamericana de pastoral indígena, AELAPI; es miembro de la Asociación ecuménica de teólogos del Tercer mundo, ASETT (EATWOT). Forma parte de la dirección de la Asociación internacional de misionólogos católicos, IACM. Es uno de los principales impulsores de la llamada ‘Teología india’ de América latina.

Importancia de la temática indígena, hoy

En este mundo globalizado las realidades y contribuciones humanas que antes eran desapercibidas y ocultas ahora son temáticas de interés universal; las palabras negadas y rechazadas del pasado han salido al escenario internacional y empiezan a ocupar su lugar en el concierto de las voces de la humanidad: mujeres y hombres indígenas, negras y negros, personas de la tercera edad, jóvenes y niños en diversos contextos, emigrantes del Tercer mundo, enfermos terminales y otros estamos rompiendo el silencio impuesto sobre nosotros para llenar de flores, plumas y atuendos multicolores las ágoras del mundo.

Los pueblos originarios del mundo, obligados por las circunstancias y deseosos también dar y recibir solidaridad, hemos salido de nuestras áreas de refugio para interactuar con esta realidad globalizada aportando nuestra palabra milenaria. Como pronosticó no hace mucho tiempo uno de los profetas de nuestros tiempos, Mons. Leonidas Proaño: los indígenas hemos comenzado a abrir los ojos, hemos comenzado a ver, hemos comenzado a desatar nuestra lengua, hemos comenzado a recuperar nuestra palabra, hemos comenzado a decirla con valentía, hemos comenzado a ponernos de pié, hemos comenzado a caminar, hemos comenzado a organizarse, a realizar acciones que pueden convertirse en acciones de trascendental importancia para nosotros, para los países de América, para muchos países del mundo.

Ese es el nuevo escenario, que se concretiza ahora en este Foro Mundial de Teología y Liberación: de los cuatro rincones del universo hemos caminado hasta aquí para expresar nuestra lucha contra el destino de muerte que nos quieren imponer, y para enlazar nuestros sueños y utopías por una Tierra verdaderamente sin males, que sea digna morada de humanos, animales, plantas y minerales pues somos, por gracia de Dios, hermanas y hermanos en la vida que debe ser en plenitud para todas y todos.

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