CRISIS ECOLÓGICA

Varios Autores

Éxodo 116 (nov.-dic) 2012
– Autor: Varios Autores –
 
Llegamos con este número de Éxodo a la Crisis Ecológica, mapa como pocos para guiarnos en la magnitud y urgencia de la crisis. En otros tiempos dábamos como garantizada la vida humana de la Tierra. Hoy, la denuncia y el compromiso frente a la alarma de que la especie humana puede desaparecer va penetrando aceleradamente en la conciencia humana.

La crisis ecológica no es fruto de la casualidad ni fruto de la voluntad de los dioses. Viejas y obsoletas creencias, ignorando el avance de las ciencias y el protagonismo humano, nos hacen pensar como el filósofo griego Epicuro: “Frente al mal que existe en el mundo, sólo hay dos posibles respuestas: o Dios no puede evitarlo, o Dios no quiere evitarlo. Si no puede, entonces no es omnipotente y no nos sirve como Dios. Si no quiere, entonces es un malvado, y no nos conviene como Dios”.

Somos nosotros, con el mal uso de la libertad, los que contaminamos la Tierra y poblamos de males la sociedad. Si la Tierra produce actualmente un 10 % más de alimentos de los que realmente necesita y unos 500 millones de personas sufren hambre en el planeta, no es por culpa de Dios sino por otras causas humanas. Jesús de Nazaret anunció con vigor que Dios no manda males a nadie; ni a los justos ni a los pecadores. Él sólo manda el bien.

Es el dictamen, ahora sí científico, que 1.500 expertos y científicos en 1992 hicieron a la humanidad: “No quedan más que una o muy pocas décadas antes de eliminar la amenaza que encaramos ”. Y la Carta de la Tierra (UNESCO, 2003) subraya: “O hacemos una alianza global para cuidar unos de otros y de la Tierra, o corremos el riesgo de autodestruirnos y destruir la diversidad de la vida”.

Si es verdad que “La ciencia ecológica es la síntesis del mundo vivo”, Éxodo trata de apuntar respuesta y soluciones en esta dirección, expresadas en puntos como estos:

_ El seguir con la explotación abusiva de los bienes y servicios nos ha llevado a descubrir los “límites” de la Tierra. Los que controlan las finanzas y destinos de los pueblos se reúnen para ver cómo salvan su sistema financiero y especulativo y olvidan que la Tierra puede vivir sin nosotros, como vivió miles de años, pero nosotros no podemos vivir sin ella.

_ Es necesaria una transformación de nuestra manera de habitar la Tierra, otra visión de la realidad; nosotros no estamos ni fuera de la Tierra ni por encima de ella, somos su porción consciente e inteligente, participamos de la red de relaciones que, para bien o para mal, envuelve a todos.

_ Los valores fundamentales para garantizarnos un horizonte con futuro son: la sostenibilidad, como uso racional y solidario de los recursos de la Tierra, y el cuidado, como una relación amorosa con la realidad.