CON LA MANO TENDIDA

Varios Autores

Éxodo 93 (marz.-abril.’08)
– Autor: Varios Autores –
 
ANTE EL DEBATE SOCIAL SOBRE LOS ACUERDOS ENTRE LOS ESTADOS DEL VATICANO Y ESPAÑA el Centro Evangelio y Liberación y la revista Éxodo quieren manifestar públicamente su posición.

El Centro Evangelio y Liberación y a revista Éxodo manifiestan su pertenencia a la comunidad creyente cristiana de base y a la sociedad democrática española. Esta doble pertenencia no se encuentra limitada ni identificada con la institución eclesial, llámese Estado Vaticano o Conferencia episcopal española, como tampoco se reduce a la admisión acrítica de la política desarrollada por el Gobierno español, sea respecto a la Iglesia o a cualquier ámbito de la vida. Ambas instituciones como mediaciones sociales que han ido consolidándose a lo largo del tiempo tienen la legitimidad que le prestan sus bases respectivas: la comunidad de creyentes en un caso y el conjunto de la ciudadanía en el otro. En la situación actual de 2008, en España no coinciden ambas bases, por lo que ni la Iglesia institución puede pretender dirigir la vida de la ciudadanía española ni el Estado social, laico y democrático, puede arrogarse la capacidad de ignorar las creencias religiosas presentes en la sociedad. Entre ambas instituciones pueden formularse ‘acuerdos’ pero siempre dentro de las competencias de las mismas y con un funcionamiento democrático y transparente; dichos acuerdos por lo demás deberán contar con la aportación crítica y la valoración de la ciudadanía y, en lo que respecta a la posición eclesial, de modo especial también de los creyentes.

Desde esta posición, el Centro Evangelio y Liberación y la revista Éxodo manifiestan su desacuerdo respecto a ‘los acuerdos’ vigentes entre el Estado español y el Estado vaticano en cuanto afectan al conjunto de la ciudadanía española y, de modo particular, a las diversas religiones y a los creyentes cristianos. Conocemos que existen múltiples posiciones al respecto, tanto al interior de la comunidad cristiana como en otras religiones y, sobre todo, entre determinados movimientos sociales críticos ante los mismos, por lo que planteamos sencilla pero claramente nuestra propuesta:

NO proponemos una renovación de los acuerdos actuales, ni aun mejorados. Denunciamos la situación de privilegio confesional con que se realizaron y con la que la jerarquía, desoyendo a parte de la base eclesial, desea ratificar su vigencia.

ADMITIMOS la legitimidad de ambas instituciones para llegar a acuerdos, pero sólo en el marco general de la organización social democrática española, que requiere transparencia e igualdad en derechos y obligaciones para la religión católica y las demás religiones. Tales acuerdos estarán sometidos a la crítica permanente de la ciudadanía y de la comunidad de creyentes, se trate de la financiación del personal, de las actividades a realizar o de la difusión de los mensajes propios dirigidos a sus bases o al conjunto social.

EXIGIMOS que el funcionamiento de todas las instituciones que se desempeñen en el ámbito social del Estado español sea democrático y transparente y permita la participación de la base respectiva.

DENUNCIAMOS la falta de transparencia y la dificultad de participación en la Iglesia católica, en especial dentro del ámbito y papel asignado a la mujer; denuncia que ampliamos a cualquiera otra confesión religiosa o social que siga prácticas discriminatorias y al mismo Estado español en cuanto suponga omisión de recursos, medidas y leyes para evitar la violencia sexista contra las mujeres. En particular, apoyamos el derecho a profesar libremente la fe con la consiguiente desafiliación voluntaria y explícita de la Iglesia institucional.

TENDEMOS LA MANO a cuantas personas o movimientos se pronuncian por un cambio en la situación actual. Nuestra apuesta se inscribe en el ámbito de la teología de la liberación y de las aportaciones de las teologías del feminismo, ecopacifismo, indigenismo, etc. Planteamos abrir un debate social con cuantos grupos se posicionen en el camino de la emancipación humana, sea con el adjetivo que sea, incluso de ‘liberación de toda teología’ o religión; apostamos por encontrarnos en el camino y contrastar las ortodoxias particulares en múltiples praxis colectivas.

El Centro Evangelio y Liberación y la revista Éxodo comparten como exigencia propia del diálogo la crítica externa a esta propuesta y se comprometen a la transparencia en su funcionamiento, y agradecen de antemano cuantas aportaciones les hagan llegar.