Naturaleza y espiritualidad africana

Théodore Lejeune Nken

La búsqueda del orden cósmico, social y moral es la causa principal de la religiosidad en África tradicional. En el plan social, existe en el África tradicional una relación muy estrecha entre el poder y la religión. Puesta al servicio del poder establecido, la religión es la búsqueda del orden social y de su mantenimiento. En el plan moral, la sociedad tradicional africana está compuesta de vivos y muertos con el primado de los muertos en los vivos. La religión significa aquí necesidad de mantener vínculos entre los vivos y los muertos. El orden cósmico es, por ejemplo, la sucesión normal de las temporadas, la ausencia de terremotos, inundaciones, sequías, epidemias. Por ello, el orden cósmico sólo existe cuando hay un equilibrio perfecto entre el hombre y el mundo que le rodea. La búsqueda del orden, el deseo del equilibrio y la armonía pasa, y se realiza en él por medio de prácticas y ritos religiosos, por la creencia, la adoración y la veneración de las cosas y objetos del mundo material. Así, la religión se presenta al africano no sólo como un intermediario, un facilitador, sino también y sobre todo como guía, como la estrella que ilumina las cimas más altas del cosmos. La espiritualidad invita al africano a aceptar lo que ha recibido, a descifrarlo con creencias, a reconstruirlo con fe, a meditarlo en profundidad y reorganizarlo con sabiduría en ritos y prácticas, a ordenarlo racionalmente.

En los países de Occidente, la naturaleza tiene un enfoque a menudo materialista, es concebida como un conjunto de recursos de materiales (agua, energía, petróleo, gas, minerales, etc.); para el africano, en cambio, la naturaleza es el lugar sagrado heredado de los antepasados. El trato medioambiental de Occidente depende en gran parte de una gestión de ese conjunto de recursos, pero, para el africano, el medio ambiente es ciertamente también recurso, pero sobre todo es «lugar de vida». Su lucha contra las empresas multinacionales que extraen minerales de sus montes o de sus bosques representa el hecho no sólo de defender y proteger sus materias, sino también de proteger y defender los espíritus y las divinidades que «habitan» en esos lugares. Con la aparición del capitalismo en Occidente, el medio ambiente ha cambiado de estatuto: de sagrado se ha convertido en profano. La crisis ecológica es pues una «profanación» de la naturaleza. La naturaleza tiene un alma. Es la razón por la que, en las sociedades africanas, la ecología no podrá desarrollarse sin su dimensión cultural y espiritual. Lo sagrado no es únicamente trascendental, situado en el más allá. Está aquí y ahora, en la tierra, en los árboles, en el viento, en los fenómenos naturales. Por eso, cuando el africano es despojado de sus montañas o de sus bosques, la crisis que sufre toma el rostro de un drama a la vez ecológico, antropológico y espiritual.

La crisis ambiental no es sólo un problema de la fauna y la flora, el clima y la diversidad biológica. Existe una relación vital entre los seres humanos y su hábitat. Cuando esta relación es maltratada, es legítimo hablar de una crisis ambiental. Todas las culturas de la humanidad poseen potencialmente los valores de la ecología. Todas las religiones valoran y expresan esos valores universales. Profanar la tierra equivale a maltratar la creación divina. Para todas las religiones, el hecho de vivir una vida espiritual a la sombra de un planeta maltratado no debería tener sentido. Por eso la ecología debe ser una de las dimensiones esenciales de la espiritualidad de ser humano, al igual que la libertad, la dignidad y la justicia. En momentos en que todos parecen haber olvidado el mensaje del medio ambiente, la ecología africana es un ejemplo y una alternativa.

“Sumak Kawsay”

Vladimir Paspuel (Asociación Rumiñahui)

El pueblo precolombino de Kuna, cuyo territorio se extendía por la actual Panamá y Colombia, nombró como Abya Yala a todo el continente Americano, significa tierra en plena madurez o tierra de sangre vital. Al sur, los Incas concibieron el término Pachamama, derivado de dos vocablos: Pacha, en quechua significa universo, mundo, tiempo, lugar, y Mama, traducido como madre. La Pachamama para los pueblos originarios es concebida como una deidad andina que en su aspecto simbólico se relaciona con la tierra, la fertilidad, la madre, lo femenino y lo es todo.

Otro de los elementos esenciales en la cotidianidad de los pueblos originarios del Abya Yala es el “Sumak Kawsay” o Suma Qamaña, en Aymara; esta noción que ha sido traducida como “Buen Vivir”, se crea y recrea en la Pacha Mama y su acepción más profunda es “Vida en plenitud”. La vida en plenitud andina dista mucho de la concepción occidental, ligada al tener y poder; los pueblos indígenas han encontrado en esta praxis de vida el equilibrio perfecto de justicia, equidad, respeto a todos los seres de la naturaleza y a sí mismos; esta forma de vida es una forma de resistir al capitalismo y a la modernidad que nos sumerge en el egoísmo, hedonismo, consumismo…, en el que la tierra, el humano cercano o distante, es solo un producto, un número, un recurso a ser explotado.

El ser humano contemporáneo debe entender que la Tierra es el único lugar que tenemos para vivir, para realizarnos en armonía con nuestro entorno habitado por miles de especies. La Tierra es vida y nos da la vida, que lamentablemente nos hemos encargado de manipular, aun cuando se conoce que dicho manejo trae problemas profundos y nos pone en peligro de extinción.

Los seres humanos hemos confundido el “Buen Vivir” o “Vida en Plenitud” con la acumulación de riqueza, la ociosidad, la gula, la vagancia, los excesos, incluso con el poder; la codicia de algunos humanos no tiene límites, llegando al irracional extremo de aniquilar lentamente el único hogar que tenemos la “Pacha Mama”, nuestro planeta. Estamos devorando todos los recursos, deforestando la poca naturaleza que nos queda, en consecuencia desertizando nuestro hábitat; incendiando nuestra casa. Urge un cambio radical de vida de la especie humana, la tierra tiene sus límites, nuestro planeta tiene lo suficiente para todos si lo compartimos equitativamente, pero pensando no sólo en nosotros mismos, sino también en las generaciones futuras y zonas más desfavorecidas. Aún nos quedan poquísimas o quizá la última oportunidad para recuperar el modelo de vida de nuestras generaciones pasadas, de nuestros pueblos indígenas, quienes llevaban vidas en armonía con su entorno, en la que ellos se concebían como una parte más de la naturaleza, una pieza más del puzle, no la única o la vital, como es el pensamiento occidental; no olvidemos que somos solo eso, una parte más de nuestra Pacha Mama.

En la actualidad, varios países de Latinoamérica se han hecho eco de este clamor, como es el caso de Ecuador, que incluyó en su Constitución “derechos a la naturaleza” al sumak kawsay; implica mejorar la calidad de vida de la población, desarrollar sus capacidades y potencialidades, contar con un sistema económico que promueva la igualdad a través de la redistribución social territorial de los beneficios del desarrollo; impulsar la participación efectiva de la ciudadanía en todos los ámbitos de interés público; establecer una convivencia armónica con la naturaleza; garantizar la soberanía nacional, promover la integración latinoamericana; y proteger y promover la diversidad cultural.

“Soy tuyo, madre tierra: me invade el parentesco inevitable y hondo de tu ritmo en mi sangre, porque pese a mi miedo, a mi apego a la vida, hay algo en mis adentros que espera y desespera por regresar a ti…” (Elías Nandino)

Filosofías de algunas prácticas solidarias

Varios Autores

En esta sección, y como acompañamiento a las prácticas solidarias que ya se están llevando a cabo por muchas instituciones, tanto de ámbito local como estatal, de carácter privado o público, hemos querido pulsar la filosofía que subyace a dichas prácticas.

Por falta material de espacio hemos tenido que limitar nuestra encuesta a solo tres instituciones que pueden representar, salvando las peculiaridades de cada una, a otras muchas implicadas en una terea similar. Son estas tres: Banco de Alimentos 15 M de Tetuán (Madrid), Red de solidaridad Popular y Cruz Roja.

A todas ellas les hemos hecho el mismo cuestionario que figura a continuación.

CUESTIONARIO

  1. Derecho a la alimentación. El derecho a la alimentación, un derecho avalado por tratados internacionales firmados por el actual gobierno. Un derecho humano que se garantiza mediante los servicios sociales públicos, entendiendo que facilitar el acceso a los alimentos forma parte también de dichos servicios.

¿Desde su organización, qué medidas crees que se deben tomar para responsabilizar a las instituciones de su obligación de hacer efectivo tal derecho? ¿Consideras que se deben promover presupuestos municipales y/o autonómicos específicos para atender a la población que necesita alimentos?

  1. Modalidades de reparto. En Madrid, junto a los comedores que sirven comida preparada, el sistema de mayor cobertura es la distribución familiar y periódica de un paquete de alimentos. Pero existen otras modalidades.

[Read more…]

Hay mucho soplo de Teresa en esta aventura

Luis Sandalio

Cuando me pidieron hablar sobre nuestra comunidad y su inspiración teresiana me pareció un disparate. Luego me explicaron lo de actualizar el mensaje y la figura de Teresa y me entró curiosidad. Después me tropecé con mi propia ignorancia sobre la Santa (cuyo conocimiento me viene más por sintonía personal que por estudio) y me entró algo similar al pánico escénico, que sólo puedo vencer confiando en la generosa comprensión de los lectores y en mi asumida ignorancia: espero pues no desbarrar demasiado.

Muchas veces he reflexionado sobre el peligro y la tentación de hacer arqueología sobre los personajes históricos luminosos que brillan como estrellas por toda la eternidad. Y soy fiel seguidor de Matsuo Bashô que nos dio un precioso consejo:

“No sigas las huellas de los sabios del pasado. Busca lo que ellos buscaron”.

Y desde aquí sí que me encuentro más cómodo para hablar de nosotros, de Teresa y de lo que ella, que tantos impedimentos, persecuciones y polémicas padeció en su época, podría hacer y vivir hoy. Pero como el espacio es muy breve, tendré que sintetizar al máximo.

De nosotros, con humildad y sencillez (“humildad es andar en verdad” decía ella y no es fácil entenderlo bien); de ella con admiración y respeto a la maravillosa obra que el Sorprendente hizo en su vida; y de lo que sería si viviera hoy con mucho temor y temblor para no desatinar.

Mi primera experiencia con Teresa ocurrió a los 15 o 16 años cuando leí el libro de su Vida y me descolocó tanto desde los primeros capítulos que tuve que acudir a mi director espiritual que se quedó perplejo cuando le dije que no sabía rezar. Le expliqué lo que estaba leyendo y se tranquilizó mientras me decía, paternal y muy seguro, que ya aprendería “eso” cuando fuera mayor.

Afortunadamente yo no me tranquilicé. Y desde entonces Teresa fue mi gran pedagoga en esto de ensimismarme hasta la hondura por donde mana Dios. Precisamente este año, que aún no ha acabado, he publicado un libro1 que habla desde nuestra propia experiencia, de unos pocos amigos que, en medio de un mundo hostil, reseco y tremendamente injusto, buscan el manantial, con la necesidad y el empeño de que hablaba Teresa:

“Ahora pues, tornando a los que quieren beber de esta agua de vida y quieren caminar hasta llegar a la mesma fuente… digo que importa mucho y el todo… una gran y muy determinada determinación de no parar hasta llegar a ella, venga lo que viniere, suceda lo que sucediere, trabaje lo que se trabajare, murmure quien murmurare, siquiera llegue allá, siquiera me muera en el camino, o no tenga corazón para los trabajos que hay en él, siquiera se hunda el mundo…”2.

Y además este libro tiene una guía para comentarlo juntos desde la experiencia personal; pues leer en grupo es mucho más que comprender un libro. Se trata de formar grupitos que compartan la experiencia de buscar el manantial, lo cual puede ser al mismo tiempo un camino hacia la comunidad. Creo, humildemente, que hay mucho soplo de Teresa en esta aventura.

Después vino la comunidad. Quise hacerme carmelita; pero los planes de Dios iban por otros caminos. Sin embargo allí aprendí a conocerla mejor. Es por eso que puedo decir sin rubor que si ella viviera en nuestros días, se rodearía de letrados (a poder ser con espíritu), estudiosos del Jesús histórico, el de Nazaret, su gran amor. ¿Por qué? Porque cada vez vemos más necesario re-conocer y difundir la figura de Jesús sin apropiárnosla ni desfigurarla. Todavía sigue siendo un gran desconocido, a pesar de todos los expertos que creen saberlo todo y más sobre él.

También allí aprendí que en tiempos tan difíciles “son menester amigos fuertes de Dios”. Y después lo experimenté. No porque nos haya tocado vivir grandes calamidades (que a otros muchísimos sí); sino porque quisimos vivir con aquellos que las pasan. De ahí nuestra primera comunidad en Castro Urdiales (Cantabria) acogiendo transeúntes, mendigos e iniciándonos en el trabajo con presos y con personas que quieren desarrollar una espiritualidad de plenitud.

Este grupo, como entendía Teresa, no tiene que ser numeroso ni basar su eficacia en la cantidad, sino en la autenticidad y fidelidad al Espíritu y al plan de Dios. Ella decía que tenía que ser “gente escogida”, pero no con criterios humanos, sino con los de Dios. Quienes nos conocen se asombran de ver cómo Santi, un ganadero de toda la vida que no piensa en la jubilación, además de ser discípulo de Teresa, es nuestro mejor terapeuta con los muy complicados casos que nos llegan al “taller de reparación” (Kropotkin, que hablaba de los campesinos acogedores de enfermos mentales, le daría sin duda un medalla y S. Freud dos. Nosotros, más sencillos, nos hacemos apadrinar unas veces por Teresa y otras por Juan de Dios.)

Y hablando del plan de Dios, que nos suele dar pistas a través de los signos de los tiempos, es cierto que a Teresa, cual rosa de los vientos adversos, le afectó la terrible encrucijada de moros, infieles, judíos y herejes. Y lo mismo que en su casa paterna descubrió la gran piedad de su padre con una esclava mora (propiedad de un tío de Teresa) a la que trataba como a hija y cristiana, nosotros tenemos la casa abierta a toda clase de gentes y creencias, de los que aprendemos siempre, y en estos más de treinta años han pasado por ella gentes de los cinco continentes. De igual manera estamos abiertos a la colaboración con otras asociaciones y proyectos. Reyes está en el “Teléfono de la Esperanza” y todos los de casa colaboramos con la “Federación niños del mundo” en la parte más pesada, cuando toca cargar contenedores.

Y lo mismo que Teresa, cuyos hermanos todos “hicieron las ámericas” (uno de los cuales, Rodrigo, murió a manos de los indios en el Río de la Plata), supo cambiar de ideas y aleccionada por Fr. Alonso de Maldonado se hizo consciente del genocidio que los españoles, que se decían cristianos, ejecutaban con los indios y pudo escribir:

“no sé muchas veces qué decir, sino que somos peores que bestias…”3.

nosotros también tenemos que reconocer que hemos tenido que limpiarnos de muchos prejuicios y buscar informaciones, que los medios de comunicación sometidos al poder del dinero arteramente ocultan, para hacernos una idea más correcta del mundo que nos ha tocado vivir y de quienes lo enturbian y encanallan. Estoy convencido de que si Teresa viviera en nuestro tiempo, además de teología, estudiaría política y economía e iría de la mano –uniendo acción y contemplación- con su tocaya la Forcades.

Es desde esta dimensión comprometida y militante de donde nacen nuestros videos didácticos sobre la crisis4 y nuestra EXPOCARCEL ITINERANTE5.

Y lo mismo que Teresa fue testigo de la ruptura de Europa y de la Iglesia por las connotaciones políticas y religiosas de la reforma protestante y de aquí sacó la motivación profunda para, a pesar de todas las contradicciones de las autoridades pertinentes (el nuncio hablaba de ella como “fémina inquieta, andariega, desobediente y contumaz, que a título de devoción inventaba malas doctrinas…”), hacer lo que en ella estaba a pesar de ser mujer y ruin… con esa valentía reforzada y asentada en los sólidos cimientos de una experiencia espiritual que iba dirigiendo sorprendentemente sus pasos; digo que igual que ella supo abrir caminos de renovación para su época, también nosotros sentimos la necesidad y la urgente tarea de renovar la nuestra.

Y creemos que el camino actual pasa por desarrollar un pluralismo religioso basado sobre todo en la experiencia espiritual; pero ayudada por los estudios teológicos que purifiquen a las distintas religiones (incluida la nuestra) de sus virus y enfermedades crónicas, algunas mortales (todavía en pleno siglo XXI hay personas que se suicidan y que matan en nombre de Dios). Y basado también en el compromiso con los pueblos marginados. Pero sin olvidar la denuncia clara de los poderes financieros y la estrategia geopolítica de las potencias que se han empeñado en “comerse el mundo” como si de una hamburguesa se tratara.

Y como noto que me estoy inflando, tal vez excesivamente, en asuntos de grave importancia en los que no podemos influir todo lo que quisiéramos, aterrizo en nuestra vida limitada y sencilla con una anécdota bien reciente y finalizo así este encargo que, al menos a mí, me ha servido para dar gracias al que tantísimas ha derramado sobre nosotros.

Hoy, 24 de diciembre, mientras escribo esto desde una ermita solitaria, recuerdo el tema que el domingo pasado tocábamos en la cárcel de El Dueso, a cuya reunión semanal acuden encantados también musulmanes y gente sin religión o que no saben.

Comentábamos el verso de P. Casaldáliga: “¿Por qué ha de ser sólo nuestra tu Navidad?”. Y creo que, porque entendemos esto, que la navidad es la preferencia de Dios por los más pobres y pequeños, y su hacerse entender por ellos sin preguntarles si van o no y a qué templo, nuestra casa se abre a hermanos de todos los países y creencias. Y este domingo un rumano jovencísimo nos entregaba una carta de la que entresaco: “Se que este año ha sido muÿ duro, ÿ me he apretado los dientes al maximo, ÿ ahora solo me queda recibir la Navidad con esperanza (…) y quero agradeseros con todo mi corazon por todo lo que habeis echo por mÿ, ÿ quero que sepais que no voÿ a olvidarlo nunca ÿ una cosa mas con vosotros he aprendido que la fe hace que todo sea posible”.

Gracias también a vosotros, amigos lectores, por vuestra ­paciencia.

……………………………..

1 El Pueblo Pozos Secos. 2014. edición propia (pedidos: 942555699).

2 Camino, 35,2

3 Carta a su hermano Lorenzo de Cepeda. 17 enero 1570.

4 https://www.youtube.com/channel/UCHujR74ms47NHBR1TC02crw

5 https://www.youtube.com/watch?v=vwFCmulPNPU

Exposición para dar a conocer a la gente de la calle de todas las edades la realidad de la cárcel, su  necesaria reforma y otras alternativas que habría que poner en marcha.

Hacia una mística interreligiosa comprometida con la justicia, desde Lavapiés

Pepa Torres, Maite Zabalza, María Sierra Carrero

Desde hace más de seis años un miércoles al mes nos reunimos un grupo de amigos y amigas musulmanes y cristianos que nos hemos conocido en luchas comunes contra las políticas de fronteras. La primera vez que lo hicimos fue con motivo de una lucha contra la deportación de un grupo de bangladeshís escondidos en los montes de Ceuta. Desde los colectivos en los que participábamos entonces: La Asociación sin Papeles y Ferrocarril Clandestino, colectivos aconfesionales y de carácter laico, estábamos preparando dos encierros dentro de la campaña “No en nuestro nombre impidamos la deportación“ y al salir de una de las asambleas un amigo musulmán nos propuso que por qué no nos juntábamos los creyentes para orar juntos con el Corán y el Evangelio y coger fuerza y “paz” para prepararnos para el encierro. Así lo hicimos. Nos reunimos en nuestra casa un grupo de seis personas en torno al Corán y la Biblia, invocando a AR-RAFAT: “El que nos sustenta”, uno de los 99 nombres de Allah, y un pasaje del Evangelio que interiormente nos conectara con esta experiencia. Y así, desde entonces, nos venimos juntando, cada miércoles por la noche, para orar y compartir la mesa en torno a hechos concretos vividos en común o experiencias vitales intensas: la muerte de algún familiar, el nacimiento de un hijo, la liberación de alguien del CIE, la amistad y compromisos que nos unen, etc.

Ahora somos un grupo diverso y con cierta estabilidad. Es una experiencia de mística interreligiosa que ha brotado desde el diálogo de la vida y el compromiso con la justicia desde el entorno de nuestro barrio. Hace un año, “con temor y temblor”, nos atrevimos a dar un paso más: intentar hacer juntos y juntas una lectura creyente desde el ver, juzgar y actuar, ante un hecho de gran preocupación para nuestra convivencia, como fue la amenaza de una manifestación xenófoba que un grupo de ultraderecha convocó en Lavapiés, tras el intento fallido de quemar la sede de SOS Racismo en el barrio. La metodología que utilizamos fue una versión modificada de la revisión de vida. aunque en el Juzgar introducimos de forma conjunta algunos textos del Corán y del Evangelio. Fue una experiencia preciosa que nos ayudó a pasar del temor a la conciencia clara de participación e implicación, a encontrar juntos la forma conveniente de situarnos en los colectivos con propuestas de autodefensa no violentas y donde los y las migrantes sin papeles corrieran el menos riesgo posible.

Esta misma experiencia de búsqueda y de intentar leer creyentemente la vida desde nuestras tradiciones espirituales, sin buscar recetas, sino a encarar la complejidad de lo real, es lo que nos movió también más recientemente a hacer una lectura creyente de los atentados de París. Nos juntamos cerca de treinta personas musulmanes de origen africano y asiático y también cristianos latinoamericanos, cameruneses, españoles y una austriaca. Iniciamos la oración con el saludo musulmán: salam aleikum y la canción de Jorge Drexler: “yo soy un moro judío que vive con los cristianos“.

Nuestro VER se centró en lo que cada uno conocíamos del hecho y los sentimientos que nos inspiraba. Algunos de los aspectos que se resaltaron fueron: Doce muertos en un ataque contra el semanario francés que publicó las viñetas de Mahoma; Asalto a un supermercado judío, y muerte de 4 rehenes; Un joven musulmán de Malí salva la vida de 6 rehenes; Más de 50 ataques racistas próximos a mezquitas; Declaraciones contra la violencia de los líderes europeos y líderes de Mezquitas; Manifestación en París y cadena de políticos europeos; Tirada de 3 millones de ejemplares de la revista satírica tras el brutal atentado.

Para el JUZGAR nos ayudamos de algunas ideas tomadas de una reflexión de Felicísimo Martínez sobre el atentado titulada “Tiene que haber algo más”, y “Ocho apuntes de urgencia sobre el atentado”, de P. Honrubia y del sexto nombre de Allah, según el Islam: AS-Salam (Dador de Paz) y el encuentro de Jesús con la mujer samaritana.

En el compartir vamos coincidiendo en que:

Las religiones son un pretexto y los factores que están tras de estos hechos son económicos.

La identificación entre Islam y terrorismo es interesada.

La religión más poderosa y perversa es el capitalismo y su ­ideal de lo humano: varón, blanco, occidental y rico.

El desprecio y repliegue de las políticas de integración en Europa que genera ciudadanos de segunda y tercera categoría y el malestar de las segundas y terceras generaciones en países como Francia.

Todos los muertos no valen lo mismo, ni tampoco la libertad de expresión en todos los ­países del mundo.

A Europa sólo le duele lo que le afecta a ella misma. Está enferma de egolatría. Pero hay también otra Europa, que no es la de los políticos ni sus leyes: la del mestizaje y la de los colectivos que luchan contra las fronteras y por otro mundo posible.

La libertad de expresión tiene un límite: el respeto al otro.

Las consecuencias de estos hechos van a afectarnos mucho en la convivencia en los barrios multiculturales: policialización, recortes de libertades, vulneración de derechos humanos en nombre de la seguridad, coartada perfecta para endurecer aún más la represión y violencia en la frontera Sur (Ceuta y Melilla).

Nos adentramos en el ACTUAR recitando juntos el salmo sufì de Yunus Enre: “Con quienes aman la justicia, te llamaré, Señor, a ti”, e intentamos concretar nuestro compromiso ante esta realidad y sus consecuencias. Nuestro compartir fue en la línea de:

Seguir cuidando espacios de reflexión crítica y de compartir entre creyentes de distintas religiones o de “ninguna” y los hechos de la realidad social y política.

Defendernos juntos de las leyes injustas y los controles de identidad que se van a multiplicar en nuestro barrio.

No responder con violencia a la violencia y a la xenofobia institucional existente: exclusión sanitaria, racismo, etc., sino con el poder y la fuerza que nos da estar juntos, hacer asesorías colectivas, etc.

Abrirnos a las costumbres del país donde vivimos, convivir juntos, conocer mejor nuestras tradiciones culturales y espirituales.

Liberarnos de prejuicios y estereotipos. Vivir “mezclándonos”, siendo amigos, compañeros, aprender juntos…

Propagar estas ideas entre la gente.

Finalmente terminamos partiendo un pan marroquí y comiéndonoslo juntos mientras tararemos la canción “Todo va a ir bien” de Luis Guitarra y nos damos el abrazo de la Paz, Inshallah.

La lengua en pedazos, de Juan Mayorga

Juanjo Sánchez

“’La singularidad es subversiva’, decía Edmond Jabès. Recuerdo esas palabras –escribe Mayorga en “Espiritualidad y subversión”- cada vez que pienso en Teresa de Jesús. Nos han acostumbrado a verla como centinela de un cierto orden, pero basta abrir sus escritos y recordar el modo en que levantó sus fundaciones para reconocer en ella a una insurrecta…

Mujer contemplativa y mujer de acción, no hay en Teresa brecha entre la visionaria y la fundadora de monasterios. En Teresa la oración es acción, y cada acto es un modo de orar. Ambos están atravesados por el amor. Y ese amor hace de Teresa una subversiva que desestabiliza espíritus, pone en crisis instituciones y divide sociedades.

Teresa se nos aparece como personaje a contracorriente, intempestivo en su propio tiempo y en el nuestro. Por eso mismo es Teresa necesaria. Su interés -¿hace falta decirlo?- no depende de la creencia. Como Francisco Brines sobre Juan de la Cruz, pienso sobre Teresa que un ateo, aunque no crea en su mística, puede sentirse fascinado por el ser humano que se apoya en ella. Y puede y debe sentirse interpelado por ese ser humano…

Ganar para el teatro (su) palabra y el personaje que la acuñó fue mi primer objetivo en La lengua en pedazos. Me propuse arraigar palabra y personaje en una situación ficticia pero verosímil en cuyo centro estuviese el grave gesto de la todavía monja de la Encarnación de abrir, con gran riesgo para sí y para las que la seguían, el monasterio de San José: la primera de sus fundaciones.

Entonces apareció, en mi fantasía, el Inquisidor. Que fue creciendo hasta convertirse en el otro de Teresa, su doble: aquel con quien ella estaba destinada a encontrarse y a medirse. El Inquisidor acorrala a la monja con incómodas preguntas, la enfrenta a momentos de su vida que acaso ella querría olvidar y prende en su corazón la duda, que, como todo en Teresa, es un incendio. Y poco a poco en el diálogo entre ambos personajes va apareciendo un tercero: la lengua misma, que transforma vidas y hace y deshace mundos.

La pelea tiene lugar en la cocina del convento. Allí, “entre pucheros, anda Dios.”

La lengua en pedazos. Es el primer texto –escribe el autor en la presentación de su obra completa Teatro 1989-2014 (La Uña Rota, Madrid 2014) en El País 17-05-2014 que, además de escribir, yo mismo he puesto en escena. Lo he hecho con una compañía que llamamos La Loca de la Casa, tal como dicen que Teresa de Jesús nombraba la imaginación. Al igual que otras piezas mías, tiene forma de duelo en que se enfrentan dos personajes que, más que antagonistas, son cada uno el fantasma –el doble, el ángel demonio- del otro. Más allá de las oposiciones hombre/mujer y guardián de la Iglesia/monja desobediente, el Inquisidor es el sueño –la pesadilla de Teresa tanto como ella lo es de aquél-. Finalmente, cada uno es un ser humano que lucha consigo mismo a la búsqueda de sentido, esto es, a la búsqueda de una respuesta a la pregunta: ¿por qué vivir? La lengua es el espacio de ese combate al cabo del cual quedará dividida, herida, definitivamente abierta”.

La lengua en pedazos

Cocina del monasterio de San José

Inquisidor: “Entre pucheros anda Dios”. Se os atribuye tan curiosa sentencia. Es justo que nos encontremos aquí, entre pucheros. Porque de él se trata. ¿Sabéis quién soy?

Teresa: Sé quién sois.

Inquisidor: Entonces también sabéis por qué estoy aquí.

Teresa: Eso no lo sé.

Silencio…

Inquisidor: Veintisiete años hace que tomasteis hábito. Durante lo más de ese tiempo, tuvisteis el amor de vuestras hermanas de la Encarnación. Nadie temía que vinieseis a ser causa de controversia. Mas de un tiempo acá, desafiando a vuestra madre priora, a vuestro confesor y al provincial de vuestra orden, con otras que habéis arrastrado a vuestra parte, hacéis trato de fundar esta casa que llamáis monasterio de San José. Ya no os parece bastante buena la casa de la Encarnación, ya no os sirve para servir a Dios. Lo que habéis hecho divide a vuestras hermanas y causa escándalo en la ciudad…

He indagado cómo se ha hecho esta casa.

Con lo que tengo sabido, me sobran razones para deshacerla. No es eso, sin embargo, lo que quiero.

Quiero que vos misma cerréis la casa…

Si vos no cerráis esta casa rebelde, seré yo quien lo haga…

Teresa: Se hizo esta casa porque el  Señor lo mandó y solo se deshará si él lo manda…

………….

……………………

Inquisidor: De lo que no se puede hablar, más vale callar. Las palabras ni siquiera son sombras de aquellas cosas. Si la lengua dijera verdad sobre el cielo o el infierno, se rompería en pedazos… Querríamos llegar al borde de esta lengua y saltar y hablar desde el otro lado. Pero al otro lado, para nosotros solo hay silencio.

Teresa: No fue castigo, sino merced. Dándome a ver por vista de ojo de qué me libra su misericordia, me enseñó a perder el miedo en esta vida.

Ver aquel secreto llenó mi espíritu de desasosiego. Desasosiego de Dios, que había dado vuelta a mi corazón…

Inquisidor: Y no bastando la Encarnación para contener tanto desasosiego, abrís esta casa con que desasosegáis a vuestras hermanas…

Teresa: Las que os piden que me echéis en cárcel, ésas no me conocen…

Las que dicen que obro para ser nombrada, ésas me condenan sin culpa…

Inquisidor: Y… que escandalizáis al pueblo…

Teresa: No deseo teneros contra mí, pero no faltaré a la verdad para teneros a mi lado… No busco agradar a todo el mundo, sino solo a él, pues solo a él estoy obligada.

Sé que todos esos hombres que habéis nombrado y muchos más se nos han puesto enfrente. Espanta tanta fuerza contra unas pobres mujeres…

Yo tengo pena de la persecución que sufren quienes nos ayudan. De la que nosotras hayamos de pasar, de esa huelgo…

…………..

…………………….

Inquisidor: Nada os impide vivir en la Encarnación tan pobre como querais. ¿Por qué hacer que otras padezcan lo que vos?

Teresa: … Aquí todas sabemos los cuidados que trae tener propio y la riqueza que está en la pobreza. En esta casa ha de haber la pobreza de la cruz…

Inquisidor: Una guerra entre descalzos y calzados, ¿eso queréis abrir en el Carmelo? ¿Una guerra en la Iglesia entre calzados y descalzos?…

Teresa: Convento, Iglesia, mundo han de ser casa de iguales, como iguales nos hace a todos el bautismo.

En la Encarnación hay monjas que pagan celda grande y criadas, y hasta esclavas. Esas señoras me enseñaron lo poco en que se ha de tener el señorío. Miente el mundo llamando señor al que es esclavo de mil cosas. No habrá señoras en San José. “Entre pucheros anda Dios” también significa que todas trabajaremos en lo que podamos.

En la alegría que aquí vivimos se ve ser eso lo que conviene… El Señor, no yo, escoge las almas que trae a esta casa… No es nuestra lengua sino hablar de Dios, y no entendemos ni nos entiende sino quien la misma hable.

Inquisidor: ¿No os enseñaron a medir las palabras antes de llevarlas a la boca? Las vuestras suenan a utopía, a re pública de mujeres, a disparate…

Teresa: Nuestras vidas solo deseamos que el Señor nos ofrezca en qué perderlas. Todo se gana en perderlo por él.

……………..

………………………….

Inquisidor: ¿Qué palabras se dicen entre estos muros? ¿Qué palabras se leen? No dejaré que esta pequeña casa se haga pilar de un gran cisma. He aprendido que la mística es disfraz que suele tomar la subversión. A menudo se llama espíritu a lo que es desorden.

Teresa: A veces se llama desorden a lo que es espíritu.

……………

……………………….

Inquisidor: Si vos, con las que con vos están, volvéis ahora a la Encarnación, yo haré que os reciban y que lo hecho se olvide.

Teresa: Lo hecho nunca ha de olvidarse.

…………

…………………….

Inquisidor: ¿Nunca dudáis, Teresa? Yo sé que dudáis. Cada instante dudáis…

Teresa: Que dudo, decís. Que dudo cada instante… Si miro esta casa, me da contento haberlo contentado… Mas al poco viene el demonio a revolverme. Dice, riendo, que todo ha sido astucia suya para robarme el alma… La fe queda entonces suspendida y yo sin fuerza para defenderme de sus golpes, y en el alma la oscuridad más honda.

… No hay contento sin mudanza. Tan pronto no me cambiara por ninguno como no sé qué hacer de mí. Y el único que podría socorrerme, ahora se me oculta.

Dios se esconde al alma y hace al alma no saber de sí.

¿Dónde estás? ¿Por qué me dejas sola? ¿O es que estuve sola siempre? ¿Quién soy, si siempre estuve sola?

Dudo, sí, dudo cada instante…

… Dolor del espíritu que corta el cuerpo.

Y la lengua, en pedazos, se niega a dar palabras.

… La lengua está en pedazos y es solo el amor el que habla.

Pero nadie puede hablar de ello.

Es mejor no decir más”.

 

Las tensiones sirven para abrir nuevos caminos. Informe final sobre las religiosas de EE.UU.

Isabel Gómez Acebo

El cardenal Braz de Aviz y Mons. José Rodríguez Carballo, ofm, presentaron en Roma el informe final de la Visita Apostólica sobre las religiosas de los Estados Unidos. El informe es una descripción de la situación actual de las religiosas en la nación norteamericana -unas 50.000; eran 125.000 a mediados de los 60, y con una media de 70 años-. En total se han visitado 341 institutos a los que pertenecen estas 50.000 religiosas.

La madre María Clara Millea, ascj., japonesa, como Visitadora Apostólica, lo ha llevado a cabo con un sistema de  “entrevista de hermana a hermana“ para facilitar el diálogo, siguiendo el modelo de la visita que la Virgen María hizo a su prima Isabel. El Informe asegura que las religiosas tienen un gran aprecio por el carisma de sus fundadores y por la historia de sus Institutos y Congregaciones, después de constatar que la vida religiosa femenina en Estados Unidos sufre una crisis vocacional, palpable en la mayor parte de las congregaciones. Se da la circunstancia de que las vocaciones que surgen son de mujeres que desean recibir una mayor formación espiritual.

El texto advierte que es necesaria la implicación de la Iglesia en el fomento de nuevas vocaciones, aunque reconoce que algunas Congregaciones han suspendido sus esfuerzos para lograr nuevas novicias.

La relación entre las religiosas y obispos recibe también una atención prioritaria en el informe. Se apela a la voluntad del papa Francisco de actualizar el documento Mutuae Relationes sobre dicha materia. Se pide a las religiosas aceptar el deseo de la Iglesia de desarrollar un diálogo honesto y fructífero. Se afirma que las tensiones están siempre presentes allí donde hay vida genuina y no deben interpretarse como hostilidad sino como una oportunidad para la reflexión teológica que abra nuevos caminos a la presencia de la vida de las religiosas en el seno de la Iglesia.

 

NUNCA ES TARDE SI LA DICHA ES BUENA

Al fin, tras cinco años de sufrimiento, angustia y confrontación entre el Vaticano y las congregaciones religiosas norteamericanas se ha hecho la luz y se han levantado las espadas que estaban en alto. Tengo la impresión de que la figura del papa Francisco y los nuevos nombramientos al frente de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada, el cardenal Joao Braz de Aviz (que nunca se mostró a favor de la forma en la que se había llevado la visitación) y el secretario Rodriguez Carballo han tenido influencia en los nuevos modos. Los tres siguen la línea que marcó el Concilio Vaticano II y que es radicalmente distinta de la de su predecesor en el cargo, el cardenal Rodé, muy restauracionista.

El hecho de que el informe sobre la visitación se haya hecho con seis personas, tres hombres y tres mujeres, tras la mesa presidencial, ya dice mucho. Sobre todo porque dos de las mujeres eran Sharon Holland, representante de la LCWR, un grupo de religiosas que suma el 80% del total, y Agnes Mary Donovan, presidenta de CMSWR, que supone el otro 20%, en su mayoría contemplativas. La tercera era aún más significativa, pues era la religiosa Clare Millea, a la que Roma había encargado que llevara a cabo la famosa visitación. Cuando le tocó hablar, en un momento dado, se le quebró la voz y casi se echó a llorar, una demostración de lo duro que había sido para su persona el cargo que había asumido por obediencia.

Aparte de la emoción esta mujer tuvo la valentía de defender a las religiosas y órdenes que se habían opuesto a la investigación. Hace falta mucho valor, dijo, para resistirse a un poder omnímodo que te puede cambiar la vida pero es un camino necesario que hay que seguir si es el que te pide tu conciencia.

La idea inicial era que las monjas no conocieran el resultado de la investigación, una práctica horrible que ha seguido el Vaticano con frecuencia pero que, en este caso, ha marcado un antes y un después, ya que cada congregación podrá tener acceso al documento.

Ya no se mencionan las condenas de que las religiosas habían caído en el “feminismo radical”, un cajón de sastre que sirve para condenar las legítimas demandas de las mujeres, y en el “secularismo”, posiblemente porque a Roma le parecía mal que algunas monjas se unieran a las protestas contra la guerra, el trato a los emigrantes… Se ha pasado de puntillas sobre dos palabras muy favorecidas por los documentos vaticanos, el tema de la “complementariedad sexual” y el “genio de las mujeres” porque, al fin y al cabo, nos colocaba como el “otro”, inferior frente al varón que es la norma. Los dos sexos tenemos la misma dignidad que nos ha sido conferida por el bautismo, y los diferentes dones o carismas que ostentamos en la Iglesia nos son dados por el Espíritu y no por patrones de sexo o raza.

Empezaba el título de esta entrada con “Nunca es tarde si la dicha es buena”. Es cierto que ha cesado el clima de confrontación con lo que es positivo, pero el dolor queda y los responsables tienen que darse muchos golpes de pecho por el daño inflingido. Si esta triste historia vale para que se instaure un auténtico espíritu de colegialidad, fraternidad y cooperación en la evangelización entre todos los cristianos, algún fruto se habrá conseguido. Serán los consabidos renglones torcidos de Dios.

PREMIO A LAS RELIOSAS NORTEAMERICANAS – LCWR

 

Las monjas estadounidenses recibieron el premio “Herbert Haag” 2013. El premio les fue entregado como reconocimiento por su compromiso a favor de los pobres, de los sectores marginados y débiles de la sociedad “y por la reflexión sobre los signos de los tiempos a la luz del Concilio Vaticano II”, por lo que las monjas se han convertido en “un pilar” de la Iglesia estadounidense.

La Fundación del premio indica que “las acusaciones no han tenido fundamento y representan el resultado de un proceso de investigación que no tiene transparencia”. Además, añade que “muchos católicos, sobre todo en los Estados Unidos, han visto la intervención de la Congregación para la Doctrina de la Fe como algo escandaloso”. Ahora llega el premio de la Fundación Herbert Haag por la libertad en la Iglesia. Este reconocimiento pretende honrar la memoria del ­teólogo Haag (1915-2001), insigne biblista y reputado profesor en Tubinga.

 

Julio Anguita y la ética en política

Antoni Montserrat Sole

En estos momentos los nuevos actores de la política se plantean como primera condición la adopción de un código ético. Y los actores políticos ya existentes intentan demostrar su eticidad con medidas administrativas contra las ovejas negras (o lobos, por mejor decir en muchos casos).

Julio Anguita participa de una tradición política que podemos considerar dominada por el imperativo kantiano tan grato por ejemplo a otro gran comunista como fue Manuel Sacristán.

Imperativo kantiano completado con la idea de solidaridad con los trabajadores y las clases subalternas y seguido con bastante rigor a lo largo de su dilatada carrera política.

En el momento en que entró en política precisamente el término carrera era el menos apropiado para definir la actuación de los comunistas, pues normalmente la militancia, aun sin detenciones, cerraba el paso a muchas carreras profesionales. Digamos que su vocación política fue conscientemente construida a pesar del ambiente militar de sus orígenes familiares. Su padre era un modesto brigada. Con ironía se podría decir que sí le influyó el sentido de servicio implícito en la condición militar, pero la verdad es que globalmente el Ejército franquista no era el mejor ejemplo de servicio al pueblo.

Anguita, buen orador en un país de malos lectores de discursos malos, fue identificado pronto por sus compañeros en el momento de la transición para que encabezara la lista comunista a las elecciones municipales de Córdoba. No esperaba ganar. Cuando vio los resultados se retiró del lugar del festejo inicial y prácticamente lloró al ver la responsabilidad que iba a asumir. Como alcalde frenó algunas de las alegres propuestas del PSOE de Felipe González en materia de urbanismo y exigió el máximo respeto a las normas sobre el suelo. Siempre ha tenido claro que la lucha contra la corrupción era esencial. De ahí sus reticencias ante la coalición PSOE-IU en Andalucía, cuando se sabía ya que la Junta saliente tenía muertos en el armario. También por su sentido de solidaridad se entiende su cercanía a movimientos como el Sindicato Andaluz de Trabajadores y las ocupaciones de fincas.

La idea de la ética ligada a las convicciones ha sido uno de les rasgos distintivos a lo largo de la carrera política de Anguita así como se le acusó de rehuir la ética de la responsabilidad por no caer en la complicidad con la realidad en la que sí cayó el PSOE, como si las ideas de futuro no fueran fructíferas en política. Ceñirse a la realidad, la Realpolitik, ha hundido por ejemplo a la izquierda socialdemócrata europea en el marasmo de apoyar como máximo responsable europeo a un dirigente que durante más de veinte años se ha dedicado en Luxemburgo a favorecer la evasión fiscal. Esta anécdota se corresponde con la categoría de la complicidad aquí y sobre todo en Europa de los socialdemócratas en el desmantelamiento del estado de bienestar.

 La ética de la convicción le ha llevado a Anguita a defender el derecho de autodeterminación en el peor de los contextos, cuando el tema de ETA todavía estaba vivo y a denunciar en la actualidad la manipulación nacionalista de ese derecho en Cataluña.

Anguita pasó por la Universidad de Barcelona en su período de formación en una época en que esa ciudad era símbolo de apertura intelectual y política y siempre ha seguido la situación de Cataluña.

Pero Córdoba ha sido siempre su base de operaciones, su ciudad. Ahí es donde quería haber redactado su tesis doctoral inconclusa. Ahí es donde enseñó durante años hasta jubilarse después de haber pasado por todas sus responsabilidades institucionales.

¿Eran utópicas las propuestas de Anguita? ¿Eran populistas ahora que se ha puesto de moda este descalificativo? Las propuestas anguitianas, resumidas en su programa, programa, programa eran clarificadoras, quizá se presentaban en un contexto que no estaba suficientemente maduro para recibirlas, pero ahora vemos que como en Mayo de 1968 conviene ser realistas y pedir lo imposible, puesto que lo posible es deleznable.

Eran propuestas de una gran exigencia moral. Pedían que se defendieran de manera sistemática y coherente y no a media jornada. El rigor en la militancia y en la apuesta por la transformación social me recuerdan una vez más a Manuel Sacristán en su debate sobre los intelectuales: no se podía ser intelectual comunista a medias, puesto que pensar y actuar se condicionan mutuamente.

Es por lo tanto coherente su relación con el premio Nobel José Saramago y su relato sobre la ceguera, parábola descarnada de las conductas de tanta gente. También es coherente con su manera de ser y de pensar que haya planteado el tema de la república desde hace años. En esa cuestión la idea radical de igualdad aparece ahí para recuperar algunos de los principios ya presentes en la Revolución francesa.

En su oposición a Maastricht también Julio Anguita supo ver la fuente de desigualdades sociales que suponía. Consideraba que Europa sin una fiscalidad ni una política económicas comunes y sin cohesión social no llegaría a buen puerto.

A Anguita le han marcado en los últimos años dos hechos graves y bien distintos: por una lado la muerte de su hijo en su condición de periodista en Irak y los sucesivos ataques al corazón. El asesinato de su hijo en un incidente de guerra del que las tropas norteamericanas no se han querido hacer responsables seguramente ha amargado todos estos años de su vida. Por supuesto, Anguita, con gran dignidad, se refiere muy poco a ello.

Los sucesivos episodios cardíacos han provocado su retirada de la primera línea de la política en cuanto a cargos y responsabilidades, pero Anguita continúa muy activo intelectualmente, como dan fe sus sucesivos libros. No se ha desligado formalmente del PCE ni de IU. Continúa publicando regularmente en Mundo Obrero. Impulsa el Frente Cívico Somos Mayoría e interviene sobre el futuro de Andalucía, siendo crítico inicialmente con la coalición PSOE-IU en el gobierno, pero sobre todo en la línea de poner en guardia sobre las dificultades que entraña la colaboración con un partido que no solo le combatió en Madrid en las Cortes sino en su terreno como alcalde de Córdoba. Para él la traición personal es algo bien distinto a la discrepancia política.

 Termino con una frase actual de Anguita: “Un discurso que para que sea fácilmente compartido debe ceñirse a las cuestiones éticas y morales que están pidiendo solución. El discurso de la ejemplaridad, la persecución implacable de la corrupción y de las prácticas atentatorias contra el erario público y las nuevas formas de hacer política forman parte de un discurso y de unas medidas que deben conformar el conjunto de valores de la mayoría, tanto en el poder como en la oposición.”

knowing all of that beforehand

What shielded war dogs’ eyes from the effects of desert sandstorms in Iraq and Afghanistan? Doggles. In the aftermath of 9/11, what protected the search and rescue dogs from being eye raped by dangerous debris dust? You guessed it: fuckin’ Doggles. Feel silly for making fun of them yet? That’s because Doggles have done more for mankind than you ever will..

Tie sides. How thong bathing suits are tied together varies. There are thongs which come in one piece, while there are also thong suits which are buttoned, clipped, and tied on the sides. A career as a fashion designer involves several job roles that expose you to different aspects of the designing world. As a fashion designer fresh out of college, it is common to begin as an assistant to an experienced designer. In addition to designing your work, your job roles may include creating patterns, sketching and sewing, especially if you are working in smaller establishments.

You can be confident by wearing something that you think makes you look complete, like fashion pearl earrings, if you were planning to go to a wedding. Or if it’s going to be a casual occasion, you can wear imitations of precious stone necklaces or drop earrings. The possibilities are endless with fashion jewelry because it won’t cost you compared to real jewelry..

Like all PowerShot digital cameras, the cameras work seamlessly with Canon’s petite SELPHY Compact Photo Printers an essential PowerShot accessory. Consumers simply connect their PowerShot digital camera to a SELPHY printer such as the new SELPHY CP510, CP710 and CP600 models press the lighted Print/Share button, and within 58 seconds(2), images emerge. Presto! It’s that simple.

Ninja nonsense goes for a lot more blatant and upfront slapstick humor and firmly sets Sasuke as the ninja all ninja must aspire toFor our primary viewing session, we listened to this show in its original language of Japanese. With it being a kind of wacky comedy series, there are a lot of things going on across the screen which means characters flying every which way and an audio mix that has to handle that. There are some really good standout sequences where the dialogue moves around beautifully across the forward soundstage and really helps the scene work even better.

Hourglass An hourglass figure is characterized by balanced bust and hip measurements and a well defined waist. You can probably wear most styles well. Cheats: Wear lighter colors above the waist and darker colors below the waist (minimize with darks and maximize with lights).

Ser feliz no es caro

Miguel Ángel Revilla Roiz

Manuel Llano (Sopeña 1898-Santander 1938) es mi autor cántabro preferido. Tengo siempre en la mesilla de noche sus obras completas. En 1930 escribió lo siguiente: “La palabra tiene que estar de acuerdo con la conciencia y el discurso con el ejemplo. Ser en la calle la personificación exacta, el reflejo fidelísimo de lo que se dice en la tribuna o en el púlpito. Ejemplo, ejemplo… La falta de ejemplaridad es la engendradora de los grandes fracasos en religión y en política”.

¡No me digan que no siguen plenamente vigentes estas palabras! ¡Son tantos los que dicen una cosa y hacen otra que la gente ya no se cree nada!

Así se produce la sensación de que todos los políticos son unos corruptos. Sinceramente creo que no es así. Conozco a mucha gente honrada en la política, probablemente la mayoría. Pero basta que un pequeño número meta la mano para que cunda la tendencia a generalizar.

El ser humano tiene un componente de egoísmo y avaricia. La diferencia de unas personas con otras está en su escala de valores, en lo que cada uno necesita para alcanzar una felicidad relativa y despojarse de un pecado muy habitual, la envidia. Naturalmente, todos necesitamos un mínimo que nos garantice una vida digna. Pero no todos evaluamos igual esa necesidad.

Para mí, ser feliz no es caro. Me basta con tener salud. Poder salir un día a cualquier río de Cantabria con una caña para pescar unas truchas, jugar una partida de tute con los amigos, recoger setas en mayo, contemplar una puesta de sol sobre los Picos de Europa desde Peña Labra, sentirme querido por muchos… Eso es para mí parte de la felicidad. Muy barato.

Si tu meta es tener una o dos mansiones, un yate, ir de vacaciones quince días a las Maldivas, a pescar salmón en un coto de Islandia o a cazar osos en los Urales la cosa cambia. Eso es carísimo. Si la ambición te ciega, te desliza inexorablemente a meter la mano. Así se llega a la corrupción. Y en esta materia, todo es empezar. Siempre hay un primer día.

Yo también lo tuve. En el año 1987 era portavoz del Grupo Parlamentario Regionalista en el Parlamento de Cantabria, con cinco diputados. Nadie tenía mayoría absoluta. Yo conocía a un empresario, ya fallecido, a quien había saludado varias veces. Se dedicaba al mantenimiento de la obra pública. Uno de mis mejores amigos en aquellos años, compañero de pupitre en los Salesianos, me llama una mañana y me dice: “Nos ha invitado a comer F.R., que es un tío fantástico, y luego jugamos un tute”. Le dije que sí. Como vivía cerca del Parlamento, mi amigo pasó a recogerme en su coche a las dos de la tarde y nos dirigimos al restaurante Rhin, sobre la Segunda Playa del Sardinero. Allí habíamos quedado a comer. En el trayecto sólo me habló de lo buena gente que era quien nos invitaba a comer. Cuando llegamos ya no estaba esperando. Había reservado una mesa en un habitáculo para nosotros solos.

El empresario era parco en palabras. Nos pasamos la primera hora hablando de fútbol, naturalmente del Racing. Cuando ya estábamos en el café y la copa, mi amigo, dirigiéndose a él, dice:

–Oye, se lo cuentas tú, o se lo cuento yo.

–Tú, tú… –replicó rápido.

–Mira, Revilla, de la aprobación de estos presupuestos depende que este amigo gane mucho dinero en un contrato de señalizaciones de obras que le tienen prometido. Tú no tienes que hacer ningún pacto. Basta con que aprobéis los presupuestos y este hombre, que es muy generoso, pone cien millones de pesetas donde tú me digas. Yo me encargo de ello. Yo no daba crédito. Sin acabar el café, ni haber comenzado la copa, me levanté. Sin crispación, lanzando una risotada, le pegué un cachete con la palma de la mano en su amplia calva y le dije:

–Jamás vuelvas a dirigirte a mí.

Y abandoné la mesa. Salí pitando, pero a los pocos metros me alcanzó “mi amigo”, el intermediario.

–Espera, que te llevo en el coche.

Yo ya iba directo a la parada de taxis, pero subí al coche. Se hizo un silencio que duró cinco minutos. A la altura de la calle Reina Victoria, paró el coche y me dijo indignado: “¡Tú eres tonto!”. Me insultaba a gritos, lo cual me hizo pensar que tanto interés por su parte no era debido únicamente a que quisiera tener un amigo millonario. Abrí la puerta del coche y me despedí con un portazo. Jamás he vuelto a saludarle. Hice los dos kilómetros hasta el Parlamento andando.

No tenía testigos para presentar una denuncia. Al final sería mi palabra contra la suya. Pero sí quise hacer una denuncia global del asunto en un lugar que tuviese eco público. Quería dar una rueda de prensa en Madrid. Yo era un perfecto desconocido fuera de Cantabria y recurrí a un íntimo amigo, Miguel Angel Aguilar, que era en aquel momento director general de la agencia EFE. Él me dio direcciones de periodistas para que les invitara y me reservó una sala en un hotel llamado Convención, que me cobró por su uso veinticinco mil pesetas. Convoqué la rueda de prensa a las doce del mediodía. Fui en mi coche desde Santander. A las once ya caminaba por la acera del hotel, nervioso y preocupado por mi capacidad de convocatoria.

La sala tenía una tarima con una mesa, una silla y un micrófono para mí y no menos de cincuenta asientos para los periodistas. A las doce en punto llegó Miguel Ángel Aguilar con una periodista y un fotógrafo de la agencia. Fueron los únicos asistentes. Jamás se había dado en ese hotel una rueda de prensa con menos éxito, a pesar de lo sugerente del motivo de la convocatoria: la corrupción en Cantabria. Me sentí abatido. Sin embargo, mis declaraciones tuvieron difusión, porque la agencia EFE las distribuyó por toda España.

La respuesta a mi denuncia fue brutal. Después de aquel incidente, a nadie se le ha ocurrido jamás tentarme. Si hubiera caído en la tentación, seguro que ahora sería muy rico, pero absolutamente infeliz.

Caer en la corrupción es sencillo y por ello siempre habrá corruptores y corruptos. Por eso es necesario poner en marcha mecanismos disuasorios y ejemplarizantes. Es cierto que hay leyes específicas, pero son lentas y tienen recovecos, gracias a los cuales casi nunca nadie va a la cárcel. Urge pues devolver a los ciudadanos la credibilidad en la política y para ello no basta con practicar al pie de la letra las palabras de Manuel Llano. Como siempre habrá corruptos, porque va en los genes de muchos, urgen mecanismos que garanticen que quien la hace la pague.

Y no todos los delitos son iguales. No es lo mismo quien roba para comer que quien lo hace teniéndolo todo para tener aún más. Ni es lo mismo el robo privado que el robo público. El trabajador que roba a su empresa estafa al propietario o propietarios. Quien roba en la Administración pública roba a todos los españoles. El castigo no debe ser igual.

Miguel Fisac, “el insobornable”

Benjamín Forcano

Un preámbulo que explica muchas cosas

Ocurrió en el año 1999, hace ahora 15 años. Y ocurrió con premeditación, como lo demuestra el hecho de las fechas elegidas: el verano, con el vacío de la ciudad y la ausencia de la gente. Era de esperar: la indignación y las críticas estallaron en la calle, en protestas, en manifestaciones, en rebeldía de los arquitectos, en más de 50 artículos de la prensa. Unos y otros, impotentes, vieron cómo se consumaba lo inexorable: el derribo de LA PAGODA.

Se trataba del edificio más emblemático de D. Miguel Fisac, seleccionado como tal por el Museo de Arte Moderno de Nueva York, como la obra española mejor y más representativa para figurar en una famosa exposición. Y nuestro país lo celebraba metiendo conspiración y piqueta en el autor y en su obra.

Sirven sus palabras, como ningunas otras, para explicar lo que pasó. Yo mismo se lo pude escuchar: “En el caso del edificio Jorba, me ha gustado mucho la reacción de las gentes, de la prensa, de mis paisanos, y sobre todo, de mis compañeros arquitectos. Nunca me comunicaron nada sobre esto, me enteré por otros. El alcalde de Madrid, aunque es amigo mío, me dio la impresión de que estaba decidido a no enterarse. Pasado un tiempo, el concejal del Urbanismo me llamó para decirme: – “El alcalde ha sentido mucho este derribo y dice que estaría dispuesto a comprarle el proyecto y edificarlo en otro sitio”. Le contesté: -No lo acepto, porque si no dirían que me habíais comprado o que yo me había vendido; y eso sería una indecencia”.

“Y como durante la conversación yo le preguntara: -¿Pero tanto dinero tenéis?, él me respondió: – Para reparar ese fallo, todo el que se necesite. Y yo finalicé la conversación diciéndole: – Mejor es que con esos caudales les hagáis unas casitas o unas chabolas a los rumanos. Luego, he pensado que cuando vea al alcalde, dada nuestra amistad, le preguntaré: -¿Cuántas coacciones has recibido para no querer ver ni oír nada durante los numerosos días que ha durado el derribo?” (Pgs. 363-365). “Me consta que en este asunto ha habido muchas presiones y, luego, unos a otros han pretendido echarse las culpas… Más que nada me da pena este asunto, porque he visto las malas intenciones de mis enemigos” (366-367).

Su vocación: yo seré arquitecto o no seré nada

Cuando conocí a Miguel Fisac le recubría el manto de una fama internacional. Lo acreditan sus más de 600 obras realizadas, de ellas más de 36 en Madrid.

Recorriendo su camino biográfico, llama la atención la seguridad con que en el año 1926, cuando apenas tenía 13 años, declara a su padre que quiere ser arquitecto: “Papá, te digo que estoy decidido a ser arquitecto o no ser nada”.

Evolución de la vida religiosa de D. Miguel Fisac

La vida religiosa reaparece con fuerza en la biografía de Miguel Fisac. Claro que D. Miguel atravesó por diversas fases. Él mismo lo dice: “Tuve tres etapas:

- Una primera que iría desde los primeros años hasta bien pasados los 30, y que fue la religiosidad recibida por herencia familiar.

– La segunda, que abarca unos 20 años, todo lo que fue su estancia en el Opus y que se caracteriza por ser una religiosidad totalmente estructural de prácticas y comportamientos de la Obra.

– Y una tercera, largamente pensada y deseada, de romper con todo aquello para dejar reducido el esquema de su espiritualidad –no desvirtuada– a dos puntos simplicísimos: “Decir siempre la verdad y procurar ser un hombre bueno, como reacción a una perenne simulación de todo lo que hacía y a una aparente naturalidad falsa, cada vez más insufrible para mí” (325-326).

Su estancia en el Opus y su relación con él

Tres serían los aspectos fundamentales de esta relación.

Primero: Don Miguel deja bien claro que él trata con respeto a toda persona del Opus, y hasta dice amarlas con cariño y afecto entrañable.

Segundo: D. Miguel sabe también, y de ello habla ampliamente, que toda persona puede evolucionar y evolucionar hasta sentirse incómoda y prisionera dentro del sistema cultural en que ha sido formada.

Tercero, D.Miguel, comenzó a sentirse vinculado a la Obra cuando tenía 22 años, concretamente desde el 29 de febrero de 1936. Esa vinculación se prolongó por 20 años y llegó hasta hacerlo miembro numerario de la Obra. Fisac hubo de oír cómo Mons. Escrivá le dijo que tenía vocación de sacerdote y que, de no serlo, sería el único que como seglar podría ser miembro elector de la Obra.

El fundador de la Obra lo rodeó siempre con especial trato y fue enormemente complaciente con él en espera de que al final acabaría por entrar en el Opus.

Pero, al final, después de todo, Fisac llevó a la práctica lo que siempre había pensado: “Yo nunca me decidí a entrar por mí mismo”. Su situación dramática alcanzó un momento tan agudo que le llevó a plantarse y decir finalmente que se iba de la Obra. Reunido con Álvaro del Portillo en Roma, éste le dijo: “Miguel, quiero pedirte perdón por las coacciones a que te hemos sometido para que no te fueras, pero has actuado durante todos estos años de forma tan generosa que por eso hemos creído que tenías vocación”. Se despidieron y Miguel Fisac pudo exclamar: “Por fin, me vi en la calle. Y respiré. Ese ambiente de secretismo y ese mentir, durante todos los años que estuve en la Obra, me habían agobiado”.

Fisac, artífice de su vida éticO-religiosa

Miguel Fisac tuvo claro desde el principio varias cosas: Su vocación de arquitecto, su anhelo de libertad, su adhesión a la verdad y su opción por la bondad. Arquitecto, sí, pero libre, veraz y bueno.

Brillante y sin tropiezos acabó la carrera y en 1943, a sus 29 años, tenía ya el título de arquitecto. Enseguida en la Escuela de Arquitectura obtuvo un protagonismo indudable, fue consejero nacional en el SEU y obtuvo el “Premio de la Real Academia de San Fernando” .

Fisac tenía obsesión por humanizar la arquitectura : “La arquitectura, definió, es un trozo de aire humanizado” (178). Todo lo demás que se pueda decir, es simple consecuencia de este principio. Cuando en una ocasión le encargaron hacer un rascacielos en una playa española, él lo desechó. Lo calificaron de Quijote y, a propósito de ello, comenta: “He hecho bastantes veces ‘el quijote’, porque moralmente, aunque sabía que lo harían otros, no podía aceptar realizarlo, puesto que iba contra mis principios y opiniones. Los grandes rascacielos son monumentos a la prepotencia de las grandes empresas capitalistas. Y aunque la edificación de esa construcción pueda proporcionar un objeto bello o incluso simbólico para la ciudad, creo que tiene otros factores de inhumanidad más fuertes para ser moralmente rechazados” (258-259).

Creo importante recalcar la importancia de la dimensión ético-espiritual del arquitecto Fisac si atendemos al espectáculo que nos depara la sociedad actual. Seguramente a muchos nos resultará difícil entender el escándalo de una doble moral tan arraigada en la vida pública de hoy.

Esa doble moral no tuvo lugar en Fisac: “Mantuve, dice, como norma mi repetido propósito: Decir siempre la verdad y procurar ser un hombre bueno, y creo que he cumplido, en general, con esa difícil línea de conducta” (250).

El dinero es un medio, nunca un fin

La vida es trabajo, diverso y polivalente, pero siempre en sus diferencias debe estar regido por el amor. Muy simple todo esto, porque nace de dentro y eso es superior a todo intento de borrarlo o deformarlo. De manera que alguien como él, que tuvo mil ocasiones de tirar por otro camino, no titubeó:

“Siempre he considerado que el dinero es un objeto, un medio muy necesario para las transacciones de la vida y para hacerla más cómoda y fácil, pero dentro de unos límites de moderación. Límites que me llevan a admitir que el hombre es un ser en constante incertidumbre y riesgo, que me lleva a una postura continua contra la seguridad y la comodidad. El fracaso de la sociedad actual es que ha basado su esperanza en esa seguridad; y para conseguirla el ser humano se ha hecho esclavo de ella, lo que le ha hecho perder su don más preciado: “la libertad” (250-251).

Será por todo esto que D. Miguel dice cosas tan importantes como éstas: “Yo nunca tuve apetencias de nuevo rico y me refiero a coches, barcos, fincas, mansiones, etc. Tampoco procuré amontonar dinero, ni colocarlo de una manera rentable y conveniente, como se puede demostrar… Repito: Hago verdaderos esfuerzos para no ser rico. Los grandes negociantes de la arquitectura no quieren saber nada de mí, no coopero en negocios sucios… Más de una vez he dicho que pretendo que mi arquitectura sea siempre buena y económica, nunca cara. Sin embargo, no han faltado quienes han creído que yo, debido a la fama, cobraría más que otros profesionales. ¡Simples conjeturas! Yo cobro y he cobrado siempre la tarifa, la que es igual para todos los arquitectos” (250-251).

Fisac, profeta contra los desafueros de una arquitectura deshumanizada

“Desde mi punto de vista conceptual, dice Fisac, la arquitectura es un espacio en el que se puede vivir” (258).

La Verdad va unida al Bien, y cuando el quehacer arquitectónico se hace en contra del bien de la persona y la sociedad, entonces surge el grito de la verdad, de aquel que señala las contradicciones y mentiras del que atenta contra ese bien. En 1972, el periódico ABC en una de sus páginas escribía: “El prestigio de Fisac crece de día en día, y hoy se lo considera como uno de los grandes arquitectos actuales de Europa y un adelantado en la lucha contra la especulación, la contaminación y el degüello de la naturaleza (263).

Es ni más ni menos que la voz del profeta, que denuncia la verdad, que otros callan o temen descubrir. No es fácil encontrar científicos que, como Fisac, alcen su palabra y la conviertan en clamor de denuncia. Sería el momento de aducir numerosos ejemplos, pero no me es dado y los dejo consignados en las páginas del libro Miguel Fisac, ¿arquitecto de Dios o del “diablo”?, recientemente aparecido, para que el lector que lo desee pueda saborearlos (Págs. 62, 256, 265, 275-277…).

Cuando un periodista le pregunta: “¿Qué precio ha pagado para llegar a ser “un genio”?, le contesta:  “No he gozado ni de influencias ni de favoritismos. Soy amigo personal de muchos ministros, periodistas y de muchas otras personas influyentes o conocidas, pero nunca les he pedido ni favores, ni regalos, ni me he apoyado en ninguna de estas personas” (266-267).

Las palabras que Fisac dijo en la Real Academia de Doctores de Madrid, en su discurso “Hombre y Ciudad”, dan de lleno en la crisis de hoy: “En el ritmo inhumano de la ciudad, hemos cambiado la frase de que ‘el tiempo es oro’, por la de ‘el tiempo es dinero’”. (296).

La verdad os hará libres

Acaso sea ésta la dimensión más excelsa de la vida de Fisac: No se es humano si no se obra con libertad. Fisac tenía, como todos, el reto de una vida por delante, en parte recibida y heredada y, en parte, sin hacer y por inventar.

En ese espacio se labra el yo de cada uno: recibir y repetir, o crecer y avanzar desde un nuevo y personal protagonismo. Fisac perteneció a los segundos. Y le horrorizaba pasar por la vida como simple párvulo, en dependencia y repetición eterna, sin activar la energía creativa de su yo. Fue su libertad la que, frente a la muralla y condicionamientos de su vida, le fue dictando el camino a seguir. Y supo demostrar, en las mil situaciones de su vida, opresoras o halagadoras, que él no obraba al dictado de nadie. Fisac fue libre como persona y obró libremente como arquitecto; porque buscar y practicar el bien, conocer y proclamar la verdad, sólo se puede hacer humanamente si ese bien, esa verdad y esa libertad implican el b

  • Jesús Sevilla Lozano, Miguel Fisac, ¿arquitecto de Dios o del “Diablo”? Nueva Utopía, 450 pp., Tapa dura, Madrid 2014, PVP, 25 euros.

ien, la verdad y la libertad de todos.

*