SISTEMA PARA LA AUTONOMÍA Y LA ATENCIÓN A LA DEPENDENCIA

Enma Mateos y Yolanda Iglesias

nº 85 octubre 06
– Autor: Enma Mateos y Yolanda Iglesias –
 
En estos días, el pleno del Congreso ha dado luz verde al proyecto de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, que será remitido al Senado para su debate y votación.

Con este texto legal se pretende crear un nuevo derecho individual de atención hacia las personas que no pueden valerse por sí mismas. El reconocimiento de este derecho pretende ser garantizado por el Estado y las distintas administraciones públicas a través de la puesta en marcha de un Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD), con unas condiciones básicas y un contenido común para todo el territorio.

Es una ley que ha levantado gran expectativa social sobre todo para la población dependiente porque supone un gran paso en el reconocimiento de su situación de discriminación y vulnerabilidad en la que se encuentran actualmente. Pero también para las mujeres, que en un 83% son las que resuelven estas tareas de cuidados, a costa en muchas ocasiones de su propia autonomía y salud. Debido a la escasa participación por parte de los hombres en estas tareas y una evidente falta de recursos de las administraciones públicas.

Ante esta situación, esta nueva ley es presentada como el cuarto pilar del Estado del bienestar comparándola con el derecho a Sanidad o la Educación. Sin embargo desde distintos colectivos de personas dependientes y sus familiares, así como de grupos feministas se viene denunciando aspectos de la ley que recortan la cobertura real que tendrá el nuevo derecho de atención, que lo alejan bastante de la universalidad y gratuidad de los otros dos pilares con los que se le compara.

LA UNIVERSALIDAD DE LA LEY

El derecho a la sanidad y la educación son verdaderamente universales, accediendo aquel que lo necesita. Esto no ocurre con el derecho de atención, cuya cobertura aparece limitada en el texto a través tres criterios: el sistema que se estipula para valorar la dependencia, el acceso a los servicios y su no gratuidad.

La ley está planteada para dar cobertura y atención a situaciones muy problemáticas y permanentes con gran precariedad por la falta de recursos. En este estado se encontraban 1.125.000 personas en 2005, apenas algo más del 40% de total de discapacitados que ese mismo año requerían ayuda. El otro 60%, donde encontramos personas con discapacidad intelectual, problemas de salud mental o enfermos de Alzheimer de primer grado, pueden quedar fuera del actual sistema de valoración, al no ser reconocidos como dependientes.

Otro de los aspectos que recorta la universalidad es la no gratuidad de las prestaciones a las que se tiene derecho. La ley estipula un sistema de copago por el cual el beneficiario deberá aportar una cantidad de dinero según su renta y patrimonio para acceder a los servicios y ayudas que se le asignen. Sin embargo, no se concretan qué baremos se utilizarán o a partir de qué rentas se tendrá que copagar, aspectos clave para conocer la cobertura real que tendrán los servicios. Esto puede significar que se deje fuera del sistema a las clases medias, que serán las más perjudicadas por el copago. Además, el concepto de copago es discriminatorio ya que supone una penalización económica a la persona, por su condición de dependiente. Ninguno de los otros pilares contempla fórmulas de copago en función de renta o patrimonio. Recibir asistencia para levantarse de la cama, lavarse, vestirse, estudiar o trabajar, no debe considerarse un derecho menos fundamental que la educación y la sanidad.

EL ACCESO A LOS SERVICIOS

La ley estipula tres modalidades para acceder a las prestaciones y servicios que se recogen en el sistema de atención. Una de ellas resulta especialmente preocupante por la repercusión que tendrá sobre las mujeres. Nos referimos a la modalidad de ‘ayuda’ para la persona cuidadora, que será percibida en función de la capacidad económica de la persona dependiente. La cuantía se recibirá en forma de prestación, no de salario. La persona cuidadora no debe estar trabajando remuneradamente, pero sí tendrá que darse de alta y cotizar a la Seguridad Social para el cobro de la prestación.

Se habla de modalidad excepcional pero no se concreta nada de las condiciones y requisitos para optar a ella. Se prevé que cuando esté en marcha la ley serán unas 300.000 a 400.000 personas cuidadoras las que recibirán esta ayuda. Más que las plazas de residencias y centros de día juntos (275.000 y 104.000), dos de los servicios importantes del sistema de atención. Si el texto reconoce en su exposición de motivos el reparto injusto del trabajo de cuidados para las mujeres, no debe introducir como una modalidad más del sistema (esta vez con rango de ley) la ayuda a la persona cuidadora.

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¿PARA CUÁNDO LA LEY ORGÁNICA DE EDUCACIÓN?

Luis Guridi

nº 85 octubre 06
– Autor: Luis Guridi –
 
El 24 de mayo de 2.006 entró en vigor la L.O.E. ¿Qué ha sucedido posteriormente? ¿Si está en vigor por qué no se aplica? Nos referimos a un aspecto de la Ley que afecta laboralmente a unos trece mil trabajadores, profesores de religión.

POR PARTE DE F.E.P.E.R. ANTES DE LA LEY

F.E.P.E.R durante muchos años estuvo trabajando para conseguir la normalización de la situación laboral del profesorado de religión. Al final no hubo más remedio que optar por la vía de las denuncias en los tribunales y las denuncias en los medios de comunicación. Por fin y a raíz de la Ley de Acompañamiento 50/98, decidimos dirigirnos al Congreso y Senado quienes han aprobado una nueva Ley que ha derogado la anterior, eso sí con la abstención del P.P.

Con esta nueva Ley, ciertamente no la más perfecta pero sí la más posible, ha cambiado sustancialmente la situación de este colectivo. F.E.P.E.R ya consiguió el objetivo y podría muy bien desaparecer. Ahora toca llevarla a la práctica a los mismos profesores. Pero por desgracia, la realidad de los hechos nos ha demostrado que es necesaria e imprescindible nuestra presencia porque ni los sindicatos han defendido la Ley (excepto F.E.P.E.R) ni los profesores han defendido su dignidad, en todo caso comprensible ante las amenazas del M.E.C. y de la Jerarquía.

POR PARTE DE LOS SINDICATOS

A última hora, muchos que no se preocuparon o aceptaron sumisamente la situación, asociaciones, sindicatos, plataformas etc. quisieron interesadamente subirse al carro de los que han luchado durante muchos años para modificar la Ley. Pero no subieron para apoyar, sino para neutralizar el trabajo realizado por F.E.P.E.R. Todos querían apuntarse, pero una vez vistas las dificultades en su aplicación, estos grupos se dedican ahora a paralizar la Ley, promovida desde el M.E.C.,y contentar así las presiones de la Jerarquía. Los sindicatos mayoritarios aceptan sin rechistar la imposición de la Administración, o admiten “estrategias sindicales” en defensa de los intereses de sus sindicatos, pero en contra de los intereses de justicia de los trabajadores. No revisan sus decisiones con sus afiliados (con sus bases) decidiendo su política sin contrastar con los trabajadores. Esos mismos sindicatos, alguno por cierto recomendado por la Jerarquía (ver WEB Diocesana de Extremadura), durante este proceso han expulsado expresamente del Convenio Único a los trabajadores-profesores de religión. Antes ya hicieron otros lo mismo

POR PARTE DE LA JERARQUÍA ECLESIÁSTICA

A la enseñanza moral de la Iglesia pertenece el derecho a un trabajo estable, a un salario justo y a una vivienda digna. Tales derechos se ven hoy vulnerados entre nosotros, en los profesores de religión. La Jerarquía eclesiástica nunca ha querido aplicar el Estatuto de los Trabajadores a las relaciones laborales de este colectivo . Además, a sabiendas de que no es parte en la relación laboral, ha utilizado el poder fáctico y ha presionado por todas las vías posibles a los partidos políticos, al Gobierno y al MEC para que no cumplan con la nueva Ley. Y estos colectivos saben que el Gobierno principalmente debe acatar y ser el guardián de su cumplimiento. Pero lo más delirante son las manifestaciones de la Jerarquía en contra de la Adicional 2ª, puesto que siempre achaca que no se cumplen los Acuerdos pero nunca dice en qué no se cumplen. Cuantos votaron esta Ley sabían muy bien que en nada iba contra los Acuerdos, se cumplían más bien las Directivas Europeas y la Constitución Española. Por eso, estaremos dispuestos a ver, juzgar y actuar en consecuencia, si se nos manifiesta dónde, cuándo y cómo va esa Ley contra los Acuerdos. La Jerarquía junto con el M.E.C. son la causa principal de este incumplimiento. Los sindicatos, algunas asociaciones y la Plataforma, creada por la Jerarquía, se adhieren por causas ajenas a los trabajadores en una clara dejación de sus obligaciones.

POR PARTE DEL MEC

Parece que algunas Instituciones hacen de la opresión ejercicio del poder y en nombre de la legalidad. En muchas ocasiones las garantías, reglas del derecho y los mismos derechos de los ciudadanos están en función de los intereses de las Instituciones, fuera de los ciudadanos y no coincidentes con sus necesidades. En este caso no creemos existan dudas sobre la aprobación de la Ley y de su entrada en vigor el día 24 de mayo y de las correspondientes derogaciones. Si alguno duda puede entrar en la Pag. WEB de feper.org. y asegurarse de la misma o acudir al B.O.E.

Sin embargo otros intereses inconfesables han hecho que se retrase la misma y sigan los trabajadores como si la misma no existiera, con presiones, amenazas y arbitrariedades por parte del MEC y de la Jerarquía.

Ahora se repite una cantinela para justificar esta situación: la necesidad de que salga un Real Decreto para su desarrollo. La Ley tiene efectos y derechos individuales y su puesta en marcha es de aplicación inmediata. ¿Necesita el Estatuto de los Trabajadores desarrollarse o ya es en sí mismo un desarrollo? Por parte del MEC no se han realizado las liquidaciones correspondientes con el pago a la gratificación de Navidad como se venían realizando en años anteriores, porque lógicamente no hay finiquito y en consecuencia hay un contrato continuado con la modificación automáticamente de aquello que no esté conforme con el Estatuto de los Trabajadores como es el contrato a tiempo determinado en aquellos que lleven más de tres años o lo determinado en los Convenios únicos de cada Comunidad Autónoma.

Curiosamente, son el Gobierno y la Jerarquía Católica quienes se saltan esta Ley a la torera. Por el poder de los que así actúan y por el miedo lógico de quienes sufren la fuerza del poder, a pesar de sus protestas, este curso se ha saldado con el incumplimiento de la Ley y con circunstancias de verdadera arbitrariedad. Como ciudadano, me rebelo con mis escasas fuerzas a admitir que el ordenamiento jurídico se vulnere con tanta normalidad y se siga aplicando una Ley derogada por la fuerza del poder. En esta sociedad de “DERECHO” parece que las normas jurídicas dicen lo que al poder político del momento quiere o le conviene que diga. No importa ni el espíritu ni el desarrollo en su tramitación en las Cortes. ¡Pobre Estado de presunto derecho!

Ahora aparece en la prensa que el M.E.C. y la Jerarquía están tratando sobre la relación laboral de los profesores de religión o sea que la Administración a sabiendas (prevaricación) incumple la propia Ley donde dice “La regulación de su régimen laboral se hará con la participación de los representantes del profesorado” y permite su discusión con un elemento extraño no representativo. El profesor no puede aceptar Carta de una profesora por el trato recibido del M.E.C. esos acuerdos pues se producen en un marco de ilegalidad manifiesta y que supondría consagrar “los privilegios” respecto a otros trabajadores.

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EL MERCADO NEOLIBERAL COMO MEDIADOR DE SALVACIÓN

Franz Hinkelammert

– Autor: Franz Hinkelammert –
 
El capitalismo surge con la pretensión de ser instancia de salvación. Surge como tal en los siglos XV y XIV, pero en la segunda mitad del siglo XVIII, con Adam Smith, esta creencia aparece explícitamentre y quizás por primera vez en la historia humana se expresa a través de teorías del mercado.

Las sociedades anteriores desarrollan ya en alto grado las relaciones mercantiles. Sin embargo, las ven con sospecha. Inclusive se las ve como peligrosas para la convivencia humana. Se les reprocha subvertir las relaciones humanas. Jesús las ve como dominio de un dios falso, Mamon, contrario al reino de Dios que él anuncia. En los escritos de San Pablo la polarización es vista como entre amor al dinero y amor al prójimo. El amor al prójimo es considerado lo contrario del amor al dinero y el mercado es la esfera en la cual rige el amor al dinero. El mundo de la ley por un lado y el mundo del sujeto que se enfrenta a la ley por el otro. Sospechas parecidas aparecen en la tradición griega, especialmente en Aristóteles.

En el surgimiento del capitalismo todas estas posiciones se invierten. Se invierten en el interior de varias corrientes cristianas como en el puritanismo calvinista de los siglos XVII y XVIII en Inglaterra y pronto en EEUU, pero igualmente se invierten en el pensamiento secular de la iluminación, lo que se hace presente en Mandeville y sobre todo en Adam Smith.

Resulta una espiritualidad del mercado. Su expresión a la vez teórica y moral más impactante se encuentra en la tesis de Adam Smith de la mano invisible. La expresión mano invisible viene de la Stoa y se refiere al Dios del cosmos. Vuelve a aparecer en Newton en referencia al sistema planetario, que según él es guiado por esta mano invisible. Smith la aplica ahora al mercado.

De lo que se trata es de sostener que en el mercado hay un automatismo que lleva todas las acciones – a coondición de que se mantengan en las leyes del mercado – hacia la realización del interés general. El mercado deja de ser la esfera del egoismo. Al contario. El interés propio no es egoista, sino que es portador del interés general, entendido como interés de todos. Imponiéndose al mercado, todos son llevados por sus leyes a comportarse mutuamente como servidores uno del otro. La sociedad del mercado no es egoista, sino que es sociedad de servicio mutuo. Además, es la única manera realista de lograr que los seres humanos acepten ser servidores de los otros, teniendo además ventajas mutuas de esta relación.

Es fácil ver que puede aparecer un cristianismo que entiende el mercado como el ambiente eficaz del amor al prójimo, lo que precisamente hizo el puritanismo de aquellos siglos. Amor al dinero y amor al prójimo llegan a ser lo mismo, Dios y Mamon se identifican. Lo moralmente malo es no someterse a las leyes del mercado por ser eso resistencia a la introducción del amor al prójimo – por fin realista – en la sociedad.

El neoliberalismo lleva estas tesis al extremo y a su aplicación universal y global. Su religiosidad y promesa de salvación es omnipresente hoy, aunque se amortigüe un poco en los últmos a ños como consecuencia de las experiencias que se tienen de los efectos desastrosos de la estrategia de globalización neoliberal. Pero la promesa sigue.

Uno de sus máximos representantes ha sido y sigue siendo el presidente del Fondo Monitario Mundial (FMI) en los años 90, Michel Camdessus. Él es hoy miembro del consejo de Justicia y Paz en el Vaticano, en Roma.

A Camdessus le gustaba dar conferencias a empresarios católicos o empresarios cristianos en general, en las cuales desarrolló una teología correspondiente a esta promesa de salvación. Hablaba un lenguaje que tomaba de la propia teología de la liberación y puso en el centro de su teología la opción por los pobres. El título de estas conferencias era: el mercado y el reino de Dios.

Pero la ajustaba. Según Camdessus, la única manera realista de efectuar esta opción es precisamente la política del FMI y sus mposiciones de los ajustes estructurales. Todo intento de escapar a estas políticas lo denunciaba como ilusorio y por tanto “populismo”, que hacia un daño mucho mayor que los problemas que se pretenden solucionar. Según Camdessus, los problemas que el mercado deja sin solución, habría que aceptarlos como consecuencia de la propia “conditio humana”. Lo que no tiene solución por la imposición del mercado neoliberal, no tiene solución ninguna. El mercado no es el reino de Dios, pero el mercado total es el acercamiento mayor que podemos lograr en este mundo imperfecto al reino de Dios. No hay salvación fuera del mercado. Aunque esta sigue limitada, es obligación humana dejar en las manos de Dios la realización definitiva del reino de Dios.En la tierra vale: extra mercatum nulla salus.

Es una teología que da la buena conciencia a aquellos que están destruyendo nuestro mundo y que no quieren tolerar ningún cambio de las cosas. De hecho, la salvación que promete es la renuncia a la salvación hasta post mortem. Es el amor al prójimo del corazón endurecido.

CRISTOLOGÍA A LA LUZ DEL DIÁLOGO ENTRE RELIGIONES

Francesc Torradeflot

– Autor: Francesc Torradeflot –
 
A la luz y a las sombras del IV Parlamento de las Religiones del Mundo y considerando la creciente diversidad religiosa de nuestro país, cualquier cristiano responsable y crítico puede y, hasta cierto punto, debe replantearse el sentido de su propia fe.

¿Cómo hacer una relectura de la fe en Jesucristo desde este nuevo contexto? La teología cristiana de las religiones, en general, y la cristología de las religiones, en particular, no olvidan esta cuestión. De hecho, la cuestión recuerda algunas de los primeros tiempos del cristianismo cuando se fue consolidando poco a poco el dogma cristológico. En ese momento se gestó ya lo que había de ser la afirmación inseparable de la unicidad y de la universalidad de la figura salvadora de Jesucristo. ¡Cómo podemos interpretarlas desde esta nueva situación?

Cabe subrayar que la fe es una experiencia a la vez personal y comunitaria que supone un radical compromiso, un reconocimiento y adhesión al valor absoluto de su contenido. Que de esta absolutez se haya de deducir una exclusión del valor de la fe del otro, no es necesario ni conveniente, a pesar de que en círculos fundamentalistas, especialmente de religiones monoteístas, suele ser todavía demasiado frecuente y se percibe como el único camino de fidelidad a la afirmación del valor absoluto de la propia fe. ¿Puede la fe absoluta en Cristo, propia del cristiano, ser compatible con la fe absoluta en Krishna o en Buda, del hindú o del budista? ¿La profunda convicción de detentar la verdad absoluta puede albergar la posibilidad de que el otro también la disfrute y que además la identidad y el contenido de la misma sean diversos? Como teólogo y como filósofo crítico de matriz occidental judeocristiana pe- Cristología a la luz del diálogo entre religiones Francesc Torradeflot Teólogo ro enamorado de los místicos de las grandes tradiciones religiosas, creo que sí, que precisamente gracias a mi fe absoluta puedo entender la radicalidad de la fe del otro y que es precisamente esa radicalidad de la fe la que permite aceptar al otro sin poner en riesgo la propia identidad. Y ello especialmente porque la fe auténtica remite a identidades abiertas que fundamentan la apertura radical al otro más allá de las creencias, como muestran las grandes tradiciones religiosas y espirituales de la humanidad (cfr. Harold Coward) que son patrimonio común cultural y espiritual de toda la humanidad, incluidos los humanistas autoconsiderados no religiosos, como recuerda la UNESCO.

Así pues, la adhesión a la verdad tal y como en conciencia (recta y honesta) la percibimos no significa necesariamente la negación de los otros rostros de la verdad, ni de su radicalidad. Paul Tillich, el famoso teólogo protestante liberal, afirmaba la radicalidad de la encarnación de Dios en Jesús pero aceptaba la posibilidad de más encarnaciones igualmente radicales en otros mundos posibles. Son posibles diferentes verdades absolutas que no se excluyan en un universo ricamente plural siempre que los sistemas globales, las cosmovisiones, los paradigmas, permitan que la verdad sea percibida y expresada de maneras distintas dependiendo de lenguajes, culturas, contextos y sensibilidades distintas.

Si esto es así, la absolutez del cristianismo puede, por ejemplo, reinterpretar la radicalidad de la figura de Jesucristo no sólo desde las sensibilidades culturales distintas, sino también desde las relecturas que del personaje central del cristianismo se puede hacer por su contraste con las figuras absolutas de otras fes como, por ejemplo, Buda, Krishna, Mahavira, Zaratustra, Mohamed, el Madi, etc. Ello supondrá una auténtica renovación y oxigenación de la cristología.

Una cuestión colateral pero esencial será discernir hasta qué punto la nueva sensibilidad permitirá el reconocimiento simultáneo de diferentes verdades absolutas considerando que tal reconocimiento implica una adhesión de fe. No son pocos los teólogos que como Panikkar, Gira o Scheuer reconocen que esta posibilidad es ya una realidad en lo que se ha dado en llamar como “pertenencia o identidad religiosa múltiple”. Otra consideración capital es el reconocimiento implícito que esta nueva percepción supone del valor de la creatividad teológica y de la diversidad consecuente más allá de las fijaciones de la dogmática institucional.

Más allá del principio de contradicción y en conjunción con una armonía de contrarios más propia de la mística, lo fundamental de este nuevo paradigma cristológico es la consideración implícita o explícita de una supuesta relación o comunión de fes absolutas o de absolutos. Este presupuesto es, por un lado, mostrable a través de la historia comparativa de las religiones y a través del diálogo entre las religiones, este último una realidad viva y floreciente que será testigo de los avances y dificultades históricas de esa armonía, y, por otro lado, resultado de la experiencia mística liberadora en sus múltiples formas de expresión.

DISCURSO DEL PAPA EN RATISBONA

Evaristo Villar

– Autor: Evaristo Villar –
 
1

Yo no le reprocharía al Papa Benedicto XVI que, en cuanto profesor que ha sido en Ratisbona y ante un auditorio que se supone guarda un recuerdo agradecido a sus enseñanzas, pueda expresar sus propias opiniones sobre el Islam y los Musulmanes. Las propias ideas, como bien sabemos por experiencia, dependen de múltiples factores, entre estos y no de menor importancia, del interés que se tenga por el objeto sobre el que se opina y de la búsqueda honrada de información que te conduce más cerca del mismo. Y, por lo que actualmente sabemos, ni el Islam es un tema nuevo en las reflexiones del que fue profesor Ratzinger ni tampoco tenemos razones para sospechar de su interés y búsqueda de información sobre el mismo.

Porque, además de los retiros mantenidos con teólogos y expertos en teología islámica, como aseguran las propias fuentes musulmanas (cfr. Aref Alí Nayed, “A Muslim’s Commentary on Benedict XVI’s Faith, Reason and the University: Memories and Reflections”, www.atrio.org) la posición del posterior cardenal Ratzinger sobre el Islam (y sobre el resto de confesiones religiosas fuera del cristianismo) ha quedado suficientemente reflejada en la Declaración Dominus Iesus, firmada por él mismo el 2000. Una declaración oficial que, a juicio del obispo Pedro Casaldáliga, fue “inoportuna y lamentable”.

En síntesis, el entonces cardenal Ratzinger viene a decir que la salvación ofrecida por Dios a toda la humanidad necesita de la Iglesia católica para que sea posible (c.IV). Una posición a todas luces exclusivista. Pero hay más, se llega a afirmar que a las diferentes tradiciones religiosas no se les puede atribuir un origen divino ni una eficacia salvífica (c.VI); que los no cristianos se hallan en una situación “gravemente deficiente” frente a la plenitud de medios salvíficos que se encuentran en la Iglesia católica” que mantiene “que Jesucristo tiene, para el género humano y su historia, un significado y un valor singular y único, sólo de él propio, exclusivo, universal y absoluto” (c.III). Postura que refleja un inclusivismo manifiesto.

Si echamos una mirada un poco más amplia sobre esta Declaración podremos descubrir fácilmente que esta postura mantiene una notable divergencia con la mentalidad reflejada en diferentes lugares del Vaticano II. Así lo ha demostrado, entre otros, Leonardo Boff a propósito de la particular interpretación que hace el entonces cardenal Ratzinger del subsistit in de la Lumen Gentium 8 (cfr. ¿Quién subvierte el concilio? A propósito de la “Dominus Iesus”, Libros Digitales Koinonia, www.servicioskoinoia.org).

2

En concreto, nada que reprochar al nostálgico profesor que, desde la misma tribuna desde donde años antes ejercía su magisterio, exprese ahora su propia opinión sobre el Islam y los Musulmanes. Otro cantar es si éste que antes fue profesor y ahora es Papa, representante religioso por tanto de millones de católicos y jefe político de un Estado, puede desligar las propias ideas de la alta representación religiosa y política que ostenta, en la que casi todo el mundo suele reconocer un peso nada desdeñable de ejemplaridad. Más aún, también parece legítimo preguntarse si es éticamente correcto que una figura como la del Papa puede expresar sus propias opiniones sin tener en cuenta el momento histórico que está atravesando el mundo en el que vive. Porque por desgracia, la guerra de civilizaciones, que antes no pasaba de ser mera conjetura, es ahora una dramática realidad. Desde los tortuosos caminos del Oriente (Próximo, Medio o Lejano) hasta los suburbios y extrarradios de las ciudades de nuestro mundo occidental, la violencia, y aun la misma guerra, aparecen casi siempre como el método único para resolver los conflictos y para abrir un mayor desencuentro entre las diferencias. Hablar del Islam y de los Musulmanes hoy día sin tener en cuenta esta realidad puede ser irresponsable o conscientemente provocativo.

Pues bien, leído con atención y respeto lo que se ha afirmado en Ratisbona sobre el Islam y los Musulmanes y teniendo en cuenta el rol de quien lo dijo, cualquier persona con un mínimo conocimiento y sensibilidad hacia el mundo actual y con un cierto sentido común podría adivinar fácilmente las consecuencias. Desde este punto de vista, con todos los respetos, me parece que política, ética, y religiosamente lo dicho en Ratisbona ha sido un error. Ha empeorado sensiblemente las ya difíciles relaciones que se han ido construyendo en los últimos años entre el cristianismo y el mundo musulmán. Y, en este punto, conviene recordar que las personas constituidas en autoridad están éticamente más obligadas a cuidar sus expresiones para no echar más gasolina a lo que algunos políticos irresponsables están convirtiendo en un trágico polvorín. A no ser que en Ratisbona se tuvieran otras intenciones ocultas que se han querido provocar, pero que luego, a la vista de las reacciones, se han abortado con los desmentidos.

3

¿Qué se dijo, entonces, en Ratisbona que tanta polvareda ha levantado? Recordemos escuetamente la síntesis de un discurso, en realidad complejo y no tan bien trabado. Se está hablando de un tema académicamente importante como es la “racionabilidad de la fe” y esto desde un lugar que le da un carácter universal, como es la propia Universidad. Pero, curiosamente, lo que parece más fuerte en el discurso del Papa Benedicto XVI no es lo que, según yo creo, mayor polvareda ha levantado, sino lo que, en la lógica del discurso, aparece casi como algo anecdótico, o, al menos, como una consecuencia. Lo más fuerte es, creo yo y puedo equivocarme, la afirmación de la irracionabilidad de la fe musulmana, y la anécdota o la consecuencia es la violencia. Pues bien, a lo largo del discurso el paciente lector asiste al contraste que se va dibujando entre un cristianismo razonable y pacífico que, a través del paso por el helenismo, se reviste de universalidad y de paz y de un Islam que, ajeno el helenismo, es irracionablemente violento.

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A por otro mundo, también en Madrid

Varios Autores

Éxodo 92 (ener.-feb.’08)
– Autor: Varios Autores –
Crónica sobre el Foro Social Mundial 2008
 
¿DE DÓNDE VIENE EL FORO SOCIAL MUNDIAL?

El Foro Social Mundial surge en 2001 en la estela del movimiento antiglobalización. En 1996 había tenido lugar en Chiapas, convocado por el EZLN, el primer Encuentro Intercontinental por la Humanidad y Contra el Neoliberalismo, al que siguieron otros en España y Brasil. En 1999 se produjo en Seattle la masiva protesta que paralizó la actividad de la Organización Mundial del Comercio, justo después de darse a conocer el Acuerdo Multilateral de Inversiones (AMI), considerado por muchos como el documento constitucional del nuevo capitalismo transnacional. Y casi cada año se han venido produciendo contracumbres alternativas al orden dominante mientras iban tomando cuerpo diversas redes del llamado movimiento global, como Acción Global de los Pueblos o Vía Campesina. El Foro Social Mundial se plantea como oposición al Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), donde anualmente se reúnen los gerentes del capitalismo global. Surge como encuentro de debate y reflexión, así como de intercambio de experiencias y propuestas para analizar las causas de esta situación y buscar caminos, construir redes y crear alternativas con la mirada puesta en otros mundos posibles. Al primer encuentro realizado en Porto Alegre (Brasil, 2001) siguieron los dos siguientes en la misma ciudad y en 2004 se trasladó a Mumbai (India), volviendo el año siguiente a Brasil. El VI Foro Social Mundial sucedió de manera descentralizada en tres ciudades: Bamako (África), Caracas (América), y Karachi (Asia). El año pasado se realizó en Nairobi (Kenya) y el año que viene tendrá lugar en Belén (Brasil). Este año 2008 el FSM ha buscado una nueva fórmula y se ha celebrado de manera descentralizada en todo el mundo, allá donde hubiera movimientos críticos que lo quisieran poner en marcha. En el Estado español ha tenido lugar, al menos, en Madrid, Galicia, Catalunya, Andalucía, País Valenciá, Murcia, Canarias, Illes Balears, Castilla y León… Si se ojea la página oficial del FSM puede verse que también se han celebrado foros en Iraq, Camerún, Corea del Sur, Alemania, Francia y otros muchos países.

FORO SOCIAL MUNDIAL 2008 EN MADRID. ¡LA CERILLA!

El proceso que ha dado lugar al FSM2008-Madrid ha sido algo parecido a eso: a una cerilla que ha prendido en un ambiente receptivo al fuego antineoliberal. Porque nadie pensaba a finales de septiembre pasado, cuando surgió la idea de seguir los pasos de Catalunya, que el resultado iba a ser este desborde positivo de ganas de debatir (¡y construir!), de escucharse (¡en Madrid!), de hablar de futuro (¡entre tanta gente diversa!). Hasta hoy nos dura esa sonrisa de saber que esto es lo que parece: un avance en la articulación de las redes sociales alternativasen Madrid, un soplo de aire fresco que demuestra que es posible hacer cosas importantes juntos. Pero, volviendo a la pequeña y jugosa intrahistoria de este proceso, intentaremos reflejarlo en unas pequeñas pinceladas: La idea de que fueran movimientos, redes y organizaciones sociales y políticas alternativas y gentes con ganas de ocupar las calles y derrotar al pensamiento único, quienes dieran vida en Madrid a este Foro descentralizado, surge con mucha modestia a partir de un dinámico y plural espacio de coordinación e intercambio de ideas, experiencias y reflexiones denominado Taller de Movimientos Antisistémicos (heredero de otros celebrados anteriormente con el mismo nombre en el marco de la Universidad Nómada, 2005, y del Encuentro de MM. Sociales en la Facultad de Matemáticas, 2006). Volvía a reforzarse nuevamente la idea de que en Madrid es posible aunar fuerzas sin crispación, con múltiples y plurales formas de concebir el anticapitalismo y con ganas, muchas ganas, de dar un paso más en pos de ese mundo libre de explotación, desigualdad, alienación e injusticia.

¿RESULTADOS?

El más visible seguramente se plasmó antes de la celebración del Foro: las diversas reuniones asamblearias, de comisiones y, posteriormente, de los colectivos organizadores de los Talleres. Se celebraron en el Espacio Polivalente Autogestionado (EPA) “Patio Maravillas”, en un ambiente intenso, respetuoso y unitario. Y, cada día que pasaba, con más y más participación de colectivos y personas no organizadas. Así fuimos dando forma, entre todos, sin hegemonismos y con enorme pluralidad, a esta historia. Lo que vendría después, con ese enorme caudal de ganas de tirar “p’alante”, no podía ser más que positivo. Y así fue.

El desbordamiento en relación a las previsiones iniciales se manifestó nítidamente en la apertura del Foro en el instituto Cardenal Cisneros. Allí nos encontramos alrededor de 600 personas en un espacio de 280 asientos, con un entusiasmo que hacía tiempo no se veía, tal como se plasmó en el largo aplauso que refrendó las últimas palabras de la presentación: “¡Hacer que nuestra vida sea un contrapeso que detenga la maquinaria!, ¡no prestarnos a servir al mismo mal que condenamos!, ¡ponernos en pie para empezar a vencer!”.

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LOS HOMOSEXUALES Y LA IGLESIA

Francecs Xavier Martí i Juan

Éxodo 82 (ener.-febr.’06)
– Autor: Francecs Xavier Martí i Juan –
 
Nunca ha sido fácil la situación de los homosexuales en la Iglesia. Ahora tampoco lo es. En otros tiempos la homofobia eclesiástica se daba en una sociedad homófoba y una alimentaba a la otra. Ahora, en cambio, en el mundo occidental no solamente se tolera la existencia de gays y lesbianas, sino que se reconoce su derecho a establecer uniones civiles y a adoptar niños. Por eso la persistente beligerancia de la Iglesia contra las personas “diferentes” contrasta mucho más en la actualidad.

De momento – y esto no parece que vaya a cambiar en este pontificado – si usted es homosexual, habrá de cargar con el yugo de ser considerado una persona que tiene una inclinación objetivamente desordenada. Así pues, su entrada en el Reino de los Cielos se hace por una puerta más estrecha que la de los heterosexuales.

Con todo, a muchos homosexuales cristianos no nos preocupa tanto cómo vamos a entrar en el cielo, cosa que en gran parte no depende de nosotros, sino cómo estamos en la Iglesia que ahora peregrina en la tierra.

Si usted es un cristiano que no acepta su orientación homosexual, es decir, que no cree que Dios le haya creado así, que más bien cree que usted es un defecto de la naturaleza, entonces puede sintonizar con la teoría y la práctica actual de la Iglesia respecto a los homosexuales. Puede participar activa y visiblemente en la vida eclesial y eclesiástica. Sin embargo, es mi obligación decirle que tendrá que pagar un precio muy alto: ha de abstenerse de cualquier relación sexual fuera del matrimonio canónico y no puede hacer patente su tendencia ni su conformidad con ella. Experiencias propias y ajenas demuestran que esto conlleva graves perjuicios para su salud psicológica y espiritual que en nada favorecen una vida iluminada por el Espíritu.

Si usted, en cambio, es un cristiano que se reconoce homosexual y se acepta así, tal como es, y tiene la firme convicción de que Dios le ha creado así y no le exige el celibato obligatorio a cambio de su amor, entonces – también tengo obligación de decírselo – tendrá serias dificultades para vivir en comunión plena con la Iglesia. La cosa es más grave si usted hace pública y notoria su homosexualidad o simpatiza con la “cultura homosexual”. Y más aún si forma parte de una asociación de gays y lesbianas o decide unirse civilmente con otra persona de su mismo sexo. Entonces puede que se le nieguen algunos sacramentos, que no pueda realizar actividades pastorales y que se cuestione su vinculación con la Iglesia.

Lamento la crudeza de la exposición, pero la realidad es así. A pesar de todo, hay muchos homosexuales cristianos, autoaceptados y visibles, que vivimos las dos identidades en armonía, alegría y esperanza. Con dificultades, como todos los demás; pecando, como todos los demás, pero sin llevar fardos añadidos. Desde hace unas cuantas décadas han surgido en las iglesias cristianas diversos movimientos que viven y reivindican la compatibilidad entre la fe cristiana y otras formas distintas de sexualidad. En estos movimientos consideramos que es el Dios vivo el que nos da el ser y el pertenecer a la Iglesia, más allá de las estrechas reglas eclesiásticas sobre la sexualidad, el matrimonio y la familia. Consideramos que Dios tiene un proyecto humanizador universal, basado en el amor, y que nosotros formamos parte de él. En España muchos de estos grupos están integrados en asociaciones de gays y lesbianas y coordinados por el Área de Asuntos Religiosos de la Federación Española de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales. Entre sus componentes hay laicos con distintos grados de compromiso eclesial e, incluso, algunos sacerdotes.

Creemos que el Espíritu Santo, que actúa invisiblemente y suscita en todos la verdad y el bien, reconducirá la situación de los homosexuales en la Iglesia. Mientras tanto nosotros vivimos ya en plenitud nuestra condición de homosexuales y cristianos con la mirada puesta en Cristo Jesús.

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ÉXODO EN CAYUCOS: “MÁS ALLÁ DE LA MUERTE”

Esteban Tabares

nº 85 octubre 06
– Autor: Esteban Tabares –
 
Desde el mes de mayo, “Sevilla Acoge” participa en el Plan de Acogida de Emergencia de africanos llegados a Canarias, mediante un convenio suscrito entre el ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales y diversas entidades humanitarias. Cada diez o doce días venimos recibiendo grupos de 15-20 personas, senegaleses la mayoría. Tras unos días de acogida y “descanso” con nosotros, continúan su ruta hacia otras partes del país para reunirse con algún familiar, amigo o paisano, cuya dirección o teléfono traen en el bolsillo. Muy pocos se quedan por Andalucía; su meta es Madrid o Barcelona principalmente. ¡Ya están en España! Ya alcanzaron su sueño, aunque residirán aquí sin “papeles”.

Roberto, que gestiona nuestros proyectos de co-desarrollo, viajó en agosto pasado a Senegal y ha vuelto tan impresionado que cuenta y no acaba. Dice que si él fuese senegalés haría lo mismo: subirse a un cayuco y venir para acá. Las condiciones de vida se han deteriorado tanto que no hay esperanza de futuro y la gente más joven y cualificada no aguanta más el presente. ¡Se acabó el tiempo de la resignación! Salen y saldrán como sea. Roberto mantuvo bastantes entrevistas con jóvenes de diversos niveles: analfabetos, universitarios, los camareros del hotel, taxistas, profesores… y todos respondían sobre la inmigración que “No tenemos otra salida; no hay otra alternativa. Nos gustaría quedarnos en Senegal, pero ¿qué se nos ofrece?”… Quedó muy impresionado con una pintada que se repite en las paredes “AUDELÀ DE LA MORT. MOURIR OU BARCELONE” (“Más allá de la muerte. Morir o Barcelona”), lo cual muestra el nivel de desesperanza y nulos horizontes de futuro.

N’Demba M’Baye, senegalés y mediador intercultural, nos cuenta que la gran mayoría de la población de Senegal sobrevivía de la agricultura, ganadería y pesca. Pero la sequía que padecen desde hace varios años hace imposible la agricultura y el ganado se pierde. Además, ¿para qué cultivar la tierra si luego no hay a quien vender los productos? “Sólo nos queda la pesca, pero ¿dónde pescar? si la mayoría del mar está “vendido” a las grandes compañías pesqueras de otros países”. Los jóvenes se movilizaron para quitar al anterior gobierno, pero el país no avanza, retrocede cada vez más. Las madres intentan convencer a los hijos para que no viajen, pero ellos “prefieren morir antes que quedarse y ver la situación que atraviesan sus familias”. Un chico argumentaba: “Aquí ves a una persona andando, pero está muerta por dentro”…

Ousseynou Dieng, senegalés y también mediador intercultural en “Sevilla Acoge”, indica que la democracia allí es muy peculiar: “Es un hombre y a su alrededor un vacío, donde uno dice qué se hace y el resto lo alaban”. Como ejemplo cita a los 76 imanes de las mezquitas que le prometían al presidente del Gobierno senegalés su apoyo incondicional en las elecciones; o el marabú que tiene cuatro millones de seguidores y le promete que lo van a reelegir. En Europa preocupa el envejecimiento de la población, mientras que en Senegal preocupa el exceso de jóvenes: “Son jóvenes desesperados que no ven lo prometido de cara al futuro”.

Ousseynou nos habla también de la “fuga de cerebros”. Por ejemplo, la Escuela de Ingenieros de Senegal ha puesto en el mercado este año 107 ingenieros que después no encontrarán trabajo; ¿a dónde irán?… Senegal se enfrenta a la amenaza del expolio de sus reservas pesqueras. “Acabaron con las reservas del Norte y ahora lo harán con las del Sur”. En los años 80 la pesca era el sector que más riqueza generaba en el país, pero con el paso de la pesca artesanal a la industrial, los pequeños pescadores con cayucos no pueden nada frente a los enormes barcos congeladores europeos o asiáticos. Los cayucos ya no sirven para pescar, sino para emigrar: “Estamos acostumbrados a viajar desde nuestros antepasados”…

Assane Güeye, otro amigo senegalés, se lamenta y dice que “Los inmigrantes son falsos. Porque cuando van a Senegal muestran la imagen del éxito, hacen cosas distintas a las habituales, presumen de coche, casa, no se replantean quedarse, sino retornar nuevamente y regresar al año siguiente a Senegal con más dinero, lujos… Con ello invitan al vecino a venir a España, quedándoles como única alternativa el cayuco al estar cerradas las fronteras. La gente allí los mira como héroes y llegar aquí es un aplauso para ellos”.

Podíamos seguir con más testimonios. Ellos saben mejor que nadie qué pasa allí y por qué vienen aquí. Los europeos no tenemos ni idea y nuestros gobiernos tampoco. Sólo saben imponer medidas policiales de control de fronteras y usar la inmigración como boomerang electoral de unos contra otros. Una opinión pública fragmentada que fomenta las posiciones más conservadoras y anti-inmigrantes y despierta nuestros viejos miedos.

La emigración, igual que el hambre, es efecto del empobrecimiento. Sólo se logrará frenarla favoreciendo un desarrollo endógeno y un comercio internacional justo: “Dejaos de oenegés y pagadnos mejor el café”. Es una injusticia que África sea un continente muy rico y que tenga 24 de los 25 países más empobrecidos del mundo. Si África no va a mejor, nadie podrá detener el éxodo migratorio. Ahora hay 936 millones de africanos y dentro de veinte años serán 1.500 millones.

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LA MEDIACIÓN INTERCULTURAL EN LA ACCIÓN DE “SEVILLA ACOGE”

Esteban Tabares

Número 83 (marz.-abril’06)
– Autor: Esteban Tabares –
 
Ante la presencia emergente de colectivos inmigrantes como usuarios e incluso dispensadores de servicios sociales o de otro tipo, constatamos que los profesionales encargados de la integración no están capacitados para afrontar esta tarea por ellos mismos. Por eso, en “Sevilla Acoge” recibimos frecuentes peticiones de asesoramiento a profesionales de diversas instituciones: maestras, trabajadoras sociales, pedagogos, médicos, psicólogas, enfermería, orientadoras laborales, abogados, educadores, etc.

Necesitan la ayuda de mediadores-as interculturales, quienes sí poseen las potencialidades adecuadas para la tarea de acercamiento y compromiso entre la sociedad y las personas inmigrantes. El mediador-a ayuda a los distintos profesionales a una mejor comprensión de los grupos o personas extranjeras; y a los propios inmigrantes les facilita el acercamiento en condiciones de igualdad ante nuestras instituciones. Así contribuye a un diálogo en profundidad y a la búsqueda de espacios comunes de comprensión.

Esa es la principal aportación de la mediación intercultural: su capacidad para acercar dos mundos en desigualdad y distintos: el de la sociedad receptora y el de los colectivos inmigrantes. Labor complicada, pues poner en comunicación ambos mundos es fácil cuando se parte de una situación de igualdad; pero la tarea es muy difícil cuando el desnivel simbólico y real es tan grande como el existente entre la sociedad mayoritaria y los grupos etnoculturales minoritarios (inmigrantes, gitanos, excluidos).

Es necesario, pues, un cambio interno en las instituciones para que se produzca una toma de conciencia sobre la situación de multiculturalidad significativa que va creciendo en nuestra sociedad. No sólo los barrios y las calles se perciben distintas a hace veinte años; también las escuelas van cambiando su composición y sus necesidades; los hospitales se encuentran con pacientes a los que no entienden; los servicios sociales no saben cómo actuar con las personas diferentes que son ahora sus nuevos usuarios, etc. Los cambios en la composición de la sociedad son claros, pero las instituciones no están cambiando con el mismo dinamismo.

Un caso peculiar en esta tarea es “Sevilla Acoge”, que es pionera en la formación y profesionalización de la figura de los mediadores-as interculturales. Es una Asociación dedicada exclusivamente a personas inmigrantes desde hace veinte años y que cuenta con un equipo de mediadores-as que trabaja con entidad propia y en coordinación con otros profesionales de los diversos servicios que ofrece. En la atención directa, las personas o familias inmigrantes generalmente no lo dicen todo, sino sólo aquello que creen que el profesional que le atiende puede entender, lo que consideran que éste espera escuchar para que se les ayude. Con frecuencia, sin que ni uno ni otro sean conscientes de ello, entran en colisión pertenencias grupales frente a individuación, raíces frente a porvenir, interdependencia frente a autonomía.

Lo propio de la función mediadora es hacer que se comprendan las reacciones y actitudes de las dos partes, ayudar a que se descubra el significado de las situaciones, el sentido que cada persona otorga a sus acciones. El mediadora es la persona más indicada para desvelar lo que hay detrás, el porqué, los valores que motivan algunas conductas a veces inexplicables para nosotros y lo que de nuestras actitudes no es inteligible para el inmigrante. El mediadora intercultural posee los recursos apropiados para ayudar al profesional que sea a comprender lo no evidente, ayudando a explicitar las prioridades del usuario. Es también la persona que sabe qué hacer para que el inmigrante diga al profesional, de manera adecuada, ciertas cosas que normalmente no le diría. Sólo así se puede llegar a un diálogo en paridad y a tomar acuerdos admisibles por ambas partes.

El mediador-a funciona desde su propia experiencia de interculturalidad, a partir de la comprensión de su propio proceso de aculturación- adaptación. Del mismo modo que ha sabido tender puentes entre su mundo y el nuestro, negociando interiormente acuerdos y compromisos que le permitan conocerse a sí mismo y reconocer a los otros diferentes, así también en su acción mediadora busca cómo restaurar puentes para encontrar un compromiso negociado entre la sociedad de llegada y las familias inmigradas, y dentro de los propios individuos. De hecho, los mediadores-as formados por “Sevilla Acoge” son fruto del mestizaje cultural a raíz de la propia experiencia de síntesis construida para conservar su identidad de origen y tomar a la vez lo positivo de esta sociedad a la que llegaron.

La intervención transversal de la mediación en todas las acciones de “Sevilla Acoge” creemos que es una positiva aportación al diálogo intercultural. Algo tan necesario hoy en nuestras sociedades, en riesgo siempre de enquistarse en fundamentalismos de todo tipo, que desencadenan violencia simbólica y también real, o dominio cultural de la mayoría sobre las minorías. La apuesta práctica que hacemos en nuestra Asociación por los mediadores-as interculturales, su formación y su reconocimiento profesional, creemos que es una buena contribución para irnos acercando a esa bella utopía que nos mueve: “unir sin confundir y distinguir sin separar”.

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“ECOPODA”, EMPRESA DE INSERCIÓN SOCIAL CON JÓVENES INMIGRANTES

Esteban Tabares

Éxodo 94 (may-jun.’08)
– Autor: Esteban Tabares –
 
Esta experiencia es producto de un choque. Un choque frontal y directo con una realidad nueva con la que nos hemos topado hace años: los jóvenes y menores inmigrantes, a la deriva tantas veces como icebergs en el mar helado de sociedades difíciles cuando no hostiles hacia ellos. Es un intento de navegar junto a ellos, a través de las mismas corrientes, con el objetivo de llegar –ellos y nosotros, todos- a buen puerto.

Corría el año 2000 cuando, reflexionando en Sevilla Acoge sobre qué hacer con los jóvenes inmigrantes en nuestra ciudad, acordamos que era necesario abrir una nueva línea de acción hasta ahora inédita para nosotros: la formación profesional ocupacional. Entre las diferentes posibilidades escogimos la de una Escuela-Taller, financiada por el INEM y gestionada por Sevilla Acoge.

Durante un año completo funcionó nuestra escuela-taller llamada “ECOPODA-JUNIOR”. Se matricularon 30 alumnos/as: tres eran jóvenes gitanos, quince eran inmigrantes y el resto chicos/as payos. Aprendieron trabajos de jardinería, poda de grandes árboles y técnicas de fabricación de compostaje, además de hábitos de estudio y de trabajo, disciplina laboral, saber convivir y respetarse entre ellos, etc. No fue nada fácil la experiencia, pues hubo que hacer congeniar a jóvenes muy distintos y meter por hábitos de estudio y de trabajo a chicos/as provenientes en su mayoría de fracaso escolar unos y de ambientes marginados otros.

Terminada la escuela-taller, nos decíamos: ¿y ahora qué? ¿cómo seguir? ¿qué hacer con ellos? ¿ha sido sólo el entretenimiento de un año?… Tras muchos análisis, decidimos fundar una empresa de inserción social con uno de los técnicos -socio y trabajador a la vez-, con varios alumnos más motivados como trabajadores y con un pequeño capital que aportaba Sevilla Acoge. “ECOPODA” funciona desde el año 2002 y se dedica a la jardinería, vende la leña gruesa y elabora abono orgánico con los restos vegetales triturados.

Actualmente “ECOPODA” tiene una plantilla estable de seis personas: dos españoles, dos africanos, un marroquí y un ecuatoriano. Cuando hay mucha faena llegan hasta diez. No capitaliza beneficios, sino que éstos se invierten para amortizar nuevas inversiones en maquinaria y utensilios y en las nóminas. Como empresa de inserción social nos sirve para documentar a jóvenes inmigrantes “sin pa- peles” mediante el contrato de trabajo correspondiente.

En nuestra perspectiva, “ECOPODA” no sólo es un ámbito laboral y económico, sino un espacio educativo para la convivencia y el aprendizaje intercultural. Claro que no es fácil armonizar ritmo y exigencia laboral, modos de ser fraguados con códigos culturales diferentes y además ¡con jóvenes!… Por ejemplo, ¿qué hacer con los chicos musulmanes cuando llega el mes de Ramadán o las fiestas propias? Fue complicado lograr un consenso, pues todos queremos tener cuantos más días de fiesta mejor. Finalmente acordaron hacer horario de verano (turno intensivo de mañana) durante el Ramadán y así compatibilizarlo con su ayuno. Con respecto al descanso para sus fiestas tradicionales, decidieron tomar días de sus vacaciones o cambiar nuestros días festivos por los suyos en paridad.

Otros elementos no siempre fáciles de armonizar entre ellos son el concepto de trabajo y el ritmo productivo. También en esto influye, y mucho, el perfil cultural de cada cual. La disciplina laboral, respetar los horarios, cumplir los plazos de entrega, el trabajo bien hecho, la responsabilidad en las tareas, etc. no son concebidos de la misma manera por todos. Alcanzar un nivel homogéneo en estos aspectos es otra finalidad educativa de “ECOPODA”, algo que con unos chicos se logra y con otros no.

La fidelidad a su cultura de origen y la adaptación o integración en esta sociedad exigen de los jóvenes un permanente proceso de negociación siempre complicado y muchas veces conflictivo. Por nuestro lado, la preocupación debe ser la comprensión genuina, no sesgada ni eurocéntrica, de la cultura de estos jóvenes inmigrantes trabajadores. Muchos de ellos se han marcado retos vitales muy fuertes para transformar sus vidas. A nosotros nos toca entender sus vivencias y proponerles a la vez nuevas experiencias laborales dignas y capaces de impulsarles a dar el paso hacia una nueva posición social.