LA CORRUPCIÓN DE LA DEMOCRACIA

Evaristo Villar

Éxodo 104 (may.-jun)
– Autor: Evaristo Villar –
 
POR si no estuviéramos suficientemente convencidos de la necesidad de “regenerar la política” nos acaba de llegar un libro póstumo de Vidal-Beneyto, “La corrupción de la democracia”. Como él mismo lo califica en la introducción, se trata de “un dispositivo de ataque, un arma de guerra” contra los riesgos que amenazan los cimientos de nuestra existencia colectiva, principalmente en estos momentos en que la corrupción, como una pandemia incontenible, infecta todos los ámbitos de la vida asociada, gobernativos y laborales, recreativos y de ocio y está pervirtiendo la naturaleza y los fines de la vida política, de la realidad económica y de las prácticas sociales y culturales.

A lo largo de este texto “que se apoya en gran medida en artículos” ya publicados antes, Vidal-Beneyto aborda la corrupción radical de la democracia, profundizando luego en su verdadera causa, la deriva de los valores públicos, y analizando a continuación la quiebra de la política, los conflictos y alternativas y los avatares de los sujetos, para recalar, finalmente, en los desafueros del capitalismo.

La corrupción política, según el autor, no sólo pone fin al Estado de Derecho, violando las normas destinadas a proteger el interés general, sino que conlleva la desaparición de la cultura ciudadana y conduce al neocorporativismo y la mafia al sustituir la lealtad jurídica, debida a la comunidad, por bastardos intereses individuales o del grupo de vasallaje. Y si esto es así, más que la denuncia de los casos concretos de corrupción –que habrá que hacer siempre–, lo que habrá que atacar en firme es la corrupción del propio sistema que se manifiesta en procesos como los siguientes: en la “guerra económica” que, liderada por las empresas públicas y las multinacionales, enfrenta a unos países con otros con el arma letal de la corrupción; en la mitificación que se hace del “principio de competencia”, que eleva la corrupción a la categoría de estrategia básica en la conquista del mercado; y en la financiación de los partidos políticos y en los costes astronómicos de las campañas electorales, que están transmutando la corrupción política en “corrupción de la propia democracia” (p. 38).

Y aquí, en la corrupción de la democracia, es donde, a mi juicio, el texto de Vidal-Beneyto alcanza una particular densidad, haciendo una valoración crítica en primer lugar, y avanzando luego algunas propuestas de cara al futuro.

La crítica se basa en las insuficiencias o paradojas que la misma democracia plural y representativa presenta. Porque, convertida, más que en un medio, en fin en sí misma, la democracia “revela su inadecuación radical a la realidad presente”, debido a las disfunciones estructurales y a las contradicciones sustantivas que esa imagen presenta. Lo cual se evidencia en la renuncia que se hace de “la voluntad política” en beneficio de la lucha por la conquista y uso del poder a toda costa, de una parte (p. 189), y de otra, en la “situación ambigua y confusa” que este panorama crea en la ciudanía (p. 29).

Esta inadecuación a la realidad, a pesar de haberse impuesto de forma unánime y universal como régimen político, se hace sentir, a juicio del autor, en algunas paradojas como las siguientes: entre la imagen de fin o límite que representa y el enclaustramiento del potencial emancipatorio que ella misma alberga; entre la perfección conceptual que se le otorga y lo muy poco que tienen que ver con ella sus realizaciones directas o representativas; entre el reconocimiento general de la inviabilidad de su forma clásica y su presencia dominante en el discurso de los políticos occidentales; entre el plazo corto del ejercicio democrático y el plazo

largo de las transformaciones políticas; entre su asociación general al binomio Estado-nación y el cuestionamiento que hoy día se hace de este mismo binomio; entre su pretendida neutralidad axiológica en el pluralismo reinante y la indeterminación que ella misma instala en el seno de la comunidad; entre la proclamación general de los derechos y libertades de la primera, segunda y tercera generación y la mitificación que luego se hace de la primera (libertades), relegando al olvido las otras dos (la igualdad y la solidaridad).

Difícil superar estas paradojas que, desde el punto de vista filosófico, representan un verdadero límite a la imaginación y a la utopía. Porque atribuir las disfunciones de las actuales democracias a la corrupción de los partidos o al desinterés general por la política sería confundir los efectos con las causas, pues mientras no se invente otra cosa, seguirá siendo verdad que la democracia es “el peor de los regímenes posibles, con exclusión de todos los demás”.

La causa está en querer aplicar un sistema político que se viene fraguando desde hace casi dos siglos a una realidad totalmente otra, profundamente transformada por “los enormes avances tecnológicos y la masmediatización del acontecer cotidiano; por la planetarización de la vida económica; por la emergencia de la sociedad civil mundial; por la explosión demográfica; la complejidad de las interacciones y de los sistemas, etc.” (pp. 29-36).

El fracaso de este intento lo estamos ya padeciendo: “la democracia se nos ha muerto de frustración, de apatía, de hipermediación publicitaria, de adicción al poder. Lo que ahora tenemos ante nosotros es su cadáver y todos sabemos que lo único que cabe hacer con los cadáveres es enterrarlos o resucitarlos”. Resucitar ese cadáver quiere decir “refundar la democracia” enraizándola en el “ejercicio de la razón pública” (179). Porque todo el proceso seguido en los últimos 200 años, con sus indiscutibles logros, han supuesto una cierta pereza de la razón crítica que ha permitido sacralizar la democracia representativa (liberada inicialmente por una élite dominante, luego por los partidos políticos centralizados y finalmente colonizada por los mass media o “democracia de opinión”) sin indagar otras alternativas que pudieran devolver al pueblo el protagonismo que se le ha arrebatado (pp. 191 y ss.).

En definitiva, es necesario reconocer que “el régimen democrático actual es incapaz de poner en práctica los valores que lo fundan”. Necesita “reinventar los principios y valores democráticos en su conjunto: Estado de derecho e igualdad ante la ley; autonomía del individuo; derechos humanos en su totalidad; bien común/interés general: transparencia; participación/ciudadanía”, etcétera (p. 36). Y, a partir de estas reivindicaciones, explorar las vías y modos de construir, desde y para la realidad de hoy, un sistema socio-político en el que el pueblo recupere su protagonismo y sea capaz de recuperar para bien de todas y todos los valores antes señalados.

Como dirá Federico Mayor Zaragoza en el prólogo, José Vidal-Beneyto “nos ha dejado un legado de lucidez, de espíritu de lucha, de insumisión, de tesón y tozudez… para hacer posible que el futuro sea el de nuestro anhelo de conciliación, de solidaridad, de paz y no el que diseñan, desde turbias instancias, quienes han hecho de la Tierra un mercado”.

LA MEMORIA BIOCULTURAL

Carlos Pereda

Éxodo 103 (marz.-abr.’10)
– Autor: Carlos Pereda –
La importancia ecológica de las sobidurías tradicionales
 
Conocí a Víctor y a Narciso en la presentación de su libro en Madrid hace más o menos un año y tengo que reconocer que quedé impactado. Lo saben bien mis amigos y mis hijos a quienes regalé su libro convencido de que valía la pena. Los autores son investigadores de la Universidad Nacional de México que han dedicado más de tres décadas a la exploración de los saberes y las prácticas de los pueblos tradicionales e indígenas del mundo y que ahora recogen los resultados de su trabajo en este libro de 230 páginas, editado por Icaria y que próximamente aparecerá en inglés.

La tesis central es que las culturas indígenas, generalmente ignoradas o desvalorizadas por nuestra cultura occidental, alojan sabidurías milenarias donde se concentra la memoria biocultural de la especie humana; sabidurías que pueden ser vitales para esbozar soluciones a escala civilizatoria a los problemas actuales. Desde que el Homo sapiens surgió en África hace unos 200.000 años, la especie humana ha colonizado prácticamente todo el planeta, aprendiendo cada pueblo a utilizar de manera específica los recursos disponibles en su hábitat. El resultado fue una rica diversidad cultural que puede ser entendida desde tres dimensiones básicas: genética, lingüística y cognitiva.

Cada genoma individual es un libro de historia de toda la especie y la interpretación y comparación de genomas de diferentes grupos humanos permite a los especialistas entender los procesos del pasado. Los lenguajes también se han diversificado y evolucionado con el tiempo hasta configurar unas 7.000 lenguas vivas (en el siglo XV eran 12.000). Y sobre la diversidad genética y lingüística aparecen los conocimientos: creencias y saberes, formas de organización y decisión de las comunidades, arte, instrumentos y herramientas, vestimentas y sistemas de alimentos, bebidas y medicinas, etc. De todas estas expresiones destacan los conocimientos sobre la naturaleza, transmitidos por vía oral de generación en generación, por medio de los cuales la especie humana fue moldeando sus relaciones con el medio ambiente (etnoecología).

El libro ayuda a superar prejuicios muy arraigados y a poner en valor a las culturas tradicionales. En primer lugar, no se trata de culturas muertas ya que entre 1.300 y 1.600 millones de personas mantienen patrones tradicionales de producción campesina, que se contraponen al modelo agroindustrial moderno. Unas culturas que se originaron hace 10.000 años, cuando los seres humanos aprendieron a domesticar y a cultivar a pequeña escala plantas y animales y a dominar ciertos metales, en lo que se dio en llamar “revolución neolítica”; se lograron entonces altos niveles de diversidad, autosuficiencia y productividad ecológica, basada en el uso de energía solar y biológica.

En segundo lugar, el conocimiento tradicional tiene carácter científico, resultado de una larga historia de relación y aprendizaje en el uso de los recursos circundantes, que son transmitidos y mejorados por vía oral de generación en generación. Se trata, como reconoció Levi-Strauss, de una aproximación a la naturaleza que “requirió una actitud mental verdaderamente científica, una curiosidad asidua y perpetuamente despierta, un gusto del conocimiento por el placer de conocer… que sigue siendo el sustrato de nuestra civilización” (El pensamiento salvaje, 1962).

Por último, los pueblos tradicionales aportan también sabiduría, que se basa en la experiencia concreta y en las creencias compartidas por los individuos acerca del mundo en que viven. La intuición, las emociones, los valores éticos se encuentran embebidos en la manera de mirar las cosas y de relacionarse con el contexto. La naturaleza y la cultura forman parte del mismo mundo; los valores locales encuentran su raíz en el mundo mítico y los ritos que actualizan tales mitos. La naturaleza es a la vez entendida y respetada, es vista como una fuerza de vida que es imposible de controlar pero que es fundamental para la existencia humana y que es preciso cuidar y mantener como el legado más precioso.

LA BANCA ÉTICA, SEMILLA DE UNA NUEVA ECONOMÍA

Benjamín Forcano

Éxodo 103 (marz.-abr.’10)
– Autor: Benjamín Forcano –
 
Deseo presentar las interesantes ideas que sustentan la posición de Joan Antoni Melé, acerca de un cambio radical sobre nuestro modelo económico actual.

En su experiencia siempre abrigó el sentimiento de que el intrincado mundo de la economía iba mal, pues acababa por apoderarse de la mayoría, como si el objetivo prioritario de la existencia fuera ganar dinero. En su actividad de enseñante y de conferenciante encuentra acuerdo en la mayoría, aun cuando declara sin rodeos que estamos equivocados y nos manipulan indebidamente.

Voy a referirme a tres aspectos suyos fundamentales: 1. La crisis que estamos sufriendo. 2. La responsabilidad personal frente al dinero. 3. El compromiso de todos por preservar el sentido de la vida.

LA CRISIS

Es lo primero, porque a todos nos afecta. ¿Cómo es posible que hoy, disponiendo de tanta riqueza, ten gamos que padecer tantos conflictos a nivel individual y colectivo?

1. CRISIS DEL MODELO ECONÓMICO

Técnica y científicamente hemos avanzado tanto que mucha gente apenas puede entender ese avance. Pero lo que sí entendemos todos es que la situación medioambiental es insostenible: el aire, las aguas, el suelo están contaminados, de modo que nos parece cierto lo que muchos biólogos afirman: la tierra está enferma y, si no reaccionamos a tiempo, la situación puede ser irreversible.

Reaccionar a tiempo significa admitir que las cosas las hemos hecho mal y que en ellas todos tenemos una parte de responsabilidad. Hemos avanzado mucho en el campo de la medicina, en el campo de lo social y hemos gritado que la guerra es una barbarie y, sin embargo, nos toca hoy vivir conflictos armados absolutamente crueles.

Sufrimos la enorme crisis económica actual y, sin embargo, jamás como ahora ha habido tanto dinero sobre la tierra. Y, paradójicamente, no hemos tenido dinero para erradicar el hambre y sí lo hemos tenido para cubrir el déficit de entidades bancarias que han perpetrado barbaridades con el dinero de sus ahorradores.

La globalización ha flexibilizado las fronteras, haciendo posible la circulación de las mercancías y ha provocado un crecimiento económico especulativo irreal. No es justo que teniendo más riqueza que nunca, haya más pobreza que nunca. No es justo que miles de personas lleguen en pateras a nuestras playas jugándose la vida.

Las desigualdades y la pobreza han hecho que existan mil millones de personas analfabetas, que mil millones de niños vivan en la pobreza, que cuatrocientos millones no tengan acceso al agua potable, que unos 29.000 niños hayan muerto cada día en el 2003 antes de alcanzar los cinco años de edad. Y, sin embargo, con un uno por ciento de lo que el mun- do invierte cada año en armas, se podría poner a cada niño en una escuela.

Contamos con el hecho de que los bancos, a partir de 1989, perdiendo su relación con la economía productiva real, impulsaron la circulación del dinero de forma ficticia y virtual, sin correspondencia con una verdadera creación de riqueza. El dinero se hinchó como un globo multiplicando su valor hasta que reventó: sobraba el dinero falso y faltaba el dinero verdadero. Se hacía patente una conclusión: la codicia de los individuos es la que produce el dinero especulativo y lo que estalla es simplemente una dirección falsa dada al dinero: una crisis de conciencia y de valores.

La economía especulativa trata de estrangular nuestra conciencia y de que le entreguemos a ojos ciegas nuestra vida. Ella asegura nuestra felicidad.: “Tráigame todo su dinero y le ´regalaremos´ cosas que le harán acreedor a la envidia de todos sus invitados”.

Y no debemos preocuparnos. Ella negocia con nuestro dinero, sin nosotros saberlo, metiéndolo en energía nuclear, tabaco, industria armamentística… Increíble: protestamos contra la guerra del Irak y, al mismo tiempo, la financiamos con nuestro dinero.

La economía especulativa es una mentira si su funcionamiento no atiende al impacto y consecuencias que produce en todos los seres humanos y en el medio ambiente. El beneficio es bueno, pero a condición de que no se pervierta. Y se pervierte cuando se busca por sí mismo y para sí solo. El beneficio no causa la riqueza, deriva de ella. Si el beneficio se convierte en fin de sí mismo, entonces ya no importa el modo como se logra: contaminando, esclavizando…

Se trata, por tanto, de dar una nueva dirección a nuestro modelo económico, el cual depende de cada uno de nosotros. Pero esto no es posible sin un cambio radical en nuestra manera de pensar y de actuar sobre el dinero. ¿Qué dirección debiéramos darle a nuestro dinero?

2. LA BANCA ÉTICA INDEPENDIENTE

Todos en la vida nos guiamos por unos valores que mueven nuestra voluntad y acción, nuestros beneficios. Pero si queremos llegar a una convivencia en paz debemos regirnos por el principio: “Lo tuyo me interesa tanto como lo mío”.

Esta manera de negociar nuestro dinero y beneficios dio origen a la banca ética independiente. Con el capital de sus clientes, la banca ética promueve la agricultura ecológica, el comercio justo, la cooperación al desarrollo, la tecnología medioambiental, etc. Y, como consecuencia, no conoce la “crisis” especulativa. Da opción a que los consumidores conscientes, que se mueven por valores como la solidaridad, la integridad, la paz, la justicia y la sostenibilidad, puedan poner su dinero allí donde se protegen y potencian esos valores. Es la semilla de la “nueva economía” que pretende ser verdaderamente útil para los seres humanos y que comienza inevitablemente con la conquista de la responsabilidad individual. “Hay que comprender que es posible cambiar el mundo con el dinero de uno, por poco que sea, si este ´uno´ somos todos” (Joan A. Melé, Dinero y conciencia. ¿A quién sirve mi dinero?, Plataforma Editorial, 2009, p, 47). EL PASO DECISIVO

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VOCES DESDE Y CONTRA LOS CIE. PARA QUIEN QUIERA OÍO

Miguel Ángel de Prada

Éxodo 102 (ener.-febr’10)
– Autor: Miguel Ángel de Prada –
Ferrocarril Clandestino, Médicos del Mundo y SOS Racismo Madrid
 
“Para quien quiera oír”… Es el subtítulo de este informe elaborado durante más de dos años por tres organizaciones sociales que han ido siguiendo el recorrido de 40 historias de vida contadas por sus protagonistas reducidos al silencio internados en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche, en Madrid. Los CIE son espacios no penitenciarios cuya función es la de facilitar la expulsión de las personas extranjeras en situación de irregularidad administrativa (no tener los papeles regularizados), privándolas de libertad durante un período máximo de 40 días. Esta ha sido la teoría hasta la reciente modificación de la Ley de Extranjería que prolonga el período de privación hasta 60 días. Y la práctica, ¿cuál ha sido la situación real en estos centros para las personas allí encerradas y para sus familias? A esta pregunta pretende dar una respuesta el trabajo minucioso que las tres organizaciones sociales han ido recogiendo durante más de dos años. Todo empezó por la denuncia de un grupo de mujeres recluidas en el CIE de Aluche que enviaron por carta a los medios de comunicación: estaban sufriendo la vulneración de sus derechos más elementales tras las rejas del CIE. Han seguido los informes del Defensor del Pueblo y de diversas organizaciones de defensa de los derechos humanos; el informe encargado por la propia Comisión de Libertades Civiles del Parlamento Europeo a la consultora STEP (2007) para analizar las condiciones de los CIE en los diferentes países comunitarios, se concluye sobre la situación en España que el sistema es excesivamente estricto, propio de un régimen típicamente penitenciario, con estancia casi permanente en las celdas y unas condiciones higiénicas deplorables.

… y para que se pueda difundir. El texto que ahora comentamos interpela “a quien quiera oír”, sirve de altavoz a las voces de los silenciados a través del testimonio de vida en el CIE. Se trata de un texto bajo la licencia del “creative commons” que desborda la práctica civilizada de la restricción de la difusión de ideas acogida a la propiedad de los derechos. Al subtítulo se añade así el cauce de la libre difusión de la información para que ambas acaben con una situación que haría sonrojar a otros capítulos del terror y, precisamente, producida en el corazón de nuestra sociedad que se pretende abierta. Porque, tal como señala C. Taibo en el prólogo, la situación que desvela el informe bien pudiera ser un proyecto piloto objeto de generalización posterior al servicio de la estrategia del darwinismo social de la UE, decidida a preservar los recursos mundiales escasos en manos de una escueta minoría privilegiada y decidida a excluir a la mayoría.

Observar lo observado y repensar el modelo de sociedad que está construyendo la Unión Europea. De los testimonios recogidos se establecen los hechos en el interior silenciado de los CIE tras las rejas reales ocultas al exterior. Testimonio tras testimonio repiten las denuncias de las condiciones de habitabilidad, lejos del mínimo deseable, en condiciones de hacinamiento y malas situaciones higiénico-sanitarias. Pero también se documentan denuncias de malos tratos verbales, físicos y psicológicos por parte del personal policial, que en opinión del informe constituyen medidas represivas sin fiscalización externa que supervise tales sucesos y sin velar por el cumplimiento de los derechos de las personas retenidas. Y la pregunta es inevitable, ¿por qué el sistema sancionador español no depara las mínimas garantías de un Estado de derecho en el interior de los CIE? Y la misma pregunta debe hacerse sobre la Unión Europea, dado que no sólo no denuncia tales situaciones, sino que les da cobertura jurídica. Ha sido precisamente la Europa comunitaria la que ha aprobado la Directiva conocida como la Directiva de la Vergüenza que ampara violaciones de derechos que se suponían reconocidos y establecidos en la misma: se aprueba el internamiento en CIES por un periodo de hasta año y medio; se aprueba la privación de libertad a un ciudadano extranjero por la mera decisión de una autoridad administrativa sin la obligatoria supervisión a priori de un juez que vele por esta limitación de un derecho tan fundamental; se permite deportar a menores de edad en situación de desamparo sin tener en cuenta el interés superior del menor, tal como exigen la Carta Europea de los Derechos del Niño y la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño.

Pero esta Directiva de la Vergüenza no está aislada, forma parte de una orientación de la normativa comunitaria de restricción de derechos para la población migrante; el propio gobierno socialista español apoyó el restrictivo Pacto por la Inmigración impulsado bajo la presidencia comunitaria de Sarkozy. Tal como expone el informe que comentamos, la nueva orientación política del gobierno reviste de progresista el retroceso de derechos, utilizando el recurso de la comparación, dado que la propia legislación comunitaria permitiría ser más duros. Sin embargo, más allá de los objetivos declarados para el ordenamiento de la inmigración legal y de combatir la irregular, los países de la UE del capital apuntan a utilizar las políticas migratorias como mecanismos de ajuste de sus mercados laborales. Las fronteras de la UE son permeables en la dirección norte-sur pero se intenta su impermeabilización cuando la dirección es surnorte; son permeables a ciertos trabajadores cualificados, como deportistas de élite, e impermeables para trabajadores ordinarios. En suma, los flujos son libres para capitales y, cada vez más, para mercancías pero restrictivos para ciertas personas. Además para las personas del sur las fronteras no se atraviesan una sola vez; dentro de las ciudades, en sus calles, a la salida del metro se apostan funcionarios que condicionan la libertad de movimiento por el tipo de ciudadanía o la carencia de ella, por el fenotipo de cada grupo de personas. Pero otro cambio en las fronteras de la UE consiste en su expansión, dado que se alejan cada vez más del territorio de la UE; la inclusión de países como Marruecos, Senegal, Mauritania o Libia en las políticas de gestión de la migración hace que el control fronterizo se traslade a terceros países de formas diversas, externalizando los sistemas de control de fronteras (patrullas conjuntas en los mares; deportación encubierta de menores para ser tratados en Centros de otros países, etc.), condicionando la concesión de ayuda al desarrollo a cambio de la firma de acuerdos bilaterales que posibilitan la expulsión. El mecanismo es conocido: a medida que se alejan las fronteras del territorio europeo, se va diluyendo la responsabilidad política de su gestión ante los ciudadanos. En este marco complejo se inscribe la creación de los CIE, presentados como instrumento facilitador de las expulsiones pero actuando represivamente desde su función punitiva desvelada por este y otros informes.

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LIBROS DE ÉXODO

Benjamín Forcano

Éxodo 82 (ener.-febr.’06)
– Autor: Benjamín Forcano –
 
La mayoría de los lectores habrán de sorprenderse por esta gran obra, y se sorprenderán gratamente. Porque el lector occidental está acostumbrado a pensar obsesivamente sobre el hecho sexual y a relacionar la sexualidad con su carácter predominantemente matrimonial y procreativo. El autor muestra que en otras culturas importantes los requisitos y definición del matrimonio son de un significado más variado.

Hay que descubrir por qué el Occidente moderno ha constituido la homosexualidad (pecado o vicio innombrable) en un tabú primario y singular, y ha profesado ante él un horror notable y no ha procedido así ante otros hechos más importantes. «El asesinato, el matricidio, el abuso de menores, el incesto, el canibalismo,el genocidio e incluso el deicidio son mencionables: ¿por qué un puñado de actos sexuales desaprobados y que no ofenden a nadie son harto más horribles que aquéllos? ¿Por qué son peores? Este horror no expresado terminó, de un modo visceral, y, en consecuencia, funcional, por convertir estos actos en los peores pecados» (pág. 24). Las uniones entre homosexuales nosotros las vemos como una exótica permisividad de nuestra época. Para el autor los hechos históricos son lo que son y, desde su investigación, concluye que «estas uniones estaban muy extendidas en el mundo antiguo. El cristianismo fue innovador en privilegiar el celibato voluntario, sugiriendo que el matrimonio heterosexual era un mero compromiso con los horribles poderes del deseo sexual. Pero las amistades apasionadas, especialmente aquellas que tenían lugar entre santos en díadas y entre vírgenes santas, continuaron fascinando a los cristianos, y con el tiempo se transformaron en relaciones oficiales de unión, que se celebraban en Iglesia, bendecidas por los sacerdotes. Está claro que la ceremonia cristiana de unión entre personas del mismo sexo funcionó en el pasado como ceremonia matrimonial gay» (págs. 473-474).

Con inteligencia y sagacidad, John Boswell , apoyado en fuentes documentales extraordinarias, presenta una tesis estremecedora: la Iglesia primitiva (siglos VI al XII) no sólo era tolerante con las relaciones románticas y eróticas entre varones, sino que las santificaba ceremonialmente. Tal tradición puede hacerla propia el colectivo gay en el momento de defender su derecho a que las parejas entre personas del mismo sexo gocen del mismo status legal que las formadas por ambos sexos.

El mismo autor, en otro de sus libros, Cristianismo y tolerancia, investiga el hecho de la tolerancia de la homosexualidad hasta la alta Edad Media, probando cómo la presencia religiosa no fue causa para su persecución y sí lo fue para otros grupos de la sociedad de entonces.

ENCUENTRO DE MOVIMIENTOS SOCIALES DE MADRID 2006

Evaristo Villar

Número 83 (marz.-abril’06)
– Autor: Evaristo Villar –
 
Los Foros Sociales Mundiales, iniciados en Porto Alegre (Brasil) hace media docena de años, bajo el lema “Otro mundo es posible”, han despertado tanto interés y han desplegado tal convocatoria en el mundo que a estas alturas no sería inexacto ver en ellos una de las noticias más positivas y esperanzadoras que hemos recibido en estos comienzos de siglo. Varios continentes, países y ciudades, emulando esta iniciativa brasileña, han realizado o están en camino de realizar su foro social, como es el caso, entre otros, del recientemente clausurado en Caracas (Venezuela) o del que ya se está preparando para el próximo año en Kenia. Toda esta movida ha impulsado a Pedro Casaldáliga, gran testigo de lo que está pasando en el mundo de hoy, a proclamar que “hay mucha utopía y mucho compromiso en este planeta desencantado”.

También en Madrid, después de intensos meses de preparación en asambleas abiertas y sobre la base de la Carta de Principios de Porto Alegre, nos reunimos durante el 1 y 2 de abril en la facultad de matemáticas de la Universidad Complutense más de un millar de personas pertenecientes a unas 100 organizaciones diferentes. Con un apretado programa que superó las 80 actividades, se persiguieron estos tres objetivos:

1. Conocernos mejor quienes nos oponemos al neoliberalismo y al dominio del mundo por el capital o por cualquier forma de dominación, y estamos empeñados en la construcción de una sociedad planetaria orientada hacia una relación fecunda entre los seres humanos, y de éstos con la tierra.

2. Profundizar en el análisis de las causas y alternativas posibles a los problemas generados por el proceso de globalización capitalista, con sus dimensiones racistas, sexistas, destructivas del medio ambiente… y sus efectos de desigualdad, exclusión y violencia.

3. Reforzar las redes, plataformas y movimientos de transformación social para aumentar la capacidad de resistencia al proceso de deshumanización que vive el mundo y fortalecer alternativas locales, nacionales e internacionales como cuestiones de ciudadanía planetaria.

Los contenidos programáticos del programa se fueron decidiendo desde las propias propuestas de los movimientos, redes y actores sociales que han participado en la preparación del Encuentro. Se dividieron en cinco ejes temáticos y en varios subejes, entremezclados con espacios más informales de dinamización cultural, música, talleres, comidas típicas, etc.

Estos fueron los ejes o áreas temáticas:

1. Alternativas al neoliberalismo -1.1 Por una Europa de los ciudadanos y abierta al mundo -1.2 En defensa de los bienes comunes de la tierra -1.3 Una economía al servicio de las personas -1.4 Medios de comunicación contrahegemónicos -1.5 Movimientos altermundistas: pensar y actuar

2. Ventanas al mundo -2.1 Situación de los países del Sur: América Latina, África, Palestina -2.2 Solidaridad y cooperación internacional

3. Por un mundo en paz -3.1 Militarismo y movimientos contra la guerra -3.2 Cultura de la no violencia activa

4. Por los derechos de todas y todos -4.1 Igualdad de la mujer -4.2 Inmigración. Convivencia intercultural -4.3 Educación y salud: derechos universales -4.4 En torno a otros derechos

5. El Madrid que queremos -5.1 Urbanismo y vivienda -5.2 Democracia participativa -5.3 Movimientos sociales urbanos

Con un programa también ambicioso y en medio de un ambiente abiertamente alternativo, con el horizonte de “Otro Mundo y otro Madrid posibles”, estuvo presente, como un colectivo más -como ya ocurriera en Porto Alegre- una Red de Movimientos de Inspiración Religiosa que tuvo tres actividades bastante concurridas: un taller, un acto cultural y una celebración interreligiosa. Al final del Encuentro dicha Red proclamó también un manifiesto propio, que queremos editar en estas páginas -al lado del manifiesto colectivo de todos los Movimientos Sociales- no sólo por su contenido sino también por la novedad que introduce en la larga historia de ignorancias, luchas y desencuentros entre la tradiciones religiosas y espirituales de la humanidad.

Algo parece que, en este terreno y desde la base, empieza a moverse.

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LIBROS DE ÉXODO

Evaristo Villar

Número 83 (marz.-abril’06)
– Autor: Evaristo Villar –
 
Editado por Pilar de Miguel, representante para el Sínodo de la Asociación de Teólogas Españolas y miembro del Comité Internacional preparatorio del primer y segundo Sínodos, y Mª Josefa Amell, presidenta del Collectiu de Dones en l’Esglèsia y miembro de Synodalia y del Comité Preparatorio Internacional del Sínodo Europeo de Mujeres, el libro recoge las principales aportaciones del Segundo Sínodo Europeo de Mujeres que convocó en Barcelona, durante los días 5 y 10 de agosto de 2003, a más de 700 mujeres, venidas de todo el mundo, para atreverse con la diversidad, compartiendo culturas. Este segundo Sínodo se sitúa en estrecha vinculación con el primero, tenido en Gmunden (Austria), en 1996, en el que fue prioritario el conocimiento de la realidad en la Europa del Este. Siguiendo el rastro del primero y centrándose más específicamente en la Europa del Sur, el segundo Sínodo ha querido mostrar el hecho de que, aunque con trayectorias, intuiciones y puntos de vista distintos, es posible seguir apostando hoy día por una “cultura de la diversidad”. Desde las inquietudes y decisiones de este Sínodo, esta apuesta se concretizó en unas resoluciones claras y precisas que abarcan desde el ámbito social, económico y político, a la propia identidad, desarrollo personal y la espiritualidad. “No nos daremos por vencidas, dicen, porque por todas partes se escucha el deseo de las mujeres de cambiar y transformar el mundo” (p. 34).

Siguiendo el ritmo propio del Sínodo, el libro se articula en cuatro secciones. Después de las habituales presentaciones del encuentro (Amell) y del libro (de Miguel), la publicación recoge una esclarecedora memoria del encuentro (de Miguel) y las muy importantes Resoluciones del Segundo Sínodo Europeo de Mujeres.

Ya con el mero enunciado de los ejes o ponencias que lo estructuraron, uno se puede hacer cargo de la segunda sección, la más amplia, variada y desigual. Estos fueron los temas: El reto de la diversidad cultural y religiosa de la Europa de hoy (preciosa ponencia de Teresa Forcades); De la pluralidad tejemos la comunidad (Rose Hudson- Wilkin); Política del cuerpo. Reflexiones feministas antirracistas sobre la raza blanca como mito y terror (Eske Wollrad); El impacto de la privatización en los derechos económicos y sociales de las mujeres del Este de Europa. El caso búlgaro (Genoveva Tisheva); Nuestra vida en tiempos de cambios radicales (Tania Reyta); Las mujeres marcan la diferencia (Eveline Goodman-Thau). La sección se cierra con una amplia e interesantísima ponencia de Mercedes Navarro, Mujeres y religiones: visibilidad y convivencia en el sur de Europa.

El tercer bloque, menos estructurado y más vivencial, se apellida preciosamente Vida del Sínodo. En él se insertan, en apretada síntesis, reseñas de diversos géneros literarios: síntesis de los talleres, referencias a los oasis para compartir en el desierto patriarcal, espacios para el acompañamiento, experiencias personales del mismo Sínodo y otras experiencias de lugares y situaciones como las montañas de la Alpujarra, la violencia de la exclusión a la frontera, el estatuto fronterizo de las religiosas, la espiritualidad, las noches culturales, etc. Se cierra esta sección con la presentación o referencia de algunas instituciones importantes, como el Movimiento Internacional Somos Iglesia, el Movimiento de Mujeres Sacerdotes (se relata la ordenación sacerdotal de Trish, monja africana) y la REPAR, o Religiosas por la Paridad.

El último apartado se dedica a la propia organización, con la presentación de la composición de Comité Internacional, las muy interesantes e ilustrativas entrevistas a Mihaela Rahu y a Gertraud Ladner, miembros del Comité Internacional y del Consejo legal del Sínodo Europeo de Mujeres y a una breve sección gráfica del Sínodo.

Sería un trabajo baldío por mi parte tratar de destacar la actualidad y la importancia (por el evento mismo) de estos Sínodos. Su propia existencia la pregonan abiertamente. Quizás valga la pena recoger las intenciones que expresaba una de las editoras, Sefa Amell, en la apertura de este segundo Sínodo: “Buscamos una nueva forma de vida donde hombres y mujeres podamos vivir en paz y tengamos las mismas oportunidades, el mismo reconocimiento público en todo tipo de organismos sociales, políticos, económicos, culturales y en los ámbitos religiosos y eclesiales, de manera que se establezca un diálogo paritario entre los dos géneros a todos los niveles. Y, también, que como mujeres seamos respetadas y valoradas en privado, en el trabajo y en nuestras casas y familias, donde las relaciones estén presididas por el entendimiento, el respeto y, especialmente, por el amor”.

LIBROS DE ÉXODO

Pedro Serrano

números 78-79 (marzo-junio ’05)
– Autor: Pedro Serrano –
 
Autor : José Comblin _ Título : El Camino. Ensayo sobre el seguimiento de Jesús _ Editorial : Paulinas – Sao Paulo (Brasil) 2004.

José Comblin, es uno de los teólogos de la liberación más significativos. Nació en Bruselas, Bélgica; fue ordenado sacerdote en 1947 y es doctor en Teología por la Universidad de Lovaina. Desde 1958 anda por tierras de Latinoamérica, habiendo ejercido la docencia en Ecuador, Chile y Brasil. Hace varios años que reside en el estado de Paraiba, de la gran nación brasileña.

Ha escrito bastantes libros y artículos, tanto en brasileño como en español. Entre los publicados últimamente se pueden señalar: O povo de Deus; Vocâo para a liberdade; Cristâos rumo ao século XXI; Os desafios da ciudade no século XXI. Entre otros títulos anteriores que han tenido buena acogida están: Antropología cristiana; Teología da libertacao, teología neoconservadora e teología liberal; Tiempo de acción; A forca da palabra; y, El Espíritu Santo y la liberación.

El nuevo libro de Comblin, O Caminho. Ensaio sobre o seguimiento de Jesus (El Camino. Ensayo sobre el seguimiento de Jesús), editado por Paulinas en Sao Paulo, en el año 2004, todavía no ha sido traducido al español. Está destinado a un público amplio, sin excesivos conocimientos religiosos y cristianos. Comblin hace la distinción entre el camino de Jesús y la religión, es decir, la Iglesia católica junto con las Iglesias ortodoxas, protestantes y evangélicas, que se han ido formando posteriormente en el transcurrir de los tiempos. Las analiza críticamente -sobre todo a la Iglesia católica-, según el grado de fidelidad a Jesús. Se centra en el camino de Jesús que, viviendo en el contexto del judaísmo, supo superar críticamente su propia religión, así como trascender toda religión. Para los primeros cristianos, la vida nueva era el camino nuevo de la fe, que debían de seguir por que se lo pedía el mismo Jesús.

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ALANDANDO SE HACE CAMINO

Charo Mármol

Número 84 (mayo-junio’06)
– Autor: Charo Mármol –
 
Un camino por el que ya andamos casi 23 años, porque la revista alandar comenzó su andadura en 1983, con la vocación de ser una publicación popular y plural, al servicio de las comunidades cristianas de base. Promovida por un grupo de creyentes, nunca ha estado vinculada a congregaciones o instituciones, es una publicación independiente de temática social y religiosa.

Esta independencia se plasmaba ya en su primer editorial, donde se fijaban sus objetivos: “alandar quiere ser un periódico para cristianos de base. Y está dirigido, preferentemente, a un público no lector habitual de revistas religiosas y, por lo tanto, con un alto índice de desinformación. La información religiosa, en nuestro caso, tiene un sentido tan amplio como el campo de preocupación y de acción de los cristianos comprometidos en la construcción del Reino de Dios ya aquí en la tierra”.

Las circunstancias han cambiado, la información se ha multiplicado, pero las dificultades siguen siendo las mismas. Por eso sigue siendo necesario mantener una voz libre e independiente en el complejo mundo de los medios de comunicación y en el amordazado mundo de la Iglesia.

Alandar sigue publicándose mensualmente, a pesar de todas las dificultades, piedras, baches …, encontradas en el camino. En sus páginas ofrece información alternativa, buscando siempre la perspectiva que no aparece en los medios de masas, el punto de vista de los excluidos y excluidas en la sociedad y en nuestra Iglesia, y de aquellos que trabajan intentando construir un mundo un poco más justo y una Iglesia más democrática.

Las secciones imprescindibles de la revista son: Iglesia, Movimientos sociales, y Norte-Sur. Secciones todas ellas donde se pretende recoger, no sólo la denuncia sino la VIDA y vida abundante que hay en toda la Iglesia de Jesús, en España y fuera de nuestras fronteras, en el mundo globalizado.

Además de los diez números anuales de la revista, se publican los Folletos Alandar: textos para la reflexión y el trabajo en grupo muy valorados por las comunidades. Entre ellos se encuentran los Catecismos Alandar (de Martín Valmaseda, Goyo Ruiz, Julio Lois y Carlos F. Barberá), Oración y experiencia de Dios (de Toni Catalá), Orar en la ciudad (de Juan Martín Velasco) y, más recientemente Noviolencia y Evangelio (de Merche Mas).

El tiempo ha pasado y la sociedad tiene poco que ver con la que propició el nacimiento de alandar pero, queremos seguir ‘alandando’, gritando la Buena Nueva, denunciando la injusticia, proclamando y apoyando los pasos de avance en el camino de la construcción del Reino.

Si quieres conocernos mejor y alandar con nosotros, la puerta está abierta, pasa: www.alandar.org.

¡Bienvenid@!

UNA INTERPRETACIÓN DE LA INVOLUCIÓN CONCILIAR

Benjamín Forcano

Número 81 (nov.-dic.’05)
– Autor: Benjamín Forcano –
 
Un hecho innegable: la involución posconciliar

Somos muchos los que podemos subrayar la esperanza y entusiasmo suscitados por el concilio Vaticano II y su progresivo declive hasta nuestros días. Han pasado 40 años. La celebración del Vaticano II fue tan importante que no se puede encontrar nada en los últimos siglos que hayan revolucionado tanto a la Iglesia católica. Esta revolución incidió principalmente en el tema de la Iglesia y el de sus nuevas relaciones con el mundo. La Iglesia era comunidad (Pueblo de Dios) y la jerarquía ministerio, puro servicio. Todos, dentro de ella, gozaban de una misma igualdad y de los derechos a la participación y responsabilidad. Con el mundo se establecía una nueva relación de colaboración y diálogo sin absolutismos ni exclusión de nadie.

Por todo esto, el concilio supuso un gran signo de credibilidad y se acogió con regocijo y esperanza. Pero, pronto comenzó la restauración. Llevamos cuarenta años en pugna, donde se dirime una simple cuestión: vuelta a Trento o fidelidad al Vaticano II. Es de justicia constatar que el período posconciliar se ha caracterizado por un repertorio amplio de involución, diseñado y protagonizado por la jerarquía y los movimientos neoconservadores. Entre otros hechos, podemos señalar: la desvirtuación de la colegialidad episcopal, de las conferencias episcopales y de los sínodos; la intromisión ejercida en la Compañía de Jesús y en otras congregaciones religiosas; el control romano del nombramiento de los obispos; la censura sobre la Conferencia de Santo Domingo y el Sínodo Africano; la prevención y acoso a la Teología de la Liberación y otras teologías modernas; la represión de muchos teólogos; la marginación de los obispos más avanzados; el control de revistas y otros medios de información; el enfoque preconciliar del nuevo catecismo, de la encíclica “Veritatis Splendor”; el fomento de un catolicismo de masas a través de los controvertidos viajes del Juan Pablo II, etc.

Las causas de la involución

Sin duda alguna, pueden encontrarse diversas causas que expliquen este estado de involución. Me limito a señalar la que, para mí, sería la causa principal: falta de democracia en la Iglesia o, si se quiere, la vuelta a un modelo jerárquico de Iglesia.

Ligeramente muchos creerán que, quienes reivindicamos fidelidad al Vaticano II, lo hacemos encubriendo intenciones de relajo y desobediencia. Nosotros más bien partimos del hecho histórico de que la configuración de la autoridad en la Iglesia se ha apartado, demasiadas veces, del espíritu del Evangelio. Una cosa es luchar contra la autoridad y otra contra el autoritarismo. Y es deber hacerlo cuando éste traspasa los límites debidos. Y los traspasa cuando actúa con procedimientos antidemocráticos, claramente opuestos a la dignidad humana y sus derechos.

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