COMUNICACIÓN AMBIENTAL PARA LA TRANSFORMACIÓN SOCIAL

Concepción Pineiro

Éxodo 111 (nov.-dic.) 2011
– Autor: Concepción Pineiro –
 
No es frecuente hacer una reseña de una tesis y menos aún de una investigación propia, pero es la divulgación de la investigación científica y el compromiso de que ésta esté a disposición del trabajo cotidiano lo que me lleva a describir y criticar este estudio, disponible en Internet, para hacerlo aún más accesible.

La investigación, extensa e intensa (en palabras de miembros del tribunal), busca aportar criterios para mejorar la comunicación ambiental sobre consumo responsable, especialmente para iniciativas que se desarrollen en Madrid, por su acercamiento previo al contexto de crisis, que se describe en el capítulo 2.

El documento cuenta con una mirada interdisciplinar a lo largo de sus diferentes capítulos, aunque la exposición teórica inicial del capítulo 3 enmarca las principales disciplinas de referencia: Educación ambiental, Psicología social/ambiental, Sociología (ambiental y del consumo), Ciencias de la Comunicación y Estudios de género. Esta investigación ha sido realizada en el marco del Doctorado Interuniversitario de Educación Ambiental y del trabajo del equipo ECOMAS del Departamento de Ecología de la Universidad Autónoma de Madrid. Sus entrañas metodológicas quedan descritas en detalle en cada capítulo, pero cuenta con una descripción metodológica general en el capítulo 4.

Parte de la idea de la comunicación como un proceso constante y diverso en las iniciativas y personas que trabajan por la transformación social, que queda descrito en el capítulo 5, con las barreras más frecuentes que hemos encontrado en los procesos de comunicación. Desde los proyectos e impulsos de mejora, comunicamos de muchas maneras y tratamos de construir mensajes con capacidad de cambio. Buscamos cambios que posibiliten nuevas formas de vida, estilos de vida y hábitos de consumo, que se caractericen por la armonía entre naturaleza y sociedad. En definitiva, anhelamos la sostenibilidad y a la hora de plantear la comunicación para la transformación social y los cambios en el consumo, el estudio describe tres ejes de profundización: ética, motivación y participación (capítulo 6).

El libro considera el consumo como uno de los aspectos de esas formas de vida más respetuosas, críticas, conscientes, responsables… En la sociedad de consumo actual, es una de las oportunidades de transformación visibles y en auge. Por ello, el capítulo 7 es el más destacado de este trabajo, abarcando un análisis de los discursos sobre el consumo responsable que clarifica este campo que es complejo conceptualmente y en sus prácticas cotidianas. Ha sido de especial interés para las personas que han contado con este trabajo para aplicarlo a sus respectivas actuaciones en consumo responsable, seguir estas reflexiones acerca de los conceptos de consumo responsable que se manejan, de los valores que subyacen, de las ideas-fuerza con la que se hace operativo, etc.

Las aportaciones de las entrevistas personales y grupales así como los cuestionarios a personas implicadas en el consumo responsable (sostenible, consciente, transformador, etc. según las múltiples etiquetas que se emplean para denominarlo), el análisis de diez guías de consumo y las derivas urbanas (a modo flâneur) para recolectar los mensajes de consumo responsable en la ciudad de Madrid constituyen un mosaico metodológico que plantean las diferentes tensiones que hay en el campo actual de estas formas alternativas de consumo como la del discurso del placer y del disfrute cotidiano del cambio de opciones frente al discurso del activismo exigente y las oportunidades para aumentar la capacidad de cambio de los mensajes de consumo responsable que son: género, tiempo, asequibilidad e inclusión.

Por último, se desarrolla una aplicación de los diferentes resultados de cada una de las etapas de investigación previas a un estudio de caso, que es la Estrategia de Consumo Responsable de Greenpeace (capítulo 8), que sirve para ilustrar el enfoque práctico con el que alguien se puede acercar a esta publicación.

http://tesisenred.net/handle/ 10803/49893

LA CELAC

Juan Diego García

Éxodo 111 (nov.-dic.) 2011
– Autor: Juan Diego García –
 
La Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe acordada por los gobiernos del área el pasado fin de semana en Caracas abre nuevas perspectivas al proceso de integración regional, tiene en sí misma un significado político de no menor importancia y nace por supuesto con todas las potencialidades y también con todas las limitaciones que son propias de este tipo de acontecimientos; la Comunidad se origina con las fortalezas pero también con las debilidades de sus componentes.

El acontecimiento tiene variadas lecturas y mientras unos hacen gala de un optimismo sin límites hay por contraste quien considera que la iniciativa nace lastrada por enormes contradicciones y que en el mejor de los casos tendrá la existencia formal e inane de la Liga Árabe o la Unión Africana.

De partida y como no podía ser de otra manera, el distinto peso específico de cada país introduce diferencias en la toma de decisiones, alterando más allá de la buena voluntad de sus participantes los alcances reales de la solidaridad regional. No es un secreto para nadie que esta iniciativa constituye una victoria más de la diplomacia de Brasil, la mayor economía de la zona y cuyos intereses como potencia emergente tendrán una influencia decisiva en el devenir de la naciente organización. Las economías menos potentes del área no podrán jugar un papel semejante y se corre el riesgo de reproducir las relaciones de dominación que se busca superar. Si las diferencias en el grado de desarrollo económico introducen obstáculos internos a los procesos de armonización institucional y política igual ocurre con la orientación de cada estado respecto a las relaciones con los países centrales del capitalismo. Pero tales diferencias no significan necesariamente que el proyecto esté condenado al fracaso o a convertirse en una iniciativa sin trascendencia. Indican tan solo que en su funcionamiento efectivo no serán pocas las dificultades que obligan a temperar un exagerado entusiasmo.

Si la CELAC funciona tan solo como un reemplazo de la OEA, es decir, como una instancia de resolución pacífica de conflictos entre naciones hermanas, constituye de por sí un enorme avance en la medida en que posibilita el ejercicio de la soberanía y debilita la influencia de los Estados Unidos. Si la misma OEA no es ya aquella “oficina de colonias yankees” de otras épocas y la férula de Washington no tiene el efecto determinante de ayer, una CELAC que funcione razonablemente puede ir desplazando a la OEA y resolver en la práctica las diferencias actuales entre los gobiernos que desean que la OEA desaparezca por inútil y perniciosa y aquellos que prefieren mantener ambos organismos, seguramente por no enemistarse abiertamente con sus amigos estadounidenses.

Es clara la intención de los gobiernos más proclives a Washington de hacer compatibles estos esfuerzos de unidad continental con los lazos tradicionales que les unen a los Estados Unidos y a Europa. Sin embargo, en defensa de sus intereses económicos, aun los gobiernos menos entusiasmados por los nuevos rumbos regionales no hacen ascos a la búsqueda de otros aliados. Atemorizada por las perspectivas de una gran recesión económica en los mercados tradicionales del Occidente rico que expone en grado sumo el actual modelo agrominero orientado básicamente a la exportación, la burguesía criolla busca nuevos socios en las llamadas economías emergentes (China e India, en particular) que asegurarían el mantenimiento de las altas tasas de crecimiento de los últimos años en la región.

Si la CELAC se entiende como algo más que una institución para arreglar pacíficamente los conflictos entre socios regionales y se asume como un mecanismo de actuación en el panorama internacional, resulta inevitable que promueva esfuezos mancomunados en todos los órdenes, empezando por el modelo económico y siguiendo por una política exterior de bloque, medidas comunes de defensas de los recursos, promoción de la cultura propia y la misma defensa mancomunada ante cualquier agresión militar que afecte a uno o varios de los estados miembros.

Una región que desee mayores grados de autonomía y un desarrollo más equilibrado no puede someterse al juego tramposo de los tratados de libre comercio (TLC) que exponen sus economías a una competencia insostenible y reproducen de hecho las formas clásicas del vínculo colonial tradicional. Economías orientadas a la exportación, carentes de un mercado interno dinámico y que renuncian a un desarrollo industrial y tecnológico propio, convirtiéndose en apéndices menores de las economías metropolitanas, no son precisamente los fundamentos del desarrollo. Los países de la CELAC que han firmado este tipo de tratados constituyen un palo atravesado en la rueda del carro del desarrollo regional.

Siendo rigurosos, no solo sobra la OEA ni los TLC. Tampoco se necesita el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca inoperante tras la guerra de Las Malvinas, una agresión británica a un país miembro del tratado, Argentina, una aventura de claro sabor colonial frente a la cual los Estados Unidos, violando todos los compromisos solemnes de la defensa mutua, apoyó abiertamente al Reino Unido. La consecuencia real -si se asume rigurosamente el espíritu manifestado en Caracas este fin de semana pasado- debería ser la conformación de un organismo propio de defensa, la declaración de la región como una zona de paz, la exigencia del desmantelamiento inmediato de las bases militares gringas en el área y la suspensión inmediata de la navegación de la IV flota de los Estados Unidos en el Caribe, una presencia amenazante que ningún país de la región ha solicitado (al menos que se sepa).

Pero sin ir tan lejos, la molestia apenas disimulada de Washington por el nacimiento de la CELAC da una idea de su importancia. Para Cuba significa un golpe más –y muy contundente– al aislamiento al que ha sido sometida por los Estados Unidos hace casi medio siglo. Para procesos progresistas como el de Venezuela significa igualmente el debilitamiento de los esfuerzos de la derecha y de Occidente por derrocar a Chávez y frustrar la revolución bolivariana. Las perspectivas serán tan halagüeñas como lo determine la correlación social de fuerzas que logre generarse. El desarrollo de la CELAC depende entonces y fundamentalmente de la movilización de las poblaciones laboriosas del continente que asuman el reto de alcanzar, esta vez sí, la independencia política, el desarrollo económico y un puesto digno en el concierto de las naciones poniendo término a los proyectos del Destino Manifiesto y de cualquier otra forma de imperialismo que pretenda someter a estos pueblos a la humillante condición de súbditos.

QUEREMOS EL PAN Y LAS ROSAS

José Ramón López de la Osa

– Autor: José Ramón López de la Osa –
 
Lo primero que queda después de leer este libro de Lucía Ramón es la sensación de que nos hemos acercado a un universo de problemas que no desconocemos en absoluto pero que, si hablamos de un contexto en el que la visión dominante es la del varón, no acertamos muy bien cómo entrar a considerar. Además, a lo largo de estas páginas se hace patente que a pesar de su importancia, su densidad y su complejidad, las cuestiones no están analizadas desde la propuesta teórica de una teología estrictamente académica, sino que sin perder un ápice de su rigor, están descritas desde su experiencia vital y personal, expresadas con un lenguaje enormemente ágil, y vistas con la profundidad y la sensibilidad de una teóloga cuya preocupación es la promoción de la justicia desde una teología encarnada en un diálogo entre Evangelio y sociedad. Lo hace con la convicción profética de que estamos haciendo un mundo mejor cuyo fundamento es la incondicionalidad del amor de Jesús, y de esa realidad que conocemos y vivimos a través del Evangelio hecho vida, ella destaca el papel profético de las mujeres bíblicas como modelo para este siglo XXI, así como el papel nuclear del feminismo en este futuro ya comenzado. Y hecha esta advertencia inicial que me parecía esencial, me gustaría resaltar algunas reflexiones que me fue suscitando la lectura.

1.- Muchos son los elementos de nuestras sociedades que han cambiado sustancialmente en los últimos años, pero ninguno tanto como la familia. Y dentro de esta institución -tan relevante para cualquier asociación humana-, todo lo relativo a la mujer ha supuesto una de las transformaciones que más ha impulsado y está modificando, no solo la forma de entender el núcleo básico de lo social, sino, como era de esperar, la de comprendernos a nosotros mismos y todo nuestro mundo de relaciones interpersonales, político-sociales, ético-religiosas e institucionales. Con razón se ha dicho que la feminista fue la gran revolución iniciada en el siglo XX y que se prolonga en el actual. Pero estos cambios, a pesar de su importancia, no ocultan sino que confirman que todavía predominan visiones y comportamientos manifiestamente machistas que, con demasiada frecuencia, tienen consecuencias dramáticas. Solo en nuestro país, entre los años 2003 a 2010, hemos superado la cifra media de 70 mujeres asesinadas a causa de la violencia de género cada año (excepción hecha de los años 2005 y 06 que fueron 57 y 68 respectivamente), y donde en el año 2010 la cifra se elevó a 78. A pesar del impacto, el rechazo y la solidaridad –casi culpable- que producen estos hechos cuando aparecen en los medios, la invisibilidad social que todavía acompaña a todos los problemas que afectan a las diferencias de género entre nosotros, manifiestan el largo camino que aún nos falta por recorrer y el esfuerzo de cambio cultural que nos queda por asumir. Espacios tan diversos y comunes para el desarrollo de la vida colectiva como el educativo, el catequético, el semántico, el político, el laboral, el asociativo, el de la convivencia cotidiana y tantos otros, todavía hoy son expresión de esa inercia dominante de una visión unilateral y sexista de la sociedad que, cada vez nos desconcierta más y que en cambio, somos muy lentos en superar. Es como si permaneciera un elemento que pasa por ser “cultural”, que lo impregna todo, y que, en cambio, no resiste la más mínima crítica.

2.- Por eso, permanentemente nos preguntamos por las referencias que nos permiten compartir la vida como una experiencia de reconocimiento mutuo, autonomía, respeto y valoración de la dignidad de cada persona, defendiendo la posibilidad de desarrollar el proyecto vital, de reproducir la propia vida y poder crecer personal, cultural, social y religiosamente. Esto, hemos creído encontrarlo en los valores de la igualdad, la libertad y la tolerancia, especialmente en sociedades que, como las nuestras, son plurales, tanto desde el punto de vista cultural como religioso. Y estos valores tan comunes en toda literatura ética, jurídica, política y social desde la Ilustración, pero especialmente desde la segunda mitad del siglo pasado, y de matriz claramente cristiana, siguen fundamentando el sentido emancipador en la reflexión presente. Y es en esta compleja articulación de cambios sociales y de búsqueda de autonomía, sensibilidad y autenticidad cristiana en las formas de afrontar los problemas de género hoy, donde Lucía Ramón nos introduce con maestría, utilizando un lenguaje claro que habla desde la fe, con profundo conocimiento de los textos bíblicos y una espiritualidad vivida desde la convicción de que la propuesta liberadora de Jesús y la ausencia de “razones dominadoras” en la experiencia del Reino de Dios, forman el horizonte en el que plantear los problemas que tocan a la violencia de género, al cambio de paradigma en el modo de entender los problemas que afectan a la construcción de un sistema social y religioso que debe de distribuir las cargas y recursos de forma simétrica entre varón y mujer y posibilitando así la creación de una conciencia moral que integre la voz de la justicia, el cuidado y el poder de gestión. En definitiva, es la manera de aunar la justicia y la ética de la compasión; lo femenino y lo masculino.

El feminismo es expresión de ese esfuerzo por establecer el equilibrio de lo humano, donde varón y mujer se expresan en sus múltiples sensibilidades sin asignar campos de dominio privilegiado a ninguna de las dos partes. De ahí la necesidad del debate práctico y teórico que desvela la capacidad de cuestionar y desactivar lo que hasta ahora ha constituido la posición hegemónica de un único discurso normativo: la superioridad del varón sobre la mujer, y la fundamentación “natural” de una concepción de la mujer (preferentemente sexual) que ha sido siempre fruto de una forma tradicional, cultural e ideológica de transmitir valores. Por ello, el planteamiento que nos hace Lucía Ramón va más allá del reconocimiento de la igualdad legal entre varón y mujer; también se dirige a la forma que toman el amor y la afectividad en un sistema que todavía reparte las cargas y los recursos (familiares, sociales, emocionales y humanos) de forma asimétrica. Este paso del paradigma “naturalista” de la condición femenina al de “la reflexión ética insertada en la categoría de género alcanza la auténtica realidad moral de la mujer y propicia una solución eficaz a su marginación injusta…”; cambia totalmente la percepción, permitiendo una construcción histórico-social en la que varón y mujer comparten por igual los valores de la atención, el cuidado, la responsabilidad y la solidaridad. Este es el nivel de la conciencia moral madura.

3.- El desarrollo del libro nos lleva de forma progresiva, desde la consideración del peligro de la violencia sobre la mujer en los ámbitos más íntimos y domésticos de la vida familiar, a la necesidad y la importancia de los cambios que se están dando en las concepciones tradicionales que, sobre la relación de géneros, todavía persisten, no solo en la sociedad, sino en el entorno de las iglesias cristianas y de la Iglesia en particular. En esta línea me parece iluminadora la propuesta que hace de tomar “la salud de las mujeres como signo de la irrupción del Reino de Dios y de la salvación en nuestro mundo”. Y esto lo va concretando en una espiritualidad (que va tomando cuerpo a lo largo de toda la exposición) y que toca temas tan nucleares como: el valor de la vida, el ecofeminismo como alternativa a las relaciones de dominación basadas en la razón instrumental, el compromiso por la emancipación de quienes sufren marginación y pobreza, de las cuales, la parte más relevante numéricamente hablando son mujeres. En definitiva, es una respuesta, desde la Iglesia y con las iglesias, a los problemas de la sociedad actual y adoptando la visión teológica de la mujer emancipada. Una reflexión desde la teología feminista sobre la pobreza, la falta de libertad y las distintas formas de discriminación que todavía pesan sobre las mujeres.

4.- La realidad próxima de nuestro país, así como la ingente cantidad de noticias que recibimos diariamente a través de los medios, nos hacen fácil comprender esta intensificación de la marginación que sufren las mujeres en el mundo y la necesidad de tomar su salud como signo de la irrupción del Reino: su no tener ante la responsabilidad de tener que alimentar a sus hijos; su no poder ante la falta de libertad política y personal en tantas partes del mundo, así como su posición subordinada o excluida en tantos ámbitos religiosos; su no valer en cuanto cuerpos utilizados, bien por la invisibilidad del trabajo familiar, bien por la explotación sexual; su no saber por la exclusión de los ámbitos formativos y educativos en tantos lugares; su discriminación, en definitiva, por el color de su piel, su pobreza, el racismo, etc., y tantas otras causas.

Tras la lectura de este trabajo de Lucía Ramón nos quedan claros varios mensajes: el feminismo no es solo cosa de las mujeres, es un esfuerzo de redimensionalización del trabajo y de la convivencia de varones y mujeres; en esta tarea, la teología feminista nos está abriendo una vía de reflexión sin la cual esta redimensionalización sería impensable; y esto parece que nos abre un futuro enriquecedor para la forma de entender y vivir nuestras comunidades cristianas en este futuro que ya ha comenzado.

UNA LÚCIDA OSADÍA: TRATADO DE LA INJUSTICIA

Juanjo Sánchez

– Autor: Juanjo Sánchez –
 
El título que lleva este número de ÉXODO: “¿A quién sirve la justicia?” brota del profundo desasosiego que produce en la ciudadanía percibir que la justicia en muchas de sus decisiones escucha no tanto la insobornable voz del derecho cuanto el canto de sirena de otras instancias al parecer más contundentes, pero no precisamente más justas, como son el poder, la posición o la riqueza.

Pero la justicia no se agota en esa parcela fundamental de nuestras sociedades democráticas, el sistema judicial. La justicia atañe a la entera organización de la sociedad, a todas sus instituciones, a la política, a la economía, a las relaciones humanas, sociales, laborales y culturales… El sentido y la orientación de una parcela determinada, como es nuestro tema en este número, se juega por eso en el marco global de la sociedad y su justicia. Las “teorías de la justicia” son, en definitiva, propuestas de modelos globales de sociedad. Así, por ejemplo, las de Rawls y Habermas, por citar dos de las más influyentes en nuestros días, o la más reciente de Amartya Sen, que introduce una variante sumamente rica frente a ellas. Conviene tenerlas en cuenta para replantear el sentido de nuestra parcela.

Pues bien, mientras se preparaba este número aparecía una nueva “teoría de la justicia”, singularmente nueva, una verdadera alternativa frente a las existentes, cuya provocación se anunciaba ya en su mismo título: Tratado de la injusticia, el último libro de Reyes Mate. En línea con la lógica crítica, de ruptura con la lógica dominante, que inspira y atraviesa su obra entera, desde La razón de los vencidos hasta La herencia del olvido, pasando por Mística y política, Memoria de Occidente, Memoria de Auschwitz o Medianoche en la historia, este sorprendente texto venía como anillo al dedo para ser presentado en la sección de libros de este número.

Se trata, en efecto, de una teoría provocadora porque es radicalmente nueva, es decir, nueva desde la raíz. Y la raíz está en su punto de partida, en tomarse absolutamente en serio el hecho y la experiencia de la injusticia, que es lo primero que se da y lo que suscita la indignación en la que se expresa la exigencia de justicia: “¡No hay derecho!”. La injusticia antecede a toda reflexión sobre la justicia. Y solo desde ella, desde su experiencia y herida, se pone ésta en movimiento.

Pero la injusticia no solo es primera temporalmente a la reflexión sobre la justicia: es también primera lógicamente. La injusticia y su experiencia no solo ponen en movimiento esa reflexión, sino que la atraviesan, la modulan y estructuran, la inspiran u orientan en su desarrollo. La novedad de esta nueva teoría de la justicia radica justamente ahí: en “reconocer el núcleo semántico de la injusticia”, es decir, su significado profundo, “y hablar desde ahí de la justicia”, es decir, definir desde ahí la justicia, desarrollar una teoría de la justicia. Una teoría que no podía ser, por eso, sino un Tratado de la injusticia.

Ciertamente, una teoría nueva y provocadora, “una osadía”, reconoce su autor, “casi un atentado a la razón”, evidentemente, matizo, a la razón “dominante”, a la lógica que se impone incluso a las teorías de la justicia más abiertas, progresistas y críticas, como las arriba reseñadas, lógica que o bien sobrevuela la experiencia de la injusticia, o bien termina relegándola al olvido sin que llegue a permear el edificio de la teoría de la justicia. La misma lógica que empuja a la historia a avanzar, como decía Walter Benjamin, por encima de las ruinas del sufrimiento acumulado y condenado al silencio de las víctimas. La misma que hace brotar aquel desasosiego en la ciudadanía que lleva a preguntar: ¿a quién sirve la justicia?

“Contra esa lógica está escrito este Tratado de la injusticia”, afirma contundente su autor. Y lo hace confrontándose tanto con la “justicia de los antiguos” como con la “justicia de los modernos”, mostrando con sorprendente agudeza y lucidez –y posiblemente para sorpresa de muchos– en qué medida la primera contiene intuiciones válidas que se pierden en la segunda y cómo en una y otra aquella lógica fatal termina imponiéndose a la voz interpelante que se alza desde la injusticia y a la mirada que desde ella permite dibujar un horizonte diferente de justicia. Un horizonte como el que emerge de las prioridades que restablece este Tratado: de la fundante experiencia de la injusticia y el sufrimiento del otro, de las víctimas, frente a la constitutiva fuerza autorreferencial del sujeto pensante, de la visión de la desigualdad como injusticia frente a la reducción de la injusticia (histórica) a mera desigualdad (natural), de la solidaridad y la compasión con las víctimas de la injusticia frente a la imparcialidad y neutralidad sospechosamente abstractas que permite el consenso de los que triunfan y tienen voz, de la memoria incansablemente provocadora de la dicha incumplida, de la justicia pendiente, frente a “la peste del olvido” que solo conduce a la justicia de los vencedores…

Está claro que esta nueva, provocadora, teoría de la justicia pivota justamente sobre la singular potencialidad de la memoria: “sin memoria no hay injusticia; sin memoria tampoco hay justicia”, sostiene con fuerza y razón el autor. La memoria es la categoría básica de la teoría de la justicia desde la injusticia. Ella constituye por eso el contenido del capítulo central del libro. Un capítulo rico, denso, profundo, donde Reyes Mate hace ver que la memoria no es meramente un sentimiento, sino, más radicalmente, un conocimiento, una mirada, un modo de ver y entender el mundo en su totalidad… de modo diferente. El modo en que se ve desde la experiencia de la injusticia.

De forma breve pero densa, el autor despliega en este capítulo la incidencia transformadora de esta nueva mirada, de este conocimiento diferente, sobre algunas realidades sustanciales de nuestro mundo: sobre el idolatrado progreso, sobre la permanente vigencia del Holocausto -de los holocaustos-, sobre la memoria histórica de los otros, es decir, de los vencidos, sobre la justicia verdaderamente universal, sobre la primacía de la víctima dañada, sobre la ineludible condición de pedir perdón y la gratuidad de donarlo, sobre el horizonte utópico de una posible reconciliación…

Una mirada ciertamente nueva, singular, provocadora sobre el mundo y todas sus parcelas. También sobre la justicia y el derecho. Una mirada, un conocimiento desde la memoria de la injusticia que abre el horizonte a otra justicia y otro derecho posibles. En una de las tesis finales de su libro recoge Reyes la provocadora intuición de W. Benjamin: “La memoria abre expedientes que la ciencia da por archivados”. Y explicita a renglón seguido: también la “ciencia jurídica”, también el derecho. La memoria (de la injusticia) también revoluciona el derecho y la justicia que se imparte… en orden a una justicia nueva, que alcance a las eternamente ignoradas víctimas de la historia. No se podrá pasar al margen de este libro… si se quiere acercar el horizonte de “otro mundo, otra justicia posible”.

CONTRA UN DELITO, LA INMUNIDAD DIPLOMÁTICA NO EXISTE

Benjamín Forcano

– Autor: Benjamín Forcano –
 
En nuestra sociedad no hay piedad para el transgresor o delincuente. Por eso, habríamos de tener en mucho el consejo de D. Quijote: “No es bien, sin tener conocimiento del pecado, llamar al pecador, sin más ni más, mentecato y tonto”.

Dominique Strauss Kahn, antiguo director del FMI, ha confesado en pantalla pública: “Cometí un fallo moral, una falta, una herida. Sé que he hecho mucho daño a mi entorno, a mi mujer, a mis hijos, a mis amigos”. En el mismo escenario confiesa: “No hubo violencia, ni agresión, ni coacción, ningún acto delictivo”. Y, en su apoyo, trae las palabras del fiscal neoyorquino: “La camarera Diallo mintió, no hay una sola acusación suya que se sostenga”.

Si el Sr. Strauss confiesa haber cometido un fallo moral, es mentira su afirmación de que no hubo ningún acto delictivo. Si no lo cometió, va contra su conciencia confesar que hizo mucho daño. Las dos cosas se repelen.

Conocimiento del “pecado” lo hubo, y se aireó por la prensa hasta en detalles morbosos. Los calificativos, exagerados o ajustados, han sido incontables. Pero todo el mundo concluye que la agresión sexual a la empleada Diallo fue agresión, resultando además de agraviada, afrentada. Agraviada porque se le fue encima sin mostrarle ninguna consideración ni respeto; afrentada, precisamente porque le resultaba difícil defenderse, la ofendió sosteniendo deliberadamente que ella consintió la agresión o que fue todo un montaje por dinero.

Nada de esto hubiera ocurrido si DSK, caballero de la economía mundial, hubiera hecho suya la norma de D. Quijote: “Por el ejercicio de la Caballería desprecio la hacienda; mis intenciones siempre las enderezo a hacer bien a otros y mal a ninguno”.

Pero se trata del exdirector del FMI. Su caso está pasando de un hecho inmediato y brutal a un montaje superrefinado de hipocresía. La agresión y violación por el Sr. Strauss (62 años) a Mafissatou Diallo (32 años), viuda, africana, empleada de limpieza, en la suite 2806 del hotel Sofitel de Nueva York, es un hecho comprobado.

El hecho sobrevino tan inesperado que cayó como un mazazo sobre las cabezas de quienes podían reaccionar y no lo hicieron, el primero de todos el Sr. DSK. La víctima sí que lo vivió, lo registró y lo contó. Todo instantáneo, sin segundos para descubrir conexiones externas, ni fabular conspiraciones, ni lanzar rastreos sobre la vida de Diallo. En el director del FMI el hecho produjo tal tormenta que el cielo de su vida se rasgó y comenzó a estallar con destacados jirones de dinero, de mujeres, de acosos y agresiones sexuales.

Después, ha seguido lo periférico, lo artificial, lo inventado, lo que en virtud del poder, del dinero y del prestigio, superdotados abogados y otros personajes saben hacer: sembrar dudas, sospechas, incredulidad sobre la debilidad e insignificancia de la víctima y exculpar como sea al enaltecido director del FMI y dar el caso como sobreseído. ¿Lo están logrando? La Justicia –en cuántos casos!– es rígida con los pobres y permisiva y complaciente con los ricos.

Y ahora nos van llegando otros detalles: que el Sr. DSK no debiera ser juzgado como un ciudadano corriente por tener inmunidad diplomática. Se ve que los argumentos anteriores para defender su inocencia se tambalean o carecen de consistencia. Y el Sr. DSK apela, tardíamente, a su inmunidad diplomática.

No la tiene, en primer lugar; y, aunque la tuviera, su conciencia y las de sus abogados saben que un delito, de haberse cometido, no lo encubre ni borra ninguna inmunidad.

Más de última hora: en Francia, vista la causa de la periodista Tristane Banon, 32 años, fiscales y jueces concluyen que ciertamente hubo agresión sexual contra Banon, que los hechos por ella narrados no son imaginarios y que pueden ser considerados como un delito. Pero el exdirector declara que solamente intentó besarla en la boca. Los jueces sentencian: el Sr. Straus queda absuelto por falta de pruebas. Su abogado, muy conocedor de la legalidad, ya no tiene que inventar pruebas exculpatorias: “El caso, dice, ha prescrito por haber pasado más de tres años y ha sido archivado”.

Hay leyes, elaboradas para gente de poder y dinero, que les sirven, cuando las infringen, para proteger su inmoralidad, no para hacer justicia. Sin embargo, no dejarán de resonar doloridas las palabras con que Banon ha calificado a su agresor: “El cerdo que me robó la vida”.

Sea cual sea el veredicto oficial, el veredicto popular parece dado: el Sr. Dominique Strauss Kahn está muerto políticamente.

III ASAMBLEA DE REDES CRISTIANAS

Evaristo Villar

– Autor: Evaristo Villar –
Crónica y Manifiestos
 
Como estaba previsto, a las 10:00h del sábado se inició la III Asamblea General de Redes Cristianas (Cristian@s en una sociedad plural) en la Escuela de Relaciones Laborales, Turismo y Trabajo Social en Jerez de la Frontera (Cádiz).

Más de 300 personas pertenecientes a los 150 colectivos de Redes Cristianas, llegadas desde casi todas las Comunidades Autónomas del Estado, fueron recibidas por las comunidades de Jerez entre una gran riqueza de colores, ritmos musicales y representaciones artísticas, apoyadas en las más modernas tecnologías.

El urgente mensaje de la defensa de los bienes y servicios públicos comunes, amenazados en todas partes y singularmente en Andalucía (sanidad, educación, trabajo, vivienda, jubilación, etc.) se fue expresando artísticamente sobre el ritmo de un poema del obispo Pedro Casaldáliga, “Es tarde, pero es nuestra hora”. Es nuestra hora para defender la dignidad humillada del ser humano en la patera, en el parado, en el emigrante, en el excluido; es nuestra hora para caminar con todos y todas los diferentes hacia la construcción de un proyecto común integrador de las diferencias y acogedor de los rezagados y excluidos.

La presentación de la III Asamblea tuvo un recuerdo emocionado para Julio Lois, teólogo recientemente fallecido y pertenenciente desde sus inicios a Redes Cristianas.

Después de una presentación brillante, artística y pedagógica, la Asamblea se volcó en el trabajo de los once talleres que, de forma horizontal y participativa, fueron animados por algunos de los muchos colectivos integrantes de Redes. Vinculados al motivo dominante de la Asamblea y con el objetivo de llegar a conclusiones prácticas y operativas, los talleres se desplegaran en diversos campos que van desde el pluralismo y la interrelación o mestizaje, la comunidad y la diversidad sexual y de género, la lucha de clases y el fenómeno que supone el 15 M, hasta la espiritualidad laica y comunitaria, etc.

Capítulo especial merece el espacio dedicado el sábado por la tarde a la dinámica interna, articulación y expansión de Redes. Destacamos la nutrida memoria de gestos realizados conjuntamente desde la II Asamblea celebrada en octubre del 2009 en Bilbao y las líneas programáticas de cara a los dos próximos años. Parecen importantes, entre estas líneas de acción, las que pueden articularse bajo el epígrafe “mirada profético-compasiva hacia el dolor de la humanidad actual”, y también la intención de caminar hacia una “Asamblea General del Pueblo Cristiano y Creyente” capaz de reactualizar en la Iglesia y en el mundo el espíritu constructivo y esperanzador del Vaticano II en su cincuenta aniversario.

Con mucha inteligencia y gran humor, el cantautor Nacho Dueñas, además del himno de esta III Asamblea (“Somos el principio del principio”), ofreció a los asambleístas un espléndido concierto el sábado por la noche con un gran despliegue artístico que hizo las delicias de los asistentes.

La mañana del domingo, día 30, cerró la Asamblea con una larga y sentida celebración eucarística que, de forma creativa y pedagógica, fue haciendo presentes los escenarios más determinantes de la diferencia: la pluralidad de razas, las multitudes de los empobrecidos y la diferencia de sexo y género. Una escena llena de simpatía y humor cerró esta celebración antes de la proclamación de un manifiesto casi espontáneo, nacido al calor de la Asamblea.

La clausura oficial de la III Asamblea tuvo lugar en la Plaza Central del Arenal donde, entre Tíosvivos y algunas tiendas del 15 M, los asambleístas juntaron sus voces y pancartas con las de otros movimientos sociales de Jerez en defensa de “la dignidad, la libertad y la independencia del pueblo saharaui”.

MANIFIESTOS

1.º DE LA III ASAMBLEA DE REDES CRISTIANAS

Somos más de los que creemos

Hoy 30 de Septiembre de 2011, en la III Asamblea General de Redes Cristianas celebrada en Jerez, bajo el lema “Cristian@s en una sociedad plural”, hemos constatado que “somos más de los que creemos” y que, intentando seguir a Jesús de Nazareth, y junto con otras y otros, “tenemos más fuerza de lo que parece”.

Esta crisis nos pone en evidencia la brutalidad de un sistema que, a quienes hemos sido creados iguales por Dios, nos hace injustamente diferentes en la igualdad de oportunidades. Un sistema que reinventa continuamente formas de marginación y exclusión social.

A lo largo de la historia, el único Dios en el que creemos se ha manifestado de diferentes formas. Por ello, hemos de avanzar en el diálogo para recuperar los valores de bondad, justicia e igualdad tan cercanos a este Dios.

Vivimos en una sociedad multicultural y multirreligiosa que exige, en este tercer milenio, algunos gestos inaplazables en orden a fundamentarse sobre bases justas e igualitarias. Vivimos en un mundo adulto y plural en sus criterios políticos, científicos, y morales, en relación con los derechos humanos. En este contexto, creemos que no son necesarias las muletas de la religión para trabajar por la transformación de este mundo; por eso estamos convencidos de que “somos muchos más de los que creemos” en la voluntad de avanzar por este camino.

En esta III Asamblea de Redes Cristianas hemos trabajado en 11 talleres sobre la sociedad plural y la actitud e implicación de creyentes y no creyentes en ella. En estos talleres hemos reflexionado sobre

• Las redes alternativas frente a la crisis.

• El movimiento mundial de indignación manifestado en plazas y ciudades.

• La lucha de clases en una sociedad justa y alternativa.

• Las diferentes formas de vivir lo transcendente.

• La afectividad y sus distintas expresiones.

• El trabajo por la paz y en contra del militarismo.

• La pluralidad eclesial y comunitaria en el compromiso con las víctimas de la crisis.

No hemos sido sordos ni ciegos ante recientes acontecimientos tales como el continuo incremento del paro, puesto de manifiesto en la última EPA de ayer, la cesión de la base de Rota para implantar el escudo antimisiles de la OTAN, y el secuestro de las cooperantes españolas esta semana en Tinduf y un poco antes en Kenia.

Por ello, ante la incapacidad y/o silencios de las instituciones políticas, económicas y religiosas para dar respuesta a estas situaciones, denunciamos su inoperancia, y sabiendo que “somos muchos más de los que creemos”, manifestamos nuestra voluntad de colaborar en la transformación de este sistema, junto a tantas personas, grupos y movimientos que lo hacen desde otras perspectivas.

Y como seguimos convencidos de que “otro mundo es posible“, hemos decidido unir nuestros esfuerzos –en- REDarnos- para que ese mundo vaya siendo posible desde ahora. Una fiesta de la esperanza.

2.º POR LA DIGNIDAD, LA LIBERTAD Y LA INDEPENDENCIA DEL PUEBLO SAHARAUI

Desde la III Asamblea de Redes Cristianas, en Jerez, donde están representados numerosos colectivos cristianos del Estado Español, desde la perspectiva del compromiso por la dignidad de la persona humana y de los pueblos, nos sumamos a este acto por la dignidad, la libertad y la independencia del pueblo saharaui.

Muchos de nosotros y nosotras estamos comprometidos y comprometidas en nuestros respectivos lugares por la causa saharaui, hacemos nuestra también la denuncia a los Acuerdos Tripartidos de Madrid del 14 de noviembre de 1975, por los que se entrega el llamado Sáhara Español a Mauritania y Marruecos, eludiendo el compromiso de Naciones Unidas de hacer un referéndum de autodeterminación para determinar el sentir de la población autóctona.

A la vez somos conscientes que la chispa de la primavera árabe nació en el campamento de Gdeim Izik –desmantelado violentamente por las fuerzas de ocupación marroquíes- y que fue cambiando el panorama político de la toda la región. La ONU debe cumplir ahora con su obligación de hacer respetar la legalidad internacional en el Sáhara Occidental y resolver un conflicto existente desde hace ya 36 años. ¿Cómo llamar a la ocupación del ejército marroquí de un territorio que invadió por la fuerza, y a los oídos sordos a las Resoluciones aprobadas por el Consejo de Seguridad? Aquel ocho de noviembre, a las cuatro de la mañana, del año pasado, el asalto del ejército y policía marroquíes destruyó el campamento físicamente, pero no pudo, ni puede apagar el sueño de una primavera árabe.

Desde las organizaciones y colectivos que firmamos este manifiesto denunciamos una vez más la política criminal y despreciable de la monarquía de Marruecos hacia la población saharaui en las zonas ocupadas del Sáhara Occidental desde hace años, pero en especial en las ciudades de Dajla y El Aaiún en los últimos días.

Nuestro recuerdo también a las jóvenes cooperantes secuestradas, que representan la vinculación sincera y permanente de la población española, aunque no de su Gobierno, con el pueblo saharaui.

Desde todos los rincones de España, las personas que hemos llegado a este lugar, queremos también rendir un homenaje a aquella gran iniciativa de Gdeim Izik que encendió las protestas que hoy conocemos como la “Primavera árabe” y exigimos al Gobierno español que abandone su postura de complicidad con el régimen marroquí y que acompañe a la sociedad civil española en la defensa del derecho de autodeterminación del pueblo saharaui y contra la violación de los derechos humanos.

Por un Sáhara libre. Viva el Sahara. En Jerez de la Frontera, a treinta de octubre de dos mil once.

LOS ROSTROS DE DIOS Y SUS DIVERSOS CAMINOS

Marcelo Barros

Éxodo (junio- julio) 2011
– Autor: Marcelo Barros –
 
En la realidad latinoamericana, uno de los hechos más significativos y relevantes para todo el continente ha sido la emergencia y el fortalecimiento de movimientos indígenas y afro-descendientes que se organizaron en confederaciones regionales, se articularon en otras organizaciones populares en el campo y en las ciudades y se afirmaron en el plano social y político, hasta el punto de influir profundamente en la realidad social y política de varios países latinoamericanos y elegir gobiernos que los apoyaban. En este proceso social y político latinoamericano ha sido fundamental la participación de cristianos, así como la influencia de una teología que une fe y política, espiritualidad y compromiso social liberador.

Un fenómeno, no nuevo en esta construcción, pero que se ha manifestado más intensamente en los tiempos recientes, ha sido el Pluralismo cultural y religioso. Se trata de un hecho que desafía a las religiones, antes poco habituadas a convivir con el diferente, y merece una mayor profundización por parte de los grupos de teología.

1. EL PROYECTO TEOLÓGICO DE ASETT Y EL NACIMIENTO DE ESTA COLECCIÓN

Ya en octubre de 2001, en su asamblea general en Quito, la ASETT, Asociación Ecuménica de Teólogos/as del Tercer Mundo, decidió explicitar y profundizar la íntima relación y mutua fecundación existentes entre la Teología de la Liberación y la emergente Teología del Pluralismo Cultural y Religioso. En algunas Iglesias cristianas latinoamericanas, la Teología de la Liberación surgió y creció a partir de las prácticas de las comunidades y los movimientos populares.

Desde el inicio, los diversos segmentos de este tipo de teología se fueron concretizando en teologías contextuales, como teologías indias, afro-americanas y también en teologías feministas de la liberación, además de reflexiones específicas como la eco-teología, la lectura bíblica popular en América Latina y otras interpretaciones. La Teología del Pluralismo Religioso se desarrolló más en los sectores más abiertos del cristianismo europeo y norteamericano. Fue una derivación de lo que apartir de los años 60 se llama “Teología de las Religiones”, reflexión teológica sobre el sentido y el valor positivo de las otras religiones. En la Iglesia católica esta reflexión se desarrolló sobre todo en la línea del Concilio Vaticano II. En los ambientes evangélicos, el Consejo Mundial de las Iglesias en su Asamblea de Nueva Delhi de 1961 ya defendía la libertad de conciencia religiosa de toda persona humana.

En 1969, el Consejo aprobó el proyecto de un encuentro con creyentes de otras tradiciones. En 1970 se celebró el coloquio de Ajaltoun, en Líbano, sobre la necesidad de un apertura de las Iglesias al pluralismo y al diálogo con las otras tradiciones religiosas. A partir de ahí varios teólogos evangélicos profundizaron también una teología positiva y valorativa de otras religiones.

Durante siglos, las Iglesias se proclamaron el único camino de salvación. Este tipo de visión subsiste todavía en algunos grupos cristianos y en ciertas publicaciones, como se sobreentiende en el best-seller norteamericano “Cabana” y se halla claramente explícito en el comentario que se convirtió en un segundo libro sobre el tema: “Encuentro con Dios en Cabana”. Este segundo libro revela un amplio conocimiento bíblico y capacidad de revisar las visiones usuales y tradicionales sobre Dios. Sin embargo, deja clara su posición contra cualquier visión pluralista o que relativice la fe cristiana. Se trata de la teología de grupos baptistas norteamericanos.

A diferencia de este tipo de teología, en la Iglesia católica y en algunas Iglesias históricas, algunos, a partir de Karl Rahner, siguieron la intuición que posteriormente se denominó inclusivista (en Cristo todas las religiones son salvíficas y por lo tanto tienen valor positivo). Teólogos como los católicos Jean Danielou e Yves Congar, así como los evangélicos Jacques Ellul, Paul Tillich y otros fueron elaborando las tesis que superaron el pensamiento eclesiocéntrico de tipo exclusivista. En generaciones posteriores, algunos mostraron que Dios no hizo alianza exclusiva con nadie. Teólogos/as pluralistas han acentuado el papel central y específico del Espíritu de Dios que se revela y da su gracia y salvación a toda la humanidad en las formas más diversas y a través de las más diferentes culturas y religiones. El hecho de que el cristianismo sea en Asia una religión minoritaria y tenga que dialogar con las grandes tradiciones orientales contribuyó a que teólogos como Tissa Balasuriya, Michael Amaladoss, Aloysius Petris, Samuel Rayan y muchos otros pudieran desarrollar una teología de tipo pluralista. En Europa y en América del Norte, Paul Knitter, John Hick, Jacques Depuis, Hans Küng, además de algunas teólogas feministas como Elizabeth Fiorenza y, en Brasil, Ivona Gebara, profundizaron estas intuiciones y desarrollaron una teología nueva y más abierta a otras tradiciones espirituales. Esta Teología del Pluralismo cultural y religioso ha desafiado y exigido una nueva elaboración de la teología cristiana e incluso de la Teología de la Liberación. No obstante ser conscientes de la dimensión inmensa de esta tarea, la Comisión Teológica Latinoamericana de ASETT planeó la organización y coordinación de una colección teológica, hecha de consuno por diversos autores y autoras, con el propósito de poner en marcha una reflexión más directa y sistemática sobre este asunto.

Antes de esta colección, algunos trabajos y artículos procedentes de la teología india, de la teología negra y de la teología feminista ya reflexionaban sobre elementos de una teología de la liberación a partir de los presupuestos de la teología del Pluralismo cultural y religioso. En la misma colección de Teología y Liberación, trabajo fundamental de los teólogos y teólogas de la liberación, en los años 80, el libro sobre Teología India se titulaba “El rostro indio de Dios”. Partía de la referencia de la conferencia episcopal de Puebla sobre los rostros de Cristo en los pobres y excluidos. Entre tanto, por el mismo hecho de traducir como “rostro de Dios” y profundizar sobre elementos de las religiones indígenas como salvíficos, ya preanunciaba una apertura pluralista a las tradiciones religiosas indígenas.

A partir de los años 90, las teologías indias, negras y feministas de liberación elaboraron presupuestos nuevos, que podemos calificar como “caminos para una teología pluralista de la liberación”. Lo hicieron por el hecho de partir siempre de la praxis de las comunidades y los movimientos populares, generalmente más abiertos a cierto pluralismo concreto de convivencia cultural y religiosa. De momento, el objetivo de esas reflexiones era comprender y valorizar la contribución de las culturas y religiones indígenas para la trayectoria liberadora de las comunidades, y no tanto profundizar la relación entre una teología del pluralismo cultural y religioso y los datos de la fe cristiana, en el método de la Teología de la Liberación. Seguía faltando este tipo de trabajo más sistemático y directo. Por eso, la Comisión Teológica Latinoamericana de ASETT tuvo en cuenta contribuciones ofrecidas por los compañeros de estos diversos campos de la teología latino americana, pero resolvió reunir reflexiones y profundizar, lo más sistemáticamente posible, la relación entre la Teología de la Liberación y la Teología del pluralismo cultural y religioso. Planeamos una colección de cinco libros, organizados a partir del método consagrado en América Latina de “ver, juzgar y actuar”. Aun sabiendo que en este camino metodológico las etapas se solapan de algún modo y cada paso incluye algo del siguiente, estamos convencidos de que esta metodología favorece una reflexión más centrada en la realidad. Los títulos y temas de los cinco volúmenes y de cada uno de sus tomos se concibieron y realizaron a partir de muchos diálogos de equipo y también de diversas consultas a compañeros y compañeras de América Latina. El primer inspirador y mayor realizador de esta colección fue José María Vigil, con una tenacidad y una eficacia realmente impresionantes. Todo lo llevó a cabo en constante y cuidadoso diálogo con el resto de los integrantes del equipo, Luiza Tomita (entonces coordinadora de la Comisión Teológica) y Marcelo Barros.

2. LOS CINCO LIBROS DE LA SERIE “POR LOS MUCHOS CAMINOS DE DIOS”

En la línea de partir de la realidad era normal que el primer volumen de la colección tuviese como título y tema los “desafíos del pluralismo religioso para la teología de la liberación”. El segundo volumen es una tentativa de responder a estas cuestiones. En él se elabora una “teología latinoamericana pluralista a partir de la fe cristiana”. El tercer volumen se constituyó ya como una “teología latinoamericana pluralista de la liberación”. El cuarto volumen, “Teología Pluralista Libertadora Intercontinental”, sigue el mismo esquema, pero en un ámbito intercontinental, y no únicamente latinoamericano. El quinto volumen, “Para una Teología Planetaria”, elabora una teología no sólo cristiana, sino multirreligiosa y pluralista de la liberación.

El primer volumen lleva un prefacio de Don Pedro Casaldáliga y una introducción esclarecedora de los organizadores de la colección. Abre luego la reflexión con un texto de Paul Knitter, teólogo norteamericano que ya hace tiempo aboga por un diálogo más profundo entre la tología latinoamericana y la Teología del Pluralismo. Faustino Teixeira, teólogo brasileño, profundiza en el desafío del pluralismo religioso para la teología latinoamericana. Recorremos a continuación los campos concretos de las teologías indias, negras y feministas. Concluimos con un capítulo sobre la Espiritualidad del Pluralismo Religioso (de José María Vigil) y una tentativa de síntesis, por supuesto provisional, del libro y del tema.

El segundo libro contó con un prefacio del obispo metodista argentino Frederico Pagura, expresidente del Consejo Latinoamericano de las Iglesias (CLAI). Luego, José María Vigil nos recuerda que el lugar privilegiado para el diálogo interreligioso es la opción por los pobres. El padre José Comblin nos ofrece un texto de fuerte tenor crítico con relación al cristianismo y a las religiones oficiales (La teología de las religiones a partir de América Latina). Nuevamente Vigil nos introduce en la relación con las religiones indígenas y negras latinoamericanas y caribeñas en un estudio sobre “El macroecumenismo como teología latinoamericana de las religiones”. Luiz Carlos Susin nos ofrece una reflexión sobre “El Absoluto en los fragmentos” (La universalidad de la revelación en las religiones). Despúes de otros sugestivos estudios, el libro se concluye con un epílogo del teólogo Diego Irarrazaval, que fue presidente de ASETT. Él traza una especie de “balance teológico del tema”. La edición italiana del segundo volumen añadió un texto del teólogo italiano Carlo Molari. Como teólogo europeo entró en diálogo con sus colegas latinoamericanos.

El tercer volumen trae un prefacio de Leonardo Boff, y también un epílogo que resume el libro a cargo de Diego Irazaval. La edición italiana añade también un texto del teólogo italiano Maurilio Guasco, que continúa el diálogo entre los hermanos de la teología europea y los de la teología latinoamericana.

El cuarto volumen tiene un prefacio de Paul Knitter y consiguió la colaboración de buenos teólogos y teólogas de los diversos continentes. Así, de América Latina contamos con la colaboración de Faustino Teixeira, Diego Irarrazaval y otros. De Asia colaboraron Tissa Balasuriya, K. C. Abraham y Edmund Chia. De África, Ramatathe Dolamo y Mary Getui. De las minorías indígenas y negras de Estados Unidos hay un buen trabajo de Dwight Hopkins. Además, la participación de Raimon Panikkar une el mundo occidental al mundo hindú.

El quinto volumen no lleva prólogo, pero sí una introducción a cargo de la Comisión Teológica de ASETT. Entre sus trabajos cuenta con textos como la pregunta fundamental: “¿Es posible una teología interreligiosa?” (de Edmund Chia). Dentro de esta perspectiva, el libro presenta diversos ensayos desafiantes: “Ser un cristiano hindú” (de Michael Amaladoss), “Teología para una espiritualidad Trans-religiosa (Marcelo Barros), “Contribución de las tradiciones africanas autóctonas a este debate” (Laurenti Magesa), “Una perspectiva musulmana” (Irfan Omar), “Reflexiones Budistas sobre Teología Inter-religiosa” (David Loy) y, finalmente, una tentativa de síntesis elaborada por la Comisión Teológica de ASETT sobre la construcción de esta posible “teología planetaria”.

Al leer y releer estos textos, más de un interesado en estos temas desearía una mayor profundización. En todo caso, esta colección cumple ya su tarea fundamental de lanzar el reto y de haber dado unos buenos pasos en este camino misterioso y palpitante.

1. Traducido del portugués por Gilberto Canal. Toda la colección se titula “Por los muchos caminos de Dios”, y el primer volumen fue publicado por ed. Verbo Divino, Quito 2003, y el resto, por Abya Yala, Quito 2004, 2006 y 2010.

EDICIONES KHAF

Juan Pedro Castellano

– Autor: Juan Pedro Castellano –
 
Tanto a nivel social como eclesial, vivimos en nuestro país un momento complejo. Se trata de una etapa llena de nuevas realidades (cambios vertiginosos, acceso casi ilimitado a la información, multiculturalidad, crecimiento de las desigualdades sociales, secularización, crisis…) que nos exigen tomar conciencia de dónde estamos y cómo nos posicionamos en la sociedad actual.

Como creyentes estamos llamados a afrontar esta nueva realidad dando “razones de esperanza” y descubriendo a Dios que actúa en medio de nosotros. Superando el pesimismo, debemos convertir la complejidad del momento actual en un tiempo oportuno en el que desplegar todo el potencial que encierra la fe cristiana.

Se hace necesaria una reflexión seria que nos permita discernir e interpretar los signos de los tiempos desde una visión abierta, esperanzada y comprometida que no excluya a nadie y que permita mantener el delicado e irrenunciable equilibrio entre unidad y pluralidad. Asimismo, dicha reflexión debe fundamentar nuestra forma de hacernos presentes en la sociedad como ciudadanos de pleno derecho, sin sentirnos como un “guetto” que se atrinchera en los rasgos que los definen; necesidad de la presencia de la fe en la sociedad actual sin complejos pero también sin imposiciones; con convencimiento pero asumiendo la pluralidad de realidades que encontramos en nuestro entorno; deseosos de proponer, desde la honestidad y el realismo, la carga de esperanza, de vitalidad, de alegría, de apertura y de humanidad que encierra el evangelio.

Hemos descubierto la Buena Noticia que no nos encierra sino que nos moviliza a abrirnos a todos para anunciar lo que gratuitamente se nos ha manifestado.

PRESENTACIÓN

Ediciones Khaf es un sello de publicaciones religiosas que pretende ser un ámbito de encuentro, de diálogo y de reflexión en torno a las grandes cuestiones que preocupan o pueden preocupar a los creyentes actuales, a las comunidades en las que viven su fe y a todas las personas con inquietudes ante el hecho religioso.

QUIÉNES SOMOS

Nuestro sello editorial surge en el seno del Grupo Editorial Luis Vives (EDELVIVES), perteneciente a los Hermanos Maristas. Nos ocupamos de la selección, edición y publicación de obras vinculadas al hecho religioso en general y a la comprensión y estudio del cristianismo en particular.

EL NOMBRE DE NUESTRO SELLO EDITORIAL

El nombre de nuestra editorial está tomado de la undécima letra del alefato hebreo. El pictograma para Khaf en el alefato hebreo parece la palma de una mano y su significado literal es “palma”, que se considera el lugar donde reside el potencial de cada uno; corresponde, por tanto, a la etapa de exteriorización del pensamiento.

En la tradición judía, esa letra expresa la presencia de Dios cuya mano protectora acompaña la vida del creyente y donde se hace visible su preferencia por el ser humano.

“Dios me tendió la mano desde lo alto y con su mano me sacó del mar inmenso” (Sal 16,18).

“De día y de noche tu mano pesaba sobre mí” (Sal 32,4). “Sin embargo, siempre he estado contigo. Me has tomado de la mano derecha” (Sal 73,23).

“Abres tu mano, y con tu buena voluntad satisfaces a todos los seres vivos” (Sal 145,16).

“Me rodeas por detrás y por delante y tienes puesta tu mano sobre mí” (Sal 139,5).

“Aun allí me alcanzaría tu mano; ¡tu mano derecha no me soltaría” (Sal 139,10).

“Yo te llevo grabada en mis manos” (Is 49,16).

OBJETIVOS

_ Expresar la fe cristiana en el seno de la cultura contemporánea de manera inteligible y accesible con un espíritu de apertura a la modernidad. _ Desarrollar un nuevo estilo en la forma de tratar los temas religiosos tanto en la forma (diseño, cubiertas, soporte narrativo) como en el contenido (opción por un lenguaje divulgativo comprensible tanto para creyentes como no creyentes). _ Divulgar los saberes sobre el Hecho religioso, con el objetivo de ayudar a la credibilidad de éste en general y del cristianismo en particular. _ Profundizar en el empeño de diálogo que la Iglesia católica viene realizando con otras grandes religiones. _ Aportar materiales que permitan a los creyentes comprender mejor su fe e integrarla en la vida cotidiana.

SEÑAS DE IDENTIDAD

_ Partimos de una clara identificación con el humanismo cristiano. – Apuesta decidida por lo ecuménico, lo interreligioso, lo plural y lo solidario. _ La edición como una forma de evangelización, entendida esta como la propuesta de señales del Reino presentes en medio de nosotros. _ Reflexión realizada desde una Iglesia renovada, plural y abierta. _ Esfuerzo por superar el etnocentrismo que aqueja a la teología europea apostando por otras perspectivas teológicas. _ Tratar temas de actualidad que respondan al interés de los posibles lectores. _ Propone libros monográficos de divulgación. _ Alternamos la producción de autores consagrados en las publicaciones religiosas con autores noveles.

Opciones de estilo de las obras:

• Libros de lectura sencilla y agradable (es decir, un estilo ágil de redacción y unos contenidos serios y rigurosos pero con la mirada puesta en la divulgación).

• Diseño atractivo (en cubiertas y, en caso de ser necesario, en interiores con cierto aparato de fotografía o ilustraciones).

• Apéndices o materiales complementarios que permita un uso pedagógico de las distintas obras (CD con fotos comentadas, con actividades, ampliación de textos, etcétera), entendiendo que, por tradición, nuestro público va a ser mayoritariamente del mundo educativo.

COLECCIONES

Expresar teológico: Se dedica a monografías sobre temas diversos relacionados con la fe, la experiencia de Dios y la teología cristiana. Son estudios rigurosos pero con una intención divulgativa. Sus títulos constituyen, además, una invitación a la novedad, la creatividad y a la utilización de nuevos planteamientos. Los títulos de esta colección están abiertos al diálogo con otras disciplinas científicas.

Expresar religioso: Recoge presentaciones didácticas sobre las distintas religiones y obras fundamentales para su conocimiento. Aunque se parte de una perspectiva cristiana se hace un esfuerzo por mantener una sensibilidad ecuménica y de diálogo con el resto de creencias. Se busca hacer presentaciones didácticas de las principales señas de identidad de las principales corrientes religiosas de manera que puedan ser a la vez instrumentos de apoyo para educadores (en la fe o en el hecho religioso) y canales de conocimiento para aquellos interesados en acercarse a las grandes tradiciones.

ExpresArte: En esta colección se publican álbumes ilustrados o fotográficos con los que se busca establecer un diálogo con la sociedad actual, mostrar la fuerza creativa de la fe o aportar posibles recursos para el trabajo con grupos o en el aula. También se ofrecen obras de narrativa religiosa.

Expresiones: Ofrecemos diversas obras con recursos didácticos para el área de religión, propuestas y recursos pastorales y obras en torno al mundo de la educación religiosa.

Dentro de esta colección desarrollaremos una serie de libros que, enraizados en el humanismo cristiano, proponen monografías sobre cuestiones de solidaridad que nacen como concreción práctica de la fe. Se tratará de reflexiones sobre cuestiones relacionadas con el mundo de la solidaridad o materiales didácticos y prácticos para trabajar en grupos cristianos o en el aula.

EL PERIODISMO ES NOTICIA

Evaristo Villar

Exodo 108 (marz.-abr.) 2011
– Autor: Evaristo Villar –
Tendencias sobre comunicación en el siglo xxi
 
Por los temas que toca, su actualidad y la solvencia con que lo hace, este pequeño libro, de no más de 142 páginas, merece especial reconocimiento y consideración. Su autor, Pascual Serrano, cofundador de www.rebelion.org, es suficientemente conocido por los lectores de Éxodo. Ha participado en reiteradas ocasiones (en número 84 de 2006, Una nueva forma de informarse, y en el 100 de 2009, La Red, ¿libres o enredados?) en temas de gran calado y hemos presentado en la sección de libros alguna de sus más importantes producciones sobre la información (Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo, Península 2009). Este mismo número lo abrimos con una colaboración suya desde el “Punto de mira”.

El interés de este librito no se merma por el hecho de tratarse de una recopilación de artículos previamente publicados (alguno en esta misma revista). Pascual Serrano ha tenido el cuidado de ajustarlos de nuevo al momento actual que estamos atravesando. Aunque los planteamientos puedan ser los mismos (los títulos son bien reveladores al respecto), los datos que va generando la realidad son siempre cambiantes. Vale la pena hacer una lectura reposada de este breve texto, confrontándolo con esas cuestiones mayores que afectan al ámbito de la comunicación y que generalmente son silenciadas por los medios comerciales, como por ejemplo el papel de los medios en la actual crisis y la propia crisis de los medios, o la eclosión del periodismo alternativo y su relación con los movimientos sociales, o el siempre polémico tema de la objetividad y el compromiso del periodista, o la dicotomía entre medios públicos y privados, etc.

¿Por qué, más en concreto, me parece interesante este librito? Sin ir más lejos, su mismo título lo señala: “el periodismo es noticia”. Siendo por definición un medio de comunicación, de información, resulta que el periodismo se está convirtiendo él mismo en noticia; es decir, la herramienta sustituye el objeto por el que existe. Quizás venga a cuento a este propósito aquel proverbio chino que dice que “cuando el sabio apunta a la luna, el necio se queda mirando al dedo”. Pero entendiendo que la necedad o cortedad de miras no son achacables en este caso a quien mira, sino al poderoso dedo informativo que no permite ir más arriba ni más al fondo de lo que él es y representa. Su pretensión no parece ser otra que ésta: “así es la realidad como os la estoy contando”. Y aquí está su novedad: el comunicador se transmuta en creador, el mensajero se impone sobre el mensaje, el medio oculta, transmuta y hasta falsea la realidad que debiera comunicar (pp. 13-17). El periodismo deja así de ser una herramienta para la comunicación y la información, y se convierte en apologista de lo que él mismo se inventa. La apreciación de Campoamor (“en este mundo traidor, nada es verdad ni mentira; todo es según el color del cristal con que se mira”) parece en este caso acertada.

Pero han llegado los analistas críticos e independientes, los Observatorios de medios (39-53), ha llegado también internet y ese omnipotente “cuarto poder” ha empezado a tambalearse, le ha nacido inesperadamente un contrapoder formidable y con futuro. Hasta hace bien poco el imperio de las pocas y poderosísimas agencias de noticias y de los medios generalistas era único, absoluto e incuestionable. Según el Instituto Gutenberg lo fiscalizaban todo menos a sí mismas (p. 43). Pero con la llegada de las redes sociales y la telefonía móvil este imperio se está debilitando, quizás de forma imparable. La cercanía y frescura de las nuevas herramientas, su rapidez y libertad de toda censura está desenmascarando la dependencia y complicidad del autoproclamado periodismo independiente y profesional, su sometimiento a los grandes holdings de la información, a las multinacionales financieras y bancarias, su obediencia y servilismo a los grandes lobbies ideológico-políticos, sus verdaderos y secretos intereses privados. La consecuencia es evidente: la enorme crisis de autoridad que están atravesando, dada su falta de objetividad, neutralidad e imparcialidad. Por más que se afanen en silenciar a las voces heterodoxas y disidentes (p. 13), el periodismo de los medios generalistas se está desmoronando (pp. 22-24).

Desde una posición crítica y de compromiso, nunca desde la neutralidad, Pascual Serrano apuesta decididamente por la información alternativa (pp. 73-80). Su presencia “ha revolucionado” el periodismo actual hasta el punto de estar despertando a los pueblos del determinismo y del interminable letargo estratégicamente programado. Gracias a su presencia el pueblo y los movimientos sociales están rompiendo el “corsé democrático” que ampara ese periodismo meramente formal y comercial. Ya no se puede poner la suerte de la democracia bajo su protección, ni ligarla a lo que ellos entienden por “libertad de expresión”. Precisamente el gran acierto de los medios alternativos no está solo en haber desenmascarado los grandes intereses ocultos de la prensa comercial, sino también el estar recuperando la frescura de una realidad que late bajo el espeso manto ideologizado que le han echado encima. Un paradigma evidente de esta revolución mediática está emergiendo en el panorama informativo de los países latinoamericanos antegradas en el ALBA (121-123).

IFORO SOCIAL MUNDIAL DE MADRID TEMÁTICO

Carlos Pereda

Exodo 108 (marz.-abr.) 2011
– Autor: Carlos Pereda –
 
La Asamblea que convocó las ediciones del Foro Social Mundial de Madrid en 2008, 2009 y 2010 nos llama ahora a celebrar, durante los días 6 y 7 de mayo de 2011, el I Foro Temático “Alternativas a los mercados”. El objetivo común es compartir las resistencias y planes de acción alternativos frente a la crisis global actual. Creemos que otro mundo es posible y que hay que construirlo desde abajo, con la participación de todos y todas. Porque son los “mercados” los que nos han llevado a esta crisis –que no sólo es económica, sino también política, ambiental y humanitaria– y, si nos plegamos a sus dictados, se seguirán sucediendo las catástrofes sociales y ecológicas.

“Los pueblos de todos los continentes libramos luchas donde nos oponemos con gran energía a la dominación del capital, que se oculta detrás de la promesa de progreso económico… Y denunciamos a los agentes del sistema (bancos, transnacionales, conglomerados mediáticos e instituciones internacionales) que, en búsqueda del máximo lucro, mantienen con diversos rostros la explotación de los pueblos y la manipulación ideológica” (Declaración de la Asamblea de Movimientos Sociales al término del FSM de Dakar, febrero de 2011).

Muchas personas estamos convencidas de que para abordar la crisis, que ya lleva tres años, hay que incidir en las causas que la han provocado. Causas que ponen en cuestión el modelo social en su conjunto: un capitalismo que en aras del beneficio de unos pocos explota a la clase trabajadora, manipula las conciencias y destruye el medio ambiente; una cultura patriarcal y autoritaria, que jerarquiza las relaciones entre pueblos, sexos y etnias; y una política dominada por los mercados financieros que, con la colaboración activa de los gobiernos y los agentes sociales que les apoyan, hace recaer sobre la población trabajadora la mayor parte de los costes.

Madrid no escapa a esta crisis: 540.000 parados; 20.000 embargos y desahucios en los últimos tres años; más de 7.000 millones de euros de endeudamiento del Ayuntamiento debido a proyectos megalómanos; privatizaciones de la Sanidad, de los polideportivos, de Caja Madrid y hasta del Canal de Isabel II; ley de dependencia congelada y suspensión de otras ayudas sociales; redadas de inmigrantes a pesar del reciente mandato de la ONU; especulación del suelo y chanchullos tipo Gurtel…

La preparación del Foro Temático de Madrid se ha llevado a cabo de forma abierta y asamblearia, a partir de las aportaciones de los 120 movimientos que han querido participar en los diez ejes previstos, tal como recoge el presente Programa, y seguirá transcurriendo de forma democrática y participativa en cada una de sus sesiones y debates, hasta culminar en la Asamblea prevista para el sábado 7 de mayo, en la que podéis participar, hacer propuestas y aportar ideas todas y todos cuantos queráis. En el Foro queremos llegar a consensos de acción para construir otra sociedad y otro Madrid posibles, que se base en la justicia, la participación y la solidaridad.