BERNAT SORIA

Benjamín Forcano

Éxodo 90 (sept-oct.’07)
– Autor: Benjamín Forcano –
 
Ministro: Hace unos meses apenas que Vd. cambió el escenario de su vida, de Científico a Ministro. Y hubo quienes recelaban claramente de Vd. y quienes le auguraban un inmediato fracaso. ¿Qué puede decirnos?

El principal objetivo de la tarea que inicié en julio es trabajar por mejorar la situación sociosanitaria de los españoles, tanto en su faceta de pacientes como en la de consumidores. Tengo la conciencia tranquila. Estoy trabajandonmucho y muy duro con ese fin. Pero incluso la gente a la que no le convence nuestra manera de hacer las cosas puede estar tranquila de que trabajamos por garantizar sus derechos como pacientes y consumidores.

No le voy a preguntar sobre mil cuestiones que le pertenecen ahora como Ministro de Sanidad. Vd. es, primero de todo, científico investigador, en un campo concreto de la bioética, el de las células madre. ¿Cuáles son las prevenciones mayores que hay que superar?

El Gobierno socialista ha resuelto desde el punto de vista legislativo las dificultades que había para investigar con células madre. El principal cambio derivado de la nueva Ley de Investigación Biomédica es el establecimiento, por vez primera, de un marco ético y jurídico que confiera seguridad tanto a los investigadores como a los pacientes que se someten a investigaciones. La norma aporta un mayor control en los aspectos éticos de la investigación científica. Los casos conflictivos podrán ser tratados por el comité de bioética que la ley crea expresamente.

¿Cree que el pueblo, la gente, está correctamente informada sobre este tema que genera tan grandes esperanzas? ¿Qué pasos habría que dar?

Cada vez hay más información al respecto y los medios cada vez abordan con más asiduidad y precisión estas informaciones. En cualquier caso, la investigación con células madre sigue en una fase temprana. Conforme la tarea de los investigadores vaya progresando y sus descubrimientos se acerquen más a la aplicación clónica, la información será mayor y el grado de comprensión de la opinión pública crecerá aún más.

¿En España se ha programado, conforme a su nivel económico, una inversión adecuada para este campo de investigación? ¿En qué medida en este retraso o bloqueo de la investigación ha intervenido una resistencia ético-religiosa?

El presupuesto para investigación biomédica se ha duplicado en esta legislatura. Con los anteriores gobiernos del PP el apoyo a la labor de los investigadores se frenó. No sé en qué medida aquel parón pudo estar provocado por argumentos ético-religiosos. En cualquier caso, es indudable que las opiniones de la Iglesia tienen gran influencia entre determinados sectores de entre los que figuran médicos, científicos y políticos, por supuesto. Pero esa parte de la sociedad parece haberse olvidado de que éste es un país moderno y de progreso, una sociedad distinta, con unas formas de pensar y de actuar que no se corresponden con las de hace cincuenta años, con muchos jóvenes y con inmigrantes. A veces da la sensación de que éste es un país de súbditos, pero algunos se equivocan. Éste es un país de ciudadanos, un país con derechos. En lo que a mí respecta, siempre he mostrado mi respeto por cualquier creencia. Sólo pido el mismo respeto para el Gobierno y el cumplimiento de la ley. En un Estado de derecho las leyes las hace el Parlamento y las ejecuta el Gobierno.

¿Puede explicar cuándo se comienza a experimentar con las células madre, sus diversos tipos, sus inconvenientes?

Se empieza a caracterizar y por tanto experimentar con células madre de ratón en el año 1975. No fue hasta 1998 cuando se publicaron los primeros artículos describiendo las células madre embrionarias humanas. Entre 1980 y 2005, sólo en EEUU se han registrado más de 2.000 patentes que tienen que ver con tecnologías celulares y aplicaciones relevantes para la salud humana. Hoy hay más de 100 compañías propietarias de tecnologías relacionadas con células madre adultas.

Las células madre o troncales son aquellas células especiales y distintas de las demás por estar dotadas de una doble potencialidad: la de autoperpetuarse y la de transformarse en otros tipos celulares que integran los diferentes órganos de nuestra anatomía como el corazón, músculos, páncreas etc. Hay dos tipos: las embrionarias, procedentes de un óvulo fecundado que, en la fase de blastocito, genera células madre pluripotentes, que ya no pueden dar lugar a un organismo completo, pero sí a la mayoría de los tipos de tejidos. El otro tipo son las adultas, que se caracterizan por residir en tejidos ya diferenciados y se encuentran en los sujetos adultos. Al contrario que las células madre embrionarias son escasas y difíciles de aislar, expandir y mantener en el laboratorio.Su ventaja es que se pueden sacar del propio paciente, sin manipular líneas de células madre embrionarias, y podrían tener menos riesgo de producir tumores.

¿Cuáles son las aplicaciones actuales y las utilidades y consecuencias terapéuticas para el futuro de estas células madre?

Los transplantes de células madre de médula ósea son ya rutina para tratar a pacientes con cánceres y otras enfermedades de la sangre y el sistema inmune y tienen gran futuro, aunque aún son experimentales, para tratar tejido dañado en muchas enfermedades hoy sin curación, de tipo neurológico, como el Parkinson; metabólico, como la diabetes tipo I; o cardíaco. Las líneas de células madre embrionarias son sin duda las mejores para estudiar el efecto de fármacos antes de aplicarlos a los humanos con ciertas patologías.

¿Tiene algo que ver con las células madre la clonación y la reproducción terapéutica?

La clonación está relacionada con las células madre en tanto pueden usarse éstas para reproducir un animal completo genéticamente identico, aunque eso solo es posible con el estadio embrionario de hasta ocho celulas. La “reproducción terapéutica” no es un término correcto al uso. Posiblemente quiera decir “clonación reproductiva” (generar un organismo entero) relativo a “clonación para uso terapéutico” (producir células madre genéticamente idénticas a otro organismo para su uso terapéutico).

¿Para cuándo una legislación necesaria y equilibrada que aborde el tema de la eutanasia?

El actual Gobierno de España no se propone legislar sobre la eutanasia. Lo que sí defendemos es la necesidad de regular el derecho a morir con dignidad. Yo creo que esa reflexión está en la sociedad. No sé si se tiene que producir en la próxima legislatura o dentro de diez años. Honestamente no lo sé. Hay grupos a los que les gustaría llegar mucho más lejos, y lo que están planteando es el suicidio asistido, que es algo ilegal en nuestro país. Este es un debate que forma parte de los debates éticos que una sociedad madura puede y debe tener. El Gobierno tiene que ser sensible al debate social y pensar en los ciudadanos. Un futuro gobierno, no sé si el próximo o dentro de tres, tendrá que analizar este tema. Pero mientras no llegue la norma, es bueno tener comités de ética como el que crea la Ley de Investigación Biomédica que nos ayuden a tomar decisiones.