ANÁFORA SOBRE LA HONESTIDAD

Evaristo Villar

Celebraciones
– Autor: Evaristo Villar –
 

ANÁFORA SOBRE LA HONESTIDAD
TEXTOS PARA LAS LECTURAS ORACIÓN DE LA COMUNIDAD
ES opinión muy difundida en algunos ambientes
(y esa difusión es, a su vez, un síntoma de la altura política y cultural de tales ambientes) que en el arte de la política es esencial mentir, saber ocultar astutamente las propias opiniones y los verdaderos fines hacia los que se tiende;
saber hacer creer lo contrario de lo que realmente
se quiere, etc. Esta opinión está tan arraigada
y se ha difundida tanto que, a decir verdad,
no resulta creíble.

Antonio Gramsi,
Utopía 46

NOSOTROS, los comunistas cristianos,
con nuestra libertad de opción y nuestra madurez ciudadana,
estamos contribuyendo a que la Iglesia institucional
se libere de la servidumbre del capitalismo de rostro humano,
aportando también credibilidad democrática
para ella. Pues, ¿cómo podrá el pueblo creer
en una iglesia de liberación cristiana si entre sus fieles
no hay amplios sectores, y aun los más
significativos,
que luchan por un socialismo de rostro humano?

Alfonso Comín,
Utopía 46

EN mi experiencia de creyente comprometido, ni la lectura
del Evangelio en cuanto tal, ni la propia Iglesia
me han proporcionado un análisis social cristiano.
En cuanto persona comprometida, he tenido
que optar como todo el mundo
por uno de los análisis que he creído estaba más
de acuerdo con mi compromiso con los pobres…
Cuando he tenido que comprometerme
política o sindicalmente lo he hecho aceptando
las limitaciones de ser parcial,
porque por el hecho de ser cristiano,
no puedo estar con todo el mundo.

Diamantino García,
Utopía 46

ALdía siguiente decidió Jesús salir de Galilea; encontró a Felipe y le dijo:
-Sígueme.
Felipe era de Betsaida, el pueblo de Andrés y Pedro. se encontró con Natanael y le dijo:
-Oye, aquel de quien escribió Moisés en la Ley y también los Profetas lo hemos encontrado: es Jesús, hijo de José, el de Narrarte.
Natanael le replicó:
-¿De Nazaret puede salir algo bueno?
Felipe le contestó:
-Ven y verás.
Jesús vio venir a Natanael y comentó:
-Ahí tenéis a un israelita de veras, a un hombre sin falsedad.
Natanael le preguntó:
-¿De qué me conoces?
Jesús le contestó:
-Te vi antes que te llamara Felipe, cuando estabas descansando bajo la higuera…

HABÍA un hombre del partido fariseo, de Nombre nicodemo, jefe judío. Fue a ver a Jesús de noche y le dijo:
-Señor mío, sabemos que tú eres un hombre venido de parte de Dios; nadie podría realizar las señales que tu haces si Dios no estuviera con él.
Jesús le contestó:
Pues sí, te aseguro que si uno no nace de nuevo no podrá gozar del reinado de Dios.
Nicodemo le replicó:
-¿Cómo puede uno nacer siendo ya viejo?¿Podrá entrar otra vez en el vientre de su madre y volver a nacer?
Jesús le contestó:
Pues sí, te lo aseguro: A menos que uno nazca del agua y el Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. de la carne nace carne, del Espíritu nace espíritu. No te extrañes que te haya dicho:"Tenéis que nacer de nuevo". El viento sopla donde quiere; oyes el ruido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Eso pasa con todo lo que lo que ha nacido del Espíritu.

Juan 1 y 3

P. Venid, aclamemos al Señor con alegría, con esperanza:
porque en medio de la noche que la luz apaga,
hay mucha gente con alma, verdadera.
Gente que, como el espejo, deslumbra
con cuanto sueña, refresca con lo que canta.

Asamblea. Son como el fuego, palomas de fuego blanco,
que van quemando nuestras malas pesadillas.
Son como el rosal: con manos rebosantes de rosas
todo lo impregnan de un perfume embriagador.

L1. No son los habitantes míticos del Edén;
son seres mortales de carne y hueso;
seres que, mientras van soñando
la verdad de lo humano,
descorren los tupidos velos del misterio.
Porque "también de Nazaret puede salir
algo bueno",
como descubrió con asombro Natanael,
el hombre veraz y de una pieza,
el hombre sin doblez y sin dolo.

Asamblea. Porque la verdad, Natanael,
está en ser honesto con la realidad.
La honradez, como descubrió pronto el joven Comín,
está en la respuesta tácita que, durante su proceso,
dio Jesús a la autoridad del imperio:
"La verdad, Pilatos, es ésta:
ponerte al lado de los humildes y de los que sufren".

L2. La honradez no está en "quedar prendiendo velas,
a la sombra de los santos"; está en ir con Diamantino a la vendimia,
cuando vendimiar es ley de vida.
La honradez está en rectificar y reorientar la dirección del camino,
cuando el camino se está descarriando
y pervirtiendo el sentido de tu viaje.
La honradez está, como en Nicodemo,
en poner a prueba las propias seguridades cuando
en la noche descubres nuevos horizontes de sentido.

Asamblea. Porque, bajo la tramoya de nuestros días opacos,
reconocemos que todo es presencia y todo gracia;
que estamos invitados a discernir
los nuevos signos de nuestro tiempo
y a difundir las buenas noticias que esconden dentro.
Por todo esto expresamos nuestra alegría cantando:
SANTO, SANTO, SANTO…

…………………

P. Reunidos, Señor, en torno a esta mesa,
se nos agolpan los recuerdos:
tus manos nerviosas partiendo generosamente el pan,
sirviendo el vino;
y las palabras que van uniendo estos gestos a una vida,
partida y repartida entre los pobres de la tierra.
Hoy nos sigues invitando a proseguir tu misma causa
en tu memoria.

Asamblea. Envíanos; Señor, ese Espíritu tuyo que,
con el agua, nos limpia y purifica;
ese Espíritu que nos ayuda a nacer de lo alto,
que nos zarandea como el viento y nos convierte
en semilla y arras de tu Reino.

L3. Que tu Espíritu sea nuestro aval en buenas obras,
que nos empuje a estimar más la luz que las tinieblas,
que Dios Padre/Madre sea reconocido en la verdad que somos,
en la verdad que hacemos y reflejamos;
que nuestra verdad sea luz
en la oscuridad de este mundo nuestro.

Asamblea. Danos, Señor, parte en aquel Viento
que ungió la vida entera de Jesús.
Necesita nuestro mundo seguir oyendo esta noticia sorprendente:
donde se reparte el pan y se comparte el vino, fluye,
como de manantial inagotable,
el milagro de la vida.

P. En la noche en que iba a ser entregado…
………………………………………………………………………………………
P. Proclamamos ahora tu muerte
y aclamamos tu resurrección
conscientes de que a cada instante estás llegando
a nuestro mundo.
Tú estarás con nosotros
hasta la consumación de la historia.
Te confiamos ahora nuestras preocupaciones y esperanzas:

L4.¿Qué nos darás en premio, Señor, por ser honestos?
Con nosotros
renacen a cada instante aun las cosas olvidadas.
¿Qué sería sin nosotros de tanta cosa inútil y bella:
de la soledad del viento soplando durante siglos en la mar,
de la flor que enciende tímidamente su hermosura
ante la aparente pasividad de la roca,
del vuelo sin sentido del pájaro vagabundo?

Asamblea. ¿Qué nos darás a cambio de ser honestos?
Nada tenemos, Señor.
¿Olvidas a caso que fuimos barro
en tus manos de alfarero?
No podemos cortar al rosa sin que el rosal llore,
ni disfrutar el límite sin límite del placer
sin que la angustia nos desborde la conciencia;
sin que nos miren aquellos ojos tristes que miran
desde la hondura de un estómago vacío.

L5. ¿Qué ganaremos nosotros por ser honestos?
Plantados la borde del camino,
somos como el grito que hace sonora la vida,
como las piedras que hacen sonoro el cristal del río.
Nunca sabremos cómo será un mundo plenamente honesto,
pero el soplo que has puesto en nuestro barro
levanta llamaradas infinitas hasta las nubes de cielo.

Asamblea.Tú que mantienes, Señor, las cosas inútiles
y te cuidas de los ángeles,
acoge en ti las rosas olvidadas,
da paz a nuestros muertos y
pon Evangelio en nuestra Iglesia.
Soñamos encontrar en ti esa honradez
que buscamos. Por Jesucristo, Señor nuestro.
Amén.